martes, 12 de enero de 2016

¿Por qué perdonar es importante?

La Biblia nos enseña: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” Efesios 4:32.
¿Qué significa el perdón?
Veamos lo que significa la palabra perdón en el griego del Nuevo Testamento. Esta palabra traducida, tiene varios significados, cada uno de ellos muy importante: liberación, enviar fuera, desechar, despedir y otorgar un favor de forma incondicional. El perdón es una decisión en la cual se renuncia al resentimiento o ira hacia el ofensor, así como al reclamo de un castigo. Perdonar nos permite ver la gloria del Señor, mientras que la falta de perdón nos lleva a ser agresivos, dañinos y amargados. 
Resultados del resentimiento.
El resentimiento es un sentimiento hostil, alimentado por el recuerdo de una ofensa o daño recibido (es la falta de perdón guardada en el corazón). Vemos por ejemplo, que el rey Saúl perdió el reino porque nunca superó su resentimiento hacia David. Aunque David nunca lo atacó, el rey Saúl tenía graves problemas de autoestima, y su corazón se llenó de enojo y amargura. En varias ocasiones intentó matar a David, y hasta su propio hijo Jonatán sufrió por ser amigo de David.
El resentimiento impide ser felices.
El profeta Jonás no experimentó el gozo de ser usado por el Señor, ni entendió los planes divinos. Él huyó de Dios para no ir a Nínive… pero por el ordenamiento divino fue y predicó allí, y ante su mensaje los ninivitas se arrepintieron. Pero él seguía esperando que el Señor los destruyera porque su corazón estaba resentido contra ellos. Una versión bíblica nos dice: “Jonás se enojó muchísimo, pues no le gustó que Dios hubiera perdonado a la gente de Nínive”.
El Señor no perdona a quien no perdona, Marcos 11:25-26.

lunes, 11 de enero de 2016

¿Dios aún nos habla hoy?

La Biblia registra a Dios hablando audiblemente, a gente de muchas épocas (Éxodo 3:14; Josué 1:1; Jueces 6:18; 1 Samuel 3:11; 2 Samuel 2:1; Job 40:1; Isaías 7:3; Jeremías 1:7; Hechos 8:26; 9:15, pasajes que solo son un pequeño ejemplo). No hay ninguna razón bíblica por la que Dios no pudiera hablar a una persona audiblemente, en la actualidad. Con todo, los cientos de veces que la Biblia registra a Dios hablando, debemos recordar que ocurrieron a lo largo de 4000 años de la historia humana. La voz audible de Dios es una excepción, no una regla. Hasta en los registros bíblicos de situaciones en las que Dios habla, no siempre está claro si se trata de una voz audible, una voz interior o una impresión mental.
Sí, Dios habla a la gente en la actualidad. 

Primero, Dios nos habla a través de Su Palabra (2 Timoteo 3:16-17). 
Isaías 55:11 nos dice, “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” La Biblia registra las palabras de Dios para nosotros, en todo lo que necesitamos saber para ser salvos y vivir la vida cristiana. 
2 Pedro 1:3-4 declara, “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por Su divino poder, mediante el conocimiento de Aquel que nos llamó a Su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.”

Bautismo

¿Deben los cristianos ser bautizados? ¿Qué es el bautismo?
El bautismo no es necesario para obtener la salvación, sino que es una señal de obediencia a Dios y una forma de declarar públicamente la decisión de seguir a Cristo. Él instruyó a sus discípulos en Mateo 28:19, “hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”
Recordemos que nada nos puede hacer merecedores de la salvación. La salvación no estriba en nuestras acciones, sino en lo que Cristo ha hecho por nosotros, el hecho de que Él murió por nuestros pecados. Debemos reconocer nuestros pecados y arrepentirnos, pero primero, la Biblia dice que “por gracia ustedes han sido salvos mediante la fe…” (Efesios 2:08). La gracia es el favor inmerecido de Dios.
Acordémonos del criminal que colgaba en una cruz al lado de Cristo cuando fue crucificado. El criminal confesó a Cristo como Señor, y a pesar de que no tuvo la oportunidad de ser bautizado, su lugar en el Cielo fue asegurado (Lucas 23:43). Dios es perfecto, santo, y no hay nada que podamos hacer para ser lo suficientemente buenos para pasar la eternidad con Él. Todo es cuestión de lo que Él ha hecho por nosotros.

Ama de verdad

Hay países en el mundo en los que se celebra el día del amor y la amistad, ¿pero, sabemos qué es el amor? Hay 3 tipos de amor de acuerdo a su raíz etimológica del griego, que veremos conjuntamente con lo que conocemos del amor en la palabra de Dios:
Ágape: Es el amor de Dios, el amor de Dios hacia nosotros es inefable, y tampoco podríamos llegar a comprenderlo con nuestras mentes finitas. Es un amor incondicional, pues a pesar de que en ocasiones su pueblo le ha fallado, Él sigue enamorado locamente de ellos. Es un amor que está dispuesto a darlo todo. Es ese tipo de amor que puede soportar la pérdida de un hijo en sacrificio, para salvar a la humanidad.
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo *unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
Juan 3:16 (NVI)
Eros: Es el amor de pareja y sexual, es ese amor que busca el bienestar de la persona con la que se ha decidido unirse en matrimonio. Es el amor que anhela un mismo destino con ella. Es ese amor que atesora hasta el más mínimo detalle. Es ese amor que inspira y renueva tus sueños. Es ese amor en donde existe pertenencia y al mismo tiempo, reposo. Es el amor que anhela poder ver transformada a su pareja a la imagen y semejanza de Cristo. Es el amor que arde por poder estar unido con la pareja en una sola carne.
Para propósitos de nuestra fe cristiana los varones deben amar a sus esposas así cómo Cristo ama a su iglesia.
“Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella”
Efesios 5:25 (NVI)
Fileo: Es el amor de amigos o de familiares, es el amor que tiene empatía. Es el amor que se pone en la piel de su prójimo. Es el amor que sufre por las almas en pena. Es el amor que está dispuesto a desprenderse de sí mismo para bendecir a sus hermanos. Es el amor que honra a sus padres. Es ese tipo de amor que hace que una madre defienda con su vida a sus hijos. Es ese amor que hace que un padre se siga levantando después de mil caídas. Es el amor que da esperanza. Es el amor que es capaz de aligerar las cargas. Es el tipo de amor que Cristo vivió con los Apóstoles.
“En cuanto al amor fraternal, no necesitan que les escribamos, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse unos a otros.”
1 Tesalonicenses 4:9 (NVI)

Toma mi mano

En la angustia llamaste, y yo te rescaté.
Salmos 81:7
No es necesario que me hables y que mi oído te escuche,
toma mi mano y dime que Tú cargando mis penas estás.
Toma mi mamo y permíteme darte la mía.
Mírame con esos ojos de ternura que una vez vi
y que ahora ansío ver otra vez.
Sé que me ves, observas mis pasos
y me dices: vamos, sé valiente y lucha por lo que es más que humano.
Toma mis manos y míralas.
Mira cuán cansadas están de tanto trabajar
en un campo de tanta lucha.
Coge mi mano, y abrígala
 con tu perdón y dirección.
Dame más amor o, mejor dicho, dame tu amor, por favor.
Recarga mis fuerzas y hazme saber que Tú tienes el control de toda mi vida
y que de mis sentimientos eres dueño.
Y si he olvidado entregártelo todo,
por favor, manda un mensajero del cielo.
Coge mi mano y llévame adonde Tú quieres que vaya.
Limpia mis pensamientos y dame otra vez la dirección
que tanto he pedido y ahora creo perdí.
Devuélveme el gozo, y aunque Tú no has sido quien
se lo llevó, por misericordia, dame la que tienes en tu abrigo

¡Oh, Señor!

domingo, 10 de enero de 2016

Salvemos La Tierra

De un extremo a otro del planeta se escucha un clamor cada vez más desesperado, ¡salvemos la tierra! Numerosas conferencias y reuniones de carácter internacional se celebran cada año, en las que se trata el tema del calentamiento global, el deshiele de los polos, el desequilibrio en el ecosistema y otros temas relacionados con el reclamo del mundo, para que todos, de una manera u otra, podamos aportar nuestro granito de arena en aras de frenar la situación, que sin ser especialistas, todos podemos observar como incierta y espeluznante.
La pregunta que deberíamos hacernos es, ¿siempre fue así? ¡Por supuesto que no! Las escrituras nos refieren de manera repetida, como para que puedan quedar grabadas en nuestras mentes, cómo el Creador cada vez que hacía algo, lo sometió al escrutinio de su mirada para evaluarlo. Todas las cosas al salir de la mano de Dios, eran buenas en gran manera, es decir, perfectas para cumplir el propósito que les había sido asignado, o sea, que no hay nada de aquello a lo que el hombre denomina naturaleza, a lo que se le pudiera poner objeción: Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Génesis 1:31(a)

La Biblia

¿De dónde viene la Biblia?
La Biblia es en cierto sentido, como una biblioteca, ya que en realidad es una colección de libros. Estos libros fueron escritos a lo largo de muchos siglos, y fueron reunidos gradualmente hasta adoptar su forma actual. La primera “colección” fue, probablemente, la integrada por los cinco primeros libros de la Biblia (llamados comúnmente “Torá”, que es la palabra hebrea con que se designa a la Ley de Dios). Con el tiempo, se agregaron otros libros.
Todo el Antiguo Testamento se terminó unos cuatro siglos antes que llegara Jesús. Solo unas décadas después de que Jesús ministrara en la tierra, se escribieron los libros del Nuevo Testamento, que luego fueron aceptados por los cristianos. Pero el hecho más importante en relación con la Biblia, es que Dios supervisó toda su redacción y la ha preservado hasta el tiempo presente.
La Biblia no es solamente un libro antiguo de sabiduría humana, es la Palabra de Dios, dada a nosotros para que podamos conocer a Dios. La Biblia dice: “Porque la profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21, NVI). Dios guió a los autores que escribieron los diferentes libros.
¿Qué lugar ocupa la Biblia en su vida? Dios quiere hablarle por medio de sus páginas; ¿le está prestando atención? Más que nada, Él quiere que usted llegue a conocerlo descubriendo a Jesucristo, quien está en el centro de la Biblia.
¿Cómo sabemos que la Biblia es verdad?
Aquí están cinco razones por las que puede confiar en lo que dice la Biblia:
  1. La Biblia contiene cuatro evangelios o libros sobre las Buenas Nuevas de Cristo y la salvación. Los evangelios son Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Los autores sabían mucho sobre el ministerio de Jesús: Mateo era un recaudador de impuestos que se convirtió en uno de los discípulos, o seguidores, de Jesús; Marcos trabajó con los que comenzaron las primeras iglesias; Lucas era un médico que investigó cuidadosamente la vida de Cristo y escribió con gran detalle; y Juan también fue uno de los discípulos de Jesús. Los Evangelios son relatos de testigos oculares del ministerio de Cristo, históricamente detalles precisos y fueron escritos poco después del ministerio de Cristo. Fuentes no cristianas y la arqueología también confirman los hechos históricos que aparecen en los Evangelios.
  2. Entre 25,000 y 30,000 copias manuscritas del Nuevo Testamento han sobrevivido hasta hoy. Padres de la antigua Iglesia citaron el Nuevo Testamento tanto que incluso si estas copias fueran destruidas, casi todos los libros podrían unirse. Algunos críticos dicen que estas copias contienen miles de variantes, o diferencias en el texto. Sin embargo, casi todas estas variantes son de menor importancia, como las diferencias en la ortografía o el uso de “Jesús” en lugar de “Jehová.” Ninguno de ellos cambia el mensaje central del Nuevo Testamento.
  3. Los cuatro evangelios hablan del ministerio de Jesús, pero incluyen diferentes detalles. ¿Significa eso que estos cuatro relatos están en conflicto, que no son verdaderos? En absoluto, solo que los autores escribieron a diferentes audiencias por diferentes razones. Mateo escribió a los Judíos para probar que Jesús es el Mesías, el Salvador. Marcos escribió a los Cristianos Romanos para enfatizar las enseñanzas de Cristo y su corazón para servir a los demás. Lucas escribió a los Gentiles (no-Judíos) para mostrar que Jesús, al vivir una vida sin pecado, pagó el precio por nuestros propios pecados. Y Juan mostró a los nuevos creyentes que Jesús es el Hijo de Dios, y aquellos que creen en Él tengan vida eterna. Cada autor tiene un estilo diferente de escribir, pero las cuatro cuentas presentan la misma verdad básica. Los evangelios también incluyen historias vergonzosas, como los discípulos a veces no entendiendo las enseñanzas de Jesús. Esos testimonios no se hubiesen utilizado por aquellos que le llaman Señor si no fuera cierto.
  4. Incluso sin las copias del Nuevo Testamento, la gente, a lo largo de los siglos, ha pasado las historias de Cristo de boca en boca. Además, habían tantos testigos oculares de las enseñanzas de Jesús – piensa en la alimentación de los 5,000 con cinco panes y dos peces – que un detalle inexacto puede ser fácilmente silenciado.
  5. Dios usó a los escritores para transmitir su mensaje, guiándolos a través de visiones, sueños y sus propias experiencias. 2 Timoteo 3:16-17 dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios.” Dios no movió la pluma en la mano del escritor, pero la guió a través del proceso; Él inspiró el texto. El hecho de que los seres humanos cometen errores, no significa que no se puede escribir documentos verdaderos.

El Liderazgo de Moisés pasó....

Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, hacia la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.  (Josué 1:2)
El liderazgo de Moisés ya no era actualidad. 
liderazgo-de-MoisesJosué ya había “degustado” las dichas de la Tierra Prometida, pero después tuvo que volver y esperar, porque su misión había sido pospuesta. Ciertas cosas debían acontecer primero:
(1) ¡Moisés tenía que morir!
Él representaba el viejo sistema. Éste era bueno para el pasado, ¡pero no para el presente! Cuando te apegas a lo que fue, en vez de a lo que es, no estás preparado todavía. Aún estás buscando aprobación. Aún hay demasiadas personas a las que necesitas impresionar. Estás tan atado a sistemas y filosofías que cuando Dios te dice que es hora de moverte, tienes que consultar con otra persona. De forma óptima, y con el fin de que llegues a tu destino, Dios te dará nuevas instrucciones, un nuevo entendimiento y un nuevo plan para tu vida. Lo interesante de esto es que los hijos de Israel lloraron la muerte de Moisés (Deuteronomio 34:8), y sin embargo no lo vieron morir. Tuvieron que “considerarlo” muerto antes de poder progresar. ¿Captas la idea?

El Límite es el Cielo

A fines de la década de 1950, el propietario de una pequeña cadena de ventas de juguetes en el sur de Estados Unidos, se dio cuenta de que no podía conservar en inventario los aros de "hula hula", o "hula hoop". La venta de este juguete se propagaba por todo el país con rapidez, y ni siquiera el fabricante podía suplir la demanda.
-Lo lamentamos, le dijo el fabricante al dueño del negocio. Este producto se ha convertido en una manía nacional, y no podemos fabricarlo con la rapidez que se precisa. Me temo que deberá esperar bastante para recibir más aros de hula hula.

El dueño podía haber dicho a sus gerentes que se disculparan con los clientes, y explicarles luego que ese juego tan popular, simplemente no estaba disponible. En vez de hacerlo así, ordenó algunos tubos plásticos y comenzó a fabricar sus propios aros, ¡con un asombroso ritmo de producción de tres mil por noche!
Este ingenioso propietario, con mucha iniciativa, los fabricó con el mismo sentido de creatividad y una actitud de "yo puedo hacer todo lo que alguien hizo antes". Estaba dispuesto a superar cualquier obstáculo para satisfacer a sus clientes. Su volumen de negocios creció, obtuvo gran renombre, y el hombre se volvió multimillonario. ¿Su nombre? Sam Walton (fundador de Wal-Mart, corporación multinacional de tiendas de origen estadounidense. La empresa es la tercera mayor corporación pública del mundo).
Proverbios 24:10
Si fueres flojo en el día de trabajo, tu fuerza será reducida.