Tú no naciste para quedarte tirado en el suelo, tú no naciste para estar caído el resto de tu vida; no creas que porque las cosas antes no te salieron bien, esta vez no te han de salir bien.
Nick Vujicic es un joven que no tiene manos ni pies y sin embargo, vive una vida de aventuras, lleno de fuerza, de motivación y con nuevas expectativas cada día; al principio le costó aceptar su realidad, pero en el momento que determinó salir adelante, intentó una y otra vez balancearse con sus dos muslos y de esa manera, caminar; pero cuanto más lo trataba más se caía, hasta que llegó el momento en que logró mantenerse firme y no caerse más.
Puede que hayas intentado de muchas formas no caer en la mentira, en la depresión, en el desánimo, y en muchas cosas más pero lamentablemente, cuanto más intentas salir adelante de aquello que te imposibilita soñar, crecer y ser mejor en la vida, te deslizas al extremo de que ya no sabes si volverlo a intentar. Pero, ¿sabes?: ¡vuelve a levantarte!
No importa cuántas veces lo hayas intentado, tampoco importa lo que las personas hicieron contra ti, que hasta se convertían en un tropiezo en tu vida y hasta te despreciaban, abusaban de ti, te insultaban... y toda clase de mal que te hicieron; ahora es tiempo de que te vuelvas a levantar.
“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal.” Proverbios. 24:16
Tú no naciste para quedarte tirado en el suelo, tú no naciste para estar caído el resto de tu vida; no creas que porque antes las cosas no te salieron bien, esta vez no te han de salir bien; quizás en el pasado trataste de sobreponerte en tu vida espiritual, en tu matrimonio, en tu economía, en la relación con tus padres o en la iglesia a la cual asistes, pero desgraciadamente nada salió bien porque lo hiciste solo con tus fuerzas o buscando un beneficio propio sin querer honrar el corazón de Dios. Pero este es el momento de que VUELVAS A LEVANTARTE, hazlo porque no todo está perdido; no te puedes rendir en el camino de la vida, porque si Dios te creó es para que salgas adelante, para que te levantes de donde estás caído. Quizás decaíste en tu relación con Dios, o en la relación con tu pareja o en distintos aspectos de tu vida pero, ese no es tu fin, es simplemente un nuevo comienzo que enriquece tu vida, que te llena de valor, que forma tu carácter y forja una relación más estrecha con Dios.