La Biblia nos enseña: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” Efesios 4:32.
¿Qué significa el perdón?
Veamos lo que significa la palabra perdón en el griego del Nuevo Testamento. Esta palabra traducida, tiene varios significados, cada uno de ellos muy importante: liberación, enviar fuera, desechar, despedir y otorgar un favor de forma incondicional. El perdón es una decisión en la cual se renuncia al resentimiento o ira hacia el ofensor, así como al reclamo de un castigo. Perdonar nos permite ver la gloria del Señor, mientras que la falta de perdón nos lleva a ser agresivos, dañinos y amargados.
Resultados del resentimiento.El resentimiento es un sentimiento hostil, alimentado por el recuerdo de una ofensa o daño recibido (es la falta de perdón guardada en el corazón). Vemos por ejemplo, que el rey Saúl perdió el reino porque nunca superó su resentimiento hacia David. Aunque David nunca lo atacó, el rey Saúl tenía graves problemas de autoestima, y su corazón se llenó de enojo y amargura. En varias ocasiones intentó matar a David, y hasta su propio hijo Jonatán sufrió por ser amigo de David.
El resentimiento impide ser felices.
El profeta Jonás no experimentó el gozo de ser usado por el Señor, ni entendió los planes divinos. Él huyó de Dios para no ir a Nínive… pero por el ordenamiento divino fue y predicó allí, y ante su mensaje los ninivitas se arrepintieron. Pero él seguía esperando que el Señor los destruyera porque su corazón estaba resentido contra ellos. Una versión bíblica nos dice: “Jonás se enojó muchísimo, pues no le gustó que Dios hubiera perdonado a la gente de Nínive”.
El profeta Jonás no experimentó el gozo de ser usado por el Señor, ni entendió los planes divinos. Él huyó de Dios para no ir a Nínive… pero por el ordenamiento divino fue y predicó allí, y ante su mensaje los ninivitas se arrepintieron. Pero él seguía esperando que el Señor los destruyera porque su corazón estaba resentido contra ellos. Una versión bíblica nos dice: “Jonás se enojó muchísimo, pues no le gustó que Dios hubiera perdonado a la gente de Nínive”.
El Señor no perdona a quien no perdona, Marcos 11:25-26.

