viernes, 24 de junio de 2016

¡DIOS te dará tu recompensa!

Apreciar  todo lo que Dios nos da a diario nos hace ser agradecidos. Sabemos que nos cuesta mucho llegar al lugar donde Dios nos quiere tener. Para ello se requiere mucho sacrificio, esfuerzo y trabajo, como para conseguir lo que tenemos o lo que queremos que se cumpla en nuestra vida.
recompensa de DiosPasamos por largos momentos de oración, muchos días de ayuno, pruebas, congregándonos, adorando, soportando gestos, cuestionamientos de las personas que nos rodean porque las cosas no han salido como esperamos. Sí, porque demostramos creer y confiar mucho en Dios pero la bendición anhelada no llega.
Como es de esperar las personas que no conocen a Dios no entienden este proceso, es más, ni uno solo de nosotros que tenemos comunión con Él lo podemos entender, pero solo tenemos que creerle, no podemos cuestionar a Dios.
Nos damos cuenta que toda esta espera vale la pena cuando vemos los resultados, cuando vemos cumplirse la voluntad de Dios en nuestras vidas, porque Él siempre nos sorprende con muchísimo mas de lo que esperamos.

jueves, 23 de junio de 2016

Dios Espíritu Santo, su Bautismo

El bautismo del Espíritu Santo es una doctrina que ha causado confusión por su interpretación. Se ha llegado a creer que el bautismo del Espíritu Santo es una experiencia que solamente la pueden recibir aquellos que se esfuerzan por alcanzarlo.
Pero cuando examinamos cuidadosamente lo que la escritura dice con relación al bautismo del Espíritu Santo, nos damos cuenta que esta interpretación está fuera del contexto bíblico. Veamos en qué consiste el bautismo en el Espíritu Santo.
Resultado de imagen de Dios Espíritu Santo, su BautismoI. EL SIGNIFICADO DEL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO
A. Al examinar los cuatro evangelios junto a Hechos 1:5, vemos el  bautismo como un acontecimiento futuro.
  1. Una obra que Cristo hará por medio del Espíritu Santo  (Mateo 3:11Lucas 3:16Marcos 1:8Juan 1:33).
  2. Ocurriría poco tiempo después de su ascensión (Hechos 1:5).
  3. No hay mención del bautismo en el Espíritu antes de Pentecostés.
B. Comenzando con el día de Pentecostés, amaneció una nueva edad en la cual el Espíritu Santo obraría en cada creyente.
  1. Antes de Pentecostés el Espíritu Santo no había hecho morada en cada creyente (Juan 14:17).
  2. Una de las obras del Espíritu Santo es darnos una posición en el cuerpo de Cristo (Juan 14:20).

Mírate en un Espejo

Cuando obtienes lo que deseas en tu lucha por ser alguien, y el mundo te convierte en Rey por un día, acércate a un espejo a mirarte y fíjate en lo que esa imagen te dice.
Porque no es el juicio que de ti hagan tu padre, tu madre o tu esposa lo que se debe resaltar.
Lo que más importa en la vida es el veredicto del que está al otro lado del espejo.
Algunos pueden pensar que eres un compadre en quien se puede confiar, e incluso llegar a decirte que eres maravilloso, pero el que está en el espejo dirá que solo eres un fanfarrón si no puedes mirarlo directamente a los ojos.
A él debes agradar, no tengas en cuenta al resto, porque él es claro contigo hasta el final; y habrás aprobado tu evaluación más difícil y peligrosa si el que está en el espejo es tu amigo.
Podrás engañar durante años a todo el mundo en tu paso por la vida, y obtener palmadas en la espalda en señal de aprobación, mas la recompensa final será angustia en el alma y lágrimas si has engañado al hombre del espejo.
El que domina a otros es fuerte, el que se domina a sí mismo es poderoso.
Proverbios 16:32
Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte, el que domina su espíritu que el conquistador de una ciudad.

Una vida pura

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Mateo 5:8
Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz… Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso porque todas estas son cosas que aborrezco, dice el Señor. Zacarías 8:16-17
Los ritos y prescripciones del Antiguo Testamento indicaban al pueblo de Israel, lo que debía hacer para presentarse ante Dios. Habían de tomar conciencia de la santidad de Dios, pero corrían el gran peligro de derivar en una práctica ordinaria sin que el corazón fuese alcanzado. Los creyentes del Antiguo Testamento habían comprendido que son necesarios más que ritos para acercarse verdaderamente a Dios. Hay que recibir de Dios una pureza interior, la del corazón, que en nuestra vida se traduce en acciones justas, honestas y llenas de bondad (Salmo 24:4).

Alégrate hoy

“Éste es el día en que el Señor actuó; regocijémonos y alegrémonos en él”
Salmos 118:24 (Nueva Versión Internacional)
Cuando basamos nuestra alegría y estado de ánimo en las cosas que nos faltan y en problemas cotidianos, difícilmente tendremos regocijo. Por el contrario, cuando ponemos nuestra mirada y confianza en nuestro Dios y Su favor, dentro de nosotros comienza a fluir el gozo.
¿Por qué un cristiano habría de estar triste, si ha recibido vida eterna y perdón de pecados? ¿Por qué habría de tener sus pensamientos enfocados en lo que no tiene, si ha recibido todo en Jesús? ¿Por qué tendría que tener sus ojos puestos en el pasado, si ya ha sido redimido de él?, ¿o en el futuro si aún no llega, y del cual Dios ya se ha encarga?
Tener enfocados nuestros pensamientos y corazón en lo que no podemos controlar nos roba el gozo. Por eso este versículo dice que nos regocijemos en este día, en el presente, solo en las 24 horas del día de hoy. Respecto al pasado, Dios ya dio la solución en la Cruz, y respecto al futuro, Él tiene solo lo mejor esperándonos (Jeremías 29:11). Entonces, la parte que nos toca es regocijarnos y alégranos el día de hoy por lo que Él ya ha hecho en nuestras vidas.

miércoles, 22 de junio de 2016

Confía en Dios

“…En ti confían los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparas a los que te buscan…” Salmos 9:10
¿Qué significa confiar? ¿Cómo aprendemos a confiar en las personas? Por ejemplo, si ahora llega a ti una persona desconocida y te pide dinero prestado, ¿se lo prestarías? No creo que exista alguien que haga tal cosa.
La realidad es que la mayoría de las personas, si no todos, antes de prestar una cifra de dinero a alguien desconocido seguirían las reglas de los bancos o instituciones financieras. Es decir, pedirían un aval, una certificación de empleo, un historial de crédito, y referencias personales que testifiquen del carácter de la persona.
Y con toda esta documentación en nuestro poder, podríamos llegar a sentir la confianza necesaria para hacer el préstamo. Pero ahora debemos preguntarnos, ¿hacemos lo mismo, o algo similar en cuanto a confiar en Dios?
La realidad es que nosotros tenemos la mejor documentación y referencias de Dios que existen. Tenemos la palabra de Dios, que claramente nos prueba que:
  • Dios nunca falla (Números 23:19Josué 23:141 Crónicas 28:20)
  • Dios es fiel (Isaías 25:12 Tesalonicenses 3:31 Corintios 10:13)
  • Dios es bueno (Salmos 86:5100:5107:1)
  • Dios es galardonador y misericordioso (Efesios 2:4Hebreos 11:6)
Pero a pesar de tener este conocimiento, en ocasiones a muchos les cuesta confiar en Él.

Dispuestos a todo para que Jesús vea nuestra necesidad

A menudo, cuando las personas se enfrentan a desafíos buscan consuelo en las cosas que les son familiares. Puede ser un trabajo, o una actividad, o en las relaciones, etc., pero esas cosas solo traen consuelo temporal. La verdadera comodidad, el consuelo real se encuentra en la relación personal con Dios a través de Su Hijo, Jesús.
Según el diccionario, consuelo significa: “dar o recibir fortaleza y esperanza; para aliviar el dolor o la angustia”.
No importa qué dificultad pueda estar enfrentando hoy en día, Dios quiere darte consuelo.
Cuando era niño, si algo no estaba bien, o si había sufrido una caída mi madre mí abrazaba, me hablaba con palabras amorosas y de ánimo que me tranquilizaban y me daban paz, sabía que no estaba solo… eso es amor.
Igualmente Dios nos ama como nadie puede hacerlo; Él anhela darle fuerza, brindarle esperanza y fortalecer en usted la confianza.
Si aún no lo ha hecho, tome la decisión de entregarle por primera vez cada área de su vida.
En la medida que se entregue a Él, Su gracia le llenará de Su paz y alegría. Tendrá el poder para superar todos los obstáculos, y va a vivir realmente en victoria todos los días de su vida.
“Señor, yo hoy te entrego todo mi ser. Mis temores, alegrías, triunfos y derrotas; te pido tu consuelo, la fuerza y ​​el poder de tu Espíritu Santo para vivir la victoria que Tú tienes para mí, lo creo y declaro en el nombre de Jesús. Amén”.
“Como madre que consuela a su hijo, así yo os consolaré a vosotros… “ Isaías 66:13 (NVI).

Mañana Será Mejor

Por favor, ¡no nos coloquemos muy cerca de los árboles! No disfrutaremos del bosque…
Unos cuantos años antes de que el huracán Katrina azotara Nueva Orleans, un costoso y nuevo automóvil se detuvo en la cima del Puente del Río Mississippi, y un caballero se bajó del mismo luciendo una vestimenta muy costosa.
Se encaramó sobre el barandal del puente, sobre una plataforma en la calzada, preparándose para saltar. Los coches comenzaron a detenerse y el tráfico se amontonó por kilómetros. La policía llegó con los bomberos, ministros y profesionales de salud mental.
Comenzaron a hablar al hombre y a pedirle que no saltara. Le dijeron que podría no morir; que se le romperían todos sus huesos y quedaría paralizado de por vida. Como un kilómetro atrás, en el tráfico estancado, había un viejo camión con cortadoras de césped, rastrillos y palas. Un viejo jardinero se bajó del camión y caminó hasta donde estaba reunida la multitud.
Se abrió paso entre la gente, miró hacia abajo y le gritó al hombre del borde: “Oiga, tengo que llegar a mi trabajo; salte o bájese del puente. Si decide no saltar, ¡mañana va a ser mejor!”

La Cáscara de Huevo

“¡Te odio, Alicia!”, le gritó Tom. “¡Nunca más vuelvas a entrar a mi cuarto! ¡Eres una ladrona!”
“¡Eh, qué dices!”,  clamó el abuelo, que venía por el pasillo. “¿De qué se trata toda esta gritería?”
“Tom dice que yo le robé sus tijeras, pero yo no lo hice”, gritó Alicia desde su habitación. “¡És un mentiroso y también es mejor que no entre en mi habitación!”, terminó de decir Alicia y cerró la puerta de un tirón.
Con un suspiro, el abuelo revisó la estancia. No pasó mucho tiempo antes de que descubriera las tijeras de Tom sobre la mesa del pasillo. Ambos niños, muy enojados, insistieron en que el otro las había dejado allí.
Resultado de imagen de La Cáscara de Huevo“¡Silencio!”, ordenó el abuelo. Les hizo señas de que lo siguieran y se dirigió hacia la cocina, donde puso un huevo y una taza vacía sobre la mesa.
“¡Alicia, rompe este huevo y échalo en la taza!”, le dijo el abuelo. Los niños se preguntaban a dónde quería llegar el abuelo con todo eso, pero Alicia obedeció.
“¡Ahora, tú, pon el huevo de vuelta dentro de la cáscara. Por favor, en la misma forma en que estaba antes!”, le dijo el abuelo a Tom.
Tom frunció el ceño. “¿Qué quieres decir?”, le preguntó. “Esto es imposible, abuelo. Tú no puedes arreglar un huevo roto”.
“Entonces, el abuelo se puso serio. “El tema principal es que hay algo que NO puede ser arreglado fácilmente. Estoy pensando en los sentimientos. Niños, ustedes se dijeron cosas feas entre sí. Recoger las palabras es algo tan imposible como componer un huevo”.
Ambos niños se sintieron mal. “Nunca se les olvide lo dañinas que pueden ser las palabras”, les advirtió el abuelo. “Dios dice que la lengua es como un fuego que no puede ser apagado. Así es el gran daño que pueden hacer las palabras. Aunque digas que lo sientes, esto no hace que desaparezcan”.
“Lo siento”, Tom le dijo a su hermana.
“Sí, … bueno,… yo también”, contestó Alicia. “Puedes entrar en mi habitación, si lo deseas”.
¿Y qué tal tú? ¿Tienes cuidado de las palabras que dices, o dices las cosas sin pensarlas? Aunque te disculpes, la otra persona puede que aún recuerde esas palabras que dijiste. Pídele a Dios que te ayude a controlar tu lengua.
Efesios 4:29
No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.