lunes, 13 de marzo de 2017

Compromisos antes y ahora

“Rut le contestó: ‘¡No me pidas que te deje y que me separe de ti! Iré a donde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios'” (Rut 1:16).

Aunque estaba al otro lado de la abarrotada sala, sabía exactamente lo que el pícaro de mi novio estaba haciendo: pidiéndoles permiso a mis padres para casarse conmigo. Lo supe en cuanto vi a mi madre dar un saltito y aplaudir suavemente. Estábamos en la fiesta sorpresa de sus bodas de plata y Greg había insistido en que viajáramos allí para la celebración.

Resultado de imagen de Ruth y Noemí
No supe que mis padres le importaban tanto hasta que fui testigo de la escena. Le dio la mano a mi padre como si acabaran de cerrar un trato. Y mi padre, con orgullo, le dio unas palmaditas en la espalda. Rápidamente, me giré e hice como si no hubiese visto nada, pero, inmediatamente, en mi corazón supe que Greg pronto me pediría que me casara con él.

En los tiempos de Rut, durante el período de los jueces, el proceso del compromiso matrimonial era mucho más complicado que solo pedir permiso al padre de familia.
Eran muchas las circunstancias, y si un esposo fallecía, el pariente varón más cercano se hacía cargo de la propiedad del fallecido y se casaba con la viuda. Cuando Rut conoció a Booz y quisieron casarse, tuvieron la suerte de que Booz era un pariente redentor de ella. Pero había otro hombre cuyo parentesco con Noemí era aún más cercano, de manera que tuvo que darle una oportunidad a ese hombre en primer lugar.

domingo, 12 de marzo de 2017

Una madre ejemplar

Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
2 Timoteo 1: 3 – 5
Es imposible no reconocer que los padres dejamos huella en nuestros hijos; nuestras virtudes o defectos, nuestras buenas o malas decisiones personales y familiares inevitablemente se reflejarán en ellos, y su futuro se verá afectado.
Dios Creador puso en nuestras manos la crianza de los niños y niñas que Él nos dio, y debemos hacerlo bien. Es una tarea importante de nuestra relación con el Señor de la que deberemos dar cuenta. Nuestra influencia es tan valiosa, que la Palabra de Dios nos señala que hasta podemos llevar con seguridad a nuestros hijos a la salvación: “instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”, Proverbios 22:6. Este consejo va dirigido a los padres, pero lamentablemente son muchos los que no lo siguen. 
Alguien dijo que la mejor predicación del evangelio es aquella que se hace con la boca cerrada. ¡Cuánta verdad!, pues el ejemplo, el testimonio, muchas veces determina la vida eterna de alguno. La instrucción debe ser amiga inseparable del testimonio. Esta es una razón de mucho peso que determinará la decisión por Cristo de nuestros hijos.
El apóstol Pablo reconoció que en Timoteo había un tipo especial de fe que se había transmitido de generación en generación; era tan evidente, que vio reflejado en el carácter cristiano del joven a dos personas, a su abuela Loida, y a su madre Eunice. En la formación de Timoteo como miembro del Cuerpo de Cristo, ambas influyeron; pero sin duda el papel de la madre fue vital. Loida había preparado eficazmente a su hija para los caminos del Señor, y partió al cielo con la tarea cumplida. Y por el resultado, observamos que Eunice se preocupó diligentemente de transmitir a su hijo los valores y principios que harían de él un muy buen cristiano.

Una Mujer Que Marcó La Diferencia

“Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Ésta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía” (Hechos 9:36).
¡Buenos días! Si eres mujer y lees esto… ¡Feliz día! (8.03) Si eres varón, estas palabras te interesarán. Aunque el motivo por el que hoy (8.03) se conmemora el Día Internacional de la Mujer no es nada grato…
Imagen relacionadaEl 5 de marzo de 1908 un grupo de trabajadoras de la fábrica textil Sirtwoot Cotton, en Nueva York, Estados Unidos, comenzó una huelga en búsqueda de mejores condiciones laborales. Reclamaban, fundamentalmente, una jornada laboral de diez horas diarias, salario equiparado al de los hombres y ciertas mejoras higiénicas. Descontento con la medida de fuerza, el 8 de marzo, el dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas y provocar un incendio, con el objetivo de que ellas depusieran su actitud. Lamentablemente, más de 140 de ellas murieron a causa del humo y el fuego.
Más allá de épocas y culturas, para Dios, la mujer tiene idéntico valor que el varón. Gálatas 3:28 es claro: en Cristo no hay ni varón ni mujer. Él entregó su vida por todos, y todos son parte de la misión.
Así como aquellas mujeres dieron su vida por una causa que consideraban justa, la Biblia recoge historias de mujeres que se convirtieron en extraordinarias heroínas, como Jocabed, Débora, Ana, Ester, María… Detengámonos en Dorcas (trabajaba con artículos textiles, como las mujeres de nuestra historia). La Biblia le dedica muy pocos versículos, pero las enseñanzas que extraemos son notables.

Pintar un retrato

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús. Filipenses 2:5
La Galería Nacional de Retratos, en Londres, Inglaterra, alberga un tesoro de pinturas de diversas épocas; entre ellas, 166 imágenes de Winston Churchill y 94 de William Shakespeare. En el caso de los retratos más antiguos, quizá nos preguntemos: ¿Fueron realmente como se ven?
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Por ejemplo, hay ocho cuadros del patriota escocés William Wallace, (aprox. 1270 – 1305) pero es evidente que no tenemos fotos para compararlos. ¿Cómo sabemos si los artistas los representaron fielmente?
Algo similar podría ocurrir con la semejanza de Jesús. Sin darse cuenta, quienes creen en Cristo están dejando una imagen de Él en los demás. No con pinceles ni óleos, sino con sus actitudes, sus acciones y sus amistades.
¿Estamos pintando un retrato que muestra cómo es el corazón de Dios? Esto le preocupaba al apóstol Pablo; por eso, escribió: «Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús» (Filipenses 2:5). En su deseo de representar fielmente al Señor, exhortó a sus seguidores a reflejar humildad, sacrificio personal y compasión hacia los demás.
Alguien dijo: «Somos el único Jesús que algunas personas verán en toda su vida». Si procedemos «con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a uno mismo» (verso 3), mostraremos al mundo el corazón y la actitud de Jesús.

Señor, quiero que mi vida muestre cómo eres.
El sacrificio de Cristo por nosotros nos motiva a sacrificarnos por los demás.

Luchando por tus sueños

Todos en la vida tenemos sueños. Unos son realistas y alcanzables, otros no. Unos se logran, otros no. A veces soñamos despiertos, otras, dormidos. Hay sueños que nacen en el corazón de Dios, otros en nuestro propio corazón y con motivaciones personales. Y los que son nacidos en el corazón de Dios son transmitidos a aquellos que están en intimidad con Él y con un propósito específico de Dios.
Imagen relacionadaJeremías 29:11. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Dios, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Mantente luchando por tus sueños.
A principios del siglo XX, el industrial automovilístico Henry Ford, se paró frente a sus empleados y prometió hacer posible que la familia estadounidense media accediera al transporte automotor. La gente se rio en voz alta, sin embargo, 15 años más tarde, millones de automóviles Modelo T de Ford habían sido comprados a un precio de $290 cada uno.
En la década de los 40 un joven evangelista llamado Billy Graham tuvo un sueño radical. Él y unos cuantos compañeros de la universidad imaginaron estadios repletos, donde la gente alejada de Dios pudiera oír la proclamación del evangelio. Millones de personas han oído predicar en vivo a Billy Graham, y más de mil millones lo han escuchado presentar el evangelio por televisión y radio.
En el año 1963, el Dr. Martín Luther King, hijo, se puso en pie en los escalones del monumento a la memoria de Lincoln, en Washington, D.C., y dibujó para sus oyentes un cuadro de un mundo sin prejuicios, ni odio ni racismo. "Tengo el sueño de que un día mis 4 hijos vivirán en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter". Aun cuando el Dr. King fue cruelmente asesinado, su sueño continuó vivo. Casi 40 años después su pasión guía a la nación mientras caen las barreras raciales.
Todos estos personajes se mantuvieron luchando por sus sueños.

sábado, 11 de marzo de 2017

Si a Dios le pides y Dios no te da…

“Si a Dios le pide y Dios no le da, es tiempo de consultarnos”. Algo así decía la publicidad en una revista.
Las personas viven desesperadas por obtener respuestas. Les pasan cosas y sienten que van sin rumbo por la vida. Saben y reconocen en muchas de ellas, el poder que Dios tiene para ayudarles con su problema, que tiene las respuestas que ellos necesitan, pero sin embargo no las obtienen, no las encuentran.
Cuando era joven tuve la oportunidad de concurrir a una campaña evangelista organizada por un gran predicador. Un hombre que tuvo bastante que ver en el proceso de mi acercamiento a Dios.
Pero lo que realmente me impactó entonces no fue solo su prédica. Era una sala bajo el estadio donde se celebraba la campaña, en la que había un nutrido grupo de personas que estaban en oración. Pero esto no era solamente cosa de ese momento. Ya venían haciendo esta práctica meses antes durante la organización de la campaña. Ése era verdaderamente el “secreto de su éxito”.
Dios nos ha provisto a los seres humanos de una de las armas más formidables, capaz de curar y resolver multitud de males. El poder de la oración.
Si hay algo que Dios no puede hacer, es rechazar un corazón quebrantado y arrepentido.
Por ello, si estás desesperado, si te encuentras ante un “callejón sin salida” en tu vida, si las cosas parecen ir de mal en peor, tal vez sea precisamente el momento de acercarte a Dios con sinceridad de espíritu, reconocer delante de Él tus limitaciones y errores, y buscar un grupo de personas experimentadas en el poder de la oración que estén dispuestas a mostrarte qué es lo que piensa Dios y a interceder delante de Él por tus necesidades.

Si a Dios le pides y Dios no te da, es tiempo de recurrir a Dios.

La Beneficencia

“El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente.” Proverbios 22:9.
Un chico de una familia pobre a menudo era objeto de las burlas de sus compañeros. Se mofaban de su ropa, pero también por su perseverancia en la oración y su confianza en Dios. Un día uno de ellos le preguntó: –¿Por qué sigues orando si el buen Dios nunca te contesta? ¡Por lo menos podría darte ropa como es debido! El niño permaneció silencioso un rato y luego respondió: –Dios siempre contesta; seguramente ordenó a alguien ocuparse de ello, pero esa persona lo olvidó.
“De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.” – Hebreos 13:16.
Quizá esta pequeña anécdota le habla como habló a mi conciencia. Nuestro modelo, Jesucristo, “anduvo haciendo bienes” (Hechos 10:38). Siempre estuvo dispuesto a ayudar a los que encontraba. Dijo a sus discípulos que cualquiera que diera un vaso de agua fría a un pequeñito no perdería su recompensa (Mateo 10:42). Cuando estemos en el cielo será demasiado tarde para imitar a nuestro Maestro, porque ya no habrá necesidades.
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre. – 2 Corintios 9:7.
Alrededor de nosotros las oportunidades son numerosas: a nuestra puerta, en nuestra ciudad, entre los cristianos o entre los que no lo son. Pidamos a Dios que abra nuestra inteligencia y corazón para que discernamos las obras que Él preparó a fin de que anduviésemos en ellas; pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. (Efesios 2:10). Cuando tengamos, pues, la oportunidad, “hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Gálatas 6:10).

¿Qué es lo más importante en el mundo para ti?

Por nuestros horarios y actividades, pasamos poco tiempo juntos durante la semana.
¿Qué es lo más importante en el mundo para ti?Cuando empecé a tener un tiempo de comunión con Dios, al mismo tiempo, mi esposa comenzó a interesarse y empezamos a leer la Biblia juntos. Fue tan beneficioso que decidimos compartirlo con nuestros hijos.
Por la mañana, lo hacíamos con nuestro hijo durante el desayuno; y por la noche, con nuestra hija cuando regresaba. Y los fines de semana, lo hacíamos los cuatro juntos. Eran momentos tan preciosos cuando, como familia, orábamos y meditábamos en la Palabra del Señor, que mi hija decidió levantarse más temprano para que hiciéramos la lectura juntos durante el desayuno.
Esto ha cambiado nuestras vidas. Estamos más unidos, más atentos a las necesidades de los demás y en armonía con el Señor. Buscar a Dios como familia fue la bendición más grande que Dios nos podría otorgar. Gracias por ser una herramienta usada por Dios para acercamos a Él. Ahora, hasta parece que tenemos más tiempo durante la semana para estar juntos y celebrar la bendición de ser una familia. 

El poder de la alabanza en acción

Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 17 Ésta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba:
—¡Estos hombres son siervos del Dios Altísimo! Ellos os anuncian el camino de salvación.
18 Esto lo hizo por muchos días, hasta que, desagradando a Pablo, se volvió él y dijo al espíritu:
—Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella.
Y salió en aquella misma hora.
19 Pero al ver sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades.20 Los presentaron a los magistrados y dijeron:
—Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad 21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.
Resultado de imagen de pablo y silas22 Entonces se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarlos con varas. 23 Después de haberlos azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardara con seguridad. 24 El cual, al recibir esta orden, los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 27 Se despertó el carcelero y, al ver abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. 28 Pero Pablo le gritó:
—¡No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí!
29 Él entonces pidió una luz, se precipitó adentro y, temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas. 30 Los sacó y les dijo:
—Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
31 Ellos dijeron:
—Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas, y en seguida se bautizó con todos los suyos. 34 Luego los llevó a su casa, les puso la mesa y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. Hechos 16: 16-34
A través de este pasaje bíblico, tomando como ejemplo a Pablo y Silas estando en la cárcel de Filipos, veremos el PODER EN ACCIÓN que tiene la ALABANZA cuando la entonamos directamente a Dios; independientemente de las circunstancias negativas, adversas o desfavorables en las que muchas veces nos encontramos. De hecho, aún el ¡PODER DE LA ALABANZA! se da en medio de situaciones difíciles, así como lo analizaremos a continuación. Veamos: