martes, 2 de diciembre de 2014

Un nuevo liderazgo

liderazgo_va_al_frenteApoyado en: Deuteronomio 31.

Dios levanta a los líderes. Nadie debe tener la soberbia o el orgullo para proclamarse líder de algo.
¿Deseas llegar a ser líder de algo? De acuerdo. Quédate tranquilo, conságrate a Dios, prepárate, aprende de otros líderes y espera a que Él te levante si se le viene en gana hacerlo. Así de sencillo.
Cuando Dios capacita a alguien en el liderazgo, los otros líderes lo reconocen, no solo los de la propia iglesia o denominación. Pero además, la iglesia misma reconoce y valora ese liderazgo, aunque siempre habrá hermanos carnales e inmaduros que critiquen, hablen mal o rechacen a ese líder (pero son los menos y no la mayoría). Y los frutos espirituales de su liderazgo serán vistos por todos.
No te hagas propaganda a ti mismo. Ni vayas por ahí diciendo: “Soy líder. Soy líder. Reconózcanme, obedézcanme”. No somos un partido político, somos el Cuerpo de Cristo.
No caigas en el pecado de invitar gente a tu casa para hablar mal de otros líderes y tratar de convencerlos de que tú deberías ocupar ese puesto o estar en ese lugar de liderazgo. “Crecer” tú desprestigiando a otros... esa sería una actitud muy sucia.
No pidas oración para que Dios te lleve a determinado puesto de liderazgo. Esto revela que las intenciones de tu corazón no son santas.

Indigencia y riqueza


26

Inline image 1Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
Filipenses 1:22-24
La vejez es la indigencia por excelencia. Tuve la ingenuidad de creer que la vejez nunca me alcanzaría. No podía imaginar este cansancio que me invade desde la cabeza hasta los pies. Cuando resulta imposible hacer las tareas cotidianas, uno se vuelve cada vez más dependiente de los demás. Entonces hay que aceptar, minuto a minuto, ese estado de incapacidad que aumenta día a día. Sé que dentro de un mes será aún más difícil que hoy, y es muy duro. Nunca viví algo tan difícil, pero también reconozco hasta qué punto es preciso… desde el punto de vista espiritual.

Por el momento, lo que debo hacer es abandonarme en las manos de Dios. Me había preparado para la muerte pero no para la vejez,... había imaginado que mi muerte sería un punto final a mi vida llena de proyectos y actividades, y ahora sé que debo esperar ese último momento. Tengo que pasar por la prueba de la vejez con las debilidades físicas y la dependencia que conlleva. Mi muerte está cercana… Me preparo para ese momento haciendo lo más importante durante el tiempo que me queda por vivir. Es una etapa importante que Dios me permite atravesar, para que pueda poner orden en mi interior antes de presentarme ante el Señor…

Al acercarme a la eternidad, veo la muerte como ese movimiento que hacen los niños cuando se echan en los brazos de su padre. Vuelvo a considerar la esencial verdad de mi fe en el Señor: "¡Soy su hija!"


Trabaje y Viva - Crecimiento personal-espiritual

Papá era un hombre trabajador que repartía pan como forma de sostener a su esposa y tres hijos. Invertía sus noches después del trabajo, asistiendo a clases todos los días excepto los domingos,.con la espera de mejorar y así hallar un mejor empleo algún día. Casi no comía con su familia. Trabajaba y estudiaba muy duro porque quería dar a su familia lo mejor que el dinero pudiese comprar.

Cuando la familia se quejaba que no invertía suficiente tiempo con ellos, él lo razonaba alegando que estaba haciendo todo por ellos. Sin embargo, a menudo añoraba invertir más tiempo con su familia.
Llegó el día en el que se anunciaron los resultados de los exámenes. Para su gozo, papá pasó ¡y de manera sobresaliente!  Pronto, después de eso, se le ofreció un buen empleo como supervisor en que le pagaban muy bien.
Como un sueño hecho realidad, Papá ahora podía darse el lujo de darle a su familia algunos lujos, como buena ropa, buena comida y vacaciones fuera del país.
Sin embargo, la familia siguió sin poder ver al padre la mayor parte de la semana.  Continuó trabajando muy duro, esperando ser promocionado a la posición de gerente. De hecho, para aumentar sus valores como candidato a la promoción, se matriculó en otro curso en la universidad a distancia.
Una vez más, cuando la familia se quejaba de que no pasaba suficiente tiempo con ellos, razonaba que lo hacía todo por ellos. Pero él seguía añorando pasar más tiempo con su familia.

Fidelidad en Todo - Reflexiones

En Agosto del 2007, un gran puente en Minneapolis, se derrumbó sobre el río Mississippi matando a trece personas. En las semanas siguientes me fue difícil no pensar en dicha tragedia cada vez que cruzaba un puente.
Tiempo después, estaba viendo un episodio de Trabajos Sucios en el canal Discovery. El presentador hablaba con un pintor industrial, cuyo trabajo estaba tratando de replicar. “Realmente no hay nada de qué vanagloriarse en lo que usted hace”, le dijo.
“Es cierto, contestó el pintor, pero es un trabajo que debe hacerse”.
Este hombre pintaba el interior de las torres del puente Mackinac en el norte de Michigan. Realizaba su labor, desapercibida para la gente, para garantizar que el acero de la estructura no se oxidara en el interior y la integridad del puente no se viera comprometida.
La mayoría de las 12000 personas que cruzan los pasos estrechos del Mackinac cada día, ni siquiera son conscientes de que dependen de la fiel y concienzuda labor de obreros como este pintor.
Dios también ve nuestra fidelidad en las cosas que hacemos. Aunque pensemos que nuestras acciones, grandes y pequeñas, a veces pasan desapercibidas, la persona más importante de todas las está observando.
Cualquiera que sea nuestra labor hoy, hagámoslo “todo en el nombre del señor Jesús” .
El trabajo diario adquiere valor eterno cuando se hace para Dios.
Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús.  Colosenses 3:17

El Origen de la vida

A pesar de lo que se podría deducir, por artículos de periódico que hablan de Stanley Miller como el hombre que demostró el origen de la vida, lo cierto es que no es así. Como él mismo reconoce, además de toda la comunidad científica, fue un paso que en su momento, hizo soñar mucho a los científicos con que se podría conseguir descifrar el origen de la vida, pero estaba bastante alejado de eso; de hecho, actualmente se ha reconocido que han sido muchos los fracasos, que las teorías se han multiplicado y se han complicado, y hasta el mismo director de la revista “Nature” aventura que en los próximos 100 años no vamos a tener realmente, nada concreto de cómo fue el origen de la vida. El azar, que era a lo que apelaban los científicos, anteriormente, para llenar los vacíos de conocimiento (todo lo que no se entendía se lo atribuían al azar), está hoy demostrado que es imposible sintetizar la vida con él.

El primer problema con el que nos encontramos al hablar de los experimentos que se han realizado hasta ahora, en torno al origen de la vida, es que estamos hablando de un hipotético escenario que no sabemos realmente si fue así. Es decir, para sintetizar moléculas orgánicas necesitamos un ambiente en el que no exista oxígeno, pero que sí existan unos gases muy concretos, y no tenemos ninguna evidencia de que la atmósfera primitiva fuese de esta manera. Las evidencias que tenemos hasta el momento, apuntan más bien en la dirección contraria, y no solamente eso, sino que se hacen probaturas en el laboratorio cuando se realizan este tipo de experimentos, como seleccionar un tipo de luz determinada cuando sabemos que en realidad, el espectro lo forman todas las longitudes de onda, y que algunas de las cuales destruyen los compuestos que se forman; también tenemos unas temperaturas que tenemos que regular, conseguir pequeños instantes de frío para extraer muestras porque de otra manera se destruirían, tenemos también que seleccionar un tipo de reacciones de manera muy concreta, porque de lo contrario nuevamente el balance sería otra vez de destrucción más que de creación, etc...
Lo cierto es que el científico está constantemente, y a "su" manera, interfiriendo, guiando inteligentemente el experimento para conseguir moléculas, y aún así no se han conseguido sintetizar ni el ADN ni las proteínas, que son las moléculas que necesitamos para la vida.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Un Dios de Cerca

9

¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice el Señor, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno… en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice el Señor, el cielo y la tierra? Jeremías 23:23-24.
Se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo. Hechos 23:11.
El hombre es muy pequeño con relación a la tierra y ésta no es más que un granito de arena en el vasto universo; sin embargo, el gran Dios de los cielos, Creador y Salvador, quiere ser un Dios próximo a cada uno de nosotros. En la Escritura hallamos un largo libro de cuarenta y dos capítulos, el de Job, que nos muestra el interés que Dios tiene por una sola, y cada persona.
Dios de Cerca Reflexiones CristianasJob, probado en cuanto a sus bienes, a su familia y a su salud, comprende que Dios está detrás de todo y concluye: “He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; pasará, y no lo entenderé” (Job 9:11). Esta proximidad incomprendida llega a ser causa de turbación que le hace decir: “¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada, y no me soltarás?” (7:19).
Pero mediante la prueba, Job descubre que Dios se interesa de forma personal por él a pesar de su insignificancia, y que es objeto de sus compasiones. Comprende la lección, y entonces, Dios deja de ser para él alguien lejano e impersonal, y Job puede decir: “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven” (42:5).
Dios quiere ser para los suyos un Dios cercano porque los ama. Si Él nos conduce por circunstancias en que nos sentimos solos, podemos tener la misma experiencia que el apóstol Pablo: “Todos me desampararon… Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas” (2 Timoteo 4:16-17).

Un padre que agoniza

Iba de un lado a otro, miraba nerviosamente a todas partes y su rostro reflejaba una consternación tal que algunos de los que estábamos allí en el parque, nos acercamos para preguntar qué le pasaba.
-Mi hijo de tres años se ha perdido, nos dijo. Hace un momento estaba aquí y ahora ya no está. Se llama Lucas, es rubio, lleva pantalones vaqueros azules, camiseta blanca y anda en su bicicleta. 
Un escalofrío recorrió mi estómago. No había que tener poderes telepáticos para saber lo que, en ese momento, cavilábamos cada uno de los que estábamos allí. Estábamos pensando en lo peor. No era la primera vez que oíamos de un secuestro por un descuido inocente. Las personas infames pueden estar agazapadas en cualquier parte, esperando la más mínima oportunidad para consumar sus más oscuras fechorías. Intentamos darle ánimos al padre, pero no pudimos menguar su angustia lo más mínimo. Cada segundo que pasaba suponía una distancia mayor entre este hombre agobiado y su pequeño hijo desaparecido.
Otros paseantes desconocidos se sumaron a una búsqueda ansiosa para encontrar a Lucas. No era una tarea fácil y no sabíamos por dónde empezar. El parque José Antonio Labordeta de Zaragoza tiene cuarenta hectáreas. Mucho terreno para un puñado de transeúntes inexpertos, pero era la mejor ayuda de la que disponía aquel padre afligido. La policía llegaría instantes después y se sumaría a la pesquisa. Todos éramos desconocidos unidos por una misma causa, movidos por la desesperación de un padre por su hijo perdido. Caminamos, corrimos, mirábamos por todas partes mientras experimentábamos en carne propia, un poco del profundo dolor que atravesaba a aquel hombre en ese instante.
¡Lo encontré, lo encontré, aquí está Lucas!, gritó uno de los improvisados rescatadores. Está bien, solo se fue un poco lejos con su bici y no sabía cómo encontrar el camino de vuelta. El padre abrazó al hijo, le besó,... examinaba cada parte de su cuerpo para asegurarse de que todo estaba bien. El nerviosismo lacerante se convirtió en gozo y algarabía. ¡He hallado a mi hijo, ya no está perdido, está aquí, conmigo!

Un Regalo Especial - Reflexiones

Desde la muerte de su padre, tres años antes, la familia de Roberto había luchado por subsistir, pero a pesar de los esfuerzos de su mamá, nunca había suficiente para todos. La pobre mujer trabajaba en el turno de la noche en el hospital, pero lo poco que ganaba no le alcanzaba para nada más que lo estrictamente necesario.
Lo que le faltaba en lo económico a la familia de Roberto, lo compensaban todos con amor y unidad familiar. Tanto sus dos hermanas mayores como su hermana menor ya le habían hecho a su mamá un bonito regalo de Navidad.
No es justo, pensaba Roberto, que tenía apenas seis años de edad. Ya era Nochebuena, y él no tenía absolutamente nada que darle a su mamá.
Procurando contener las lágrimas, se encaminó hacia la calle en la que había visto varias tiendas. Pasó por una tienda tras otra y contempló los escaparates decorados. Todas las tiendas mostraban regalos que él nunca podría comprar.
Al caer la noche, Roberto se dio la vuelta, cabizbajo, para volver a casa, y notó de pronto, el reflejo del sol en una moneda que brillaba en la acera.
¡Nunca, nadie se sintió tan rico como Roberto al recoger esa moneda! Con su nuevo tesoro en la mano, entró alegre en la primera tienda que vio. Pero su ánimo decayó en cuanto el vendedor le explicó que allí no podía comprar nada con una sola moneda de ese valor. Así que fue a una florería que vio enfrente, e hizo cola detrás de unos clientes. Cuando le llegó el turno a Roberto, el dueño del establecimiento le preguntó.
—¿En qué puedo servirle, jovencito?
Roberto le mostró la moneda y le preguntó si eso alcanzaba para comprar una flor para su mamá como regalo de Navidad. El comerciante lo miró con ternura, se agachó para estar a su altura y le dijo:
—Espera aquí un momento, que voy a ir a ver si hay algo que pueda servirte.
Ante el asombro de Roberto, el dueño regresó al rato con una docena de rosas rojas y otras florecitas blancas atadas con un bello lazo plateado.
—Ahora sí me puedes dar la moneda que tienes en la mano, jovencito, le dijo el hombre. Tenía estas rosas a un precio rebajado, ¡la docena por una sola moneda! ¡Menos mal que llegaste a tiempo para comprarlas; si no, ¡nadie hubiera aprovechado esta magnífica oferta!

Cuando Dios guía

8

guia“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.” Hebreos 12:28.

Una vida monótona no es la más adecuada para el crecimiento espiritual. Se puede alcanzar la más alta norma de la espiritualidad solo mediante un cambio en el orden regular de las cosas. Cuando en su providencia, Dios ve que los cambios son esenciales para el éxito en la edificación del carácter, altera la mansa corriente de la vida…
Vamos a ver, Dios ve que un obrero necesita estar más estrechamente relacionado con Él; para lograr esto, lo separa de sus amigos y conocidos. Cuando preparaba a Elías para la traslación, lo llevaba de un lugar a otro para evitar que se arraigara en la comodidad y fracasara en obtener poder espiritual. El plan de Dios era que la influencia de Elías constituyese un poder, que ayudara a muchas almas a obtener una experiencia más amplia y provechosa.