domingo, 17 de enero de 2016

La sangre de Cristo nos limpia

Ruben Dario (1915) cropped.jpgCuenta la historia que con el motivo de venir a Centroamérica a conocer al príncipe de las letras castellanas, unos señores de Asturias, buscaron primero al poeta Rubén Darío en su querida ciudad de León.
Coincidió la visita al mismo tiempo que el poeta había caído en uno de sus tantos altibajos con el alcohol, y se había tomado unas vacaciones para hacer culto a Baco (dios griego del vino y del placer).

Los señores lo encontraron en las afueras de una taberna, descuidado, sucio y andrajoso. El menosprecio por el poeta nicaragüense fue palpable, pero a cambio, él soltó este poema:


                          Puede una gota de lodo sobre un diamante caer,
Puede también, de este modo, su fulgor oscurecer.
Pero, aunque el diamante todo esté de fango lleno,
el valor que lo hace bueno no ha de perder ni un instante,
y ha de ser siempre diamante por más que lo manche el cieno.
Eso precisamente hace la palabra de Dios en nuestras vidas. El diablo se encarga de manchar a los hombres, pero Dios con su palabra, retira el cieno y limpia nuestras vidas, para que quede a la vista el diamante que hay en nosotros.
1 Juan 2:1-2 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.”
Juan 15:3 “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.”
Así que la próxima vez que Satanás quiera echarnos lodo encima, recordemos que la palabra de Dios nos limpia.
Que Dios te bendiga.

sábado, 16 de enero de 2016

La verdad de la Biblia

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12
Como decía un creyente, "la única verdad que molesta es la que nos compromete". En efecto, mientras una verdad no sea más que palabras, nos concierne poco y en general no traspasa la barrera de nuestra indiferencia. Solo es una verdad externa y no altera nuestras convicciones.
Todo lo contrario sucede con la verdad que nos presenta la Biblia. Es obvio que Dios no nos comunica sus pensamientos para que los leamos o escuchemos distraídamente. Él desea que ellos hagan un trabajo eficaz en nuestros corazones y en nuestras conciencias. Las verdades contenidas en la Biblia tienen incluso como objetivo, comprometer toda nuestra vida, por eso siempre ha sido tan combatida. Tenemos miedo de la verdad que contiene, porque desvela nuestros pensamientos más secretos y pone al descubierto nuestros verdaderos motivos o intenciones.

Nuestro principal ministerio

“Al vernos enfrentados al dolor, un poco de valentía ayuda más que mucho conocimiento; un poco de comprensión, más que mucha valentía; y el más leve indicio del amor de Dios, más que todo lo demás.” (C.S. Lewis)
Sé lo que es sufrir discriminación, rechazo, provocación, burla o maltrato verbal. Sé lo que es ser calificado por gente a la que no le ha sido dada autoridad de calificarme, pero que se toma la atribución de descalificarme. Gente que con su evidente y nada disimulada animosidad hacia mí, no solo desaprueba lo que hago o digo, también cree tener autoridad para desaprobar lo que no hago ni digo; pero que no ha sido aprobada para desaprobarme. ¿Has pasado por algo así? Si es así, ¡bienvenido al club!
Piensa, ¡hay personitas muy amables, a las que es muy bello y fácil amar y bendecir! Pero en cambio, hay otras que… ¡Ay, Señor…! En nuestro entorno hay gente resentida y frustrada, quienes lo tienen todo y a la vez no tienen nada. Quienes hablan de “convivencia”, cuando ellas mismas generan situaciones que hacen muy difícil la convivencia… Personas con heridas en sus almas, con profundas raíces de amargura
“Había un hombre que tenía cuatro hijos. Como parte de su educación, él quería que ellos aprendieran a no juzgar a las personas y las cosas tan rápidamente como suele hacerse. Entonces los envió a cada uno, por turnos, a ver un peral que estaba a gran distancia de su casa.
En su país había estaciones, así que el primer hijo fue en invierno; el segundo en primavera; el tercero en verano y el cuarto en otoño. Cuando todos habían ido y regresado, el padre los llamó y les pidió que describieran lo que habían visto.
El primer hijo dijo que el árbol era horrible, giboso y retorcido, parecía seco y sin vida. El segundo dijo que no, que el árbol estaba cubierto de brotes verdes y lleno de retoños que prometían flores. El tercer hijo no estuvo de acuerdo: dijo que estaba cargado de flores, que emanaba un aroma muy dulce y se veía hermoso; era el árbol más lleno de gracia que jamás había visto. El último de los hijos tampoco estuvo de acuerdo con ninguno de ellos. Dijo que el árbol estaba cargado de peras maduras, lleno de savia y bienestar. Como los pájaros acudían al peral para comer de los frutos que se estaban marchitando, todo a su alrededor se llenaba de un exquisito aroma. 
Entonces, el padre les explicó a sus hijos que todos tenían razón, porque ellos solo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol. Y añadió que por eso no se podía juzgar a una persona, por solo ver una de sus temporadas.” 
Por ello, sabiamente el Señor ve mucho más allá de lo que nosotros podemos ver, e incluso ve lo que resulta ser invisible a los ojos, y nos exhorta sabiamente “bendecir a los que os maldicen” (Mateo 5:44; Lucas 6:28; Romanos 12:14).
Ni más ni menos, nuestro principal ministerio. Amor y pasión por las almas.
“Estoy tan lejos de sentir realmente lo que digo, que no me queda más que ansiarlo
fervientemente y clamar por misericordia.” (Walter Hilton)

Científicos descubren evidencias de “vida después de la muerte”

Científicos que estudian las experiencias cercanas a la muerte, han descubierto que una persona puede seguir consciente después de morir, incluso una vez que el cerebro se haya apagado completamente.
El estudio ha sido el mayor realizado durante cuatro años por los investigadores de la Universidad de Southampton, en el que han examinado a más de 2.000 personas que sufrieron paros cardíacos, en 15 hospitales en el Reino Unido, Estados Unidos y Austria, según informa The Telegraph.
zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzjnzcxnvjkjckjjsakjdoasjkopdkEncontraron que casi el 40 por ciento de las personas que sobrevivieron, describen una especie de “conciencia” durante el tiempo en que estaban clínicamente muertos, antes que sus corazones volviesen a latir.
Incluso un hombre recordó que dejó su cuerpo completamente y vio su reanimación desde la esquina de la habitación. A pesar de estar inconsciente y “muerto” durante tres minutos, el trabajador de 57 años de edad, relataba con detalle, las acciones de los enfermeros y personal médico y describía el sonido de las máquinas.
“Sabemos que el cerebro no puede funcionar cuando el corazón ha dejado de latir”, dijo el Dr. Sam Parnia, quien dirigió el estudio. “Pero en este caso, la conciencia parece haber continuado funcionando en el tiempo en que el corazón no latía, hasta tres minutos, a pesar de que el cerebro normalmente se apaga totalmente 20 o 30 segundos después que el corazón se ha detenido.
“El hombre describió todo lo que había sucedido en la sala, pero lo más interesante es que oyó los sonidos de una máquina que hacía ruido, durante tres minutos. Podríamos cronometrar el tiempo que duró esta experiencia.
“Parecía muy creíble, y todo lo que él dijo que le había sucedido había sucedido en realidad”.

El peligro del orgullo

Un reto es temblar ante la posibilidad de que seamos presa del orgullo.
Te haré pequeño entre las naciones, menospreciado entre los hombres.
16 Te engañaron tu arrogancia y la soberbia de tu corazón. Tú, que habitas en las hendiduras de las peñas, que alcanzas las alturas del monte, aunque eleves como el águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová. Jeremías 49:15-16

Ninguna condición neutraliza tan eficazmente al hijo de Dios como el orgullo. Con una contundencia absoluta, pone fin a la relación con el Altísimo y deja a las personas expuestas a toda clase de engaño espiritual. Cuando no se lo corrige a tiempo, invita al juicio y al castigo. Nos basta con mirar la vida del rey Saúl para ver cuán irreversibles para él, fueron las consecuencias de su pecado de soberbia. Considerando lo devastadores que son los efectos del orgullo en nuestra vida, todos nosotros deberíamos andar con temor y temblor, no sea que se instale esta actitud en nuestro corazón. Pero la lucha contra el orgullo es compleja, porque no nos enfrentamos a un problema de fácil resolución.
Debemos temblar ante la posibilidad de quedar presos del orgullo. Solamente el Señor puede librarnos, porque solamente Él lo puede identificar claramente en nuestro corazón.
En primer lugar, el orgullo es profundamente engañoso. Al estar íntimamente ligado con la vida espiritual, fácilmente se lo confunde con una verdadera pasión y devoción por los asuntos de Dios. Por su misma esencia, nos resulta más fácil identificarla en la vida de nuestro prójimo que en nuestro propio corazón, pues nos engaña en cuanto a descubrirla y desecharla.
En segundo lugar, aunque descubramos su presencia en nuestras vidas, el orgullo no es una actitud que ceda mansamente frente a nuestro intento por quitarle la máscara. Se llena de argumentos, razonamientos y justificaciones para convencernos de que en realidad no es lo que pensamos que es. Exige siempre la última palabra en todo y jamás permite que nos sintamos cómodos pidiendo disculpas, reconociendo nuestros errores o dándole preferencia a otra persona. 

viernes, 15 de enero de 2016

Entrando en la dimensión del Reino de la Luz

“.. Dios es Luz, y no hay ningunas tinieblas en El…” 1 Juan 1:5
El deseo de Dios es trasladarnos del reino de las tinieblas al reino de la luz.
El conflicto está entre la luz y las tinieblas. Como dice el Apóstol Juan: En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella“. Juan 1:4, 5
La oscuridad se vuelve insustancial frente a la luz. No tengo que gritarle a la oscuridad para que se vaya cada vez que enciendo una lámpara de mi casa. En el momento que se manifiesta instantáneamente la luz, las tinieblas automáticamente desaparecen.
Ahora bien, si Jesús es la luz que mora dentro de nosotros, ¿por qué no desaparecen las tinieblas alrededor nuestro de forma inmediata? La respuesta es que aún una gran parte de la luz está velada, a causa de estructuras reales, que el diablo ha edificado en los hombres. Estos velos de oscuridad producen un efecto similar al de un foco que ha sido cubierto por un caparazón sólido alrededor de él. Una cosa va a ser entonces, la presencia de la luz en la vida de los que han sido hecho hijos de Dios, y otra cosa después, su manifestación visible a través de la vida del creyente.
Existen varios velos que necesitan ser revelados a través de la luz de Cristo:
El velo de la falta de revelación. 2 Corintios 4:4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 2 Corintios 4:5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. 2 Corintios 4:6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
Las personas que no reciben a Cristo, no lo hacen porque no quieren, sino porque no pueden. Tienen un velo de ceguera que impide que la luz del evangelio les resplandezca.
También este velo impide que la palabra escuchada sea revelada en sus corazones, solo queda en sus mentes y a veces ni eso.

Disfruta el viaje

Todo ser humano tiene problemas, dificultades. No hablamos de problemas sencillos, se trata de situaciones serias en sus vidas. Si no tienes problemas, no le estás haciendo daño al enemigo.
Y¿qué haces cuando tienes problemas? Muchos dirán: leer la biblia, orar,... eso son solo respuestas religiosas.
El deleite de Satanás es ver a un hijo del Eterno enfadado, cansado, quejándose, murmurando, aburrido. Santiago 1: 2.3. (BT) “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os veáis cercados de diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”.
“… Tened por sumo gozo cuando os veáis cercados de diversas pruebas…”. Es decir, que tu gozo sea máximo cuando estés en diversas pruebas.
“… Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Paciencia; consistencia. Si estás en prueba gózate, pero que este gozo esté al máximo. Porque la prueba en tu vida va a producir consistencia.
La consistencia te lleva a un nuevo nivel, en el que a pesar de la prueba, se mantiene el mismo gozo que sin ella.
Santiago 1:4. (BT) “Y dejad que la paciencia tenga su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”.
La prueba te dio consistencia. Entonces, entraste a la prueba faltándote algo, pero si te gozas, vas a salir con lo que necesitabas.
Cuando entiendes lo que es gozo, sales de la prueba sin que nada te falte. Entras con algo que te faltaba, pero sales completo. ¿Por qué sucede esto?
Cuando el enemigo nos ataca injustamente, el Padre tiene el derecho de dar a sus hijos lo que les hace falta cuando ellos se gozan.
El Padre te dice: Gózate, porque si te gozas, el enemigo tiene que pagarte por cada golpe que te dio. La condición es gozarte, porque si no te gozas vas a salir incompleto, tal como entraste. Pero si te gozas vas a salir completo, más consistente.
Hebreos 12: 1-2. (BT) “Por lo cual también nosotros, teniendo alrededor nuestro una tan grande nube de testigos, desprendiéndonos de todo peso, y del pecado que nos asedia, corramos con paciencia la carrera que nos es puesta delante, puestos los ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe; el cual, por el gozo puesto delante de Él, soportó la cruz, y despreciando el oprobio, se ha sentado a la diestra del trono de Dios”.

Mi Tiempo Personal Con Dios

“A SUS DISCÍPULOS SE LO EXPLICABA TODO EN PRIVADO”. (Marcos 4:34)

Un sondeo reciente corrobora lo que muchos sospechábamos: el estrés se incrementa a medida que el trabajo se apodera, cada vez más, de nuestro tiempo personal. La era de la electrónica no ha reducido la avalancha de correos electrónicos, memorandos, libros y periódicos que tenemos que leer para estar al día. Una ejecutiva de relaciones públicas que envía diariamente 400 emails, 20 mensajes de texto y hace unas 100 llamadas telefónicas, dice: “Anteriormente solía parar de trabajar cuando ya era tarde para hacer llamadas, pero ahora nunca acabo”. En la actualidad, vive en el campo detrás de una montaña porque allí no hay señal, y si algún día erigieran allí una antena para móviles, ella asegura que se mudaría otra vez.
Es fundamental planear tener un tiempo personal con Dios, pues de otra forma no se va a dar. Marcos dijo: “a sus discípulos se lo explicaba todo en privado”. Hay cosas que el Señor solo te va a revelar cuando “meditas en tu corazón” y callas” (ver Salmo 4:4). 
En el libro "Gran llamado, Gran Privilegio", su autor Gail MacDonald escribe: “Los antiguos ascetas del desierto solían regirse por un credo disciplinario: silencio, soledad y paz interior. Solo después de pasar largos períodos de tiempo escuchando se consideraban en capacidad de hablar. Hay una lógica extraña en muchos de los cristianos de hoy en día, que parece dar a entender que la renovación y la alimentación espirituales se encuentran cuando se buscan continuamente nuevas voces, se asiste a más reuniones, se escucha música sin parar y se reúne para intercambiar reflexiones, aunque sean poco elaboradas. ¿Cuántas veces caemos en la trampa de creer que agradamos más a Dios cuando optimizamos nuestra información, nuestros programas y nuestras relaciones? Desconectar de lo material conlleva estar en silencio delante de Dios, “es un tiempo de conversación celestial en el que escuchamos más de lo que hablamos. Y el silencio demanda soledad”. En resumen:
¡Necesitas tiempo personal con Dios!

Cómo orar correctamente

Juan 16:24  – Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
Si Dios no escucha sus oraciones, es porque Él ve lo genuino de su ruego, la palabrería que no es sincera, o por el vocabulario que usa para dirigirse a Él. 
Jesús quiere que nosotros tengamos respuestas a nuestras oraciones. Pero el problema más grande de hoy en día es que muchos cristianos no oran, y si lo hacen, no saben orar correctamente.
En el tiempo que la nación de Israel tenía una gran necesidad de liberación, el pueblo oró y el Señor les dijo:
Isaías 41:21  – Alegad por vuestra causa, dice Jehová; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob.
¿Qué es lo que Dios les estaba diciendo? Él quería que ellos le trajeran pruebas reales; en otras palabras, quería que ellos hablaran conforme a las promesas que Él había hecho a Israel en cuanto a su liberación.
Esto no era porque Él se hubiera olvidado, Él quería que ellos tuvieran muy buen conocimiento de sus promesas.
Dios está comprometido a su Palabra, Él nunca dice no a sus promesas.
2 Corintios 1:20 – porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.