domingo, 15 de octubre de 2017

Necesitas un nuevo encuentro con Dios

¿Siente vacía su vida espiritual? ¿Ha perdido interés en congregarse con el pueblo de Dios? ¿Está leyendo la Biblia más por obligación, que para disfrutar un grato tiempo con el Señor?
El agobio de la vida es capaz de embotar nuestros sentidos espirituales. En vez de anhelar una comunión más cercana con Cristo, muchos creyentes encuentran placer y satisfacción en las cosas del mundo. El resultado es que nos movemos día tras día, y semana tras semana, sin la alegría y la satisfacción que son posibles por medio de una relación estrecha con el Señor.
La triste verdad es que algunos cristianos se conforman con tener una relación distante con Dios. Desde su perspectiva, Jesús está muy lejos en el cielo. Pueden orar de vez en cuando, pero no tienen ni idea de cómo experimentar el tipo de relación que alguna vez creyeron posible. Lo que ellos no entienden es que Dios realmente anhela relacionarse con ellos, y también con usted.
Resultado de imagen de un encuentro con dios¿Qué significa tener un encuentro con Dios?
Aunque el Señor normalmente se comunica con nosotros por medio de la oración, la Biblia, y la intervención del Espíritu Santo, a veces viene a nosotros de una manera más dramática, como lo hizo con el profeta Isaías (Isaías 6 - Visión y llamamiento de Isaías).
Tales momentos… son inesperados. La palabra "encuentro" transmite la idea de una reunión inesperada. Cuando Isaías fue al templo cierto día, no tenía ni idea de que algo trascendental sucedería. Era un día normal como todos, hasta que el Señor se le apareció con un despliegue deslumbrante de su gloria.
Son provocados por Dios. No podemos dominar esta clase de experiencias. Nuestra responsabilidad es mantener abiertos nuestros oídos espirituales y ser receptivos. Luego, cuando Dios tenga algo que decirnos, estaremos listos para escucharle.
Siguen sucediendo hoy. Los relatos de la Biblia describen a Dios teniendo comunicación inesperada con las personas. Puesto que el Señor nunca cambia, Él sigue tratando con la humanidad de maneras grandiosas e imprevistas.
¿Qué impide tener un encuentro con el Señor?
Esta clase de experiencia no está reservada solo para los pastores o los personajes de la Biblia. Dios quiere comunicarse con todos sus hijos, pero a veces estamos tan ocupados y preocupados que no lo escuchamos. Si usted no puede recordar algún encuentro con el Señor, tal vez se deba a que sus oídos están en sintonía con los sonidos y las voces del mundo.
Para subrayarlo, piense en cuánto silencio experimenta usted en un día normal. ¿Hay un tiempo en el que está callado y receptivo al Señor, o está su día lleno de voces y agitación desde la mañana hasta la noche? Cuando Dios tiene que competir con toda la actividad y el bullicio que hay en nuestra vida, su voz es ahogada.
Si usted se siente desconectado y distante del Señor, no tiene que seguir así. Él desea relacionarse, pero usted tendrá que sosegar su espíritu, acercarse a Él y escuchar la voz de Dios hablándole por medio de su Palabra. Luego, cuando Él venga con un mensaje especial, estarán dadas las condiciones para que se abra una puerta de comunicación. El momento de comenzar a acercarse a Él es ya mismo, no cuando usted necesite desesperadamente escucharlo.

Mujer encuentra Biblia tras huracán y queda impactada con su mensaje

EE.UU.- El mensaje de las Sagradas Escrituras sorprendió a una mujer, que encontró una Biblia abierta mientras realizaba labores de limpieza, después de que el huracán Harvey dejara miles casas destruidas en Texas.

Ronda Rice, compartió su experiencia en las redes sociales de cómo el mensaje de una Biblia impactó su vida, cuando llegó a la casa de sus suegros en Houston para remover los escombros.

Rice, tomó una foto y la compartió en Facebook para mostrar el estado de la Biblia. En su descripción, la mujer explica que se fue con su esposo a la casa de sus suegros, que viven en la región más azotada por el huracán.


"Mi esposo y yo fuimos a limpiar la casa hoy. Fue horrible, todo parecía una zona de guerra", escribió Rice.

En medio del caos, Ronda encontró una Biblia en el suelo, que había soportado los fuertes vientos y el agua de las inundaciones. Cuando se acercó para recogerla, su mirada se dirigió a un versículo de Cantares 8:7 que la impactó. 
Las muchas aguas no podrán apagar el amor ni lo ahogarán los ríos. Y si un hombre ofreciera todos los bienes de su casa a cambio del amor, de cierto sería despreciado, dice el versículo.

Al leer el pasaje de la Biblia, la mujer quedo muy sorprendida, después de todo lo que habían vivido con el paso del huracán. "Es un versículo que me impresionó, considerando todo lo que ocurrió con el huracán Harvey", dijo.

Rice compartió la foto con su suegra, que hizo un comentario impresionante: "Aunque hayamos perdido todo, el Señor es asombroso. Él siempre nos envía exactamente lo que necesitamos y en el momento preciso. ¡Gloria a Dios!", escribió.



Leer la Biblia regularmente ayuda a disminuir el estrés

Leer la Biblia regularmente ayuda a disminuir el estrésLas personas que leen la Biblia regularmente tienen menos estrés comparándolas con las que no la leen, reveló un estudio realizado hace poco.
Un equipo de la popular versión de la Biblia, YouVersion, recientemente encuestó a algunos de sus usuarios que usan la aplicación, y los resultados fueron impresionantes.

Al comparar las respuestas de los usuarios de YouVersion con las reacciones de estadounidenses que participaron en el estudio "stress in America", realizado por la Asociación Americana de Psicología (APA), la conclusión es que las personas que leen regularmente la Biblia tienen menos estrés.


La investigación de la APA indica, por ejemplo, que sólo el 18% de los encuestados en la encuesta bíblica consideran que el terrorismo es para ellos motivo de estrés, comparado con el 58% de la población en general. Al mismo tiempo, el 16% de los encuestados dice que el clima político es lo que les causa mayor estrés.

jueves, 12 de octubre de 2017

Compañero de oración perfecto

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. Romanos 8;34
Pocas cosas suenan mejor que escuchar la voz de un ser querido orando por ti. Cuando oyes que un amigo ruega por ti con compasión y discernimiento espiritual, es como si un anticipo del cielo te tocara.
¡Qué bueno es saber que, por la bondad de Dios, nuestras oraciones también pueden impactar el cielo! A veces, cuando oramos, quizá luchamos para encontrar las palabras pareciendo incapaces de hacerlo, pero Jesús les enseñó a sus seguidores «sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar» (Lucas 18:1). La Palabra de Dios nos muestra que podemos lograrlo porque Jesús mismo «está a la diestra de Dios» e «intercede por nosotros» (Romanos 8:34).

Nunca oramos solos porque Jesús está orando por nosotros. Nos oye orar e intercede ante el Padre a nuestro favor. No debemos preocuparnos por la falta de elocuencia, ya que Él entiende mejor que nadie. Jesús nos ayuda presentando nuestras necesidades ante Dios. También sabe si lo que pedimos es o no es bueno para nosotros, y responde con amor y sabiduría perfectos.
Jesús es el compañero de oración perfecto; el amigo que intercede por nosotros con bondad ilimitada. Sus oraciones son inefablemente hermosas y deben instarnos a orar siempre con gratitud. 
Señor Jesús, gracias por interceder por mí con amor. Ayúdame a amarte y servirte hoy con mis oraciones.
No hay mayor privilegio que orar con Jesús.

Momentos

Hay momentos dulces, hay momentos tiernos, hay momentos grandes, momentos pequeños, momentos altos, anchos, inolvidables, memorables, lindos, especiales, felices, inquebrantables, tristes, hay momentos inalterables, hay momentos insuperables y hay momentos inexplicables… como ahora.
Toda nuestra vida se compone de momentos; algunos llegan a ser la expresión absoluta de la felicidad, pero siempre está el lado contrario, la expresión absoluta de la tristeza.
Resultado de imagen de MomentosPasamos de momentos a momentos, tratando de vivir una vida agradable para Dios. Un día estamos seguros de lo que tenemos y al otro día, en solo un momento, todo cambia de la manera más abrupta, sin pedirnos permiso, sin carta de invitación, sin previo aviso; solo cambia, y cambia todo lo que creíamos seguro, en un solo momento.
Hay momentos en los que no entendemos el porqué de que sean tan difíciles de explicar, momentos en los que la vida da un giro de 180° y quedamos de espaldas a la realidad. Momentos incomprensibles.
Dios tiene definitivamente un propósito, eso es seguro, pero todos en algún momento nos hemos preguntado: ¿Por qué está pasando esto? Y hemos dicho “Dios, por favor, ayúdame, porque no entiendo nada de lo que está pasando en este momento”, momentos inciertos, momentos sin luz.
Muchos, por no decir todos, sentimos impotencia en algo, en alguna área, al no poder comprender qué es lo que pasa, cuál es el propósito, qué es lo que Dios quiere. Momentos pensantes, momentos de solo creer....
Es completamente cierto que Dios es el dueño absoluto de nuestras vidas, pero no todo lo que nos pasa en ciertos momentos es porque Dios tenga algo que ver. Algunos de nuestros momentos son provocados por nosotros mismos, por nuestras actitudes, por nuestra incredulidad, por nuestra desobediencia, por nuestra falta de fe; por eso siempre hay que preguntarnos si estos momentos no son culpa nuestra y examinar cuándo hemos hecho algo para que esto ocurra. Momentos premeditados, momentos inminentes.
Otros momentos vienen de improviso, llegan por sorpresa y cambian todos nuestros planes; momentos que no pensamos volverían, momentos que no esperamos en la melancolía, momentos que negábamos, momentos que estaban borrados; pero que cuando menos lo pensamos aparecen, momentos insolentes.
Para todos los que están pasando por momentos de tristeza, porque para la felicidad no hay cura, Dios es fiel, amigo, Señor, Omnipotente, Omnipresente, Omnisciente, y Él nunca nos ha dejado solos, ni lo hará mientras tengas claro que Él es el Señor de tu vida.

Crecer lleva tiempo

… siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo (Efesios 4.15).
El primer día en preescolar, a la pequeña Charlotte le pidieron que dibujara un autorretrato. Su obra de arte era un redondel para el cuerpo, una cabeza ovalada y dos ojos redondos. El último día de escuela, le pidieron que hiciera lo mismo. Esta vez, mostraba a una niñita con un vestido de colores, un rostro sonriente con sus distintos rasgos y unos hermosos bucles rojos. Era una tarea sencilla que demostraba cómo actúa el tiempo en la madurez.
Aunque aceptamos que se requiere tiempo para que los niños maduren, podemos impacientarnos con nosotros mismos o con otros creyentes al ser lentos para crecer espiritualmente. Nos alegramos cuando vemos el «fruto del Espíritu» (Gálatas 5:22-23), pero nos descorazonamos al tomar una decisión pecaminosa. El escritor de Hebreos habló de esto: «Debiendo ser ya maestros después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales, que tenéis necesidad de leche y no de alimento sólido» (Hebreos 5:12).
Oremos unos por otros para crecer en Cristo, y ayudemos con paciencia a quienes aman a Dios pero parece costarles crecer espiritualmente. «Siguiendo la verdad en amor», animémonos mutuamente para que «crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo» (Efesios 4:15).
Señor, ayúdanos a animarnos unos a otros.
La verdad dicha con amor puede guiarnos a madurar en Cristo.

lunes, 9 de octubre de 2017

El vacío en el corazón del ser humano

Génesis 1:2 La tierra era un caos totallas tinieblas cubrían el abismoy el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas.
Dios vino al ser humano y encontró en él una tierra en un total caos (su corazón), en desesperanza,  sin consuelo, abrumado por sus problemas; la oscuridad nublaba su vista y su entendimiento ocasionando en su vida un caos total. Pero había una esperanza para el ser humano. El Señor Espíritu Santo estaba sobre nosotros mirando nuestra situación y dijo Dios: es necesario llenar al hombre de amor, vamos a derramar sobre él nuestra misericordia para que logre alcanzar la salvación.
Juan 3:16 Amó tanto Dios al mundoque no paró hasta dar a su hijo unigénitoa fin de que todos los que creen en él no perezcansino que vivan vida eterna. 17 Pues no envió Dios su Hijo al mundo para condenar al mundosino para que por su medio el mundo se salve.
Hoy en día el ser humano anda buscando saciar su alma, encontrar la paz y el amor, pero no se recuerda que Jesús dijo: Venid a mí todos los que estéis cargados y cansados y yo os haré descansar. Mateo 11;28. Es una promesa de Jesús el hijo de Dios, enviado para poder alcanzar salvación y vida eterna, ya que por la misericordia de Dios y el amor hacia nosotros los seres humanos, preparó el plan perfecto de salvación y vida eterna, enviando a su hijo amado a tomar nuestro lugar, condicionado, eso sí, a que sea una decisión de cada uno el ser libre, feliz y vivir en paz con todos los que le rodean. Tú tienes libre albedrío, y solo tú puedes decidir recibir y aceptar a Jesús como tu único y suficiente salvador.
En el corazón del ser humano hay un vacío, un espacio que aún no ha podido llenar, y éste, con el afán de ser feliz, lo llena con muchas cosas perecederas, cosas mundanas que tienen caducidad; no así el gran amor y la misericordia de Dios, nuestro padre Celestial. El ser humano, en su afán de encontrar la verdadera felicidad, comete grandes errores, llena el vacío de su ser interior con licor, drogas, violencia, marihuana, mujeres fáciles (adulterio, fornicación), armas, malas compañías, actitudes deshonestas (extorsión, tráfico de drogas, niños, mujeres, etc.), ansias de poder (amasar riquezas) y muchas cosas más que un día desaparecerán; y aún así todo esto no lo llena, no lo satisface, no lo hace feliz porque todo esto es pasajero, y todo lo pasajero tiene un tiempo de vida y caduca, y ya no sirve para nada. Pero Jesús nos dejó la enseñanza de que Él era el todo, el complemento de todos, y el único que puede a la perfección llenar el vacío del corazón de los seres humanos.

Mi Amigo Harry

Se ha dicho que los ángeles están en todos lados. Son descritos como seres que vienen a ayudarnos, enseñarnos y protegernos en tiempos de peligro. Pueden ser del género masculino o femenino, jóvenes o viejos. Puede que nos hayamos topado con un ángel en nuestra vida.
Imagen relacionadaPara alguna gente que no conocía a Harry, él era solo un ciudadano más de la tercera edad. Para mí, él era un mentor, un consejero, un buen oidor, pero sobre todo, mi amigo. Harry siempre tenía tiempo para mí cuando lo llamaba por teléfono con algún problema de fontanería. Siempre solía decir: “¿Cómo estás muchacho?”
Siempre sería un muchacho para Harry, quien era lo suficientemente viejo para ser mi padre, pero yo lo veía más como el abuelo que nunca conocí. Era bondadoso, paciente y un buen oidor. Conversábamos a menudo de los buenos tiempos de antaño cuando él era un muchacho y cómo había visto las cosas cambiar.
A menudo hablaba de su abuela y su puesto de periódicos, además de los tiempos en que solía nadar en el Río Oriental, los lugares en los que había trabajado y cosas por el estilo.
Me traspasó mucho de su conocimiento sobre fontanería en nuestras frecuentes charlas, y me inspiraba a confiar en las cosas que había aprendido de él y en el empleo. Aún recuerdo cuando un cliente vino a la tienda en busca de ayuda. Comencé a alejarme sintiéndome inseguro de mí mismo, y Harry dijo: “Adelante, muchacho, tú puedes hacerlo, tienes que dejar el nido alguna vez y ahora es el momento”. Tenía razón.

Fe renovada

Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió (Hebreos 10:23).
Cuando nuestro hijo luchaba contra su adicción a la heroína, si me hubieran dicho que Dios usaría nuestra experiencia para alentar a otras familias con este tipo de lucha, me habría resultado difícil creerlo. Pero Dios tiene la forma de sacar cosas buenas de circunstancias difíciles, que no siempre es fácil de ver en el momento.
El apóstol Tomás tampoco esperaba que Dios sacara algo bueno del mayor desafío de su fe: la resurrección de Jesús. Él no estaba con los otros discípulos cuando Jesús apareció después de resucitar, y en su profunda angustia, insistió: —Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré. (Juan 20:25). Pero después, cuando Jesús se les apareció a todos, del polvo de las dudas de Tomás el Espíritu de Dios le inspiró una sorprendente declaración de fe. Cuando Tomás exclamó: «¡Señor mío, y Dios mío!» (verso 28), captó la verdad de que Jesús era Dios en carne y estaba parado delante de él. Su valiente confesión de fe serviría de estímulo e inspiración para los creyentes de todas las generaciones.

Nuestro Dios puede inspirar una fe renovada en nuestros corazones, cuando menos lo esperamos. Podemos depender siempre de su fidelidad. ¡Nada es difícil para Él!
Señor, gracias porque tu amor supera nuestras dudas.
Dios puede transformar nuestras dudas en firmes declaraciones de fe.