Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17
Después de tres años de estar consumiendo drogas, estaba destruido. Eso era lo único que me interesaba. Sí, había decidido ir a las Antillas para vivir como quería. Ya estaba allí, cuando una noche, en la selva tropical, cautivado por la atmósfera de aquel lugar, yo, que nunca había orado, me puse espontáneamente a hablar con el Creador. Fue una experiencia profunda y marcada por una gran paz, el sentimiento de una presencia que me envolvía… ¡Estaba muy sorprendido!
Esta oración fue el comienzo de una nueva vida. Empecé a leer el evangelio, y las palabras de Jesús me parecieron claras, las creí y me fueron transformando… Dejé de robar, de mentir y de drogarme. Luego volví a Francia para reencontrarme con mi familia, a la que había abandonado tan egoístamente. Allí encontré trabajo y conocí a verdaderos creyentes que, al igual que yo, habían tenido ese encuentro con Jesús.




