martes, 9 de abril de 2019

Promesas Bíblicas

Dios siempre cumple sus promesas. Está en la Biblia, II Corintios 1:19-20, "Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él; porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios".
Dios nunca se retrae o cambia sus promesas. Está en la Biblia, Salmo 89:34, "No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios".
Ninguna de las promesas de Dios falla jamás. Está en la Biblia, Josué 23:14, "Reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas".
Resultado de imagen de promesas biblicas cristianasSe nos ha prometido vida eterna. Está en la Biblia, 1 Juan 2:25, "Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna".
Dios puede hacer lo imposible. Está en la Biblia, Lucas 18:27, "Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios".
Se nos ha prometido corazones y deseos nuevos. Está en la Biblia, Ezequiel 36:26, "Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne".
Dios nos ha prometido el perdón. Está en la Biblia, 1 Juan 1:9, "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad".
Él ha prometido el fruto del Espíritu. Está en la Biblia, Gálatas 5:22-23, "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley".
Él ha prometido libertad del temor. Está en la Biblia, Salmo 34:4, "Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores".
Se nos promete el Espíritu Santo. Está en la Biblia, Lucas 11:13, "Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Todas nuestras necesidades serán abastecidas. Está en la Biblia, Filipenses 4:19, "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús".
Ninguna cosa buena será retenida. Está en la Biblia, Salmo 84:11, "Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad".

¿Cómo experimentar el gozo en la vida cristiana?

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Los períodos de tristeza y depresión pueden entrar hasta en la vida de los más devotos cristianos. Vemos muchos ejemplos de esto en la Biblia. Job deseaba que nunca hubiera nacido (Job 3:11). David oraba para que fuera llevado a un lugar donde no tuviera que lidiar con la realidad (Salmo 55:6-8). Elías, aún después de vencer a los 450 profetas de Baal pidiendo que bajara fuego del cielo (1 Reyes 18:16-46), huyó al desierto y le pidió a Dios que le quitara la vida (1 Reyes 19:3-5). 

Así que, ¿cómo podemos superar esos períodos de ausencia de gozo? Podemos ver cómo estos mismos personajes superaron sus momentos de depresión. Job dijo que, si oramos y recordamos nuestras bendiciones, Dios nos restaurará el gozo y la justicia (Job 33:26). David escribió que el estudio de la Palabra de Dios alegra el corazón (Salmo 19:8). David también descubrió, que era necesario alabar a Dios incluso en medio de la desesperación (Salmo 42:5). En el caso de Elías, Dios lo dejó descansar un tiempo y después envió a un hombre, Eliseo, para atenderlo (1 Reyes 19:19-21). Hasta nosotros en la actualidad, necesitamos amigos con quienes podamos compartir nuestras heridas y penas (Eclesiastés 4:9-12). Trata de compartir cómo te sientes con algún hermano en Cristo en quien tú confíes. Puede sorprenderte descubrir que él también ha estado batallando con algunas de las mismas cosas por las que estás pasando ahora.

Lo más importante es que, si inevitablemente moran dentro de nosotros nuestros problemas, nuestras heridas y especialmente nuestro pasado, éstos jamás producirán un verdadero gozo espiritual. Tampoco el gozo se encuentra en el materialismo, ni en la psicoterapia, y ciertamente tampoco se encuentra en la obsesión con nosotros mismos. Se encuentra en Cristo. Los que pertenecemos al Señor “… nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.” (Filipenses 3:3). Conocer a Cristo conduce a tener un sentido apropiado de nosotros mismos, y un verdadero espiritualismo interior en Cristo, haciendo imposible el gloriarnos en nosotros mismos, en nuestra sabiduría, fortaleza, riquezas, o bondad; sino en Cristo, en Su sabiduría y fortaleza, en Sus riquezas y bondad, y en Su Persona solamente. Sumérgete en Él, en Su Palabra, y busca conocerlo más íntimamente. Si le permanecemos, Él ha prometido que “nuestro gozo será cumplido” (Juan 15:1-11). 

Finalmente, recuerda que es solo a través del Espíritu Santo de Dios, como podemos encontrar el gozo verdadero No me eches de delante de ti y no quites de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente.(Salmo 51:11-12; (Gálatas 5:221 Tesalonicenses 1:6). No podemos hacer nada, aparte del poder de Dios (2 Corintios 12:1013:4). En efecto, cuanto más tratemos de estar gozosos a través de nuestros propios recursos, más miserables podemos llegar a ser. Descansa en los brazos del Señor "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga".(Mateo 11:28-30
) y busca Su rostro a través de la oración y la Escritura. “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.” (Romanos 15:13)


Cómo mantener el gozo de nuestra salvación

Cuando el amor del Señor Jesús nos toca por primera vez, y nos arrepentimos y confesamos Su nombre, un gozo desconocido llena nuestros corazones. ¡Qué gran gozo fue ser perdonados y nacer de nuevo! Mas el deseo de Dios es que mantengamos nuestro gozo toda nuestra vida en la salvación maravillosa que Dios efectúa. Esto no es solo para unos cuantos; aunque es normal para los hijos de Dios, como podemos ver en 1 Pedro 1:8: “Os alegráis con gozo inefable y colmado de gloria”.
No perdemos nunca nuestra salvación, que es eterna, pero debemos admitir que en ocasiones perdemos el gozo de nuestra salvación. Veamos dos de las razones por lo que esto sucede, cómo podemos recuperar nuestro gozo en el Señor, y qué hábitos podemos desarrollar para tener una vida diaria llena de gozo.

1. El pecado causa que perdamos el gozo de nuestra salvación

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En primer lugar, los pecados que cometemos deterioran nuestra felicidad. Aunque somos salvos, todos hemos pecado, fracasado delante del Señor o le hemos desobedecido. Y después de que pecamos, sentimos que algo anda mal; sentimos una barrera entre el Señor y nosotros.
Isaías 59:2 nos dice: “Pero vuestras iniquidades han venido a ser una separación entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros Su rostro de modo que Él no os oye”.
Nuestros pecados nos separan de Dios, y puesto que Dios es justo no puede tolerar el pecado. Por esto incluso una transgresión pequeña crea una barrera entre Dios y nosotros. Tanto pecados grandes como pequeños logran que perdamos el gozo de nuestra salvación.

2. Contristar al Espíritu que mora en nosotros, hace que perdamos el gozo de nuestra salvación

Romanos 8:9 nos dice que “El Espíritu de Dios mora en vosotros”. Cuando recibimos al Señor Jesús como nuestro Salvador, Él no solamente nos redime, sino que también vino para morar en nosotros, como el Espíritu. Ahora ya no vivimos solos; tenemos a otra Persona viviendo en nosotros que tiene Sus propios pensamientos, sentimientos y preferencias. Cuando somos uno con el Señor, quien vive dentro de nosotros, Él se alegra. Y cuando Él está alegre, nosotros también lo estamos.
Pablo dijo en Efesios 4:30: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”. 
Contristar al Espíritu Santo es disgustarlo. El Espíritu Santo habita en nosotros para siempre (Juan 14:16-17) y nunca nos deja. Por lo tanto, Él es contristado cuando no andamos conforme a Él (Romanos 8:4), esto es, cuando no vivimos en nuestro andar diario, conforme al principio de la realidad y la gracia”.
Supongamos, por ejemplo, que queremos ir a cierto lugar. Pero cuando pensamos en ir nos sentimos incómodos. Este sentimiento en nuestro ser nos dice que el Señor no quiere que vayamos, y aunque razonamos con nosotros mismos y decimos que está bien ir, el sentimiento de incomodidad permanece; el Señor Jesús, quien está en nosotros, sencillamente no quiere ir. No obstante, en vez de ser uno con el Señor, vamos de todas maneras. Al no seguir Su sentir, lo contristamos y lo hacemos infeliz, y cuando Él se contrista, es imposible que nosotros estemos felices.

sábado, 6 de abril de 2019

¿Quiénes fueron los espíritus encarcelados?

Resultado de imagen de ¿Quiénes fueron los espíritus encarcelados?Los "espíritus encarcelados" se mencionan en el contexto de lo que Jesús hizo en el tiempo transcurrido entre Su muerte y Su resurrección. 1 Pedro 3:18-20 dice: "Siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca". Tengamos en cuenta que el cuerpo de Jesús (físico) estaba muerto y a la espera de la resurrección, pero espiritualmente estaba vivo durante el tiempo en que visitó a los espíritus encarcelados. 
Sabemos cuatro cosas sobre los espíritus mencionados en 1 Pedro 3:19. Son intangibles, están encarcelados, su pecado se cometió antes del diluvio, y Jesús visitó el lugar de su cautiverio para anunciarles algo. Algunas especulaciones, a través de los años, han tratado de determinar exactamente quiénes son estos espíritus.


En primer lugar, veamos la palabra espíritus. Es una traducción de la palabra griega pneumasin, una forma de la palabra pneuma, que significa "aire, soplo, viento". Se usa en el Nuevo Testamento para referirse a los ángeles (Hebreos 1:14), a los demonios (Marcos 1:23), al espíritu de Jesús (Mateo 27:50), al Espíritu Santo (Juan 14:17), y a la parte espiritual del hombre (1 Corintios 2:11). Mientras la Biblia deja claro que los seres humanos tienen espíritus, así mismo nunca se refiere a los seres humanos simplemente como "espíritus". Por el contrario, nunca se dice que Dios el Espíritu Santo, los ángeles y los demonios, tengan espíritus; son espíritus. De modo que el significado estándar de la palabra espíritus en la frase espíritus encarcelados sostiene que los espíritus son algo distinto de los seres humanos.
Los espíritus encarcelados no pueden ser los ángeles buenos, porque ellos no han pecado y no están encarcelados. Y si los espíritus encarcelados no son los espíritus de los seres humanos buenos que han fallecido, eso nos deja solo una opción: los espíritus encarcelados son demonios. Está claro entonces que no todos los demonios están encarcelados. El Nuevo Testamento da muchos ejemplos de actividad demoníaca en la tierra, así que los espíritus encarcelados deben ser un selecto grupo de demonios que, a diferencia del resto de sus aliados demoníacos, se mantienen en cautiverio.

Fe, no lo veo físicamente, lo veo con el espíritu

La fe tiene momentos en los que se manifiesta; la vida se encarga de eso. Esas situaciones inesperadas que le darán a tu fe la oportunidad de brillar o no. Las bendiciones de ayer son las garantías de que Dios obrará en mi presente. Dios ha transformado mi ayer doloroso en una fortaleza.
Imagen relacionadaEl ciego no tiene imágenes, pero la fe te pone imágenes: no te veías sano porque no tenías antecedentes de sanidad, y ahora empiezas a ver lo que antes no veías; por eso los discípulos dijeron cuando vieron a Jesús: “es un fantasma”, porque no se imaginaban a alguien caminando sobre el agua.
Al cieguito cuando le preguntaron, les dijo: “lo que yo soy no depende de lo que ustedes digan sino de lo que Dios dice de mí”. Contestamos de acuerdo al nivel de fe que tenemos cada uno. Él lo único que dijo fue: “yo lo único que sé es que Él me untó, me lavó y ahora veo”; por decir eso lo echaron de la sinagoga y fue bendecido por eso.
A veces cuando te echan te bendicen, porque Dios te va a volver a buscar para hacerte crecer en fe.
El ciego estaba fuera del templo porque no podría entrar, porque solo entraban los VIP, y le preguntaron quién había pecado, si él o sus padres; bien podía haber heredado una maldición ¿Cuál fue la causa? No importa de donde vinieron los problemas, Jesús le dijo: tu futuro será de victoria.
¡No sé por qué nací ciego, pero lo que sí sé es que mi mañana va a ser bendecido!
Jesús hizo barro: ¿por qué no agarró agua? ¿Por qué le puso barro y le dio un escupitajo?, porque el hombre nace del barro, y Jesús puso algo suyo en él para hacer “barro nuevo”, un nuevo génesis, un nuevo comienzo. El barro viejo no veía, no prosperaba, estaba solo.
“Ve a lavarte en el estanque de Siloé”: ¿Dónde estaba ese estanque?; está a 750 metros. El cieguito bajó esos metros. No solo estaba sanando físicamente, sino mentalmente; lo sanaba de la dependencia de la gente, porque seguramente yendo de camino al estanque se chocaría con todo el mundo; a eso se le llama síndrome de indefensión, y cuando quieres algo y no puedes se te activa este síndrome. Este síndrome provoca una “adaptación psicológica”, es una salida, posible, que encuentran las víctimas para procesar su dolor, sienten que están en una situación sin salida ante la que no hay nada que puedan hacer. Pero este hombre había sido tocado por Jesús y estaba por revertir todo el dolor de su pasado, ahora recuperaría su dignidad de persona.
El ciego se lava y por primera vez se ve a sí mismo, porque lo primero que tienes que saber es quién eres.

Con decisión y valentía

¡Esforzaos y cobrad ánimo! No temáis ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová, tu Dios, es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará; Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides. Deuteronomio 31;6,8.
Aunque la mayoría de los líderes de las iglesias de Alemania se sometieron a Hitler, el teólogo y pastor Martin Niemöller estuvo entre los valientes que se resistieron a la crueldad nazi. 
La historia habla sobre un grupo de alemanes ancianos que estaban parados fuera de un hotel. Mientras un hombre más joven iba y venía con el equipaje del grupo, alguien preguntó quiénes eran. «Pastores alemanes», fue la respuesta. «-¿Y el más joven?». «-Ese es Martin Niemöller; tiene 80 años, pero se mantiene joven porque no tiene miedo».
Niemöller no resistía el temor por tener un "gen antimiedo", sino por la gracia de Dios, quien lo había recuperado de sus perspectivas antisemíticas, y ayudado a hablar y poner en práctica la verdad.

Cuando los israelitas se enteraron de que Moisés no estaría más con ellos, él los animó a no temer y seguir la verdad de Dios, diciendo: «Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo» (Deuteronomio 31:6). No había razón para temer al futuro porque el Señor estaba con ellos.

Cualquiera que sea la oscuridad que te abrume o los terrores que te ataquen, Dios está contigo. Y cuando tengas miedo, recuerda que Él «no te dejará, ni te desamparará» nunca (versos 6, 8). 

¿Qué temores estás enfrentando? ¿Cómo alienta tu corazón la presencia de Dios?
Vivir sin temor no significa que no sintamos miedo, sino que no dejamos que el miedo nos domine.

miércoles, 3 de abril de 2019

De esta obra eres el creador

Cuando miro las estrellas en el vasto firmamento, confirmo Tu existencia y con cuánto amor me has amado. Luego observo una luz muy brillante, es la luna cambiando de forma y que cuando se llena, muestra esplendorosa los matices que el gran Diseñador le dibujó. Me abruma ese cielo azul que adorna el suelo donde pisa Dios; suelo que de día se vuelve muy claro, por las tardes medio anaranjado y por las noches muy oscuro pero iluminado por toda clase de astros brillantes y hermosos.

Imagen relacionadaTodo cuanto hay en la creación me evoca y me hace pensar en mi Supremo Creador. Porque Él hizo muchas cosas bellas para que nosotros, que somos su máxima creación, las disfrutáramos junto con Él.

Al mirar al cielo, yo encuentro una comunión y una paz casi inexplicable. Me pongo a meditar y a dialogar con mi Creador, y le pregunto por qué me ama tanto. Siento que soy inmerecedor de tanta gracia y amor, y me pregunto por qué Él es tan paciente y sublime conmigo. 
Hizo magnífica la Creación, pero empleó más tiempo y todo su corazón en crearnos a su imagen y semejanza. Bordó cada tejido y puso cada célula nuestra. A la naturaleza le habló y fue hecha por su palabra, pero al hombre Él mismo lo formó con sus manos amorosas. Organizó y dio buen funcionamiento a cada parte del cuerpo. Nos puso sentidos para que disfrutáramos y saboreáramos de todo lo bueno. Creó flores primorosas y las vistió con sus mejores galas. Pero aún así, de mí tuvo más cuidado. En el vientre de mi madre me fue formando y soy su estrella, su rosa, su tesoro y su lucero. Él me hace sentir tan especialmente cuidado y amado, que no tengo palabras para describir esta emoción que mi alma aclama.

Dios, de esta bella y perfecta obra Tú eres el máximo Artista y Creador. Gracias por cada detalle y por cada matiz que has puesto en la naturaleza, y también en cada uno de tus hijos. No alcanzan las palabras para expresar perfectamente, la plenitud que siente mi corazón con tan solo mirar el firmamento y todo cuanto me rodea, y saber que Tú eres el responsable, aunque muchos renieguen de toda obra maravillosa que existe.





¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?

Lo más difícil del concepto cristiano de la Trinidad está en que no hay forma de explicarlo de forma coherente. Para cualquier ser humano, la Trinidad es un concepto imposible de entender por completo; de hecho, sería imposible explicarlo. Pero Dios es infinitamente más grande que nosotros; por lo tanto, no deberíamos esperar estar en condiciones de entenderlo por completo. La biblia enseña que el Padre es Dios, que Jesús es Dios, y que el Espíritu Santo es Dios. Y también enseña que hay solamente un Dios. 

Resultado de imagen de ¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?Aunque podemos entender algunos hechos acerca de la relación de las diferentes personas de la Trinidad entre sí, a la larga es incomprensible para la mente humana. Sin embargo, esto no significa que la Trinidad no sea verdadera o que no esté basada en las enseñanzas de la Biblia.

La Trinidad es un Dios compuesto de tres personas. Entendámoslo, es fundamental, que de ninguna manera está sugiriendo tres Dioses. No hay nada de malo en usar el término "Trinidad", aunque la palabra no se encuentra en la Biblia. Este es un término utilizado para procurar describir al trino Dios y la realidad de que hay tres personas coexistentes, coeternas que son Dios. Lo que en realidad debe importar, es que el concepto representado por la palabra "Trinidad" existe en la Escritura. Lo siguiente es lo que la Palabra de Dios dice acerca de la Trinidad:


(1) Hay un Dios: Deuteronomio 6:41ª Corintios 8:4Gálatas 3:201ª Timoteo 2:5.

(2) La Trinidad está compuesta de tres Personas: Génesis 1:11:263:2211:7Isaías 6:848:1661:1Mateo 3:16-1728:192ª Corintios 13:14. En Génesis 1:1, se utiliza el nombre plural "Elohim". En Génesis 1:263:2211:7 y en Isaías 6:8, se usa el pronombre plural "nosotros". Sin duda, "Elohim" y "nosotros" se refieren a más de dos. Aunque esto no es un argumento explícito de la Trinidad, denota el aspecto de la pluralidad en Dios. La palabra hebrea para Dios, Elohim, definitivamente permite la Trinidad.

En Isaías 48:16 y 61:1, el Hijo está hablando mientras hace referencia al Padre y al Espíritu Santo. Compare Isaías 61:1 con Lucas 4:14-19 y se dará cuenta de que es el Hijo hablando. Mateo 3:16-17 describe el evento del bautismo de Jesús. En éste se ve a Dios el Espíritu Santo descendiendo sobre Dios el Hijo, mientras Dios el Padre proclama Su complacencia en el Hijo. Mateo 28:19 y 2ª Corintios 13:14 son ejemplos de 3 personas distintas en la Trinidad. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén. 2ª Corintios 13:14

(3) Los miembros de la Trinidad se distinguen el uno del otro en varios pasajes: En el Antiguo Testamento, "el SEÑOR tiene un "Hijo" (Salmos 2:712Proverbios 30:2-4). El Espíritu se distingue del "SEÑOR" (Números 27:18) y de "Dios" (Salmos 51:10-12). Dios el Hijo se distingue de Dios el Padre (Salmos 45:6-7Hebreos 1:8-9). En el Nuevo Testamento, Juan 14:16-17, es donde Jesús ruega al Padre que envíe un Consolador, el Espíritu Santo. Esto muestra que Jesús no se consideraba a sí mismo como el Padre o el Espíritu Santo. Tenga en cuenta también todas las otras ocasiones en los evangelios, en donde Jesús habla al Padre. ¿Estaba hablándose a Sí mismo? No. Él habló a otra persona de la Trinidad – al Padre.

(4) Cada miembro de la Trinidad es Dios: El Padre es Dios: Juan 6:27Romanos 1:71ª Pedro 1:2. El Hijo es Dios: Juan 1:114Romanos 9:5Colosenses 2:9Hebreos 1:81ª Juan 5:20. El Espíritu Santo es Dios: Hechos 5:3-41ª Corintios 3:16.

Cómo No Dejarse Engañar Por El Diablo

Y respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Mateo 24:4 RVR
El enemigo puede realizar lo que parece un milagro, pero al final tú sufrirías las consecuencias. Esto es así porque cualquier cosa que el diablo haga no durará.
Si el diablo te da dinero, no solo te lo da, sino que además va a haber una condición. Debe haber condiciones que usted debe cumplir para poder mantener y conservar ese dinero. Y esto se aplica a muchas otras cosas.
ignoras-escrituras-poder-de-DiosAsí que cuando la gente no entiende como trabaja Dios, ellos son susceptibles al engaño y, confiados, se abren de par en par para ser destruidos por el adversario.
Mi corazón sangra cuando veo a muchos cristianos que, por no esperar en Dios, se dejan llevar a situaciones donde niegan la Palabra de Dios.
Si sus prácticas niegan la Palabra, entonces Dios no está con ellos, porque Dios no puede contradecirse.
Amados, no quitéis vuestros ojos de lo real simplemente porque estáis experimentando retrasos y desafíos:
“JESÚS RESPONDIÓ Y LES DIJO: ERRÁIS, IGNORANDO LAS ESCRITURAS Y EL PODER DE DIOS”. (MATEO 22:29)
De acuerdo a nuestro Señor Jesús, la razón por la cual caes en el error es la ignorancia de las Escrituras.
La razón por la que eres fácilmente engañado, y el enemigo te mantiene cautivo, es que no conoces las Escrituras. No conoces el poder de Dios.
No es porque Dios sea impotente. ¡El retraso no es negación! El hecho de que se esté retrasando no significa que no vaya a suceder. Todo es cuestión de tiempo. Así que debes entender el tiempo de Dios.
Te equivocas al no conocer las Escrituras. En otras palabras, la ignorancia de las Escrituras hará que te equivoques. Cuando no sabes lo que Dios ha dicho acerca de ti, acerca de sus promesas y acerca de quien eres tú en Él, entrarás en el error.
Cualquier cosa que la Palabra no pueda validar, nunca puede ser la verdad. La Palabra de Dios es la prueba de fuego para cualquier cosa, sin importar la manifestación.