sábado, 12 de octubre de 2013

A Correr como Locos - Reflexiones

Una vez escuché la historia de un ministro que salió un día a caminar por una hilera de casas muy suntuosas de estilo victoriano.
Mientras paseaba por allí divisó un muchachito saltando en el portal de una de ellas, muy bella y antigua.
Trataba de alcanzar el timbre que se hallaba en un lugar alto al lado de la puerta, pero era muy pequeño para llegar.
Sintiendo pena por el muchacho, el ministro se acercó hasta allí, entró en el portal y tocó el timbre con fuerza por él.
Entonces sonrió y le dijo: ¿Y ahora qué, jovencito?
Ahora, exclamó el muchacho, ¡a correr como locos!
El hombre juzgó mal los motivos del muchacho en la historia, pero Dios no comete errores en cuanto a nuestros motivos y cuando estos no son buenos, nuestras oraciones carecen de poder.
Santiago 4.3: Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
A veces, incluso puede ser difícil conocer nuestros motivos.
No podemos leer las motivaciones de los demás, pero Dios sí ve nuestras motivaciones. Y continuamente necesitamos preguntarnos cuáles son en todo lo que hacemos.
Salmo 78:37.
Pues sus corazones no eran rectos con él, Ni estuvieron firmes en su pacto.
Proverbios 17:3.
El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero el Señor prueba los corazones.

¡Ya no lo soporto más! - Devocional - Vídeos

¿Has conocido a personas que te hayan agotado la paciencia? Recuerdo que al lado de nuestra iglesia vivía una señora que siempre se quejaba de todo, del sonido, de los ruidos, de la duración del culto y demás. No conforme con ello, cada mañana dejaba su basura a la entrada de la iglesia. Los pastores ya no sabían qué hacer, ella hacía muy difícil la tarea de tratarla con amor…

“Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. Lucas 6:27-28
killerLa pastora de nuestra iglesia, reflexionando sobre este pasaje, se decidió a dar un paso de amor. Averiguó cuándo era el cumpleaños de la vecina y le preparó una tarta para festejarlo. Y cuando ésta llegó, instintivamente se puso a la defensiva, pensando que venía a reclamarle por lo que hacía con la basura. Sin embargo, grande fue su sorpresa cuando vio que sólo se trataba de un gesto de amor, a pesar de tantos desencuentros.
Lo increíble fue, que no mucho tiempo después aquella señora se convirtió y comenzó a congregarse con toda su familia, de manera que pasó a ser un pilar importante de la iglesia que tanto criticaba.
“Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.” Lucas 9:54-56

El Valor de las Promesas - Crecimiento personal-espiritual

El valor de las promesas se basa en la garantía, en el cumplimiento. Hacemos promesas en la vida a otros y a nosotros mismos, ¿pero hemos sido fieles a ellas? Nuestro Padre Celestial nos ha hecho muchas promesas y ninguna de ellas ha fallado.
1 Reyes 8:56.
Bendito sea Dios, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.
El Valor de las promesas divinas  se demuestra en los siguientes aspectos:
Promesa de un Salvador.
Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Gálatas 4:4. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley. Lucas 2:11.
Promesa de Vida Eterna.
1 Juan 2:22. Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.
Promesa de Liberación.
Salmos 34:19. Muchas son las aflicciones del  justo, Pero de todas ellas le librará Dios. El guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos será quebrantado.
Promesa del Espíritu Santo.
Lucas 11:13. Pues si vosotros, siendo malos sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Promesa de respuesta a la oración.
Jeremías 33: 3. Clama a mí y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces.
Promesa de suplir todas nuestras necesidades.
Filipenses 4:19.  Mi Dios pues, suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Promesa en relación a los hijos.
Isaías 54:13. Y todos tus hijos serán enseñados por Dios; y se multiplicará la paz de tus hijos. Y este será mi pacto con ellos, dijo Dios: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Dios, desde ahora y para siempre.

La llave maestra - Ánimo en mensaje - Vídeo

¿Cuando estamos enamorados, habitualmente qué hacemos? Además de regalitos bellos también decimos palabras muy cariñosas y tiernas, y entre estas palabras se encuentran las de reconocimiento, agradecimiento y admiración. Si es un buen amor el que tenemos, desde luego que vamos a tener estos tipos de vocablos.
llave maestra
El reconocimiento, agradecimiento y la admiración son muy importantes y por eso hay que hacérselos saber a la persona amada. Pero, ¿qué hay de nuestro Padre Celestial? Él nos ama, a todos nos ha dado un día más de vida.

¿ESTAMOS AGRADECIDOS?, ¿RECONOCEMOS SU EXISTENCIA, FIDELIDAD?, ¿ADMIRAMOS SU GRANDEZA?

Este tema se llama LA LLAVE MAESTRA. Sí, así es, la llave maestra. Primero sepamos ¿qué significa esto? La llave maestra es aquella llave que abre más de una puerta, tiene la característica de tener esa propiedad que no todas las llaves tienen.

Dios, queridos amigos, hermanos, compañeros, es esa llave maestra que puede abrir cualquier puerta para nosotros. Dios es esa hermosa llave maestra que al usarla puede abrir aquella puerta que estás deseando que se abra.
Pero a veces, cuando Dios nos cumple algún deseo de nuestro corazón, que por cierto Él puso en ese corazón, tendemos a olvidarnos de nuestro Padre. Cuando debería ser todo lo contrario, ¿no creen?

viernes, 11 de octubre de 2013

Enfócate en alabar a DIOS con tu vida - Devocional - Vídeo

“Todas tus obras te agradecerán, Señor, y tus fieles seguidores te darán alabanza.”
Salmos 145:10 (Nueva Traducción Viviente).
Después de decidir dejar de beber alcohol porque mi cuerpo y mente estaban dañados, recibí la salvación de parte de DIOS. El diagnóstico que me dio el médico fue para mí devastador. Llegué a pensar que jamás volvería a ser normal. No obstante DIOS, por medio de Sus Palabras en la Biblia me prometió vida (Ezequiel 37, Isaías 43:1-5). Me era imposible controlar mis nervios y mi mente afectada por el pecado. Pero cuando leía la Palabra de DIOS (Salmos 23 y Salmos 91) encontraba esperanza y reposo. Tuve esperanza en que algún día llegaría la anhelada restauración y me dediqué a alabar a DIOS con mi vida. Sin importar que tuviera muchas circunstancias en contra, me empeñé en hacer todo lo mejor que podía y ofrecérselo a DIOS. A pesar de la pesadez y el desánimo que sentía, buscaba al SEÑOR y procuraba hacer Su voluntad. Entendí, que sin importar la difícil situación que me afligía, cada día era un regalo de DIOS y debía vivirlo como tal. 

Y decidí no permitir que el enemigo se saliera con la suya y robara mis días con pesares; por el contrario, aprendí a contar mis bendiciones en medio de la tormenta y esto me traía buen ánimo, y con el paso del tiempo fui restaurado. El Espíritu de DIOS sopló vida donde había muerte, y por medio de Su poder echó fuera la depresión y me regaló alegría por vivir.

¿Quién entrena a quién? - Reflexiones

Cansado de limpiar cada día la pileta de los delfines, el entrenador de un conocido acuario de los Estados Unidos, decidió adiestrar a los delfines para que ellos mismos recogieran la basura que, después del show, volaba hasta la pileta. Para ello comenzó a recompensarles con comida extra cada vez que le traían un vaso de plástico o un papel que hubiera caído al agua.
Pero en una ocasión, Daisy, una hembra adulta encontró un pedazo grande de papel, lo llevó al fondo del acuario y le colocó una pequeña piedra encima para evitar que flotara. Y cada día cortaba varios trozos pequeños de papel y se los llevaba al entrenador, recibiendo alimento cada vez.
Y recientemente, en un acuario de Hawai, los entrenadores se sintieron intrigados al ver, que cuando le formulaban a un delfín una pregunta cuya respuesta podía ser afirmativa o negativa, por ejemplo ¿hay una pelota flotando en algún lugar de la pileta?, los delfines contestaban sin mirar alrededor. Pero un día uno de los entrenadores estaba utilizando gafas de sol, y descubrieron que cuando el que preguntaba era él, los delfines necesitaban buscar la pelota para poder contestar. Análisis posteriores demostraron que lo que sospecharon aquel día era real: los delfines podían “leer” la respuesta en los ojos de los entrenadores.
Esos delfines, en cautiverio, aprendieron a entrenar a los hombres que les encerraron, a que les mantuvieran alimentados a base de que les tirasen balones para jugar, festejaran sus piruetas y fueran amables con ellos. Obtuvieron todo lo que se puede obtener estando en prisión.
Estos interesantes mamíferos ya eran animales inteligentes millones de años antes. Cada día se descubren cosas nuevas que un delfín puede hacer, o que ya viene haciendo sin que nos demos cuenta desde hace mucho tiempo.
Además, todos los buzos coinciden en que cuando bucearon con delfines, fueron ellos los que se sintieron observados. Mientras los buzos simplemente podían verlos, los delfines les estaban tomando algo parecido a una tomografía computarizada. Ellos pueden ver la densidad de cada uno de nuestros tejidos. Con su sofisticado eco-localizador (resonancia), pueden detectar perfectamente una contractura muscular o un tumor y diferenciar uno de otro. Ahora sabemos que también pueden leer nuestra mirada. ¿Cuántas cosas más no sabemos?
Queremos tanto a los delfines, que les encerramos en piletas y les enseñamos a parecerse a nosotros al hacerles jugar al fútbol, a imitarnos o a bailar nuestras canciones... Los queremos tanto, que pagamos costosas entradas para que nuestros hijos puedan verlos de cerca sin tener que ir al mar. Y nos engañamos a nosotros mismos pensando que de esta manera les estamos educando. Creemos que es indispensable que vean un delfín para que sepan qué son, al tiempo que ignoramos lo mucho que nuestros hijos saben de dinosaurios, sin que nunca hayan visto a ninguno cara a cara.
Tal vez sean tan inteligentes como para perdonarnos algún día.

Cuando la oración se traduce en bendición - Devocional - Vídeo

Para obtener la bendición es necesario mantener una vida de oración.
Daniel 6:10 “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”.
Si hay algo que a la mayoría de personas en la iglesia no les gusta es la Oración. Pero no se trata de la oración que hacemos antes de comer, antes de levantarnos o al acostarnos, o esas pequeñas oraciones de bienvenida, ofrenda o despedida en nuestras congregaciones, sino de mantener realmente una vida de oración.
Orar es hablar con Dios, no con palabras de diccionario, sino hablar con Él como si habláramos con nuestro mejor amigo. ¿Cuántos de nosotros podemos pasar horas enteras hablando con nuestro mejor amigo?, ¿cuántos de nosotros podemos pasar horas, por no decir días enteros, hablando con la persona que nos gusta?; pues si podemos pasar mucho tiempo hablando con esta clase de personas, ¿por qué no dedicar también un buen tiempo para hablar con Dios?
¿Cuándo fue la ultima vez que oraste mas de media hora?, ¿y cuándo fue la última vez que gozaste de esa media hora de oración? Recuerdo que cuando tenia dieciséis años pasaba horas enteras arrodillado en mi cuarto orando, recuerdo que tenía una lista inmensa de peticiones y no podía pasar ningún día sin que clamara por ellas; por supuesto que ese período de oración lo aprovechaba al máximo, y es en ella donde encontré la victoria para mi vida en muchas facetas, ministerios y en mi vida personal.

Sin solución - Devocional

Amados hermanos, cuando tengan que afrontar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben, que siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Santiago 1:2-4
Vivían muy felices, en un absoluto clima de paz hasta que conocieron a su nuevo vecino, quien se había mudado allí pocos días antes. Julia tenía dos niños pequeños y como habitualmente sucede, jugaban, gritaban, lloraban y reían. Esto no tardó en causar molestias al nuevo matrimonio que se había mudado al edificio, originando tediosos conflictos.
angryAmbas familias compartían un pequeño pasillo, donde muchas veces quedaban los triciclos y juguetes de los niños. El nuevo vecino, con evidente enojo, los pateaba de mala manera para quitarlos de su camino. De esta manera, la tensión entre ambas familias iba creciendo. Unos buscaban más silencio y tranquilidad, pero Julia y su familia disfrutaban de la alegría y el bullicio que traen dos niños pequeños. Pero esta situación angustiaba a Julia hasta el punto de entristecerle y robarle la paz. Le había pedido a Dios que cambiara a su vecino, pero todavía no veía ningún signo alentador.
Finalmente ella se rindió y ante tanta impotencia oró de nuevo a Dios. “Señor, no puedo más, lo que hacen mis vecinos me afecta mucho, creo que he estado luchando sola esta batalla, dime qué puedo hacer, te pido que Tú me enseñes.”  Ese día comenzó un cambio, pero en ella, porque su vecino aún seguía actuando del mismo modo. Ahora Julia sentía paz y cambió su actitud de ira y enojo por una muy distinta, llena de amor y comprensión. Julia comenzó a tener pequeños gestos cordiales para su vecino, lo que provocó que poco a poco comenzaran a tener al menos una correcta relación de convivencia.

¿Existe Dios? ¿Hay evidencia de la existencia de Dios? - Preguntas y respuestas bíblicas - Vídeo

¿Existe Dios? Es interesante repetir este mensaje para los escépticos, así como que se dé tanta atención a este debate. Las últimas encuestas nos dicen que, más o menos el 90% de la gente en el mundo de hoy cree en la existencia de Dios o en algún poder más alto. De algún forma, la responsabilidad se coloca sobre aquellos que creen que Dios existe para probar la realidad de su existencia. Aunque es posible que realmente la responsabilidad esté sobre los que no creen. ¡Demuestren eso que dicen!

Sin embargo, la existencia de Dios no puede ser probada o desmentida. Incluso la Biblia dice que deberíamos aceptar por fe el hecho de que Dios existe, “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). Si Dios lo deseara, simplemente podría aparecer, y probar a todo el mundo que Él existe. Pero si lo hiciera no habría necesidad de fe. “Jesús le dijo: porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron” (Juan 20:29).


Sin embargo, eso no significa que no haya evidencias de la existencia de Dios. La Biblia declara, “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras” (Salmos 19:1-4). Al mirar las estrellas, al entender la inmensidad del universo, al observar las maravillas de la naturaleza, al ver la belleza de la puesta del sol, vemos que todas ellas apuntan hacia un Creador, Dios. Si esto no fuera suficiente, también hay evidencia de Dios en nuestros propios corazones. Eclesiastés 3:11 nos dice, “…y ha puesto eternidad en el corazón de los hombres…”. Hay algo en lo profundo de nuestro ser, que reconoce que hay algo más allá de esta vida y alguien más allá de este mundo.