¿Hay un período de tiempo mágico en el que los hijos se hacen responsables de sus propias acciones?
¿Hay un momento maravilloso, en el que los padres nos convertimos en meros espectadores en la vida de nuestros hijos?, ¿en el que nos encogemos de hombros y decimos:
“Es su vida”, sin sentir nada?...
“Es su vida”, sin sentir nada?...
¿”Cuándo dejaré de preocuparme”?
La enfermera dijo:
¡Cuando salgan de la etapa de accidentes!
La enfermera dijo:
¡Cuando salgan de la etapa de accidentes!
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.
Cuando contaba con 30 años, me senté en una pequeña silla en la clase y escuchaba cómo uno de mis hijos hablaba incesantemente, interrumpiendo la clase y moviéndose continuamente.
Casi como si me hubiera leído la mente, la maestra me dijo:
¡”No se preocupe, todos ellos pasan por esta etapa, y luego usted podrá sentarse tranquila… relajarse y disfrutarlos”!
Mi mamá apenas sonrió y no dijo nada.