miércoles, 9 de octubre de 2019

Si Jesús pagó el precio por nuestro pecado, ¿por qué todavía sufrimos las consecuencias de nuestro pecado?

Resultado de imagen de Si Jesús pagó el precio por nuestro pecado, ¿por qué todavía sufrimos las consecuencias de nuestro pecado?Las Escrituras declaran, "Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro" (Romanos 6:23).  Todos merecemos la muerte, que es la pena máxima del pecado. Pero Cristo ya pagó el castigo por nuestro pecado. Consecuentemente, todos pagarán por su propio pecado a menos que lleguen a Cristo, quien ha pagado el precio por nuestros pecados con Su sangre. Adán y Eva sufrieron las consecuencias de su pecado siendo expulsados del Jardín. Mas en lugar de "consecuencias," sustituyámosla por "disciplina." El escritor de Hebreos dice esto acerca de la disciplina y su propósito: "y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo." Hebreos 12;5-6
“Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” (Hebreos 12:7-11).
Dios muestra Su amor por corregirnos, y usa la disciplina con el fin de llevarnos a donde Él quiere que estemos. ¿Qué hace un buen padre cuando ve a su hijo apartándose de la senda correcta? Le devuelve al buen camino por medio de la disciplina. La disciplina puede manifestarse de muchas formas, dependiendo de la gravedad del delito. Si un niño nunca es disciplinado o no sufre nunca las consecuencias de su acción incorrecta, nunca aprenderá lo que es correcto.

¿Eres feliz?

Una pregunta muy personal, ¿eres feliz? Hoy en día la mayoría de personas dicen no ser completamente felices; algunos dicen que sí lo son, pero cavilan al responder, otros dicen que no y ponen excusas al estilo de Adán, es que mi esposa..., y las esposas dicen es que mi esposo..., y los jóvenes es que mis padres, y los padres es que los hijos; en fin, que nadie acepta su responsabilidad de encontrar la felicidad, de buscar la verdadera felicidad. El caso es que muchos buscan la felicidad en lugares equivocados; porque son felices cuando gastan comprando bienes, son felices cuando están borrachos, pero en su casa son infelices y hasta piensan en el divorcio; otros son felices cuando fuman marihuana o se drogan, otros cuando están experimentando amores prohibidos, o cuando están con los amigos pero no con su familia, otros son felices haciendo daños a otros o matando; pero esta es una falsa felicidad que solo dura mientras se acaba el efecto del trago embriagador, de la marihuana, de la droga o de la relación prohibida. Mas qué dice la Biblia de ser feliz:
(Biblia Latinoamericana 1995) Eclesiastés 4:3 más feliz que uno y otro es el que todavía no existe, pues no ha visto todo el mal que se comete bajo el sol.
eres feliz
(Palabra de Dios para Todos) Eclesiastés 4:3 Y que a los que nacieron muertos les fue mejor que a todos ellos porque no tuvieron que ver todo el mal que se hace bajo el sol.
La palabra feliz solo esta escrita una vez en toda la palabra de Dios y es en este versículo, que en una versión dice: que más feliz es aquel que no ha nacido, y en otra más feliz es el que nació y murió; que es más dichoso el que nunca nació o el que ya murió porque no experimenta los sinsabores de la vida. Tremendo entonces, ¿cómo ser feliz?
Cuando en la búsqueda de ser feliz no pensamos en los demás, solamente estamos alimentando nuestro ego y lastimando a los que nos rodean, incluso muchas veces a los que amamos, porque no pensamos en nadie más que YO quiero ser feliz. 
Ahí va un ejemplo: hace unos días me enteré del caso de una jovencita de 13 años que quería tener sexo. ¡Pobrecita niña que aún no ha desarrollado su cuerpo!, pero al hablar con ella de por qué quería hacer eso, me dijo: mi mamá ha tenido 5 maridos y anda con uno que no lo es, dejó a mi papá por él, y dice que está buscando ser feliz; ahora yo sufro mucho por lo que pasa, y la verdad es que también quiero ser feliz. ¡Qué tristeza, qué gran pena de esta niñita! Pero su mamá es egoísta porque solo piensa en ella y no en sus 4 hijos. Se está destruyendo ella misma y destruye a sus hijos prostituyéndose, que es la palabra correcta, no felicidad, y por eso sus hijos viven amargados y enojados con ella.
La verdad es que ha buscado la verdadera felicidad en el lugar equivocado; ella seguirá buscando ser feliz sin importarle destruir a sus hijos, hogar y a todo el que se le ponga por delante. Al final volverá a ser infeliz y buscará de nuevo; nunca encontrará la felicidad porque busca mal. El único que nos puede dar la verdadera felicidad es Dios, cuando aceptamos nuestra vida tal como es y dejamos que Él la administre. Por eso hay tantos sentimientos encontrados en el corazón del hombre por buscar la felicidad, por eso Dios mismo nos enseña "no te fíes de tu propio corazón porque es engañoso". Proverbios 28:26 El que confía en su propio corazón es un insensatopero el que procede sabiamente será librado del mal.

Los Tres tipos de fe

“La epístola de Santiago”

Tres clases de fe

La fe sin buenas acciones está muerta

14 Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien? Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? 
17 Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil.
18 Ahora bien, alguien podría argumentar: «Algunas personas tienen fe; otras, buenas acciones». Pero yo les digo: «¿Cómo me mostrarás tu fe si no haces buenas acciones? Yo les mostraré mi fe con mis buenas acciones».
19 Tú dices tener fe porque crees que hay un solo Dios. ¡Bien hecho! Aun los demonios lo creen y tiemblan aterrorizados. 20 ¡Qué tontería! ¿Acaso no te das cuenta de que la fe sin buenas acciones es inútil?
¿No recuerdas que nuestro antepasado Abraham fue declarado justo ante Dios por sus acciones cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿Ya ves? Su fe y sus acciones actuaron en conjunto: sus acciones hicieron que su fe fuera completa. Y así se cumplió lo que dicen las Escrituras: «Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe». Incluso lo llamaron «amigo de Dios». Como puedes ver, se nos declara justos a los ojos de Dios por lo que hacemos y no solo por la fe.
Resultado de imagen de Los Tres tipos de feRahab, la prostituta, es otro ejemplo. Fue declarada justa ante Dios por sus acciones cuando ella escondió a los mensajeros y los ayudó a regresar sin riesgo alguno por otro camino. 26 Así como el cuerpo sin aliento está muerto, así también la fe sin buenas acciones está muerta. Santiago 2:14-26.

1. La fe es ciertamente un elemento esencial en la vida cristiana, ya que:
a. Sin fe, es imposible agradar a Dios – Hebreos 11: 6
b. El cristiano es salvado por la fe – Efesios 2: 8
C. El cristiano debe caminar (vivir) por fe – 2 Corintios 5: 7
d. Todo lo que hacemos que no proviene de la fe se describe como pecado – Romanos 14:23
2. Es importante darse cuenta, sin embargo, de que hay diferentes tipos de fe, pero solo una es verdaderamente “fe salvadora”.
3. En Santiago 2: 14-26, encontramos al autor discutiendo los diferentes tipos de fe, con énfasis en esa fe que funciona para la salvación del alma.
Comenzando con los versículos 14-17, notamos el primer tipo de fe. Podríamos llamar a este tipo de fe:
I. FE MUERTA (versos 14-17)
A. ESTE TIPO DE FE
1. Sustituya palabras por hechos (ejemplo que da Santiago).
a. Cómo son las personas con este tipo de fe:
1) Conocen las palabras correctas para orar y saben la sana doctrina.
2) Pueden incluso citar los versículos de la Biblia de forma correcta.
3) Pero su “caminar” no está a la altura de ”lo que dicen”.
Es solo una fe INTELECTUAL.
1) En su mente, él o ella conoce la doctrina de la salvación.
2) Pero en realidad nunca se han sometido a Dios y confiado en Jesús para la salvación.
3) Conocen las “palabras” correctas, pero no respaldan sus palabras con sus “obras”.
B. ¿PUEDE ESTE TIPO DE FE SALVAR?
1. ¡NO! Tres veces en este pasaje, Santiago enfatiza que “la fe sin obras es muerta“-  SANTIAGO: 17,20,26
2. Cualquier declaración de fe que no resulte en un cambio de vida y en la producción de buenas obras, es una declaración falsa: ¡UNA FE MUERTA!
3. La fe muerta es una fe falsa y duerme a la persona en la falsa confianza de la vida eterna.
C. ¿CUÁNDO TENEMOS ESTE TIPO DE FE?
1. Lo hacemos, si nuestro CAMINAR no está a la altura de nuestras PALABRAS! Lo hacemos, si nuestras OBRAS no están a la altura de nuestras PALABRAS!
Tenemos que tener cuidado con la mera fe intelectual. Como dijo Warren Wiersbe,
“Ningún hombre puede venir a Cristo por fe y seguir siendo el mismo, así como ninguno puede entrar en contacto con un cable de 220 voltios y seguir igual”.
(comparemos esto con 1 Juan 5:12).

domingo, 6 de octubre de 2019

El dilema de entender o sentir La Gracia de Dios

Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí no es invención humana; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
(Gálatas 1:11 y 12).

Muchos creyentes han tratado de leer y estudiar lo que sea con el fin de comprender el significado correcto de la Gracia de Dios. Tristemente tratan de comprender un misterio del cielo como si fuese una fórmula matemática o una ecuación de química. 
Definitivamente, el tema de la gracia de Dios es un asunto mal entendido por los cristianos hoy en día. Sin embargo, es la doctrina de la gracia un aspecto fundamental y exclusivo de la fe cristiana. La gracia de Dios es una revelación al creyente, del carácter de Dios, de su amor y perdón a favor del pecador a través de la obra de Cristo.

Los dedicados a las matemáticas y a las ciencias abstractas han tratado de explicar un universo infinito y los conceptos de La teoría de la Relatividad, definiendo un símbolo llamado "lemniscata" para describir el infinito.
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Este símbolo, aplicado a las ciencias, esconde los extraños conceptos y poco intuitivos de los misterios de lo infinito. El símbolo del infinito normalmente se usa para expresar las cosas que no tienen límite. Concepto que es muy difícil de asimilar plenamente con nuestras mentes corruptas y finitas. Un ejemplo de ello es el concepto del universo que se expande siempre a velocidades cercanas a la de la luz. 

Este símbolo matemático lo habremos visto alguna vez de nuestras vidas, los que hayamos estudiado las matemáticas modernas; sin embargo, no puede la mente del hombre entender completamente el infinito porque sencillamente no estamos capacitados para ello. 
Seguro que este ocho tumbado y sin un punto en el que acabe su eterno recorrido, no puede describir el infinito e inmensurable amor de Dios. ¡Qué sería de esta tierra y de nosotros, los pecadores, si la Gracia de Dios no fuera nuestro sustento y supervivencia!

Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. (Lamentaciones 3:22 y 23).

La gracia de Dios no es una licencia para pecar, y tampoco es una herramienta para esconder nuestras culpas o nuestra propia carnalidad, sino que nos revela constantemente nuestra depravación. La gracia nos enseña a amar a Dios indescriptiblemente por Su amor y no por Su juicio.
La Gracia de Dios nos señala a Cristo, nos presenta a Cristo, y nos atrae de manera constante a Cristo. (Juan 1:17)

Jesús es el único camino

En mi vida hubo una vez que estaba perdido, tan perdido que la salvación no era una opción para mí. Caí en el abismo por la desordenada vida que había vivido. La opresión de las tinieblas me hacía creer que no existía salida. Había desperdiciado mi vida, y el pecado solamente estaba cobrando su factura. El rey alcohol se había apoderado de todo, había reinado durante siglos en mi familia. La devastó toda, cada mente, cada voluntad, y ahora estaba tomando mi vida.
Resultado de imagen de Jesús es el único caminoDurante el día miles de pensamientos dementes me encendían en ansiedad, y por las noches el terror atormentaba mi cansada alma. Descubrí que no es necesario esperar la muerte para experimentar el infierno. Meses y meses en tinieblas y tormento cada día. Hasta en ocasiones, el enemigo se aparecía en mis sueños y me decía, ¡no hay salida!
Todos los días rogaba al cielo que escuchara mis oraciones y me sacara de las tinieblas, pero no podía ver ni un rayo de luz. Solía decir, ¡Si hay alguien allá arriba, por favor detén mi sufrimiento y quítame la vida!
Fue entonces cuando hubo esperanza, y creer en la salvación me mantuvo con vida. Un amigo me compartió su testimonio, me habló acerca de una etapa de su vida en la que no podía ver la luz en las tinieblas y era presa del terror. Y gozoso me dijo, ¡hay una salida, mi Salvador te puede salvar si tú crees!
Entonces le entregué mi vida a Jesús y todo cambió. Me liberó, restauró mi mente, sanó mis heridas y me dio un nuevo comienzo…. pero solamente cuando de todo corazón creí que Jesús es el único camino de salvación.
Siempre hay esperanza, porque Jesús es para siempre. Jamás dejes de creer, pues el Señor siempre pondrá una luz en tu camino que alumbrará tu caminar, si llamas su nombre. ¡Siempre hay una salida, y su nombre es Jesús!
Si estás en búsqueda de salvación y deseas hacer a Jesús el Señor de tu vida, haz esta oración:
Querido Dios, perdóname porque no te he honrado con mi vida. Perdona por favor mis transgresiones. Creo que Jesús es tu Hijo y pagó por mis pecados. Ten misericordia y lávame con la sangre de Cristo, para poder ser libre y restaurado. Ayúdame a perdonar a aquellos que me han hecho daño y sana mis heridas. Ayúdame a tener un auténtico arrepentimiento y a andar en la senda de la justicia. Pon en mí tu entendimiento para poder vivir. Y finalmente, recibo la promesa que le hiciste a tu Hijo, pidiéndote que envíes poder de lo alto en el Espíritu Santo para que me guíe… todo esto en el nombre de Cristo Jesús, amén.

“Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”

Romanos 5:8

“Porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo”

Romanos 10:13

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”

1 Juan 1:9

Eres hijo, no esclavo

¿Qué piensas cuando ves o escuchas la palabra “esclavo”? Seguramente la mayoría de nosotros imaginamos a alguien que, trabajando duro, está siendo explotado, física o laboralmente. La definición sencilla y correcta de esclavo es: “individuo que se encuentra bajo el dominio de otro”; pero existen muchos tipos más de esclavitud, como por ejemplo, personas que son esclavas de la tristeza, de la culpa, del dolor, y de muchas cosas más, sentimientos o pensamientos que los dominan sin que ellos así lo deseen, personas que quisieran liberarse de esa dependencia o carga que llevan por algo que les pasó o les hicieron, pero que por algún motivo no tienen la fuerza para enfrentarlos.
A lo largo de la vida experimentamos muchas cosas, situaciones y vivencias que muchas veces nos marcan o nos dejan recuerdos, tanto los felices como los dolorosos; pero estos últimos lamentablemente son los que más recordamos, porque siendo a veces cosas tan fuertes nos mantienen atados y viviendo dominados por ellos.
Por otra parte, aunque no existe una definición exacta de “hijo”, un hijo es algo amado y un tesoro valioso en las manos de quien mira por él. Hay padres que engendran y hay padres que crían, y hay padres que hacen las dos cosas, y en nuestro caso hay hijos que tienen también a Dios por Padre, y que como tales, tienen derechos y privilegios que nunca debemos olvidar.
Las cosas que has experimentado puede que te hayan hecho sentir muy triste, tan decepcionado y cansado que lo único que sientes es que todo parece ser muy difícil, y sin darte cuenta has olvidado tu verdadero lugar y poco a poco has tomado el de un esclavo que sufre y depende de otros.

jueves, 3 de octubre de 2019

¿Cuál es la importancia del bautismo cristiano?

Resultado de imagen de ¿Cuál es la importancia del bautismo cristiano?El bautismo cristiano es una de las dos ordenanzas que Jesús instituyó para la iglesia. Justo antes de Su ascensión, Jesús dijo: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20). Estas instrucciones indican claramente, que la iglesia es responsable de enseñar la palabra de Jesús, y de hacer discípulos y bautizarlos. Esto debe hacerse en todas partes ("todas las naciones") hasta "el fin del mundo". Así que, primeramente, el bautismo es importante porque Jesús lo ordenó.

El bautismo ya se practicaba antes de la fundación de la iglesia. Los judíos de la antigüedad bautizaban a prosélitos para dar a entender la naturaleza "limpia" de los convertidos. Juan el Bautista usó el bautismo para preparar el camino del Señor, requiriendo que todos, no solo los gentiles, fueran bautizados porque todos necesitaban arrepentimiento. Sin embargo, el bautismo de Juan, que significa arrepentimiento, no es lo mismo que el bautismo cristiano, como se ve en Hechos 18:24-26 y 19:1-7. El bautismo cristiano tiene un significado más profundo.

El bautismo debe hacerse en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu; esto es lo que lo hace bautismo "cristiano". A través de esta ordenanza es como una persona es admitida en la comunión de la iglesia. Cuando somos salvos, somos "bautizados" por el Espíritu en el Cuerpo de Cristo, que es la iglesia.  Corintios 12:13 dice: "Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu". El bautismo por agua es solo una "representación" del bautismo por el Espíritu.

Los muros de nuestra casa

Los muros siempre han sido algo muy importante para la protección de las familias. En tiempos Bíblicos las ciudades siempre eran construidas con muros alrededor para la protección y defensa de las familias que habitaban la ciudad, para defenderlos de los enemigos.
Cuando una ciudad era atacada, los enemigos que trataban de conquistar la ciudad hacían una grieta en el muro, un lugar por donde poder penetrar a la ciudad para conquistarla. Y una vez que las ciudades eran destruidas por los conquistadores, cuando Dios permitía que las ciudades fueran reedificadas, lo primero que levantaban eran los muros caídos (2 Crónicas 32:5).

TRASLADEMOS ESTOS TEXTOS A NUESTRA VIDA FAMILIAR.

Nuestras familias siempre están bajo el ataque del enemigo, y por eso es muy importante levantar alrededor de nuestra familia, muros de protección para no permitir que el enemigo entre a destruir nuestro matrimonio o a nuestros hijos.
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Pero cuando ya hay una brecha o cuando los muros están derribados, no podemos actuar con indiferencia, tenemos que reedificarlos para no permitir que el enemigo continúe destruyendo nuestra familia.
Pero definamos primeramente: ¿Qué muros tenemos que edificar o reedificar en nuestra familia?

I. PRIMERAMENTE TENEMOS QUE EDIFICAR MUROS DE PROTECCIÓN

Los muros de protección sirven para evitar que los enemigos externos o la presión externa afecten a nuestra familia. Algunos de los muros de protección que necesitamos edificar alrededor de nuestra familia son:
a) LA ORACIÓN (Job 1:1-10)
Podemos ver cómo el clamor de un padre de familia (Job) por sus hijos, hacía que el Señor tuviera un cuidado especial sobre la familia de Job; ni Satanás podía acercarse a tocarlos si Dios no se lo permitía.
Esto nos demuestra la importancia de la oración por nuestra familia; no podemos descuidarnos de clamar por nuestros hijos, por nuestro matrimonio y por todas las bendiciones que Dios nos ha dado.
b) LA DISCIPLINA Y AMONESTACIÓN (Efesios 6:4)
La disciplina está en las reglas de la unidad comunitaria, lo que está permitido y lo que no está permitido; y la amonestación es la corrección cuando esas reglas no se cumplen. Cuando en casa hay disciplina y amonestación, los hijos tienen la capacidad de decidir correctamente, y aunque el enemigo quiera penetrar, nuestros hijos sabrán comprender lo que les conviene y lo que no para su vida.

Encerrado En Sus Propios Límites

“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente”. Ludwig Wittgenstein (1889-1951) Filósofo británico, de origen austriaco.
Los límites son necesarios en la vida, de tal manera que sin límites no hay ni seguridad ni responsabilidad. Hay límites en todas las áreas de la vida, sin embargo, cuando llegamos al terreno del Reino de Dios, aunque allí también existen límites, a veces Dios nos desafía a ir unos cuantos pasos más allá de ellos, para entrar en la dimensión de lo desconocido para nosotros pero conocido por Dios.
La Biblia nos habla de un día en el que un joven que le encantaba vivir dentro de los límites, se acercó a Jesús, y después de una ligera pero profunda charla, dio media vuelta y volvió a sus registros por temor a lo desconocido. Veamos el pasaje en la versión RVR-95.
Entonces se acercó uno y le dijo:
—Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?
Él le dijo:
—¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino uno: Dios. Pero si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Le preguntó:
—¿Cuáles?
Y Jesús le contestó:
—No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre. Y amarás a tu prójimo como a ti mismo.
El joven le dijo:
—Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?
Jesús le dijo:
—Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
Al oír el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Mateo 19:16-22.
En esta entrevista entre el joven rico y Jesús, vemos a un muchacho que había vivido cómodamente entre los límites conocidos. Había guardado todos los mandamientos y por ello se sentía orgulloso, cómodo y realizado, aunque sentía que le hacía falta algo más.
Resultado de imagen de Encerrado En Sus Propios LímitesPor eso cuando el Señor le dijo, conoces los mandamientos, él levanta su cabeza con aire de orgullo y satisfacción y dice: “Todo eso lo he guardado desde mi juventud”. En otras palabras, todo gira en torno a que viva dentro de los límites. Pues quiero decirte que tengo el examen aprobado. He vivido dentro de los límites.
Sin embargo, el Señor le dice: “Una cosa te falta”. Ya que has vivido dentro de los límites, te falta salirte ahora de ellos y hacer lo que nunca has hecho. Si quieres ser perfecto, ve y vende lo que posees y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme”.
Esas palabras conmocionaron a este hombre. Jesús le estaba pidiendo ir más allá de los límites, hacer lo que nunca había hecho, decir lo que nunca había dicho e ir donde nunca había ido.
La Palabra nos muestra que se fue triste porque era dueño de muchos bienes y él no quería salirse de los límites.
Amados hermanos, el reino de Dios tiene sus límites, que a veces se extienden más allá de nuestra perspectiva, y es entonces cuando Jesús nos dice: Vamos más allá de lo que conoces y hagamos lo que nunca has hecho.
“La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible”. Arthur C. Clarke. Escritor inglés de ciencia ficción.
Cuántos hombres y mujeres ricos como el del Nuevo Testamento se van tristes. Tal vez no sean ricos en posesiones, pero sí ricos en ideas, en planes, en sueños, en proyecciones, pero pobres en desafíos. No se atreven a ir más allá de donde están cuando Dios los desafía, porque se encuentran encerrados en medio de Siete Límites que Dios quiere que sobrepasemos.