miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Soy Realmente Feliz? - Crecimiento personal-espiritual

Si se es o no realmente feliz, es una de las preguntas que el ser humano suele plantearse en algunos momentos de la vida.
La palabra felicidad proviene del término feliz y quiere decir alegre, contento, satisfecho. Es el estado de ánimo complacido en la posesión de un bien material, afectivo o espiritual.
Si se desglosa la palabra felicidad, por un lado leemos “fe”, que es la esperanza y confianza en lo que está por venir. Por el otro, “licidad” proviene de lícito, lo justo y razonable.
Algunas acepciones sostienen que la felicidad implica la ausencia de dolor, depresión, ansiedad u otros estados físicos o emocionales. Pero esto nos aleja de la búsqueda real de la misma, ya que implica sólo la ausencia de dichos estados. Una de las desventajas de esta idea es que los trastornos de las emociones, las desilusiones y frustraciones constituyen una parte inevitable de la vida, de manera que intentar escapar de lo inevitable sólo intensificará la irracionalidad de la misma.
Y si definimos felicidad como un estado de satisfacción, realización o logros, de inmediato solemos preguntarnos: “¿Soy realmente feliz?”. Para responder a esta pregunta debemos tener en cuenta que la felicidad es una consecuencia de otras actividades, como pueden ser los roles que desempeñamos a lo largo de nuestra vida”.
“Es decir, la felicidad por sí misma no existe, sino que es una consecuencia de una vida con sentido, con dirección, con metas y objetivos”.
La felicidad no se reduce a hacer lo que nos gusta sino en que nos guste lo que hacemos.
Y la acción no siempre trae felicidad, pero no hay felicidad sin acción. Es decir, la felicidad se alcanza con esfuerzo, constancia, dedicación. Todo proceso requiere de perseverancia y esfuerzo. Por ejemplo, el nacimiento de un hijo. “Es hermoso y trae mucha felicidad, pero también su crianza y educación requerirá esfuerzo y ciertos aplazamientos”. Lograr un título, recibirlo, también implica mucha felicidad, pero en pos de este objetivo, en el camino se dejan de lado cosas, noches sin dormir, nervios, etc”.

¿Buscas Diamantes? - Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

Muchos años atrás, en África del Sur, un hombre vendió su granja para poder pasar sus días en busca de diamantes. Sumergido en sueños de convertirse en un hombre rico, cuando por fin su salud y recursos se agotaron y asumió que sólo estuvo cerca de su fortuna el día que vendió su granja, se tiró a un río y murió ahogado.
Por otra parte, un día, el hombre que había comprado su granja, divisó una piedra de aspecto poco usual a orillas de la quebrada. La cogió y la puso en el manto de la chimenea para usarla sólo como tema de conversación. Pero un visitante vio la piedra, la examinó con detenimiento y expresó en voz alta sus sospechas de que la piedra fuera en realidad un diamante. El granjero, discreto, hizo que se analizara la piedra y se confirmó que era uno de los diamantes más grandes y finos que se habían encontrado hasta entonces.
Aún operando de forma clandestina, el granjero buscó en su quebrada recolectando piedras similares. Todas eran diamantes. ¡De hecho, su granja estaba cubierta con diamantes que esperaban para ser recogidos! La granja que el buscador de gemas había vendido, terminó siendo uno de los depósitos de diamantes más ricos del mundo.
A menudo la sabiduría se puede obtener de las relaciones y experiencias con las que tropezamos a diario. Pídele a Dios que te revele lo que necesitas saber para poder vivir la vida que Él desea. Es posible que los recursos que necesites estén delante de ti.
Las modas van y vienen, pero la sabiduría y el carácter son para siempre.
Proverbios 23:19
Escucha, hijo mío y sé sabio, y dirige tu corazón por el buen camino.

Decisiones apresuradas - Devocional

Puede que hoy estés a punto de tomar una decisión que influirá mucho en tu manera de vivir...
Nuestra vida diaria está siempre presta a tomar decisiones de toda índole, desde las que consideramos poco importantes, hasta las que consideramos de suma importancia. Entonces, ¿qué clase de decisiones tomamos?, ¿correctas?, ¿incorrectas? Y si las decisiones que tomamos no fueron las adecuadas, dichas decisiones, ¿no fueron entonces apresuradas?
Todos tomamos decisiones diariamente, desde decisiones sencillas como ¿qué vestuario me pondré hoy?, hasta decisiones importantes que determinarán nuestro presente y futuro.
Seguramente hoy estés a punto de tomar una decisión que influirá mucho en tu manera de vivir, y en consecuencia puede que te sientas un poco presionado o con temor, porque la decisión a tomar es muy delicada.
¿Qué hacer para tomar una buena decisión?
Primero: Relájate y descansa en Dios. 
Ahora que ya conoces de Dios y le has hecho Señor de tu vida, tienes que aprender a depender de Él. Tienes que comprender que ahora Él juega una parte muy importante en tu toma de decisiones. Descansar en Dios es ese sentimiento de paz que me lleva a comprender que mi vida está en sus manos. Es esa tranquilidad que aparece a pesar de que la situación sea muy difícil, porque mi confianza en que Dios actuará me hará estar tranquilo frente a cualquier situación que se presente. Antes de tomar una buena decisión tienes que relajarte, descansar, y sobre todo confiar en que Dios te guiará a tomar la mejor.
Segundo: Reflexiona bien en los resultados que puedes obtener. 
Después de que estés relajado y confiando en Dios, piensa bien sobre la decisión que vas a tomar, reflexiona sobre el hecho de si esa decisión está respaldada por la Palabra de Dios o si va en contra de lo que Dios dice en la misma (“Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. Salmos 119:105 RV1960). Y luego medita en los resultados que esa decisión puede traer. Piensa en todos los “pros” y los “contras”. Jamás tomes una decisión cuando estés enojado, ni cuando tus emociones estén a flor de piel, porque dichas decisiones casi nunca resultan bien. La mejor forma de tomar decisiones es cuando la cabeza está fría, cuando no hay emociones de por medio y cuando se reflexiona muy bien sobre lo que se va a hacer.
Tercero: No te apresures, tómate el tiempo necesario. 
Obviamente habrá decisiones que tendremos que tomar rápidamente, quizá en minutos, pero las grandes decisiones casi siempre las podremos tomar con más tiempo. Si algo te ayudará a tomar una buena decisión, es haberla meditado muy bien antes de tomarla. Muchas veces no hay prisa, el apresuramiento no es buen consejero; con prisas a veces las cosas no salen como hubiéramos querido.
Cuarto: Confía en Dios porque Él hará. Si tú desde el principio descansaste en Dios y confiaste en que Él te ayudaría, y ante todo hiciste las cosas bien, conforme a su Palabra y justamente, entonces simplemente confía en que Dios obrará a tu favor si así fuese su voluntad.

¿Fue Jesús casado? - Preguntas y respuestas cristianas - Vídeo

No, Jesucristo no se casó. Un reciente libro popular, “El Código Da Vinci” nos dice que Cristo se casó con María Magdalena. Este mito/mentira es absolutamente falso y carece de bases teológicas, históricas o bíblicas. A pesar de que un par de “Evangelios gnósticos” mencionan que Jesús tuvo una estrecha relación con María Magdalena, ninguno de ellos asegura específicamente que Jesús estuvo casado con ella, o que estuvo involucrado románticamente con ella. Lo más cercano a esto es decir que Jesús besó a María Magdalena, lo que fácilmente puede ser sólo una referencia a un “beso amistoso”. Además, aunque los evangelios Gnósticos hubieran mencionado directamente que Jesús se casó con María Magdalena, eso no tendría ningún tipo de crédito, porque ha sido comprobado que todos los evangelios Gnósticos son inventos, fraguados para crear una visión gnóstica de Jesús.

Si Jesús se hubiera casado, la Biblia lo habría mencionado o habría, al menos, alguna declaración ambigua de ese hecho. La Escritura no hubiera ignorado por completo un hecho tan importante. La Biblia menciona a la madre de Jesús, a Su padre adoptivo, hermanos y hermanas. ¿Por qué iba a descuidar el hecho de que Jesús tuvo una esposa? Debería al menos mencionarlo. Aquellos que creen o enseñan que Jesús estuvo casado, lo hacen en un intento por “humanizarle” y hacerle más ordinario, como cualquier otra persona. La gente simplemente no quiere creer que Jesús era Dios encarnado (Juan 1:1,14; 10:30). Así que, inventan y crean mitos acerca de que Jesús estuvo casado, que tuvo hijos y fue un ser humano ordinario.

martes, 24 de septiembre de 2013

Mientras… - Ánimo en mensaje - Vídeo

mientras

Mientras piensas en lo que el otro tiene y ha logrado,
tus talentos lloran porque no los ves.
Mientras te flagelas con aquellas palabras,
tu autoestima no aguanta más y quiere que vuelvas a ti de una vez.

Mientras tanto y tanto te críticas,
Dios piensa en ¿qué pudo hacer mal?
Lo cierto es que no eres anormal, ni mucho menos tienes algún desperfecto
que tengas que reparar.
Lo único que tienes es una suerte de habilidades que no sabes cómo dirigir,
pero eso no significa que tengas que renunciar a ti.

No busques parecerte a nadie, ni mucho menos te trates mal.
No debes decirte que es muy tarde
porque no lo es, mientras tengas vida tienes todo por hacer.

Si envidiar al otro te ayuda, entonces continúa haciéndolo
y luego verás que no tendrás ningún rastro de ti.
Mírate de nuevo y cree en ti, ya no subestimes tus talentos
y déjalos salir.

Una nueva oportunidad es el día de hoy, y en lugar de desperdiciarla cree en ti por favor. Dios a través de todo muestra su gloria y a través de tus talentos te muestra todas tus victorias.

Jesús, sólo en su nombre puedes ser libre - Meditaciones, Reflexión

salvacion es el proposito
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”  Hechos 4:12 (Reina-Valera)
Las consecuencias de mis pecados me habían alcanzado. No solamente mi conciencia me condenaba, sino que el abuso en el consumo de alcohol afectó a mi mente, mis nervios y cuerpo. El diagnostico que me dieron no era nada alentador; muy por el contrario, significaba un enorme peso sobre mis hombros. Los días eran oscuros y sin esperanza. Era atormentado por el enemigo día y noche. No podía ver la salida, pero Jesús apareció. Clamé a Él, le confesé mis pecados y me salvó; después me tomó de la mano y Su Espíritu Santo alumbró mi camino para ser restaurado y vivir Su sueño. Él tenía preparado lo mejor para mí, aunque en mi dolor yo no lo alcanzaba a ver. No solamente me salvó, sino que me regaló una nueva vida que jamás imaginé.
Para Jesús no existen casos imposibles, ¡qué va!, son su especialidad. Él llega hasta los lugares más oscuros para rescatar a los que están cautivos. Él es la salud que el enfermo necesita, la cordura para los que son atormentados, la paz para el que vive instalado en el caos, la libertad para los que están en esclavitud. Él es el único que puede derrotar con autoridad al diablo. Las tinieblas conocen Su nombre y tiemblan ante Él.
La salvación y plenitud de la humanidad tenían un precio y Jesús lo pagó. Lo pagó para que todo aquel que se encuentre atado al pecado, cautivo, peleando por ser restaurado, enfermo o atormentado por las tinieblas, en el momento de clamar a Él sea salvo. Isaías 54:4-5
Solamente en el Hijo de DIOS existe salvación. Así lo dice la Palabra de DIOS. No, a confesar los pecados a otro ser humano, ni al rezar a deidades que no sean Jesús. No existe otro nombre mediante el cual se pueda ser salvo, sino JESÚS.

Fantástica realidad - Devocional - Vídeo

"Esta chica está viviendo una fantasía”. Tal dictamen, formulado por el director de la empresa en la que yo trabajaba en ese tiempo, tenía por objeto explicar la conducta trastornada de una señorita que había solicitado amparo entre nosotros; su estado la inhabilitaba para ser recibida. En efecto, presentaba síntomas inequívocos de un desorden psicológico que requería la atención de un especialista.
Pero el diagnóstico del presidente de la empresa indicó que requería una analítica diferente. En su opinión, ella representaba lo que muchas personas creen: que la fantasía es una mera desviación de la razón.
Fantástica realidad 21 dic 2012
De aquella creencia inicial (del director) se desprende, casi inevitablemente, la idea de que los artistas, los imaginativos y los creadores son personas perturbadas. En consecuencia, se piensa que el mundo sólo debe ser administrado por personas racionales, que entiendan que la realidad es sólo aquello que se puede medir, cuantificar y comprobar.
Sin embargo, esta teoría debe ser completamente rebatida. Un excelente estudio sobre el lugar que ocupa la fantasía en el mundo y en la vida, se encuentra en el libro La historia interminable, de Michael Ende. En una excelente versión de la editorial Alfaguara, con los dibujos originales, se trata la historia de un niño bastante normal, que roba un libro de una tienda y lo lee escondido en un altillo del colegio donde estudia. Llega un momento de la trama, en la que el chico se integra completamente en la historia, es totalmente abducido, se hace parte de ella; allí se enfrenta no sólo a fantásticos seres y aventuras, sino también consigo mismo. En el instante supremo de la historia, entiende el enigma de su propia vida y regresa totalmente transformado al mundo cotidiano.

Camina sobre las aguas - Ánimo en mensaje

camina sobre las aguas
Hay períodos en nuestras vidas en los que debemos evaluar en dónde estamos y hacia a dónde vamos, evaluar el momento en el que debemos tomarnos fuertemente de la mano de Dios y depender de Él. 
Los cambios sucederán de forma inesperada y el desafío vendrá a nuestras vidas. ¿Cómo reaccionaremos a ellos?

Un día los discípulos se encontraban en la barca y vieron que Jesús venía caminando sobre el agua. Imagina la escena,... dice la Biblia que comenzaron a gritar de miedo pensando que era un fantasma. En ese instante, Pedro decidió salirse de la barca e ir en pos de Jesús. ¿Cuál fue la reacción del resto de los discípulos?, puede que algunos de ellos le dijeran a Pedro que no saliera porque se podía hundir. Pero Pedro comenzó a caminar sobre el agua en dirección a Jesús, mas al notar la fuerza del viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Sin embargo Jesús le tomó de la mano y le salvó.

Habla de Él - Meditaciones, Reflexiones - Vídeo

Recuerdo mis primeros días de cristiano, cuando acababa de conocer al Señor y de entregarle mi vida; recuerdo claramente cómo ardía mi corazón por hablarles a otros de Cristo de cómo Él había cambiado mi vida, de cómo era ahora mi vida sabiendo que Jesús era mi Señor y Salvador.
Era muy jovencito, tenía 16 años, pero eso no impedía que a la menor oportunidad que tuviera, les hablara a otros de lo que Dios había hecho en mi vida.
Ahora, el doble de años después, sigo tratando de hablarles a otros de lo que Dios hace en la vida del ser humano y lo que es capaz de hacer cuando disponemos nuestro corazón para que lo haga; sin embargo, tristemente me doy cuenta que el ambiente en general ha cambiado mucho.
Recuerdo cuando era más joven, ver a otros jóvenes como yo mostrando verdadera pasión por Dios; pasión que les motivaba hacer cualquier cosa para hablarles a otros de Cristo y que las personas se entregaran al Señor. Sin embargo, me doy cuenta tristemente hoy en día, que la gran mayoría de jóvenes están dedicando su vida a cualquier otra cosa que no sea la pasión por hablarles a otros de Cristo, y no sólo es entre los jóvenes, sino también entre nosotros los adultos.
¿Cuándo fue la última vez que le hablaste a alguien de Cristo o le evangelizaste?, ¿cuándo fue la última vez que te sentaste en el autobús con rumbo a algún lugar y le hablaste a esa persona callada que se sentó a tu lado y que seguramente estaba necesitada de una Palabra de parte de Dios para su vida?, ¿cuándo fue la última vez que viste a esa persona con ojos tristes, que reflejaban una crisis, pero te hiciste el desentendido porque creíste que no eras el indicado para darle una palabra?

Muchos decimos que amamos a Dios, pero hemos olvidado hablar de Él a otros.

Cuando Jesús iba entrando a Jerusalén la gente le aclamaba y hablaba muy bien de Él, pero los fariseos se enojaron y Jesús les dio la respuesta que todos necesitamos entender: “Decían: ¡Bendito el rey que viene en el nombre de Dios! ¡Que haya paz en el cielo! ¡Que todos reconozcan el poder de Dios! Entre la gente había también unos fariseos, y le dijeron a Jesús: —¡Maestro, reprende a tus discípulos! Jesús les contestó: —Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarán.” Lucas 19:38-40 (Traducción en lenguaje actual).