jueves, 24 de septiembre de 2015

Semejantes en Su muerte y en Su resurrección

Lo que quiero es conocer a Cristo, sentir en mí el poder de su resurrección y ser solidario en sus sufrimientos, haciéndome semejante a él en su muerte, y espero llegar a la resurrección de los muertos. Filipenses 3: 10-11
Debemos saber que hay un propósito en todo; es decir, que por algún motivo o mejor dicho, para algo que no sabemos, Dios permitió o permite que situaciones difíciles nos sucedan, estremeciéndonos hasta el punto de ver nuestro corazón despedazarse. El hecho de que nos sucedan no quiere decir que Él no nos quiera o que se olvidó de nosotros. Estas cosas tienen que suceder para que nuestro carácter sea perfeccionado a la manera de Cristo, porque solamente podremos parecernos a Él en la medida que aprendamos a morir con Él.
El hombre que no ha desarrollado su carácter no podrá recibir su llamado, porque no tendrá la fortaleza precisa para enfrentarse al enemigo que se opone a que lleguemos a nuestro destino. El carácter se desarrolla con dolor, padecimiento, sufrimiento, agonía e impotencia al no poder hacer que las cosas cambien. Cuando suceden estas cosas no debemos quejarnos ni lamentarnos, solamente darle la gloria a Él y decirle “Hágase Tu voluntad”.
Son momentos en los que debemos buscar más Su Presencia por medio del ayuno, la oración y la penitencia; porque estos momentos nos ayudarán a fortalecernos y ser más sensibles a Su voz, anulando los deseos de la carne que quiere que nos rebelemos de nuestra situación.
No desmayemos hasta que Él termine la obra en nosotros, y podamos coronarnos con el carácter de Cristo, quien mostrará nuestro propósito cumplido cuando hayamos sido semejantes a Él en su muerte y en su resurrección.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Las barreras más comunes para el líder

Barreras relacionadas con la estructura ya creada
En algunas ocasiones, como líder, te encontrarás con barreras relacionadas con la propia estructura eclesial en la que trabajas. No siempre el liderazgo entenderá tu visión. Puede ser que a veces no te apoyen, aunque tampoco dificulten tu deseo de llevar a cabo una pastoral juvenil, en vez de seguir con las actividades juveniles de siempre. Pero también puede darse el caso de que el liderazgo adulto de la iglesia no apruebe tu visión y siga insistiendo en que "hagas las cosas como siempre se han hecho".
O es posible que te encuentres con una estructura de trabajo juvenil muy rígida, muy poco flexible. En ocasiones, según la denominación a la que pertenezcas, toda la estructura de trabajo con la juventud ya estará diseñada, y será la misma para todas las iglesias. Puede resultarte bastante difícil intentar aplicar un ministerio de pastoral juvenil con los nuevos procesos educativos, dentro una estructura carente de flexibilidad. Hay situaciones en que incluso los contenidos de los programas y los materiales son predeterminados por la denominación, y el trabajo del líder consiste en ser un mero administrador.
Barreras relacionadas con los jóvenes
Otras barreras pueden venir por parte de los mismos jóvenes. En ocasiones descubrirás que les falta la suficiente motivación como para llevar a cabo tus propuestas. Puede darse el caso de que su desmotivación no solo esté relacionada con su compromiso y participación en las actividades, sino que se extienda incluso, hasta en una propia dejadez en cuanto a cultivar su vida espiritual.
La falta de compromiso, barrera relacionada con la anterior pero diferente, es otra de las luchas que vamos a tener que enfrentar cuando intentemos llevar a cabo la pastoral juvenil. Será habitual encontrarnos con jóvenes que no están dispuestos a pagar el precio que exige buscar la madurez en Cristo. Su situación personal, sea la que fuere, les satisface y no sienten ni deseos, ni necesidad de cambio.

Cuenta con tu mano

 A la edad de treinta y dos años a Daniel Mantilla se le diagnosticó esclerosis lateral primaria. Los dieciséis años siguientes le costaron su carrera, su movilidad y finalmente la vida.
Debido a su enfermedad no podía comer por sí mismo ni caminar; también combatió la depresión y el temor.
Pero a pesar de todo, nunca perdió el sentido de la gratitud. La evidencia es su lista de oración. Los amigos de su congregación le pidieron que hiciera una lista de sus peticiones para interceder por él. Su respuesta incluía dieciocho bendiciones por las que estaba agradecido, y seis preocupaciones por las cuales orar. Sus bendiciones superaban a sus necesidades por tres a una.
Daniel Mantilla había aprendido a estar contento.
Lo mismo ocurrió con la leprosa de la isla de Tobago. Un misionero de corta experiencia la conoció en un viaje misionero.
Aquel día, día final para ella, él conducía la adoración en una colonia de leprosos. Preguntó si alguien tenía una canción favorita.
Cuando hizo la pregunta, una mujer se volvió y dejó ver el rostro más desfigurado que se haya visto. No tenía orejas ni nariz. Los labios habían desaparecido. Pero levantó una mano sin dedos y preguntó: ¿Podemos cantar “Cuenta las riquezas que el Señor te da”?
El misionero comenzó a cantar pero no pudo acabar la canción. Después alguien comentó: "supongo que nunca podrá volver a cantarla". 
-No, respondió, la cantaré nuevamente, pero nunca de la forma en que lo hacía antes.

Decisiones

No tomes una decisión permanente basada en una emoción temporal.
No tomes decisiones a la ligera. Piensa antes de decidir. Deja que tus emociones se calmen antes de dar el paso y reflexiona tranquilamente sobreDecisiones lo que vas a decidir.
Para la toma de buenas decisiones, necesitas ser sabio, y el principio de la sabiduría es el temor reverente a Dios; en otras palabras, reconocerlo como el Soberano y Todopoderoso, Omnipresente y Omnisciente Dios.
Las decisiones que se toman en la vida a la ligera y guiados por la emoción del momento, suelen traer lamentables consecuencias.
Si no sabes qué hacer o qué camino seguir, recuerda que Dios todo lo sabe, y si acudes a Él podrás tomar las decisiones correctas.
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, de que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia, Deuteronomio 30:19.
Estas palabras enviadas directamente del trono de Dios, deben llevarte a tomar decisiones sabias.
Cada día nos brinda una oportunidad para la toma decisiones, y si encomendamos a Dios cada cosa que tenemos que hacer, Él enderezará nuestros pensamientos, y así tomaremos decisiones sabias.

Oración de Daniel

“Señor, Dios grande y poderoso, que siempre cumples tus promesas y das pruebas de tu amor a los que te aman y cumplen tus mandamientos: hemos pecado y cometido maldad, hemos hecho lo malo, hemos vivido sin tenerte en cuenta y hemos abandonado tus mandamientos y decretos. No hemos hecho caso a tus siervos los profetas, que hablaron en tu nombre a nuestros reyes, jefes y antepasados y a todo el pueblo de Israel. Tú, Señor, eres justo, pero nosotros los judíos nos sentimos hoy avergonzados; tanto los que viven en Jerusalén como los otros israelitas, los de cerca y los de lejos, que viven en los países donde tú los arrojaste por haberse rebelado contra ti.
matrimonio2Nosotros, Señor, lo mismo que nuestros reyes, jefes y antepasados, nos sentimos avergonzados porque hemos pecado contra ti. Pero de ti, Dios nuestro, es propio el ser compasivo y perdonar. Nosotros nos hemos rebelado contra ti y no te hemos escuchado, Señor y Dios nuestro, ni hemos obedecido las enseñanzas que nos diste por medio de tus siervos los profetas. Todo Israel desobedeció tus enseñanzas y se negó a obedecer tus órdenes; por eso han caído sobre nosotros la maldición y el juramento que están escritos en la ley de Moisés, porque hemos pecado contra ti.
Todo este mal ha venido sobre nosotros, tal como está escrito en la ley de Moisés; pero nosotros no te hemos buscado, Señor y Dios nuestro, ni hemos abandonado nuestras maldades, ni hemos seguido tu verdad. Por eso, Señor, has preparado este mal y lo has enviado sobre nosotros; porque tú, Señor y Dios nuestro, eres justo en todo lo que haces; pero nosotros no quisimos escucharte".
Daniel 9:4-11, 13-14

martes, 22 de septiembre de 2015

No desmayes

Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.
Salmos 46:10-11 (RVR 1960).
Un verdadero hijo de Dios se caracteriza por creer en Él, por creer en quien lo ha entregado todo y quien se ha ganado a pulso un lugar en nuestro corazón, pues Dios ha hecho hasta lo imposible por ocupar el primer lugar en nuestro corazón porque nos ama.
no te rindasAlgunos le permiten ese primer lugar, otros hoy se lo dan pero al día siguiente ese lugar le pertenece a otra persona o cosa, y existen los que nunca se lo quieren dar. Somos muy cambiantes, igual que las situaciones que nos rodean, pero lo que nos va a dar fuerzas para afrontarlas es el lugar en que tengamos a Dios en nuestra vida. 
Sentimos desmayar, sentimos desfallecer, sentimos que vamos cayendo en un abismo, pero los que tenemos a Dios como prioridad sabemos que no vamos a caer, que Él siempre nos sostiene en sus brazos. Nuestro padre celestial siempre piensa en nosotros, pero somos nosotros los que en la aflicción no pensamos en Él. Aunque yo esté afligido y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes. Salmos 40: 17 (RVR 1960).

Intenta Cosas Nuevas

Albert Einstein decía lo siguiente: “No esperemos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. Y realmente esta frase encierra una gran lógica. A veces la rutina nos mata, pero el miedo a lo nuevo nos amedrenta demasiado. El temor a lo desconocido, a salir de la zona en la que estamos acomodados no permite que logremos despegar nuestras alas del suelo.
Es irónico pero real, que queramos cosas diferentes pero hagamos lo mismo. Entonces, ¿cómo podremos ver esos resultados que queremos, si siempre hacemos lo mismo? Aún sin haberlo intentado, ya le tememos al fracaso o al qué dirán los demás. Sin embargo, hay personas, como Alexander Graham Bell (gran inventor), que en cada intento fallido ven una nueva oportunidad.
Es aburrido hacer siempre lo mismo, trae cansancio y hasta depresión. Pero intentar cosas nuevas puede llegar a ser revitalizador y excitante, porque ese ingrediente "desconocido" le pone un poco de misterio y de pimienta a nuestra vida. Cuando intentemos hacer cosas diferentes, posiblemente obtendremos resultados diferentes.

Comienzan a caer las siete últimas plagas

Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios. Apocalipsis 16:1.
Cuando Cristo deje de interceder en el santuario, se derramará la ira de Dios, con la que son amenazados los que adoran a la bestia y a su imagen, y reciben su marca. Apocalipsis 14:9, 10. Las plagas que cayeron sobre Egipto cuando Dios estaba por liberar a Israel, fueron de índole análoga a los juicios más terribles y extensos que caerán sobre el mundo, inmediatamente antes de la liberación final del pueblo de Dios. 
En el Apocalipsis se lee lo siguiente, con referencia a esas mismas plagas tan temibles: “Vino una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la señal de la bestia y sobre los que adoraban su imagen”. El mar se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fue muerta en el mar. También los ríos, y… las fuentes de las aguas,… se convirtieron en sangre. Por terribles que sean estos castigos, la justicia de Dios está plenamente vindicada. El ángel de Dios declara: “Justo eres tú, oh Señor,… porque has juzgado estas cosas: porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen”. Apocalipsis 16:2-6. Al condenar a muerte al pueblo de Dios, los que lo hicieron son culpables de su sangre, como si la hubiesen derramado con sus propias manos…

En la plaga que sigue, se le da poder al sol para “quemar a los hombres con fuego. Y los hombres se quemaron con el grande calor”. Apocalipsis 16:8, 9.

Viendo como está el mundo, no te dejes llevar por las apariencias. ¡Cuidado!

Recuerda que TODO lo que das vuelve a ti multiplicado.
Muchas veces juzgamos, y herimos a personas inocentes. Este es el mejor ejemplo de todos.
Hoy, más que nunca, debemos ser amables con nuestros vecinos y buscar cómo ayudar a tantos que están buscando paz y seguridad no solo para ellos, también para sus familias.
Averigua cómo puedes ayudar y ¡hazlo!

Levítico 19:33
Cuando un extranjero resida con vosotros en vuestra tierra, no lo maltrataréis.
Gálatas 6:9
No nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.

No más muertes en el mar.



Proteger a las personas y salvar vidas debe ser la prioridad de la UE.

Esta acción ha finalizado (13 de julio de 2015)

Gracias a todas las personas que, con su firma, han enviado un claro mensaje a las autoridades: No más muertes en el mar. En abril de 2015, la Unión Europea adoptó varias medidas para reforzar la capacidad de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo. El resultado es un descenso del número de muertes de personas migrantes y refugiadas, que emprenden esta peligrosa ruta hacia Europa. En los cuatro primeros meses de 2015, unas 1700 personas perdieron la vida en el mar (una de cada 16). Tras la puesta en marcha de estas medidas, la cifra descendió hasta las 99 (una de cada 427). Se trata de una buena noticia, pero Amnistía Internacional seguirá trabajando para que se resuelvan las causas que empujan a refugiados y migrantes a emprender peligrosas travesías por mar, entre otras cosas, abriendo más rutas legales y seguras para llegar a Europa.

Petición antes de...

Más de 3.500 personas perdieron la vida en el mar en el año 2014 mientras huían de conflictos, persecución y pobreza. A pesar de esta terrible cifra, los gobiernos europeos decidieron recortar sus tareas de salvamento y rescate. El desastre y el coste en vidas humanas era previsible. Lamentablemente, así ha sido. En los cuatro primeros meses de 2015, alrededor de 1.700 personas han muerto en el Mediterráneo. En otras palabras, la cifra de muertes se ha multiplicado por 100 en comparación al mismo periodo de 2014.
Tras meses y meses de mirar a hacia otro lado, la muerte de 800 migrantes y refugiados el pasado 18 de abril al volcar la embarcación en la que viajaban, puso en evidencia unas políticas más centradas en proteger fronteras que en dedicar recursos al salvamento de vidas. El 23 de mayo, la Comisión Europea (CE) aprobó la Agenda Migratoria de la UE, un pequeño avance que reconoce la necesidad de intensificar las tareas de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo, ampliando el área geográfica de la Operación Tritón, lo que en la práctica significa poner más medios aéreos y navales más cerca de los lugares donde refugiados y migrantes corren más riesgo de ahogarse.
Además, la Agenda plantea otras medidas positivas para reducir el número de personas que arriesgan sus vidas, bien en el mar, bien en manos de traficantes. Entre ellas, un Programa de Reasentamiento propio, que venga a complementar los programas nacionales, para unos 20.000 refugiados en los próximos dos años. Una cifra que se queda corta si la comparamos con las 380.000 personas solo de Siria, que según ACNUR se encuentran en necesidad de ser reasentadas. Por otra parte, un Programa de emergencia de apoyo a Italia y Grecia para reubicar dentro de la UE a unos 40.000 solicitantes de asilo, la mayoría de Siria y Eritrea, por un período de dos años. 
Todas estas medidas solo tendrán éxito si los Estados Miembros de la UE establecen como prioridad, la protección de las personas y el salvamento de vidas en lugar de seguir actuando como la Fortaleza Europa. Si no es así, el coste humano seguirá siendo incalculable.
¿Y ahora qué? Ahora, lamentablemente, esas cifras de refugiados sirios (en la actualidad son millones) y solicitantes de asilo, se han quedado totalmente pequeñas. 
Solo hay un país que, a pesar de su pobreza económica, ha salido al paso para atajar estos CRÍMENES tan brutales, y, en su territorio, han acogido a más de un millón de refugiados: Líbano.
M. Gayo