domingo, 3 de abril de 2016

¿Por qué debo creer en la resurrección de Cristo?

Es establecido y reconocido el hecho de que Jesucristo fue públicamente ejecutado por crucifixión en el Ier. siglo d.C., en Judea bajo el poder de Poncio Pilato, a petición del Sanedrín judío. Los relatos históricos no cristianos de Flavio Josefo, Cornelio Tácito, Luciano de Samosata, Maimónides e incluso del Sanedrín judío, corroboraron las declaraciones de los primeros cristianos que atestiguaron estos importantes aspectos históricos de la muerte de Jesucristo.

En cuanto a Su resurrección, hay muchas líneas de evidencia que hacen este caso irrefutable. Un famoso abogado resumió el entusiasmo y confianza cristianos puestos en la solidez del caso de la resurrección, cuando escribió, “He sido abogado defensor más de 42 años, habiendo ejercido en muchas partes del mundo, y aún estoy en servicio activo. He sido afortunado en asegurar un buen número de éxitos en diversos procesos jurídicos y puedo asegurar inequívocamente, que la evidencia de la Resurrección de Jesucristo es tan abrumadora, que obliga a aceptarla por las pruebas que no dejan lugar a dudas.”


La respuesta de la comunidad secular a la misma evidencia fue predeciblemente apática, acorde con su compromiso con el naturalismo metodológico. Para quienes no están familiarizados con el término, el naturalismo metodológico es el empeño de explicar todo en términos de causas naturales solamente. Si algún supuesto evento histórico desafía una explicación natural (por ejemplo una resurrección milagrosa), los eruditos seculares generalmente lo tratan con exagerado escepticismo, a pesar de la evidencia, sin importar lo abrumadora que ésta sea.
Tal inflexible fidelidad a las causas naturales, a pesar de la clara evidencia de lo contrario, no conduce a una investigación imparcial (y por lo tanto adecuada) de la evidencia. Una postura científica e histórica más equilibrada ha dicho, “Ser forzado a creer solo en una conclusión... se violaría la propia objetividad de la misma ciencia.” Procedamos pues, a examinar varias líneas de evidencia a favor de la resurrección.

La Primera Línea de Evidencia para la Resurrección de Cristo.

Para comenzar, tenemos el demostrable y sincero testimonio de testigos oculares. Los apologistas del cristianismo primitivo citaron a cientos de testigos oculares, algunos de los cuales documentaron las experiencias vistas con sus propias declaraciones. Muchos de estos testigos oculares, gustosa y resueltamente soportaron prolongadas torturas y la muerte misma, antes que repudiar su testimonio. Este hecho certifica su sinceridad, descartando un fraude por parte de ellos. De acuerdo con el registro histórico, (p. ej. El Libro de los Hechos 4:1-17; Cartas de Plinio a Trajano X, etc.) leemos, “Muchos cristianos podían terminar su sufrimiento solo con renunciar a la fe. En vez de eso, parece que la mayoría optó por soportar el sufrimiento y proclamar la resurrección de Cristo de la muerte.”
Pero aunque el martirio es algo admirable, no es necesaria ni totalmente demostrativo. No valida una creencia tanto como a quien la cree (al demostrar su sinceridad de una manera tangible). Lo que hace que el martirio de los primeros cristianos sea algo extraordinario, es que ellos demostraban, con ello, si lo que estaban pregonando era verdad o no; si vieron a Jesucristo vivo después de Su muerte o no lo hicieron. Esto es lo extraordinario. Porque si todo fuera solo una mentira, ¿por qué muchos seguían sosteniéndola dadas las circunstancias? ¿Por qué conscientemente se aferrarían a una mentira sin validez alguna, al extremo de enfrentar persecución, prisiones, tortura y muerte? ¿Eufemismos?, ¿sofismas?, nada de eso.


Mientras que en el 11 de septiembre del 2001, los terroristas indudablemente creían lo que profesaban (evidenciado por su decisión de morir por ello), no pudieron saber y no supieron, porque no lo vieron, si el origen de sus creencias era o no verdad. Ellos pusieron su fe en tradiciones transmitidas a ellos por muchas generaciones. En contraste, los primeros mártires cristianos fueron la primera generación. O ellos vieron lo que aseguraban haber visto, o no.

Entre los más ilustres que profesaron haber sido testigos oculares, estaban los apóstoles. Ellos colectivamente sufrieron un cambio innegable, después de las declaradas apariciones de Cristo, posteriores a Su resurrección. Inmediatamente después de Su crucifixión, ellos se escondieron temiendo por sus vidas. Después de la resurrección, tomaron las calles y valientemente proclamaban la resurrección, a pesar de sufrir una intensa persecución. ¿Qué explicación habría para su repentino y dramático cambio? Ciertamente, no era una ganancia financiera. Los apóstoles renunciaron a todo lo que tenían para predicar la resurrección, incluyendo sus vidas.

La Segunda Línea de Evidencia para la Resurrección de Cristo.
La segunda línea de evidencia concierne a la conversión de ciertos escépticos claves; los más notables de ellos fueron Pablo y Santiago. Pablo fue, con sus propias palabras, un violento perseguidor de la naciente Iglesia de Cristo. Después de lo que él describió como un encuentro con el Cristo resucitado, Pablo sufrió un inmediato y drástico cambio, de ser un perseguidor de la Iglesia, a uno de sus más prolíficos y desinteresados defensores. Como muchos de los primeros cristianos, Pablo sufrió pobreza, persecución, golpes, prisiones y su ejecución a causa de su firme compromiso por la resurrección de Cristo.

Santiago era un escéptico, aunque no fue tan hostil como Pablo. Un comentado encuentro con Cristo después de Su resurrección, lo convirtió en un innegable creyente, un líder de la iglesia en Jerusalén. Aún tenemos, lo que los eruditos generalmente aceptan, una de sus cartas a la iglesia primitiva. Como Pablo, Santiago sufrió gustosamente y murió por su testimonio, un hecho que respalda la sinceridad de su creencia.

sábado, 2 de abril de 2016

Morir y amar

¨El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos.¨
Juan 13:35 (Nueva Traducción Viviente).
La vida siempre gira en torno a dar o entregar algo, y el vivo ejemplo de ello es nuestro Dios, quien creó y fundó todo; desde entonces empezó la cadena de dar, pues Él es quien nos ha dado todo lo que existe. Todo es todo, y eso incluye a su hijo Jesús, que como sabemos murió por cada uno de nosotros para que fuésemos salvos.
amor2134La razón de ser, de vivir, es el amor, pues quien no ama no es capaz de sacrificar nada por otra persona, y la de Dios fue la prueba de amor máxima que pueda existir en esta tierra.
Amar significa morir, aunque suene raro, no la muerte natural, pues eso ya lo hizo Jesús, sino morir a muchas cosas a nivel personal, espiritual, emocional o físico. ¨Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.¨ Colosenses 3: 8-10
Cuando decidimos amar a Dios, morimos al mundo y a sus deseos, al pecado, la maldad, el odio. Morimos a nuestro propio yo para que sea Jesús quien viva en nosotros. Porque Él nos prometió vida, vida en abundancia, y fuera de Cristo no la podemos hallar ¨Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.¨ Filipenses 1:21 (Reina-Valera 1960). Si aún nos deleitamos en las cosas que no agradan a Dios, no lo estamos amando como Él se merece y como debería ser.

Si Sucede

En ese momento…
que te sientes ahorcado, en una prisión, o deprimido…
…¿qué hacer?
¿Llorar?,
¿romper todo?,
¿volverte un monstruo?
¿Emborracharte?,
¿drogarte?...
¡NO!


Pero si tú…
…estás triste …
… con cara de burro …
… te sientes culpable o …
… con miedo …
… o inferior,
trata de acordarte de ..
… que tienes a alguien …

… que te encuentra …
… BRILLANTE …
… GRANDE …
… Y que te adora. 
Que puedes confiar y …
…contar siempre con Él 

Nunca guardes las cosas
solo para ti
pues la amistad sirve para
los buenos y los malos momentos
de nuestras vidas.

Que Dios te bendiga.

Gedeón

Dios, con mano fuerte y brazo extendido, libró al pueblo de Israel de Egipto, lo llevó a la tierra que fluye leche y miel, tierra de bendición, la tierra que Él les prometió. Hizo un pacto con su pueblo, pero su pueblo violó, quebrantó, se olvidó del pacto con Dios: de vivir en santidad a Jehová. Pero Dios amaba tanto a su pueblo, Israel, que se apartó de ellos para probarlos, pero cuando ellos clamaban Jehová siempre les ayudaba, a pesar de que Israel por su pecado se inclinaban y ofrecían sacrificios a dioses falsos hechos por manos de hombres. El pueblo de Dios sufrió, pasó hambre, esclavitud, escasez, sufrió persecución, enfermedad, pobreza extrema y hasta muerte.
gedeonJueces 2:1 El ángel del Señor salió de la ciudad de Guilgal hacia Boquín y dijo a los israelitas: Los traje desde Egipto hasta la tierra que les había prometido a sus antepasados. Les dije que nunca rompería el pacto que tengo con ustedes, 2 pero que a cambio ustedes tampoco deberían hacer pactos con la gente de esa tierrasino que deberían destruir sus altaresEso fue lo que les dijepero no me obedecieron. 3 Y ahora les digo que no seguiré obligando a esta gente a salir de su tierraTodos ellos se convertirán en un problema para ustedesy sus dioses serán como una red para atraparlos a ustedes. 4 Después de escuchar las palabras del ángel del Señortodo el pueblo de Israel lloró y se lamentó. Si ustedes visitan Israel, hasta el día de hoy viven cautivos, enredados en las cosas paganas de estos pueblos; muchos aun viven en medio de ellos. Y Dios sigue esperando que ellos le sean obedientes y que crean en Jesucristo.
Jueces 3:1 Las siguientes naciones son las que el SEÑOR dejó a salvo para poner a prueba a todos los israelitas que no habían participado en ninguna de las guerras de Canaán. 2 Lo hizo solamente para que los descendientes de los israelitas, que no habían tenido experiencia en el campo de batalla, aprendieran a combatir. 3 Quedaron los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, y los sidonios y heveos que vivían en los montes del Líbano, desde el monte de Baal Hermón hasta Lebó Jamat. 4 Allí los dejó el SEÑOR para poner a prueba a los israelitasa ver si obedecían sus mandamientos, que él había dado a sus antepasados por medio de Moisés. 5 Los israelitas vivían entre cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 6 Se casaron con las hijas de esos pueblosy a sus propias hijas las casaron con ellos y adoraron a sus dioses. No importa el nombre que le des (san o santa sigue siendo abominación a Jehová) si es una escultura hecha por manos de hombres; Dios aborrece a quienes las hacen y a quienes las adoran. Incluso son tan inútiles, no sirven para nada, que Dios compara a las personas con estas abominaciones. Recuerda algo muy importante: Dios es Soberano, Santo, gobierna sobre todo, es todopoderoso, es único y no comparte su gloria con nadie. Satanás, Jehová le reprenda, le quiso robar su gloria, y por eso fue desterrado y condenado a vivir en el infierno. Desde allí envía a su huestes a querer estorbar los planes de Dios. El profeta afirma: Dios gobierna como Él quiere.
Salmos 115:3 Nuestro Dios está en los cielos y puede hacer lo que le parezca. 4 Pero sus ídolos son de oro y plataproducto de manos humanas. 5 Tienen bocapero no pueden hablarojospero no pueden ver; 6 tienen oídospero no pueden oírnarizpero no pueden oler; 7 tienen manospero no pueden palparpiespero no pueden andar; ¡ni un solo sonido emite su garganta! 8 Semejantes a ellos son sus hacedoresy todos los que confían en ellos. Dios dice: son mudos, son ciegos, son sordos; si son sordos no pueden oír tus ruegos, si son ciegos no pueden ver tu necesidad y si son mudos no te pueden responder. Tienen manos pero no pueden darte nada, tienen pies pero tiene que ser llevados en hombros porque no pueden trasportarse solos, iguales a ellos son sus hacedores y los que los adoran dice Jehová, Dios todopoderoso. Pero a todos aquellos que no se han inclinado a ellos, ni les han traído ofrendas (velas, veladoras, flores) hay un galardón de parte de Dios, la vida eterna.

Alumbra

Hace muchos años, un hombre que vivía en una ciudad de Oriente, una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en noches sin luna como aquella. En un determinado momento, se encontró con un amigo. EI amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta que es Guno, el ciego del pueblo, y le dice: ¿Que haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves…
Entonces, el ciego le responde: -Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí… No solo es importante la luz que me sirve a mí sino también para que otros puedan servirse de ella.
¿No sabes que alumbrando a otros también me beneficio yo? Así evito que me lastimen otros que no podrían verme en la oscuridad.

viernes, 1 de abril de 2016

Razón de ser

Todo lo que ocurre en nuestras vidas tiene su razón de ser.
Elige tu actitud. La que escojas determinará tu vida.
Los pensamientos negativos no tienen poder si no
se los damos.
Haz una lista de las cosas con las que Dios te haya bendecido
y tenla siempre a mano para leerla cuando te asalten
pensamientos negativos.
En toda vida hay bastante de bueno y de malo
-una buena medida de tristeza y de felicidad,
de alegría y dolor- como para encontrar una base
razonable que justifique el optimismo o el pesimismo.
Uno mismo decide si va a reír o llorar,
a bendecir o maldecir,
la perspectiva que tendrá de la vida. Si mirará al cielo con
esperanza
o al suelo con desesperación.
La actitud optimista no es un lujo, sino una necesidad.
La manera en que uno mira la vida determina su estado de ánimo,
cómo se desempeña en sus actividades y lo bien que se lleva con los demás, y a la inversa. Los pensamientos, actitudes
y expectativas pesimistas se nutren de sí mismos.

Se vuelven profecías que por su propia
naturaleza se cumplen.
El pesimismo crea un mundo deprimente
en el que nadie quiere vivir.
Solo hay una cosa más fuerte que una actitud negativa:
una actitud positiva.

¿Es la salvación por fe solamente, o por fe más obras?

Esta es tal vez la pregunta más importante en toda la Teología Cristiana. Esta pregunta es la razón de la Reforma – la división entre la iglesia Protestante y la iglesia Católica. La respuesta a esta pregunta constituye una diferencia clave entre el Cristianismo Bíblico y la mayoría de las sectas que profesan ser “Cristianas”. ¿Es la salvación por fe solamente, o por fe más las obras? ¿Soy salvo solamente creyendo en Jesús, o tengo que creer en Jesús y hacer ciertas cosas?

El asunto de la fe sola o de la fe más obras, se ha hecho confuso a causa de algunos pasajes de la Biblia difíciles de conciliar. Compare Romanos 3:28, 5:1 y Gálatas 3:24 con Santiago 2:24. Algunos ven una diferencia entre Pablo (la salvación es por fe solamente) y Santiago (la salvación es por fe más obras). 
En realidad, Pablo y Santiago no discrepan del todo. El único punto de disconformidad que algunas personas demandan, es sobre la relación entre la fe y las obras. Pablo, dogmáticamente, dice que la justificación es por fe solamente (Efesios 2:8-9), mientras Santiago parece estar diciendo que la justificación es por fe más obras. Este aparente problema es resuelto con exactitud, al examinar de qué estaba hablando Santiago. Santiago refutaba la creencia de que una persona pudiera tener fe sin producir ninguna buena obra (Santiago 2:17.18). Santiago enfatiza el punto de que la fe genuina en Cristo va a producir una vida cambiada y buenas obras (Santiago 2:20-26). Santiago no está diciendo que la justificación sea por fe más obras, sino que una persona verdaderamente justificada por fe va a tener buenas obras en su vida. Si una persona demanda ser un creyente, pero no tiene buenas obras en su vida – entonces es probable que no tenga una fe genuina en Cristo (Santiago 2:14, 17, 20, 26).

¿Es un hecho la evolución?

Primeramente, tengamos en cuenta que "Toda la creación señala al Creador Todopoderoso"

La teoría de la Evolución tiene sus problemas. Un científico dice lo siguiente acerca de la vida que empieza por sí sola: "Los aminoácidos tendrían que estar dispuestos en una secuencia determinada y exacta para formar una proteína, igual que las letras en una oración. Las meras leyes de la física y química no pueden hacer eso, entonces la probabilidad de que una proteína se forme por casualidad sería de 10 elevado a 64 (1064)  (un 10 con 64 ceros detrás) en 1"

Una estrella

Durante la segunda guerra mundial era costumbre en los Estados Unidos, que una familia que tuviera un hijo sirviendo en el ejército, colocara una estrella en la ventana frontal de su casa.
Si esta estrella era dorada, significaba que había entregado su vida por su país.
Hace muchos años caminada un hombre con su hijo por las calles de Nueva York, y al ver éste las ventanas llenas de estrellas preguntó a su papá qué era esto. Su padre le explicó lo que significaba, y cómo estas familias que habían entregado un hijo por su país, colgaban estas estrellas como un homenaje a sus sacrificios.
Finalmente llegaron a un lote vacío de edificios y pudieron observar el cielo iluminado de aquella noche. Particularmente podía verse una estrella muy brillante en el cielo, y el niño viendo este precioso espectáculo, contuvo el aliento y afirmó:
– Mira papá, Dios debió haber dado también a su hijo, porque hay una estrella colgada en su ventana.
– Es verdad, hay una estrella en la ventana de Dios, ¿te das cuenta de lo que hizo Dios por nosotros?, entregó a su hijo por toda la humanidad.
Cuando veas esta estrella en la ventana de Dios recuerda esto: “En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos". 1 Juan 3;16
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16 “