viernes, 14 de junio de 2019

¿Cuál debe ser la bandera del cristiano?

La bandera del cristianismo es algo mucho más profundo que un diseño sobre tela; la bandera de los cristianos es un símbolo santo que tiene un sello eterno en nuestro corazón.


La bandera cristiana es utilizada para representar a todas las denominaciones cristianas y no está restringida para ninguna nación. Fue concebida el Domingo 26 de septiembre de 1897 en la capilla Brighton, Coney Island en Nueva York. 
Su diseño corresponde a Charles Overton en 1897. La cruz roja significa la fe cristiana, el amor de Dios al hombre y la promesa de la vida eterna. El azul representa el cielo y el blanco significa la pureza, la inocencia y la paz.

Un estribillo de una canción cristiana dice así: "Rindo lealtad a la bandera cristiana y al Reino de Dios que ella representa. Una hermandad de los nacidos de nuevo, salvados por la Sangre de Jesús".
Este estribillo toma formas diferentes en distintos países del mundo; pero siempre tiende a significar lo mismo aunque se entone con diferentes palabras.

Estos párrafos anteriores solo dan una perspectiva histórica y tradicional de lo que han tomado muchas denominaciones evangélicas como La Bandera Cristiana. 
La realidad bíblica y teológica es que la verdadera bandera de los cristianos debería ser la cruz de Cristo, y no hay otro símbolo más excelso que éste.
Es el Santo sacrificio de Cristo, quien toma el lugar de todos nosotros, los pecadores, muriendo en la cruz por nuestros pecados y por nuestras faltas, el que debe ser el único estandarte, elocuente, maravilloso y digno, que debe izar como bandera todo creyente.

Aunque no lo creas… Fue Dios el que lo hizo

¿Alguna vez sentiste el deseo de hacer una cosa agradable por alguien a quien le tienes cariño?
ES DIOS
que te habla a través del Espíritu Santo.
¿Alguna vez sentiste tristeza y soledad, aunque alguien cercano esté a tu lado?
Resultado de imagen de Aunque no lo creas… Fue Dios el que lo hizoES DIOS
que te escoge por medio de Jesucristo.
¿Alguna vez pensaste en alguien que te es querido y no ves hace mucho tiempo, y de repente aparece esa persona?
ES DIOS
¡porque la casualidad no existe!
¿Alguna vez recibiste algo maravilloso que no habías pedido?
ES DIOS
que conoce bien los secretos de tu corazón.
¿Alguna vez estuviste en una situación muy problemática sin tener la menor idea de cómo resolverla, y de repente la solución aparece?

ES DIOS

que toma nuestros problemas en Sus Manos.
¿Alguna vez sentiste una inmensa tristeza en el alma y de repente, como si un bálsamo fuese derramado, aparece una paz inexplicable que invade todo tu ser?

ES DIOS

que te consuela con un abrazo y te da esperanza.
¿Alguna vez te sentiste tan cansado de la vida, a punto de querer morir… y de repente, un día sientes que tienes la fuerza suficiente para continuar?

ES DIOS

que te cobija en sus Brazos y te da descanso.
Todo es mejor cuando…
ES DIOS QUIEN ESTÁ AL FRENTE DE TODO
¿Piensas que este mensaje fue enviado por casualidad?
Fue DIOS que tocó mi corazón y me hizo acordarme de ti. No por ser una persona amiga, un colega o un pariente, sino porque eres importante para DIOS y para mí, porque DIOS también te ama.
“Dios es amor, y quien permanece en amor permanece en Dios y Dios en él”. 1 Juan 4;16
“Dios es Amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: En que mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de Él”. 1 Juan. 4; 8-9.

¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?

Lo realmente difícil del concepto cristiano de la Trinidad está en que no hay manera de explicarlo de forma apropiada. Para cualquier ser humano la Trinidad es un concepto imposible de entender por completo; de hecho, sería imposible explicarlo. Pero Dios es infinitamente más grande que nosotros; por lo tanto, no tendríamos por qué esperar tener la capacidad de entenderlo por completo. La biblia enseña que el Padre es Dios, que Jesús es Dios, y que el Espíritu Santo es Dios. Y también enseña que hay solamente un Dios. 

Resultado de imagen de ¿Qué enseña la Biblia acerca de la Trinidad?Aunque podemos llegar a entender algunos hechos acerca de la relación de las diferentes personas de la Trinidad entre sí, a la larga es incomprensible para la mente humana. Sin embargo, esto no significa que la Trinidad no sea verdadera o que no esté basada en las enseñanzas de la Biblia.

La Trinidad es un Dios compuesto de tres personas. Entendamos que de ninguna manera está sugiriendo tres Dioses. No hay nada de malo con usar el término "Trinidad", aún cuando la palabra no se encuentra en la Biblia. Este es un término utilizado para describir de alguna forma al trino Dios, y la realidad de que hay tres personas coexistentes y coeternas que son Dios. Lo que en realidad debe importar, es que el concepto representado por la palabra "Trinidad" sí existe en la Escritura. Lo siguiente es lo que la Palabra de Dios dice acerca de la Trinidad:

(1) Hay un Dios: Deuteronomio 6:4; 1ª Corintios 8:4; Gálatas 3:20; 1ª Timoteo 2:5.
(2) La Trinidad está compuesta de tres Personas: Génesis 1:1; 1:26; 3:22; 11:7; Isaías 6:8; 48:16; 61:1; Mateo 3:16-17; 28:19; 2ª Corintios 13:14. En Génesis 1:1, se utiliza el nombre plural "Elohim". En Génesis 1:26; 3:22; 11:7 y en Isaías 6:8, se usa el pronombre plural "nosotros". Sin duda, "Elohim" y "nosotros" se refieren a más de dos. Aunque esto no es un argumento explícito para la Trinidad, denota el aspecto de la pluralidad en Dios. La palabra hebrea para Dios, Elohim, definitivamente permite la Trinidad.

En Isaías 48:16 y 61:1, el Hijo está hablando mientras hace referencia al Padre y al Espíritu Santo. Compare Isaías 61:1 con Lucas 4:14-19 y verá que es el Hijo hablando. Mateo 3:16-17 describe el evento del bautismo de Jesús. En este se ve a Dios el Espíritu Santo descendiendo sobre Dios el Hijo, mientras Dios el Padre proclama su complacencia en el Hijo. Mateo 28:19 y 2ª Corintios 13:14 son ejemplos de 3 personas distintas en la Trinidad.

(3) Los miembros de la Trinidad se distinguen el uno del otro en varios pasajes: En el Antiguo Testamento, "SEÑOR" se distingue de "Señor" (Génesis 19:24; Oseas 1:4). El SEÑOR tiene un "Hijo" (Salmos 2:7, 12; Proverbios 30:2-4). El Espíritu se distingue del "SEÑOR" (Números 27:18) y de "Dios" (Salmos 51:10-12). Dios el Hijo se distingue de Dios el Padre (Salmos 45:6-7; Hebreos 1:8-9). En el Nuevo Testamento, Juan 14:16-17 es donde Jesús ruega al Padre que envíe un Consolador, el Espíritu Santo. Esto muestra que Jesús no se consideraba a sí mismo como el Padre o el Espíritu Santo. Tenga en cuenta también todos los otros tiempos en los evangelios, en donde Jesús habla al Padre. ¿Estaba hablándose a Sí mismo? No. El habló a otra persona de la Trinidad – al Padre.

(4) Cada miembro de la Trinidad es Dios: El Padre es Dios: Juan 6:27; Romanos 1:7; 1ª Pedro 1:2. El Hijo es Dios: Juan 1:1, 14; Romanos 9:5; Colosenses 2:9; Hebreos 1:8; 1ª Juan 5:20. El Espíritu Santo es Dios: Hechos 5:3-4; 1ª Corintios 3:16.

martes, 11 de junio de 2019

¿Pueden las mujeres servir como pastoras/predicadoras?

Posiblemente no haya un tema más discutido en la iglesia de hoy que el tema de las mujeres que sirven como pastoras/predicadoras. Por consiguiente, es muy importante no ver este tema como hombres contra mujeres. Hay mujeres que creen que las mujeres no deberían servir como pastoras y que la Biblia pone restricciones en el ministerio de las mujeres, y hay hombres que creen que las mujeres pueden servir como predicadoras y que no hay restricciones sobre las mujeres en el ministerio. Este no es un asunto de machismo o discriminación. Es un asunto de interpretación bíblica.

1ª Timoteo 2:11-12 proclama, "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio". Aclaremos que la iglesia Dios asigna diferentes roles a los hombres y a las mujeres. Esto es consecuencia de la manera en que la humanidad fue creada (1ª Timoteo 2:13) y la manera en la que el pecado entró en el mundo (2ª Timoteo 2:14). Dios, a través de los escritos del apóstol Pablo, restringe a las mujeres el servir en roles de enseñanza y/o tener autoridad sobre los hombres. Esto impide a las mujeres servir como pastoras sobre los hombres, lo cual definitivamente incluye predicarles, enseñarles públicamente y ejercer autoridad espiritual sobre ellos.

Sin e
mbargo, hay muchas objeciones a este punto de vista sobre las mujeres en el ministerio pastoral. 
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Una objeción común es que Pablo restringe a las mujeres enseñar, porque en el siglo primero las mujeres por regla general eran incultas. Sin embargo, en ninguna parte de 1ª Timoteo 2:11-14 se menciona el nivel educativo. De hecho, si la educación hubiese sido un requisito para el ministerio, la mayoría de los discípulos de Jesús probablemente no hubieran calificado. 

Una segunda objeción común era que Pablo solamente restringió a las mujeres de Éfeso enseñar a los hombres (1ª Timoteo fue escrita a Timoteo, un pastor en la iglesia de Éfeso). La ciudad de Éfeso era conocida por su templo de Artemisa, y las mujeres eran la autoridad en esa rama del paganismo; por lo tanto, la teoría dice que Pablo solo actuaba contra las costumbres de los idólatras de Éfeso dirigidos por mujeres, y la Iglesia tenía que ser diferente. A pesar de ello, es verdad que en ningún lugar del libro de 1ª Timoteo se menciona a Artemisa, ni Pablo menciona la práctica estándar de los adoradores de Artemisa como una razón para las restricciones en 1ª Timoteo 2:11-12.

Una tercera objeción común es que Pablo parece que solamente se está refiriendo a los esposos y las esposas, no a los hombres y a las mujeres en general. Las palabras en griego para "mujer" y "hombre" en 1ª Timoteo 2:11-14 podrían referirse a esposos y esposas. Sin embargo, el significado básico de las palabras es más amplio que eso. Además, las mismas palabras en griego son utilizadas en los versículos 8-10. ¿Solo los esposos deben orar en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda (versículo 8)? ¿Solo las esposas deben vestirse con ropa decorosa, con pudor y modestia; tener buenas obras y adorar a Dios (versículos 9-10)? Por supuesto que no. Los versículos 8 al 10 claramente se refieren a los hombres y mujeres en general, no solamente a los esposos y a las esposas. No hay nada en el contexto que indique una limitación para esposas y esposos en los versículos 11 al 14.

Sin embargo, otra objeción a esta interpretación de mujeres en el ministerio pastoral es en relación con Miriam, Débora y Hulda, mujeres que mantuvieron posiciones de liderazgo en el Antiguo testamento. Es verdad que estas mujeres fueron escogidas por Dios para un servicio especial para Él y que son modelos de fe, coraje y liderazgo. Sin embargo, la autoridad de las mujeres en el Antiguo Testamento no es relevante para el tema de los pastores en la iglesia. En cambio, las epístolas del Nuevo Testamento sí presentan un nuevo paradigma para el pueblo de Dios, la Iglesia y el cuerpo de Cristo; y ese paradigma lleva implícita una estructura de autoridad para la iglesia, no solo para la nación de Israel o para cualquier otra entidad del Antiguo Testamento.

¿Crees que Dios no te responde?

Acostumbrados a querer las cosas al instante, a veces caemos en el error de pensar que Dios, por el hecho de ser todopoderoso, responde de inmediato a cualquier oración, pero una cosa que nos cuesta y que debemos entender es que las respuestas de Dios a veces toman su tiempo. Difícilmente adoptamos una actitud de confianza cuando el panorama pinta fatal, pero la desesperación ante la “falta de respuesta” de Dios es lo mismo que la falta de fe.
me preguntoLa vista humana es tan corta comparada con lo que Dios puede ver, que nos limita a desesperarnos y creer que Dios tarda en responder porque solo vemos lo difícil y urgente de la situación; sin embargo, esto no quiere decir que Dios no esté haciendo algo al respecto.
Entre las muchas maneras de responder de Dios está el silencio, que es tal vez la más difícil de comprender de todas las respuestas; pero no por ello deja de ser importante, lo que te permitirá entender que cuando hay silencio es porque necesitas escuchar o darte cuenta de algo.
En tu espera por una respuesta, tal vez pienses que Dios te está negando algo que tú realmente deseabas, pero cada una de las respuestas de Dios, incluido el silencio, influyen de una manera positiva en nuestra vida, pues los propósitos de Dios para nosotros son mejores que los que nosotros mismos planeamos.
Si de algo puedes estar seguro, es de que Dios responde a todas las oraciones y que Él sabe perfectamente lo que hace. Bien que la respuesta haya sido, Sí, NO, o ESPERA, el efecto de las respuestas de Dios siempre será positivo para ti. No todos los resultados son inmediatos, algunos llevan su proceso, pero todos tienen un final de bienestar para ti.
En los tres tipos de repuestas de Dios, un “SÍ” te permite avanzar, un “NO” te dice que hay algo mejor de lo que pensabas, pero un “ESPERA” quiere decir que hay algo más que hacer, que te detengas a pensar cómo suceden las cosas o qué hay que cambiar en ellas.

Si crees que Dios no responde, estarías poniendo en duda su amor por ti y la atención que siempre te ha dado. Espera con fe tu respuesta, sea cual sea; será la mejor para tu vida.

Soy un nuevo cristiano, ¿y ahora qué hago?

“¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” Lucas 6:46
Podemos pensar que en el cristianismo no hay grados; que una vez que aceptamos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, concluimos el proceso de conversión. Sin embargo, resulta evidente que no es así. De hecho se compara al nuevo cristiano con un bebé recién nacido. Ambos necesitan cuidados y en un principio su alimento es blando, pero conforme van creciendo su alimentación cambia, y llega un momento en que llegan a estar listos para ayudar a otros en su crecimiento.
Resultado de imagen de Soy un nuevo cristiano, ¿y ahora qué hago?Recuerda cómo fuiste guiado por tus padres y hermanos y ahora ayudas a otros a dar los primeros pasos.
Tradicionalmente se nos ha enseñado que los tres pilares del crecimiento espiritual son:
  • A) La oración
  • B) La lectura de la biblia
  • C) La asistencia a una iglesia cristiana

¿Cuán grande es mi compromiso personal con Dios?

Conforme vamos escudriñando más y más las escrituras y escuchamos a nuestros pastores predicar, entendemos que existen ciertos compromisos que debemos cumplir para estar en perfecta relación con Dios.
La ayuda al prójimo, el diezmo y las ofrendas, refrenar nuestra lengua, renunciar a los placeres del mundo, compartir a otros la palabra de dios, asistir a la iglesia etc., son algunas de nuestras obligaciones. Pero ¿hasta donde estamos dispuestos a cumplirlas?
El ser humano tiene varias opciones y la libertad para elegir es una de ellas. Estas opciones las podemos clasificar de la siguiente manera:
  • A) Colocarnos fuera del plan de Dios (frío).
  • B) Aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, sin aceptar mayores compromisos (tibio).
  • C) Aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador y hacer la voluntad del Padre. (caliente).
Apocalipsis 3:15-16 dice: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.”

sábado, 8 de junio de 2019

¿Cómo puedo vencer la tentación?

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Las Escrituras nos dicen que todos afrontamos tentaciones. 1 Corintios 10:13 dice, “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana." Puede que esto nos proporcione un poco de aliento cuando a menudo sentimos que el mundo está imponiéndose solo sobre nosotros, y que otros son inmunes a las tentaciones. Sin embargo, se nos dice que Cristo también fue tentado: "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado." (Hebreos 4:15).

¿De dónde, entonces, vienen las tentaciones? En primer lugar, no vienen de Dios, aunque Él las permite. Santiago 1:13 dice, "Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie.” 

En el primer capítulo de Job, vemos que Dios permitió a Satanás tentar a Job, pero con restricciones. Satanás anda en la tierra como león, buscando a gente para devorar (1 Pedro 5:8). El versículo 9 nos dice resistirlo, sabiendo que otros cristianos también están experimentando sus ataques. Estos pasajes nos dicen que las tentaciones vienen de Satanás. Vemos en Santiago 1:14 que somos tentados cuando somos "llevados y seducidos por nuestra propia lujuria". Nos permitimos tener ciertos pensamientos, ir a lugares donde no deberíamos ir y tomar decisiones basadas en nuestros deseos que nos llevan a la tentación.

Entonces, ¿cómo resistir las tentaciones? Veamos, en primer lugar, el ejemplo de Jesús cuando fue tentado en el desierto por Satanás, en Mateo 4:1-11. Cada una de las tentaciones de Satanás fue recibida con la misma respuesta: "Escrito está", seguida por las Escrituras. Si el Hijo de Dios usaba la Palabra de Dios para poner fin a las tentaciones, lo cual sabemos que funciona, ¿por qué, después de tres fallidos esfuerzos, "el diablo entonces lo dejó"? (verso 11). ¿Cuánto más necesitamos usarla nosotros para resistir nuestras propias tentaciones? Todos nuestros esfuerzos para resistirlas serán débiles e ineficaces, a menos que sean impulsados por el Espíritu Santo a través de la constante lectura, estudio y meditación de la Palabra. De esta manera, seremos transformados “por medio de la renovación de nuestro entendimiento." (Romanos 12:2). No hay otra arma útil contra la tentación excepto la "espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios" (Efesios 6:17). 

Mas primero, Colosenses 3:2 dice: "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.” Si nuestras mentes están llenas de los últimos programas de televisión, la música y todo lo que la cultura mundana tiene para ofrecer, seremos bombardeados con mensajes e imágenes que inevitablemente conducen a deseos pecaminosos. Pero si nuestras mentes están llenas de la majestad y santidad de Dios, del amor y la compasión de Cristo y el brillo de ambos reflejado en Su Palabra perfecta, encontraremos que nuestro interés en las lujurias de este mundo disminuirá y desaparecerá. Pero sin la influencia de la Palabra en nuestras mentes, estamos abiertos a cualquier cosa que Satanás quiera usar para atacarnos.

El amor cubre y protege

“El odio despierta rencillas, pero el amor cubre todas las faltas”.
(Proverbios 10:12)
Sentir odio es triste porque este sentimiento corrompe el alma, amarga el corazón y destruye lo bueno. El odio provoca rencillas, discusiones, guerras, separaciones, peleas. Es muy diferente el amor. Porque al amar, entregas. Y cuando entregas, recibes y sientes cosas bellas dentro de tu ser que se transmiten hacia afuera.
El odio expone, saca lo peor de las personas, mientras que el amor cubre, protege, cuida y preserva. Cubrir es tapar, envolver, dejar de concentrarse en los errores y faltas de una persona, para en cambio, sobresalir lo bueno y mejor que posee.
Resulta que a veces, cuando nos enfocamos en lo bueno de las personas y se lo hacemos saber, esas personas terminan cambiando para bien. Porque es posible que ni ellos mismos hayan podido descubrir lo bueno que tienen, y cuando uno se lo hace saber, muchas veces, descubre un diamante en bruto que con el tiempo se irá perfeccionando.
Amar es siempre una buena opción, mientras que odiar solo destruye. El amor edifica y supera dificultades. Amor es cielo; odio es infierno. Amar es paz; odiar es guerra. El amor se multiplica, mientras que el odio separa y divide.

Dios te ama, y su amor se refleja en nosotros. Si podemos amar es porque Él está en nosotros.

¿Sabes quién eres?

Óseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento…”
La ignorancia es muy mal enemigo (el peor) del creyente. El desconocimiento de saber quién eres en Cristo Jesús, hace que el enemigo tome parte en tu vida y no estés en plenitud de vida como hijo de Dios. Si conoces tu identidad, también conocerás al autor de tu vida, y por consiguiente serás poseedor de todas las riquezas en Cristo Jesús.
La ignorancia y la falta de conocimiento de Dios, de su palabra, de su poder, de las promesas que Él te ha dejado, del poder en el nombre de Jesús, del poder de la sangre de Cristo vertida en la cruz del calvario, del desconocimiento del poder del Espíritu Santo en tu vida, todo esto hace que no recibas todas sus promesas, riquezas y bendiciones, aquellas que Dios te ha otorgado al hacerte hijo de Dios (Juan 1:12), heredero y coheredero con Cristo Jesús.
Romanos 8:17 “Y si hijos también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.
Resultado de imagen de ¿Sabes quién eres en Cristo?La palabra de Dios, que es la Biblia, es el manual de instrucciones que Dios nos ha dejado para que meditemos en ella y la pongamos por obra. Su palabra nos hará prosperar en todos nuestros caminos.
Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”.
En este versículo te aclara Dios como te puedes apropiar de todas las promesas, cumpliendo su palabra. No te será fácil, pero tampoco imposible y dice el Señor (1 Juan 5:3) que guardes sus mandamientos y sus mandamientos no son gravosos; porque has nacido de Dios y has vencido al mundo; la victoria que ha vencido al mundo es tu fe en Cristo Jesús.
Sin el conocimiento de este manual de instrucciones, ¿como podrás usar todo lo que Dios te ha dejado y otorgado a través del perfecto sacrificio de Cristo en la Cruz del calvario?
Tu vida debe ser una vida de glorias y victorias, y lo será cuando entiendas el lugar que tienes en Cristo Jesús. Eres un hijo de Dios, y si hijo, también heredero de todas las riquezas en gloria en Cristo Jesús (Gálatas 4:7).
Un hijo disfruta de todas las riquezas y posesiones que hereda de sus padres, un extraño no tiene parte en la herencia; solo un hijo es poseedor de toda ella. Así es un genuino hijo de Dios cuando conoce lo que ha heredado, que todo le pertenece y puede disfrutarlo libremente en su plenitud.
Dios te dice hoy: Hijo, todas mis cosas son tuyas (Lucas 15:31). ¿Por qué no tomas el lugar que te corresponde y comienzas a disfrutar de la herencia recibida?
Puede haber varios motivos por los cuales un hijo de Dios no puede disfrutar de todas las riquezas en gloria en Cristo Jesús, pero el mayor obstáculo es la ignorancia y el desconocimiento de no saber quién es en Cristo Jesús, con relación al mundo natural y espiritual.