domingo, 23 de junio de 2019

Encontrar el tesoro

Además el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo. Mateo 13;44
Imagen relacionadaJuan y María paseaban a su perro cuando tropezaron con una lata que las lluvias habían desenterrado. Cuando la abrieron, ¡descubrieron monedas de oro antiquísimas! La pareja encontró siete latas más allí, con 1.427 monedas en total.
La reserva de monedas (valorada en diez millones de dólares) se llama Tesoro de Saddle Ridge, el mayor hallazgo de esta clase en la historia estadounidense. La anécdota evoca la parábola que Jesús relató: «el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo» (Mateo 13:44).

Los tesoros escondidos han atraído la imaginación de las personas durante siglos, aunque sea muy raro hacer un descubrimiento semejante. Pero Jesús habla sobre un tesoro accesible a todos los que confiesan sus pecados, lo reciben y lo siguen (Juan 1:12).
Éste es un tesoro que nunca se acabará. Cuando buscamos a Dios, encontramos su valor. A través de «las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús» (Efesios 2:7), Dios nos ofrece un tesoro inimaginable: nueva vida como sus hijos, un nuevo propósito en la tierra y el incomprensible gozo de la eternidad con Él.
Señor, eres mi mayor tesoro. Te alabo por dar tu vida por mí en la cruz.
¿Cómo valoras tu relación con Dios? ¿Cómo compartes ese tesoro con otros?

El cristiano: ¿es esclavo o ha sido liberado?

La religión dice: “Haz”; Jesús dice: “Está hecho todo”.

La religión dice: “Esclavo”; Jesús dice: “Hijo”.

La religión esclaviza; mas Jesús liberta.

La religión da ceguera, pero Jesús da la vista.​

 ¡Por esta razón la religión y Jesús son dos cosas diferentes!


Estatuas vivas en La Habana
estatuas vivas en La Habana​Cuando la gente las ve todos se asombran, las rodean, se posan junto a ellas y se tiran las mejores fotos. !Qué divertido! Los turistas y los nativos del país se impresionan al contemplar estas estatuas vivientes hechas en barro, cal, piedra, cartón, etc., que parecen reales; pero no lo son. 
Son personas que tratan de no mover ni una sola pestaña, que cumplen una misión, un trabajo; un duro esfuerzo para dar la imagen de una estatua. ¡Un espectáculo!​
Mientras muchos se gozan y se admiran por su trabajo y toman fotografías, pocos se detienen a pensar en lo que están pasando estos actores. Son personas presas por su propia voluntad, atadas a sus atavíos, a sus decoraciones y a las pinturas de su piel, forzadas a una actuación dura y pesada.​
Jesús dijo:
Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos, y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas. (Mateo 23:4-6).

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

(Gálatas 5:1)



La religión nunca producirá

un cambio genuino en el corazón humano, porque ella en sí misma es una forma de esclavitud.



Cristiano esclavizado​
Esas estatuas vivientes pueden representar al cristiano que está preso e inmóvil, y forzado a la actuación. Que ha decidido esclavizar a su propia voluntad para cumplir así con una religión y hacer el intento de agradar al Dios que le "salva".​
Su actuación es la ley a la que está sujeto, profesa la religiosidad para lograr un beneficio personal, cumple con un ritual, hace una danza religiosa, una jerga con un típico vestuario, es todo un paquete de cosas; pero sin dejar de ser todo esto un trabajo duro y pesado, que no deja de tener castigo y maldición. (Gálatas 3:10).
www.salvosporgracia.com 
Jesús dijo:
!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad (Mateo 23:27 y 28).

Los cristianos esclavizados aceptan someterse a mil prisiones con tal de recibir lo que les falta. Quizá más misericordia y más perdón, tal vez más benevolencia del Dios que los observa y los castiga, con “amor”. O bien pudiera ser por obtener una buena reputación en el rebaño, la aceptación de otros hermanos de la iglesia, o el visto bueno de su propio pastor. Pero...

jueves, 20 de junio de 2019

En la dificultad... yo confío

 ¨Me gozaré y alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción; has conocido las angustias de mi alma. No me entregaste en manos del enemigo; pusiste mis pies en lugar espacioso. (Salmos 31:7-8) RVR 1960.¨
En medio de la dificultad es difícil pensar que Dios está con nosotros, es difícil creer cuando todo se derrumba, cuando nos vemos solos, vacíos y con las ilusiones destrozadas. Y aún más difícil es alegrarse en medio de los problemas.
confiar-en-la-dificultadTodas las personas usadas por Dios en la biblia tuvieron momentos de desolación y tristeza. Incluso el mismo Jesús tuvo que pasar por la adversidad, lo cual quiere decir que para ser usados por Dios es necesario pasar por la prueba, pues en ella conoceremos verdaderamente a Dios y su poder, entenderemos muchas cosas que solo Él a través de esa situación nos puede revelar.
Todos hemos pasado por angustias, por adversidades o por enfermedades; hemos vivido el dolor, hemos perdido las fuerzas, hemos sido objeto de burlas por los demás, de críticas  y chismes, hasta muchos se han apartado de nosotros debido a esas circunstancias, pero dice el salmista David, que mientras todo se pone en nuestra contra, nosotros confiaremos en Dios. (Salmos 31: 9-14) RVR 1960.
Solo Dios sabe cuándo pasaremos dificultades, pero también sabe cuándo llegará nuestra alegría; todo en el tiempo de Dios es perfecto, porque en sus manos está nuestro tiempo. (Salmos 31:15) RVR1960.
Y luego, cuando Dios haga resplandecer su rostro sobre nosotros, no seremos avergonzados, enmudecerán todos los que habían declarado maldición en nuestra contra; veremos la bondad del Señor, siempre y cuanto tengamos temor de Él.
No dudemos de lo que Dios puede hacer, no dejemos que el enemigo ni que las personas que están a nuestro alrededor dañen la fe que tenemos en nuestro corazón, no dudemos de Él por muy difícil que parezca; en el creer y en el confiar, en el alegrarse en medio de la prueba, está la revelación para encontrar la salida. Dios siempre inclina sus oídos a la oración del afligido, es cuestión de confiar y esperar.
¨Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; a los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que procede con soberbia. Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.¨
(Salmos 31: 23-24) RVR 1960.

Un mensaje desde el fondo de mi corazón

¡Sí, yo sé lo que es sentir un dolor muy profundo! Sé lo que es sentir la enfermedad instalarse en tu cuerpo, luchar y pensar que no lo resistirás. No piensen que porque edito, predico la palabra de Dios y trato de hacer su voluntad, mi vida es un jardín de rosas sin espinas. Así como ustedes, también me toca enfrentar mis luchas y conquistar mis batallas. Pero hoy he recordado algo que tengo que recordarte a ti también. Porque eso que estás pasando y que parece una herida de muerte, mañana será solo una cicatriz y más aún, se convertirá en el trofeo que te recuerde que superaste la prueba que se te presentó, porque Dios estuvo muy cerquita de ti. Este trofeo te recordará lo que es ver la gloria de Dios descender sobre tu vida.

Resultado de imagen de Un mensaje desde el fondo de mi corazónNo puedo evitar pensar en todos esos hombres y mujeres que la Biblia menciona. Ellos atravesaron el dolor, sintieron muchas veces deseos de morir y de borrarse del mapa; pero a la vez, sentían el fuego y la pasión arder en sus corazones. El amor profundo que sentían hacia Dios los motivaba a caminar la milla extra, porque sabían, al igual que Pablo, que ellos no habían sido diseñados por Dios para retroceder.

Cumplir con el propósito y la misión que Dios tenía para sus vidas era más importante que sus propios deseos personales. Era para ellos, más importante cumplir el sueño de Dios que dejarse llevar por la corriente. Aunque el enemigo los atacaba una y otra vez, aunque muchas veces eran señalados y les daban la espalda incluso las personas que ellos menos pensaban, tenían claro que si Dios los respaldaba e iba al frente de ellos, harían proezas en su nombre. Mientras más pruebas y tribulaciones enfrentaban, más gloria de Dios descendía sobre sus vidas y sobre las personas que los rodeaban. Hasta sus enemigos tenían que bajar sus cabezas, al ver que el respaldo de Dios servía para que nunca quedaran en vergüenza. El combate era a muerte, y ellos estaban dispuestos a dejarlo todo a cambio de que el nombre de Dios fuera conocido y exaltado.

Los pies en la tierra y la mirada en el cielo

“Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo.” Juan 3:27 RVR1960
Muchas son las cosas que recibimos del Señor y los privilegios que obtenemos cuando servimos y honramos su nombre, pero es triste ver como algunas personas, después, cambian su actitud a causa de estas bendiciones. Está bien que cuando tienes una responsabilidad cambies ciertas cosas para desempeñar bien tu cargo, pero eso no quiere decir que debas cambiar tu actitud hacia los demás, es decir, creer que eres superior o más importante que los demás por lo que Dios te ha encomendado hacer.
Resultado de imagen de Los pies en la tierra y la mirada en el cielo“Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.” Marcos 10:43-44 RVR1960
Dios no nos llamó para competir sobre quién es mejor servidor que otro o quién cree ser mejor que los demás. Él lo que quiere es que lo sirvamos con un corazón humilde, no creyéndonos más que nuestros hermanos o los demás, simplemente porque hacemos o somos parte de un ministerio importante en la iglesia. Pidamos a nuestro padre que examine nuestro corazón y saque de nosotros ese orgullo vano, que cambie nuestra altivez a humildad y que entendamos que la misma sangre que pagó Cristo por ti, la pagó por los demás sin importar cuán importante es tu cargo en la iglesia, en la sociedad, etc.
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” Filipenses 2:3 RVR1960
Mantengamos los pies en la tierra y no pretendamos creernos algo que no somos. Recordemos el ejemplo de Cristo que, aún siendo Dios, se hizo hombre para sacrificarse por nosotros y enseñarnos que la humildad nos hace más grandes ante los ojos de Dios.
“Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos.” Salmos 138:6 RVR1960

lunes, 17 de junio de 2019

El ejemplo de Abraham

Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, lo bendije y lo multipliqué. (Isaías 51:2).
¿Por qué pide Dios que miremos a Abraham? ¿Qué es lo que nos quiere mostrar? ¿Si no fuese importante, para qué mirarlo?
Imagen relacionadaLo que Dios quiere mostrarnos es hasta qué punto llegó Abraham con su obediencia, dando a Dios algo que no le daría a nadie debido a su valor e importancia: su propio hijo. Algo insustituible.
Dios muestra a un hombre llegando al límite de su fe y Él, a punto de hacer un juramento, se pone como garantía. (Génesis 22:16).
Si una persona ve lo que hizo Abraham y hace lo mismo, Dios hará en su vida lo que hizo en la vida de Abraham. La grandeza de la fe de Abraham está en la obediencia.
Existen los que creen y los que no creen. ¿A quién mirar? LOS QUE CREEN MIRAN A ABRAHAM.
¿Usted cree que Dios puede cambiar la situación terrible que vive en la familia, en el amor, la salud o en su vida económica? Entonces, use su Isaac y pruebe a Dios. Y en el altar usted podrá decir: “¡Dios, el Señor, ya me está debiendo porque yo también llegué al límite de mi fe!” Y como Dios no puede deberle nada a nadie, ¡VA A TENER QUE SER UN ÉXITO ROTUNDO!

¿Qué significa: “La letra mata, pero el espíritu vivifica”?

Tomar un pasaje como 2 Corintios 3:6 (el cual asimismo nos capacitó para ser ministros de un nuevo pacto, no de la letra, sino del Espíritu, porque la letra mata, pero el Espíritu da vida), y darle una interpretación incorrecta es un asunto serio. Aunque somos humanos falibles interpretando la Palabra de Dios infalible, el Señor nos hace responsables de cómo usamos la Biblia, especialmente si somos maestros de ella (Santiago 3:1). Para las personas que enseñan lo que Dios no dice, Dios tiene reservada una condenación más grande.
Cuatro veces en el Nuevo Testamento se habla de personas que recibirán “mayor condenación” (Mateo 23:14; Marcos 12:40; Lucas 20:47; Santiago 3:1), y todas tienen que ver con líderes religiosos que abusan de la fe para imponer mandamientos que no provienen de Dios. Esta es una gran blasfemia porque intentan usurpar el nombre de Dios. Para personas así, Dios tiene reservada una condenación más grande.
Resultado de imagen de ¿Qué significa: “La letra mata, pero el espíritu vivifica”?2 Corintios 3:6 es uno de esos versos que ha sido malinterpretado desde los primeros siglos de la Iglesia cristiana. Por ejemplo, Orígenes (exégeta), quien murió en el siglo III y es famoso por sus alegorías de la Biblia, interpretaba “la letra” en un sentido literal-gramático (teoricismo), mientras que “el espíritu” se refería a la interpretación espiritual. De acuerdo a Orígenes, el sentido gramático era inferior al espiritual. Él usó este versículo para justificar sus interpretaciones alegóricas, y después muchos siguieron su ejemplo, malinterpretando incontables versículos por toda la Biblia.
Hoy en día, este verso se usa para justificar una falta de seriedad al estudiar la Palabra. Hay diversas variaciones de lo mismo. Si un muchacho quiere estudiar en el seminario, alguna persona, puede que bien intencionada, puede tomarlo aparte para advertirle que “la letra mata, pero el espíritu vivifica”; cuando otro joven (llámese Pedro) encuentra prácticas antibíblicas en su iglesia, su voz es reprimida con el mismo texto.
Este verso, sin embargo, no tiene nada que ver con el sentido espiritual de un pasaje, ni con el peligro de estudiar teología. Mucho menos debe usarse para justificar en la iglesia cosas que son contrarias a la Palabra de Dios.
Para entender el sentido del pasaje, debemos estudiar el contexto.

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. (Mateo 5:3)

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.  (Mateo 5:3).


quienes son pobres en espirituJesús comienza las bienaventuranzas con una declaración muy profunda, declarando que gozan de felicidad (otorgada por Dios), aquellos que son calificados como “pobres en espíritu” porque de ellos es el Reino de los Cielos.​
Este calificativo de Cristo: “pobres en espíritu”, no parece ser la primera de las bienaventuranzas por casualidad, todo pareciera tener un orden divino.​
Jesús se refiere a una categoría nueva de pensamiento: "pobres en espíritu". 

Era de esperar que aquella multitud que le rodeaba (sumergidos bajo el yugo del imperio romano), anhelasen un rey político que los liberara de su pobreza y de su desgracia económica. Por lo que es muy probable que muchos no entendieran en absoluto, este concepto divino de ser "pobres en espíritu".​
Jesús se refiere a un nuevo tipo de pobres, a otro tipo de pobreza, dejando en sus pensamientos una profundidad teológica que nunca antes se había escuchado y que viene a ser fresca y profunda en pleno siglo XXI. (Juan 14:10).
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Ser pobres en espíritu significa un vacío total en el corazón humano. Es tener sed de Dios, y la profunda comprensión de que nuestras más sublimes obras de piedad no son méritos que nos permitan alcanzar la bondad divina.​
Es comprender nuestra naturaleza pecaminosa, es sentirnos débiles y minados por el cáncer del pecado. Pobres en espíritu es ser conscientes de la pobreza espiritual que hemos heredado, por una rebelión que comenzó hace siglos en el huerto del Edén. Y que todos somos parte de esta rebeldía. (Romanos 3:23)