martes, 23 de agosto de 2016

El Momento Perfecto

¿Estás esperando el momento perfecto? No esperes que vaya a existir un tiempo en tu vida que sea el momento perfecto para hacer algo grandioso. Si estás esperando ese momento perfecto, ese tiempo perfecto.... no va a suceder.
¿Sabes lo que tienes que hacer?, tienes que crear tú el momento perfecto, la oportunidad perfecta y la situación perfecta.
Lamentablemente, muchas personas se vuelven cómodas, dejan de crecer, dejan de querer hacer cualquier cosa, se vuelven satisfechos, personas preparándose para ir a empleos que no les gustan, empleos que los están enfermando... 
Por otra parte, cuando no estás persiguiendo tu meta, estás cometiendo algo así como un suicidio espiritual. Cuando tienes una meta por la cual te estás esforzando, a la cual te intentas aferrar y que te saca de tu zona de confort, vas a descubrir algunos talentos y habilidades que tienes que no sabías que tenías.
Y cuando el mensajero de la miseria te visite, ¿qué vas a hacer?, ¿qué te mantendrá en el juego?
Hay cosas que piensas que nunca vas a necesitar saber, que solo necesitas descubrir una vez en tu vida, pero eso podría salvar tu vida porque tenías ese conocimiento.
A menos que intentes hacer algo más allá de aquello que ya tienes dominado, nunca vas a crecer.
¿Qué es aquello que en algún momento de tu vida miraste y decidiste que no lo podrías hacer? ¿Aquello que tú mismo te convenciste de no intentarlo? Porque, si estás esperando a que tu vecino haga las cosas por ti, seguro que no sucede.
Y si estás esperando a tu madre o a tu padre, ellos podrían estar tan aferrados a sus pensamientos, que podrían no entender la oportunidad que tienes y jamás se podría lograr.
No le pidas a personas normales ser fenomenales. No le pidas a las personas buenas ser fenomenales.
Tú simplemente eres fenomenal y vas a atraer lo fenomenal.
¿Qué razón puedes recordar, una en la que puedas confiar?, sujétate a ella, que la puedes usar para que te haga levantar de nuevo. ¡Encuentra esa razón! Si...
- ¡Si no estás donde quieres estar!
- ¡Si no tienes lo que quieres tener!

Si no estás donde crees que deberías estar en este momento, haz ese sueño realidad, porque si no vas a estar trabajando para alguien más, para hacer sus sueños realidad.
Todos están contra ti, o dejaron de creer en ti, y ese es un gran sentimiento de soledad, particularmente de las personas por las que lo estás haciendo.

¿Qué significa ser salvo?

La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres. Tito 2:11
Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo. Hechos 16:31

Inline image 1Un violento terremoto había sacudido la cárcel de Filipos, donde el apóstol Pablo estaba prisionero a causa de su fe. Las cadenas de todos los presos se soltaron y las puertas se abrieron. Ante tal desastre, el guardia, aterrorizado, quiso quitarse la vida.

Entonces Pablo clamó a gran voz: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí”. Estupefacto, el carcelero se echó a sus pies y le preguntó: “Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?”. Pablo le respondió: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:28, 30-31). El carcelero no tuvo ninguna dificultad en comprender esta respuesta, la cual trajo paz a su aterrorizada conciencia debido al poder de Dios. Ella llenó su corazón del amor divino que acababa de ponerlo a salvo.

Gigantes en la tierra

… más podremos nosotros que ellos (Números 13:30).
Después de acampar durante dos años al pie del monte Sinaí, los israelitas estaban a punto de entrar en Canaán, la tierra que Dios había prometido darles. El Señor les dijo que enviaran doce espías para reconocer la tierra y a sus habitantes. Al volver, diez de ellos dijeron que no podrían entrar, pero dos afirmaron que podían.
¿Qué los diferenciaba?
Diez compararon a los gigantes con ellos mismos, pero Josué y Caleb los compararon con Dios, quien era mucho más grande que aquellos gigantes. Dijeron: "con nosotros está el Señor; no los temáis" (Números 14:9).
La incredulidad impide superar las dificultades. Hace que nos preocupemos en exceso, que no pensemos en otra cosa y que lamentemos carecer humanamente de recursos para vencerlas.
En cambio, la fe, aunque nunca minimiza los peligros y las dificultades, deja de enfocarse en esas cosas, mira a Dios, y cuenta con su presencia invisible y su poder.
¿Cuáles son tus "gigantes"? ¿Un hábito imposible de dejar? ¿Una tentación irresistible? ¿Un matrimonio difícil? ¿Un familiar adicto?
No miremos las dificultades, sino, con fe, enfoquémonos en la grandeza del Dios siempre presente y todopoderoso.
Señor, cuando los "gigantes" de mi vida comiencen a abrumarme y atemorizarme, ayúdame a confiar en ti.
Cuando el miedo llame a la puerta, respóndele con la fe.

¡Librado del foso de los leones!

DANIEL 6: 1-28

En este pasaje bíblico veremos la manera como Dios libró maravillosa y extraordinariamente a su siervo Daniel del foso de los leones, y lo que Daniel hizo para que esto fuera así. Analicémoslo detenidamente:

1.        LA FIDELIDAD.
“Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, PORQUE ÉL ERA FIEL, y ningún vicio ni falta fue hallado en él” (verso 4).

Fiel: honrado, digno de confianza, un hombre de fiar, leal (otra traducción), certeza, estabilidad, ser duradero, estar seguro, el que guarda fidelidad, ser recto, derecho, fiel, de una sola línea y sin doblez.
a. La palabra Fiel en este pasaje bíblico, está relacionada con el cargo administrativo que Daniel venía desempeñando en el imperio (gobernador), y con las acusaciones (malos manejos administrativos y corrupción) que le venían haciendo los sátrapas y los otros gobernadores.
b. También fiel es la capacidad de permanecer comprometido con una persona o una causa sin importar lo que suceda. Es una persona de quien se puede depender o contar con ella, que hace su trabajo de continuo y no da lugar a ser acusado de falta alguna, cumple sus compromisos, es exacto y conforme a la verdad. Igualmente se aplica a la persona que es firme y constante en sus afectos, ideas, credos u obligaciones.
c. Analicemos algunas características del hombre fiel: cumple sus promesas aunque no resulte en su propio beneficio (Salmo 15: 4), guarda secretos y protege el carácter de otros (Proverbios 11: 13), su testimonio es fiel y sin mentiras (Proverbios 14: 5), son pocos y por lo tanto de gran valor (Proverbios 20: 6), renueva a los demás como hace un mensajero fiel (Proverbios 25: 13)
Abunda con bendiciones (Proverbios 28: 20), es constante en la oración (Romanos 12: 12), recibirá su galardón (1 Corintios 15: 58), debe ser la cualidad sobresaliente de un siervo u obrero (Mateo 25: 21-23; Lucas 16: 10-12; Lucas 19: 17; 1 Corintios 4: 2); los buenos maestros son conocidos por su fidelidad (1 Timoteo 2: 2).
foso de los leones2.        LA COMUNIÓN.
“Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, SE ARRODILLABA tres veces al día, y ORABA y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes (verso 10). “Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel ORANDO y ROGANDO en presencia de su Dios” (verso 11).
a. Una comunión diaria y fiel (tres veces al día).
Temprano por la mañana (sacrificio matutino), en la hora novena o tres de la tarde (sacrificio vespertino) y en el atardecer o al caer el sol (Salmos 55: 17).
b. Una comunión permanente y constante (como lo solía hacer antes).
Daniel ya venía cultivando una vida de comunión con Dios desde mucho tiempo atrás y ahora, en estas circunstancias difíciles, adversas y desfavorables, no es la excepción; aunque su vida estaba en peligro (versos 5-16).
c. Oraba orientado hacia Jerusalén (en dirección al Templo).
Ésta era la dirección en la vida de Daniel y él no tenía intención de cambiar por el decreto de Darío. Cuando el pueblo de Dios de aquellos tiempos se encontraba lejos del templo en Jerusalén, oraba orientándose en aquella dirección.

lunes, 22 de agosto de 2016

Bajo la piedra

Inline image 2Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 2 Corintios 4:6
Cuando era niña y vivía en China, retuve esta comparación de un predicador del Evangelio: "Si dejamos un trozo de madera en un lugar oscuro, todo tipo de insectos irán a esconderse debajo. Pero si lo dejamos a plena luz, los insectos huirán, pues les horroriza la luz. Así ocurre con nuestro corazón: Si Jesús, la Luz del mundo, no habita en él, nuestro corazón está en la oscuridad y esconde toda clase de malos pensamientos. Pero cuando lo recibimos a Él, y a la Luz que nos trae, todos nuestros malos pensamientos se van".

Obsesión con comparar

¿No me está permitido hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?”. Mateo 20:15
Uno de los profesores de la Universidad de Harvard ha descubierto una tendencia preocupante entre sus alumnos y colegas: la obsesión con comparar. Él escribe: "Más que nunca, los ejecutivos de negocios, los analistas de Wall Street, los abogados, los médicos y otros profesionales están obsesionados con comparar sus logros con los de los demás. Esto es perjudicial para las personas y para las empresas, cuando se define el éxito según parámetros externos en lugar de personales, en el sentido de que la satisfacción y el compromiso disminuyen".
Lo que no es nada nuevo. La Escritura nos advierte del peligro de compararnos con otros. Cuando lo hacemos, nos enorgullecemos y despreciamos a los demás (Lucas 18:9-14), o nos ponemos celosos y queremos ser como ellos o tener lo que tienen (Santiago 4:1). Entonces perdemos de vista el plan de Dios para nuestra vida. Jesús explicó que la obsesión con comparar surge de creer que Dios es injusto y que no tiene derecho a ser más generoso con otros que con nosotros (Mateo 20:1-16).
Pero por la gracia de Dios, podemos superar este mal hábito concentrándonos en lo que Él nos ha dado. Al dar gracias por las bendiciones de cada día cambiamos la perspectiva y empezamos a creer de verdad que Dios es bueno.
Señor, ayúdame a mirarte a ti y no a los demás.
Dios expresa su bondad a sus hijos como Él prefiere.

Libre de la necedad…

La necedad hace referencia a una persona “insensata”, “ignorante” y “sin entendimiento”. Es aquel, quien con el fin de llevar a cabo sus ideas o planes, no escucha consejos, ni mide las consecuencias negativas que puede acarrear su comportamiento.
En la práctica los necios se meten en muchos líos, y algunos incluso culpan a Dios de sus propios errores y de sus malas decisiones.
Bíblicamente hablando, el necio es aquel que piensa y actúa con necedad, que no tiene en cuenta al Creador para vivir en la comodidad y los placeres; pero también es aquel que voluntariamente desafía a Dios.

La rutina nos puede llevar a ser necios delante de Dios, pues es muy fácil levantarnos cada día, salir al trabajo, buscar el entretenimiento, y llevar una vida ignorando a Dios, para al final del día ir a la cama a descansar y al siguiente día repetir la rutina. Ignorar a Dios, sus bendiciones, su guía, su cuidado y protección es de necios.
¿Te identificas?, ¿has descuidado tu relación con Dios?. Si es así, reflexiona y cambia… pues nunca es tarde.
Con el paso del tiempo, las personas llegan a darse cuenta de que cometieron muchos errores que no debieron cometer, y que dejaron de hacer otras que sí debieron realizar, y que si hubieran escuchado consejos su vida hubiera sido más fácil de llevar.
La Biblia es el mejor libro de consejos que ha existido y que existirá sobre todos los asuntos de la vida, y por eso ignorarla nos hace ser necios.
Tomar la decisión de tener una vida con valores cristianos nos hace ser personas con propósitos mayores, con un estilo de vida sano, y nos prepara para la vida eterna al lado de nuestro Señor.
Al final del día, tome unos minutos para pensar sobre lo que hizo y lo que dejó de hacer en ese día, y pídale al Espíritu Santo que le revele las actitudes a cambiar y las decisiones que debe tomar, escúchelo y sígalo, pues así garantizará que va por el camino correcto.
Señor, reconozco que sido una persona necia e insensata. Que no he tenido en cuenta tu Palabra en todas las áreas de mi vida. Te pido me ayudes a tener la actitud correcta, a actuar correctamente y a buscar de ti para ser esa persona que quieres que yo sea. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén”.
“La necedad del hombre le hace perder el rumbo, y para colmo se irrita contra el Señor”. Proverbios 19:3 (NVI)


Eso que tú haces

… los hijos de Judá prevalecieron, porque se apoyaban en el Señor el Dios de sus padres . 2 Crónicas 13: 18.
Cuando el convoy estaba por partir, un joven soldado golpeó apresurado la ventanilla del vehículo de su jefe de pelotón. Irritado, el sargento bajó la ventanilla y gritó: ¡¿Qué pasa?!
- Tiene que hacer esa cosa, dijo el soldado.
-¿Qué cosa?, respondió el sargento.
- Usted sabe. Eso que usted hace, dijo el soldado.
Entonces, el sargento se dio cuenta. Siempre oraba por la seguridad del convoy, pero esta vez no lo había hecho. Obedientemente, bajó del Humvee y oró por sus soldados. Aquel joven soldado entendía la importancia de que su jefe orara.
En la antigua Judá, Abías no se destacó como un gran rey (1 Reyes 15:3), pero cuando su pueblo se preparaba para luchar contra Israel, que lo duplicaba en número, sabía que quedaba un remanente fiel en Judá (2 Crónicas 13:10-12), mientras que Israel adoraba a dioses paganos (versos 8-9). Entonces, clamó al Dios verdadero por ayuda.
A pesar de su mala reputación y de todo el daño que hizo, sabía a quién acudir en las crisis, y su ejército triunfó porque se apoyaban en el Señor el Dios de sus padres (verso 18). El Señor recibe con agrado a todos los que se acercan a Él y confían en su nombre.
Señor, sé que la oración no es un amuleto de buena suerte. Acudo a ti porque es lo mejor que puedo hacer. Pongo todas mis circunstancias en tus manos.
Dios nunca se alejará de aquellos que se acercan a Él con fe.


domingo, 21 de agosto de 2016

El bautismo: Nuestra identificación con Cristo

Cristo comenzó su ministerio público con el bautismo. En aquellos días, Juan el Bautista estaba llamando a la gente a confesar sus pecados y a demostrar su arrepentimiento mediante la inmersión en el río. ¿Por qué, entonces, el inmaculado Jesús pidió ser bautizado?
Al comienzo, Juan rehusó bautizar al Señor sabiendo que Cristo era “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1.29). Pero Jesús no estaba demostrando arrepentimiento, sino que se estaba identificando en forma sacrificial con la humanidad pecaminosa.
Como cristianos, estamos llamados a seguir su ejemplo en todas las cosas. Por eso el bautismo es el primer paso como seguidores de Jesús. Así como Él estuvo dispuesto a identificarse con nosotros, nos identificamos plena y públicamente con Él cuando somos bautizados, proclamando simbólicamente que: “He puesto mi fe en Jesucristo como mi Salvador y creo que la deuda por mi pecado fue pagada en su totalidad por su sacrificio. Creo que así como Él resucitó de entre los muertos, yo también seré resucitado por medio de Él. Caminaré en la voluntad de Dios mientras esté en este mundo y viviré con Él toda la eternidad. Porque me amó lo suficiente como para identificarse conmigo en mi pecado, le demostraré mi amor a Él siguiendo su ejemplo ahora y durante el resto de mis días”.
El bautismo demuestra nuestra conexión no solo con Cristo, sino también con nuestros hermanos espirituales, pasados, presentes y futuros. Nos unimos a todos los que caminaron antes de nosotros en la fe, proclamando que somos miembros de un mismo cuerpo, redimidos y resucitados por el Señor.