jueves, 13 de septiembre de 2012

¡No me acuerdo! - reflexión - vídeo

Una vez un ministro muy querido, tenía un secreto, enterrado por mucho tiempo en lo profundo de su corazón: el peso de un pecado.
Él había cometido ese pecado hacía muchos años durante su formación en el Seminario. Nadie sabía lo que había hecho pero él sabía que estaba arrepentido. Aun así, había sufrido remordimientos durante años, sin saber del perdón de Dios.
Una mujer en su iglesia amaba al Señor profundamente y afirmaba que tenía visiones en las que Jesús le hablaba.  El ministro, escéptico de sus afirmaciones, le pidió: “La próxima vez que hable con el Señor, ¿podría preguntarle cuál fue el pecado que su ministró cometió mientras estaba en el Seminario?”.  La mujer asintió.
Cuándo volvió a la iglesia unos días después el ministro le preguntó: “¿Le visitó?”  Ella contestó: “Sí”.
- “¿Y le preguntó qué pecado cometí en el Seminario?”
- “Sí”, respondió.
- “Bien, ¿qué le dijo?”
- Dijo: “no me acuerdo”.
Toda persona debe tener un lote especial en el cementerio donde enterrar las faltas de los amigos y familiares.
Efesios 4:32
Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándonos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Ser Feliz… ¡Tu reto! - Reflexiones con vídeo

Parece difícil,
Parece imposible,
Pero no hay nada que impida,
Que un sueño pueda cumplirse. . .
No hay nada que pueda apartarte,
Del deseo de tu corazón,
No hay nada que venza la fuerza de una ilusión. . .
Por eso tú. . .
Tú puedes ser aquello que tú quieras ser,
Tú puedes ser el sueño que soñaste ayer,
Tú puedes ser la estrella que brillando ves,
Tú lo decides. . .

Por eso tú. . .

Tú puedes ir tan alto como quieras ir,
Tú puedes alcanzar lo que hay dentro de ti,
Tú puedes ser todo eso que te hace feliz,
Tú lo decides hoy. . .
Parece difícil,
Parece imposible,
Pero no hay nada que cambie,
El camino que tú elegiste. . .

No hay nada que pueda apartarte

Del deseo de tu corazón,
No hay nada que venza la fuerza de una ilusión. . ..



El Manto De Autoridad - liderazgo

“No se le olvide que acá la autoridad soy yo”. Con los labios temblorosos y la frente llena de sudor, el líder de ese ministerio trataba de recordarles a todos los miembros de su equipo quién era él.
Cuando impones la autoridad es el más claro síntoma de que perdiste la autoridad.
Cada líder, ya sea de ministerio, comunidades o en la misma familia, necesita comprender el valor de vivir bajo la autoridad para poder ejercer la autoridad.  Entender tanto los principios bíblicos de autoridad espiritual, como la terminología, la naturaleza, las limitaciones y el propósito de la Autoridad Espiritual y así incorporarlas en su vida personal y ministerio.
Los líderes están inevitablemente envueltos con la autoridad. No podemos deshacernos de ella. La encontramos en cada lugar donde nos movemos. En la casa la tenemos, en el trabajo también, en la escuela, en la universidad y aún en la calle cuando conducimos el coche vamos a encontrarnos con la autoridad.
AutoridadUna de las cosas vitales que la gente reconoció en Jesús era que tenía y hablaba con autoridad.”
“Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraron de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tenía autoridad, y no como los maestros de la ley”.
Mateo 7:28-29.
“Jesús pasó a Capernaúm, un pueblo de Galilea, y el día sábado enseñaba a la gente. Estaban asombrados de su enseñanza, porque les hablaba con autoridad.
Había en la sinagoga un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno, quien gritó con todas sus fuerzas:
Ah! ¿Por qué te entrometes, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres tú: ¡el Santo de Dios!
¡Cállate! —lo reprendió Jesús—. ¡Sal de ese hombre!
Entonces el demonio derribó al hombre en medio de la gente y salió de él sin hacerle ningún daño.
Todos se asustaron y se decían unos a otros: "¿Qué clase de palabra es ésta? ¡Con autoridad y poder les da órdenes a los espíritus malignos, y salen!" Y se extendió su fama por todo aquel lugar.
Lucas 4:31-37.

Jesús habló con autoridad, actuó con autoridad, enseñó con autoridad y cuando ordenó a los demonios, ellos obedecieron.  Mateo 28:18.
Aunque la autoridad es un atributo esencial del liderazgo y los líderes no pueden funcionar efectivamente sin autoridad, al mismo tiempo el mal uso de la autoridad por parte de los líderes es el principal fallo y la fuente de la más persistente queja contra los líderes.
“La libertad sin una autoridad fuerte e incólume no es libertad. Al cabo de poco tiempo, se convierte en anarquía”.
Antonio Cánovas del Castillo (1828-1897) Político, historiador y escritor español.
¿QUÉ ES AUTORIDAD?
Para poder entender lo que es la Autoridad necesitamos hacer diferencia entre Poder y Autoridad.
Algunos escritores usan las palabras  Poder y Autoridad como términos intercambiables y otros usan Autoridad y Responsabilidad como para referirse a la misma cosa.  Los conceptos necesitan ser clarificados para poder entender el principio de AUTORIDAD.
A U T O R I D A D:
Del Griego: Exousia. Poder de gobernar. Habilidad para sojuzgar. Es el derecho de ejercer poder.  No hay autoridad si el poder no es delegado y no hay autoridad si el poder no es usado.  Jesús dio a los 70 discípulos poder y autoridad para echar fuera a los demonios.
P O D E R:
Del Griego:Dunamis. Usado para describir fortaleza intrínseca o habilidad. Es el dinamismo u origen que capacita a una persona para hacer que la gente haga algo, cambien y logren cosas aunque las circunstancias sean opuestas.
“Con el poder mantenemos una relación ambigua: sabemos que si no existiera autoridad nos comeríamos unos a otros, pero nos gusta pensar que, si no existieran los gobiernos, los hombres se abrazarían”.
Leonard Cohen (1934-?) Poeta y cantante canadiense.
R E S P O N S A B I L I D A D:
Es la disposición a ser evaluado o a aceptar la respuesta de los resultados.  Mucha gente quiere el derecho para usar el poder pero no quieren ser responsables de sus hechos.  Muchos otros evitan las posiciones de liderazgo porque ellos no quieren responsabilidad.
Responsabilidad es un elemento vital para la subsistencia de la genuina autoridad.
Describamos estos tres conceptos de esta manera: Un policía tiene autoridad, poder y responsabilidad.  La Autoridad es la habilidad y capacidad conferida por sus superiores para que sea representante de la ley y hacerla cumplir; su placa, y su pistola son el poder . El no puede usar el poder si no está en línea con la autoridad y eso le lleva a tener responsabilidad.  En la vida necesitamos tener el equilibrio de estos tres conceptos para poder demostrar la genuina autoridad en donde funcionamos, sea en el trabajo, en el hogar o en la iglesia.
“El precio de la grandeza es la responsabilidad”.
Winston Churchill (1874-1965) Político británico.

Tom Marshall en su libro: Entendiendo el liderazgo menciona que hay:
CLASES DE PODER QUE LOS LÍDERES PUEDEN EJERCER.

PODER DE LA RECOMPENSA:

Es el poder que los líderes usan para recompensar la conducta que ellos desean que tome lugar.  Los líderes tienen el poder de promover, dar incrementos de salarios o premios a quienes logran una meta.
PODER COERCITIVO:
Este es el opuesto al anterior. Es la habilidad que tiene el líder de castigar a aquellos que no se comportan de la manera deseada.  Los líderes pueden despedir, descontar o humillar a sus seguidores.
PODER DE LA EXPERIENCIA
Este es el poder que viene de habilidades superiores, conocimiento o fortaleza adquirida por la experiencia.  El experto tiene el poder porque él o ella pueden hacer las cosas mejores.
PODER LEGÍTIMO:
El pueblo reconoce el poder como legítimo cuando este poder está de acuerdo con los valores internos.
Cuando existe equilibrio entre el poder externo y los valores internos.
¿Cuál es el poder que estamos demostrando en el ejercicio de nuestra autoridad?
Sin duda el mejor es el legítimo. Dios nos ha dado ese poder y esa autoridad. Necesitamos mantener el equilibrio en nuestro corazón entre la Autoridad, El Poder y la Responsabilidad. No debemos imponer autoridad si ya hemos perdido el poder de una vida interna en armonía con Dios.
No podemos ejercer el Poder si no estamos en línea primero con la autoridad divina y en segundo lugar con la autoridad delegada de Dios. ¿Quién es nuestra autoridad? ¿A quién le rendimos cuentas? O somos meramente independientes para evadir la responsabilidad. ¿Cómo está esa responsabilidad frente a la autoridad y el poder que nos han conferido?
TRES PRINCIPIOS CLAVES DE LA AUTORIDAD, EL PODER Y LA RESPONSABILIDAD.
1.- Aquellos a quienes se les ha encomendado autoridad deben tener poder para ejecutarla.  No se le puede dar autoridad a una persona si no cuenta con el poder suficiente para obrar.
2.- Aquellos a quienes se les ha dado Poder y Autoridad deben ser totalmente responsables y listos para ser evaluados en los resultados; de otra forma su Autoridad y poder serán usados irresponsablemente.
3.- Aquellos quienes son totalmente responsables por los resultados se les debe dar suficiente poder y autoridad para hacer el trabajo apropiadamente.
Lucas 19 habla de estos tres elementos:
  • Poder está representado por los talentos dados a cada siervo.
  • Autoridad fue dada a través de las Instrucciones.
  • Responsabilidad fue requerida cuando se le pidieron cuentas a los siervos.
Nunca olvidemos que si Dios, Compañeros, Familia o Iglesia nos han dado la oportunidad de ejercer un cargo de autoridad, la base de esa autoridad está en mi comunión con Dios y recordar que la autoridad fluye de mi estado interior y del carácter de una vida internamente sólida.
No es lo que digo, es lo que vivo y lo que vivo me da o me resta autoridad.  Mantengamos donde ejercemos nuestras funciones el equilibrio correcto entre Autoridad, Poder y Responsabilidad.
El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.
Platón (427 AC-347 AC) Filósofo griego.
Los frutos se verán en una vida respaldada por una autoridad que pesa no por lo que habla sino por lo que vive.
Serafín Contreras Galeano.

Cuando puede parecer que Dios no cumplirá - Devocionales

   ¿Han vivido momentos en su vida en donde pareciera que aquella promesa que Dios les hizo en su día nunca se cumplirá?, Yo sí.
A pesar que teóricamente sabemos que cuando Dios promete, cumple, a la hora de la práctica y al ver todo lo contrario a lo que quisiéramos ver, llegamos a pensar que Dios no cumplirá con su promesa.
Durante años espere una promesa personal que Dios hizo a mi vida. Desde el momento que puso en mi corazón esa promesa la tomé como cierta, la esperaba con muchos deseos, quería ver cumplida su promesa, pero de pronto las puertas se comenzaron a cerrar, todo se comenzó a nublar, todas las áreas de mi vida comenzaron a desestabilizarse, y de pronto comencé a creer que iba a ser difícil que Dios cumpliera lo prometido.
Mi ojos estaban viendo totalmente lo contrario a lo prometido, ver que las puertas se cierran y que los planes que tenías se vienen abajo, es razón suficiente para creer humanamente que nada de lo que en su día creíste podría pasar o se podría cumplir.
Sin embargo, aunque nuestras ideas, pensamientos y planes se rehúsen a creer que algo bueno puede pasar o que esa promesa de Dios se cumplirá, a pesar de todo lo negativo que podamos pensar, cuando DIOS PROMETE ALGO, ÉL LO CUMPLIRÁ.
Seré sincero al decir que en muchas ocasiones dudé que Dios podría cumplir sus planes sobre mi vida. Cuando veía que las puertas se cerraban o que mis planes se venían abajo en lo menos que pensaba era en que Dios cumpliría; al contrario, en algún momento llegué a pensar que Dios se había olvidado de mí y de lo que me había prometido.
Sinceramente todo a mi alrededor me hacía creer y pensar que nada pasaría, que era el fin, que todo había terminado, sin embargo, la ultima palabra no la tengo yo, y aunque mis pensamientos quieran desestabilizar mi fe, DIOS PUEDE SORPRENDERNOS Y HACER AQUELLO QUE PARA NOSOTROS ERA YA IMPOSIBLE DE OCURRIR.
Hoy en día Dios está cumpliendo su promesa sobre mi vida, Él me dijo: “Serás de bendición para las naciones”, yo lo creí como cual niño a su padre; en algunos episodios al ver que todo se me venía abajo, dudé que su promesa se cumpliera, en otras ocasiones al evaluar que no era lo suficientemente bueno para que Dios me usara, también me autoexcluí, pero ¡Gloria a Él!, que no tiene el mismo concepto de mi que el que yo tengo, ¡Gloria a Él!, que a pesar de mi duda, Él iba a cumplir con lo prometido.
Hoy quiero animarte a confiar, a pesar de cualquier circunstancia, en que DIOS CUMPLIRÁ CON LO PROMETIDO.
No sé cual sea la promesa que Dios te dio, quizá sea la conversión de tus familiares o seres queridos, quizá sea el de un Ministerio muy bendecido, quizá sea en lo laboral o académico, pueda que sea en lo sentimental, o hasta en lo material; no sé cuál promesa sea específicamente, pero SI ÉL LO PROMETIÓ entonces debes estar totalmente seguro que CUMPLIRÁ.
Quizá en este momento parezca que Dios no va a cumplir con lo prometido, porque te sientes solo, desanimado, sin fuerzas para seguir, con muy poca fe, miras como tus planes se vinieron abajo, como tu vida va rumbo al precipicio y todo lo que hay a tu alrededor te hace pensar que aquella promesa que un día recibiste NO SE CUMPLIRÁ.
Hoy quiero recordarte lo que dice la Palabra de Dios, y mas allá de lo que tu mente crea o tus pensamientos te quieran llevar a pensar, tienes que saber que:

“Dios no es hombre para que mienta,

Ni hijo de hombre para que se arrepienta.

Él dijo, ¿y no lo hará?

Habló, ¿y no lo ejecutará?” 

Números 23:19 (Reina-Valera 1960)
No permitas que la duda te robe la satisfacción de ver cumplida esa promesa; no permitas que la duda te lleve a la ruina total; a pensar de no ver, ¡SIGUE CREYENDO! Porque Dios cumplirá, Él no mentirá, sólo confía un poco más y espera pacientemente, porque sin duda Él actuará.
Quizá te parezca que Dios no cumplirá, pero no es lo que a ti te parezca o no, sino lo que Él ya dijo y cuando Él dice, SIMPLEMENTE CUMPLE.

“Además, yo estoy contigo y te protegeré dondequiera que vayas. Llegará el día en que te traeré de regreso a esta tierra. No te dejaré hasta que haya terminado de darte todo lo que te he prometido”. 

Génesis 28:15 (Nueva Traducción Viviente) 

¡Dios va a cumplir, no dejes de confiar!

Enrique Monterroza

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Hay más Felicidad…- Powerpoint - Reflexión: Felicidad

Hay más felicidad en dar que en recibir, y esto es absolutamente cierto.
La felicidad no está, como un ente, fuera de nosotros; se hace patente, sensible, cuando damos, cuando compartimos, cuando amamos.
Por eso si quieres ser feliz, aprende primero a dar y a amar.
Y aprende de las cosas simples y sencillas que quizá puedan servirte
Como no pedir amistad, mejor concédela.
No esperes regalos, mejor ofrécelos.
No busques amor, dalo tú.
No busques la muerte, vive con dignidad.
No esperes oportunidad, créala.
No desperdicies el sufrimiento y los errores, aprende de cada uno de ellos.
No tengas prejuicios, ten disponibilidad.
No busques honores, pero honra aun al más pequeño.
No reniegues de la enfermedad, porque es también un camino para llegar a Dios.
No te consideres superior a nadie, porque todos somos hijos de Dios.
No te aferres a nada, porque Dios te ha creado libre.
Desprecia siempre lo vulgar, lo corriente, porque vales mucho más que las cosas que te da la vida.
Vales más que las flores, y tu destino es el cielo.
Define cuál es tu verdad y defiéndela con orgullo, porque es absolutamente tuya.
Ámate a ti mismo y construye tu felicidad, porque para ti solo existe una verdad irrefutable: tu propia existencia.
Disfruta la felicidad que ahora tienes, nadie sabe qué vendrá el día de mañana.
Vive pensando en las cosas que la vida te otorga, no en las que no te ha dado, porque ni siquiera has buscado las oportunidades necesarias para estas últimas.
Y recuerda que los dones más valiosos son la paz, la alegría, el silencio, la oración, un buen libro, una buena canción, un gran amor, un buen recuerdo…y Dios.
Después de todo, Él es el gran amigo de todos.
Cada día, sin importar si el año comienza o está terminando ya o estás justo a la mitad, es un buen momento para recapacitar en lo que estás haciendo, en lo que piensas, en lo que sientes y en lo que quieres.
Piensa que las cosas son más sencillas de lo que parecen, piensa en no ser rebuscado ni complicado. Piensa en lo que realmente vale la pena: que es lo que tienes dentro de ti mismo.
Descarga esta diapositiva aquí:     Hay más Felicidad…
Felicidad
La felicidad para algunos es acumular riqueza, obtener un buen empleo, que nuestros deseos se cumplan, ganarnos un nombre y fama. Sin embargo, sólo aquellos que están contentos con su vida y se sienten felices con la felicidad de otros realmente han comprendido en qué consiste la verdadera felicidad.
El gozo que uno obtiene de los placeres externos es temporal. La verdadera felicidad puede disfrutarse por dentro. Cuando nuestros pensamientos son puros, cuando no nos preocupamos por nimiedades, sólo entonces, podemos disfrutar de la verdadera felicidad.
“Felicidad” es un estado mental. Uno puede estar feliz cuando nuestros parientes o amigos alcanzan un buen nombre o fama. Por otro lado, la misma persona puede no sentirse feliz cuando alguien más lo/a obtiene.
La gente grande es aquella que se siente feliz cuando los demás son felices.
Deepthi Ayyappan (2008), India
Creo que el autor de esta reflexión da en el blanco cuando plantea, a manera de conclusión, que la gente grande (importante) es aquella que se siente feliz cuando los demás lo son. En la actualidad vemos mucho de lo contrario: una búsqueda incesante de la felicidad propia, aún a costa de la infelicidad y tragedia de los que nos rodean.  Así vemos como los que tienen abusan de los que no tienen, los que saben de los que no saben, los que tienen contactos importantes de los que no los tienen.  Hagamos un alto y decidamos cambiar. Si queremos ser genuinamente felices, necesitamos ayudar a los demás a serlo también.
A fin de cuentas, Dios no nos creó como islas sino para habitar en familia.



Recuerda que no eres tú, es Él

En medio de las dificultades se nos olvida que no somos nosotros los que tenemos el poder de salir adelante sino que es Dios quien nos da la capacidad para hacerlo.
Y es que cuando vemos venir los problemas, cuando nos encontramos en medio de la crisis o en medio de esos desiertos duros de la vida, se nos olvida que la capacidad de actuar de Dios es ILIMITADA, se nos escapa que Él no es como nosotros, que su PODER es ILIMITADO y que es capaz de hacer lo que nosotros creemos que es imposible.
En ocasiones te sentirás frustrado al ver que diste todo de ti para salir de determinado problema y no pudiste hacerlo, fracasaste en el intento, y entonces tu mente se llenará de pensamientos de derrota que te querrán hacer creer que nunca saldrás de ese hoyo y que todo está terminado para ti.
Pero aún en medio de esos hoyos de la vida tienes que recordar que NO ERES TÚ, sino que es ÉL el que actúa en tu vida.
Jesús nos recordó que no somos nosotros los que le elegimos a Él: “Ustedes no fueron los que me eligieron a mí, sino que fui yo quien les eligió a ustedes.” Juan 15:16a (Traducción en lenguaje actual). El hecho de que Dios nos eligió nos tiene que llenar de optimismo y fe, ya que si Él te eligió es para darte vida y no para dejarte morir sin esperanza.
Una de las cosas que todos nosotros debemos de entender es que la vida espiritual difiere de la terrenal, es decir, aunque terrenalmente nos vaya mal, si buscamos a Dios tenemos que saber que tenemos una preciosa herencia espiritual.
Quizá hoy estés frustrado de intentar salir adelante en ese problema que tanta paz te quita, puede que ya dieras todo de ti y no fuera suficiente, quizá estés cansado y sin fuerzas y sientes que nada de lo que puedas hacer logrará revertir lo que ya está hecho; entonces es allí en donde debes comprender que NO ERES TÚ quien tiene que salir de los problemas solo, con tu propia capacidad o voluntad, sino que tienes que darle la oportunidad a Dios de que SEA ÉL quien actúe por ti.
Cuando las fuerzas se te acaban, cuando ves que los esfuerzos que hagas o las energías que le dediques a eso que quisieras solucionar no sirven para nada, entonces es hora de que COMPRENDAS que NO ERES TÚ sino que es el SEÑOR quien puede hacer mejor las cosas. 
En esos momentos lo único que puedes hacer es depositar tus cargas, tus problemas, tus fuerzas, tu voluntad, tu deseo de salir adelante en sus manos confiando en que Dios se encargará de las cosas que a ti ya se te escaparon de control. ¡Delega en Él! 
Cuando comprendes que no eres tú, sino DIOS, es mas fácil, porque entonces tu vida se rinde ante su presencia y tu confianza es sembrada en Él, y cuando pones tu confianza plena en el Señor, jamás te defraudará.
¿Qué tengo que hacer para poner mi confianza total en Dios? Quizá sea la pregunta que te hagas, pues lo que tienes que hacer es dejar de preocuparte al máximo por eso de lo que ya no tienes control alguno y confiar con todas tus fuerzas en que Dios actuará a tu favor. Es orar incansablemente por eso que quieres que Él haga, sin tener duda alguna que Él responderá. Es mantenerte en comunión y tratándole de agradar porque sabes que eso está bien visto delante de sus ojos y como resultado Dios comenzará a hacer cosas maravillosas en tu vida.
Que no se te olvide que Dios es PODEROSO, y que su capacidad para solucionar problemas es maravillosa, que hasta hoy y desde la creación del mundo no ha habido nada que Él no fuera capaz de hacer. Lo único que se necesita para mover la mano de Dios es FE, esa fe que no duda, esa fe que confía, que cree, y que está segura que, aunque las cosas no se vean bien, al final tendrán un resultado hermoso y perfecto.
No eres tú el que solucionará ese problema, ES DIOS QUIEN TIENE LA CAPACIDAD DE HACERLO. Por esa razón lejos de desesperarte y preocuparte al extremo, comienza a CONFIAR PLENAMENTE en el Señor y en su capacidad de HACER MILAGROS.

¡Confía sin dudar, porque Dios te sorprenderá!

“Pon tu vida en las manos del Señor; confía en Él, y Él vendrá en tu ayuda.” 

Salmos 37:5 (Dios Habla Hoy)
Enrique Monterroza

Luchando por Nuestros Sueños - vídeo

Todos en la vida tenemos sueños. Unos son realistas y alcanzables, otros no. Unos se logran, otros no. A veces soñamos despiertos, otras, dormidos. Hay sueños que nacen en el corazón de Dios, otros en nuestro propio corazón y con motivaciones personales. Y los que son nacidos en el corazón de Dios son transmitidos a aquellos que están en intimidad con Él y con un propósito específico de Dios. Jeremías 29:11 “Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”–declara el SEÑOR–”planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. (Un fin esperado, el sueño anhelado).
La Biblia menciona algunos sueños que tuvieron ciertas personas: Jacob (Génesis 28:10-16), José hijo de Jacob (Génesis 37: 5, 9) Salomón (1 Reyes 3: 5,15).
Visión, Sueño, es una imagen del futuro que produce pasión.
A principios del siglo XX, el industrial dinámico Henry Ford, se paró frente a sus empleados y prometió hacer posible que la familia estadounidense promedio accediera al transporte automotor. La gente se rió en voz alta, pero 15 años más tarde millones de automóviles Modelo T de Ford habían sido comprados y vendidos a un costo de $290 cada uno.
En la década de los 40 un joven evangelista llamado Billy Graham tuvo un sueño radical. Él y unos cuantos compañeros de la universidad imaginaron estadios repletos, donde la gente alejada de Dios pudiera oír la proclamación del evangelio. Para el 2002, 210 millones de personas han oído predicar en vivo a Billy Graham, mientras que más de mil millones han escuchado al Dr. Graham presentar el evangelio por televisión y radio.
En el año 1963, el Dr. Martín Luther King, hijo, se puso en pie en los escalones del monumento a la memoria de Lincoln en Washington, D.C., y pintó un cuadro de un mundo sin prejuicios, odio o racismo. Tengo un sueño de que mis 4 hijos un día vivirán en una nación en donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. Aun cuando el Dr. King fue cruelmente asesinado, su sueño continuó vivo. Casi 40 años después su pasión guía a la nación mientras caen las barreras raciales.
Todos estos personajes tuvieron VISIÓN. NO SE DESANIMARON Y SIGUIERON CON SU VISIÓN, CON SU SUEÑO.
Visión, SUEÑO, es una imagen del futuro que produce pasión.
¿Cuál es tu sueño actual? 

Implicaciones.
Oír a Dios.
La comunión íntima del Señor es con los que le temen y a ellos hará conocer su pacto. Salmos 25:14. 
Escucharé lo que hablará Dios. Salmo 85:8 
Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas. Proverbios. 8:34 
Clama a Mí y yo te responderé. Jeremías 33: 3.
Dios te dirá el qué, el cómo, el cuándo y el dónde.
Buscar consejo. 
Porque con ingenio harás la guerra, y en la multitud de consejeros está la victoria. Proverbios 24:6
Tomar la decisión. 
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4: 13.
Establecer metas.
Escribe lo que quieres, cómo lo quieres hacer, qué pasos vas a dar. 
Pon fechas, nombres de personas que te apoyarán, etc.
 Comenzar a dar los pasos.
 Comienza poco a poco. No te desesperes. Pero vete a lo seguro.
Pagar un precio. 
Objeciones, críticas, llantos, desvelos, angustias, etc.
Persevera y espera en el Señor. 
Nuestra alma espera al Señor; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Salmos 33:20.
Guarda silencio ante el Señor, y espera en Él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades. Salmos 37:7.
Ver el sueño realizado y celebrarlo con acción de gracias.
A los justos les será dado lo que desean. 
Cercano está el Señor a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras. Proverbios 10:24,
Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará. Salmos 145: 18,19.
No dejes de soñar. Si Dios te ha dado un sueño, lucha, visiona, prosigue a la meta, Escucha a Dios y busca el consejo de otros y da los pasos con la seguridad de que todo lo puedes en Cristo que te fortalece. Habrá momentos difíciles pero verás con gozo el fruto de tu sueño. Jesucristo pagó un gran precio, fue maltratado, despreciado, herido, y murió, pero su sueño y obediencia al Padre, lograron comprar la salvación de la humanidad. Y al final podrás decir: Hasta aquí me ayudó Dios.

Colgando la capa - Motivación, Reflexión


Toda mi vida, y no lo digo con orgullo, he sentido un compromiso social muy grande, una necesidad de poder estar en los lugares donde siento que puedo hacer algún aporte o involucrarme en alguna causa que beneficie a otros. No tiene que ver con un corazón misericordioso o con que sea extremadamente solidaria; tiene más que ver con sentirlo como una responsabilidad por las oportunidades que Dios me regaló a mí. Este sentimiento me acompaña en todo lugar y a ratos me juega malas pasadas.
Basta ver las noticias, leer el diario o dejar de mirarse el ombligo para reparar en que vivimos en un mundo lleno de necesidades: materiales, económicas, afectivas, emocionales, etc. Estamos en una sociedad que requiere urgentemente de un trabajo de joyería en sus vidas para ser capaces de salir adelante y lograr sus sueños, y en esa sociedad no estamos ajenos tú y yo, también tenemos necesidades, también tenemos sueños. Sin embargo, muchas veces nuestras necesidades se ven satisfechas ante una sonrisa o cuando nos sentimos útiles, sentimos que en el día a día nuestra vida tuvo sentido porque fuimos capaces de atravesar el caparazón de alguien y llegamos a su corazón.
Cuando vivimos la vida de esta manera nos acercamos al modelo de Jesús. A como Él aprovechó cada momento que estuvo en la Tierra para servir a otros y entregar aquello que tenía en su corazón, un amor y una sabiduría a toda prueba. Pero también ocurre que en medio de esta cruzada por vivir la vida de acuerdo al modelo de Jesús, nos damos cuenta que no alcanzamos a cubrir todo lo que quisiéramos, que no podemos ayudar cuanto quisiéramos, y que hacemos la cosas lo mejor que podemos con lo que tenemos, pero que no es suficiente.
En el momento que abrimos nuestros ojos en el mundo real nos damos cuenta que no es suficiente lo que hacemos y eso nos produce frustración y desánimo, sobre todo a quienes somos más exigentes con nosotros mismos, lo que termina desilusionándonos y mecanizando lo que hacemos.
Esta semana conversaba con un  profesor bien renombrado en el mundo cristiano sobre este tema, abordábamos las motivaciones que nos llevaban a querer servir a Dios, y a hacer las cosas de acuerdo a sus planes y proyectos, y le comentaba de esta cruzada de “super heroína” que a veces me atrapaba y en cómo he tenido que ir aprendiendo a colgar mi capa día a día. Él, con la sabiduría que siempre ha tenido, acabó nuestra conversación con lo siguiente: “cuando colgamos nuestra capa se la devolvemos a quien se la quitamos” y fue como un tremendo "asombro" para mi vida. Es cierto, cuando me afano porque no alcanzo a hacer las cosas que quisiera, no puedo ayudar a todas las personas que quisiera, estoy quitándole el trabajo al Señor, quien es el super héroe por excelencia. Es como si Él fuera Santa Claus y yo una de las duendecillas que le ayuda a repartir los regalos. No depende de mí, depende de Él.
Si hay algo que debemos aceptar es que nunca podremos ayudar a todas las personas que quisiéramos, tampoco podremos tocar todas las vidas que queremos, porque no lo hacemos nosotros, lo hace Dios. Y aún así, Jesús nunca se afanó porque hubo lugares que no alcanzó a visitar, Él tuvo que escoger a dónde ir, a quién hablarle y en qué momento.

Tú y yo podemos hacer nuestra parte. Dios se encargará de todo aquello para lo cual nuestro cuerpo, tiempo y vida no nos alcanza. No dejemos de hacer lo que podamos, pero no nos frustremos porque es menos de lo que quisiéramos, no se puede ayudar a todo el mundo y no se puede estar en todos lados a la vez; por eso ante la posibilidad de hacer una diferencia en la vida de al menos una persona, tomémonoslo como la tarea y cruzada más grande que tenemos que hacer y así estaremos contribuyendo en esta gran tarea que Dios comenzó y que Él mismo terminará.

Autora: Poly Toro

Tú la vida mia - Misael y Freedom - vídeo



//Mi corazón se llena de alabanza
cuando tu bendición mi vida alcanza//

Como lluvia en el desierto de mis pruebas

vienes a calmar mi sed
eres fantasía llevas de tu mano
Tú me das el galardón de ser llamado

Eres Tú mi roca eres tu mi fuerza

dueño de mi corazón eres Tú la vida mía
eres Tú mi roca eres Tú mana del cielo
columna de fuego la vid verdadera
//eres Tú la vida mía//

//Mi corazón se llena de alabanza

cuando tu bendición mi vida alcanza//

Como lluvia en el desierto de mis pruebas

vienes a calmar mi sed
eres fantasía llevas de tu mano
tu me das el galardón de ser llamado

//Eres Tú mi roca eres Tú mi fuerza

dueño de mi corazón eres Tú la vida mía
eres Tú mi roca eres Tú mana del cielo
columna de fuego la vid verdadera
eres Tú la vida mía//

Eres Tú mi roca eres Tú mi fuerza

dueño de mi corazón ///eres Tú la vida mía///