domingo, 10 de febrero de 2013

Dios quiere escucharte - Mensaje


La mayoría de las veces decimos querer escuchar la voz de Dios, le hablamos para contarle nuestras necesidades, para pedir una respuesta y pedimos su ayuda en problemas que estamos teniendo, le decimos lo que queremos que haga, nos acercamos a Él para pedir infinidad de cosas sabiendo que lo hace, y que está, como siempre, atento a nuestras necesidades, tan fiel, dispuesto a respondernos en su infinita misericordia, porque así es, es Dios, es Todopoderoso, nuestro defensor. 
Él ha prometido estar con nosotros, y contamos incondicionalmente con Él, pero… ¿te has puesto a pensar alguna vez en que también le gusta que le hables de tu amor, de tu admiración, y tus sentimientos hacia Él? Muchas veces lo llegamos a pasar por alto, o damos por hecho que ya lo sabe porque todo lo ve y conoce nuestros corazones porque es omnisciente, o porque priorizamos nuestras necesidades. Pero, así como a nosotros nos gusta que se acerquen y nos digan: te quiero, te amo, eres especial e importante para mí, eres mi vida y tantas cosas más que nos hacen sentir especiales, aún cuando ya lo sepamos, siempre el escucharlas y más de una persona que estimas o amas, siempre nos viene bien, pues así también hay días que le podríamos dedicar unos momentos para decirle a Dios: te amo, eres lo más hermoso, eres indispensable para mí, eres lo mejor que tengo, eres mi anhelo, eres quien despierta en mí el amor. Hay tantas palabras por decirle, que seguro que nos quedaríamos cortos, nos faltarían las palabras para expresar el amor y el agradecimiento a tanto que nos da.
Puedes hacerlo hoy, experimenta ese sentimiento que nace desde el alma, ese amor tan puro y tierno que su sola presencia despierta; siente como, al decírselo, hace palpitar con más fuerza el corazón y correr la sangre por tus venas. Tal vez no te alcancen las palabras, tal vez un nudo se forme en tu garganta, pero nunca te canses ni te olvides de decírselo.

Porque aunque ya lo sabe, Él quiere escucharte.

"El día mas importante es Hoy" - Reflexiones


"El día más importante es Hoy"

Hay dos días en cada semana en los que no nos debemos preocupar.

Dos días que se deben guardar libres de miedo y ansiedad.

Uno de esos días es ayer.

Ayer, con sus equivocaciones y pesares, sus faltas y confusiones, sus dolores, tristezas y deudas pendientes.

Ayer ha pasado para siempre, fuera de nuestro control; ni todo el dinero del mundo podría cambiar alguna cosa que hayamos hecho, ni podemos borrar ni una sola palabra que hayamos dicho.

Ayer ya pasó.

El otro día sobre el que no debemos preocuparnos es mañana.

Mañana, con sus posibles adversarios, sus problemas, sus promesas grandes y sus pequeños logros. Mañana volverá a salir el sol, ya sea en esplendor o detrás de una máscara de nubes,... pero subirá.

Hasta que llegue, no tenemos parte en el mañana, pues aún no ha nacido. Y sólo queda un día: HOY. Cualquiera puede pelear la batalla de un solo día.

Cuando nos cargamos con esos horripilantes Ayer y Mañana, entonces nos derrumbamos. No es la experiencia de hoy la que vuelve locos a los hombres, sino la amarga culpa, algo que sucedió ayer, y el miedo de lo que traerá el mañana. Vivamos, pues, tan sólo un día a la vez, para ser inmensamente felices.

Desafortunadamente, en un mundo tan acelerado como el actual, olvidamos o no sabemos disfrutar los momentos gratos de la vida, que realmente pueden ser muchos, pero a menudo los dejamos pasar. Pongamos en manos de Dios nuestro pasado y nuestro futuro, vivamos plenamente el día de hoy, sabiendo que con la felicidad del hoy construiremos también la del mañana.
¡¡Dios le Bendiga!!

Simplemente cree - Reflexiones - vídeo

Cuando todo se pone de color oscuro y volvemos nuestra vista hacia todos lados sin ver una salida o una solución posible, ¡vaya, cómo nos cuesta creer!
Y es que nos cuesta creer que algo bueno pueda salir de eso, nos cuesta creer que algo bueno vaya a pasar, nos cuesta creer que Dios pueda hacer algo.
Nosotros, los seres humanos, independientemente de la nacionalidad que poseamos, tenemos un problema con la fe; nos cuesta creer las promesas de Dios, pero somos muy crédulos con las mentiras que el diablo trata de introducir en nuestra mente.
Por un lado, se nos hace fácil creer al enemigo cuando nos dice que somos unos derrotados, unos hipócritas, cuando comienza a predicarnos que no valemos nada y que Dios no está interesado en nuestros asuntos, pero se nos hace MUY DIFÍCIL de creer lo que Dios ya ha prometido.
¿Por qué somos así?, ¿por qué nos cuesta creer lo que Dios nos ha prometido? Nos cuesta creer porque analizamos todo bajo nuestra perspectiva humana y, al ver que no existe una soluciona humana posible, creemos que las cosas no se mejorarán o nada bueno saldrá de eso.
¡Gracias a Dios, Él no ve las cosas como nosotros las vemos!
Posiblemente, a ti, en este momento, te parece que no hay una posible solución a tu problema, has agrandado tanto tu problema que se ha vuelto un gigante difícil de vencer, miras hacia cualquier lado, analizas cualquier posible solución y por más que pienses y pienses, simplemente, ¡no existe!
El hecho de haber analizado todo humanamente y llegar a la conclusión de que no existe una forma de salir de esa, te hace pensar y creer que de verdad NO EXISTE UNA SOLUCION. Pero, ¿por qué no dejas que Dios analice todo en tu lugar? ¿Por qué no le cedes el lugar a Dios, para que sea Él quien decida si es posible o no?
Cuando Dios le dio la promesa a Abraham de que su descendencia sería como las arenas del mar o como las estrellas del cielo, Abraham era un anciano y su esposa Sara también, además de que Sara era estéril, es decir, no había posibilidades humanas de que llegara a quedar embarazada.
Ellos pensaron primero en las posibilidades y formas humanas para una posible solución a ese problema; fue así como Sara decidió que su esclava Agar fuera el medio por el cual podría darle un hijo a Abraham.
Cuando nosotros decidimos actuar según nuestros planes o según como creemos que tienen que ser las cosas, y de esa manera queremos darle una “ayudadita” a Dios, corremos el riesgo de equivocarnos duramente. El hijo que Agar tuvo no era el hijo de la promesa, ellos trataron de solucionar el problema con ideas humanas, pero Dios tenía un promesa que cumplir y, a pesar de que todo apuntaba que el cumplimiento de esa promesa era imposible, los dos con avanzada edad y Sara estéril, Dios lo iba a hacer posible.
¿En qué le quieres ayudar a Dios? ¿Será que Dios necesita que le echemos “una manita” para que pueda cumplir sus promesas?
Hay momentos en la vida en donde no podemos “echarle una manita” a Dios, en donde nuestro trabajo sólo es CREER, solamente eso, no tienes por qué hacer más, simplemente tu trabajo es CREER. Deja que Dios haga lo demás, porque si metes tus manos, posiblemente lo eches a perder, por eso a veces sólo tienes que CREER.
Puede que muchos estén pasando situaciones que, humanamente, hoy en día es imposible solucionar. Situaciones que les han robado la paz, que han hecho de sus días un calvario, situaciones que no pueden sacar de su mente y que sienten cada día que les matan su fe.
Hoy quiero motivarte a que no dejes de CREER; lo que para ti parece perdido, Dios puede restaurarlo, lo que para ti parece oscuro, Dios lo puede colorear, lo que para ti es imposible, Dios puede convertirlo en posible. ¿Qué es lo único que Él te pide?, simplemente CREER.

Creer sin ver la recompensa, creer sin ver es la esencia de la FE.

Dios no quiere que pierdas tu tiempo pensando cómo actuará Él, qué método usará o de qué forma lo hará, lo único que tienes que hacer es descansar en la promesa de que Él actuara en tu vida, si tan sólo depositas tu confianza plena en Él.
No sé cómo será la forma de actuar de Él, porque un Dios creativo es difícil de predecir, lo que sí sé es que seguramente te sorprenderá de una forma en la cual ni siquiera pensaste que lo haría; así es Él, así es mi Dios, así es tu Dios, simplemente CREE.

¡SI CREES, DIOS TE SORPRENDERÁ!

“Del mismo modo, Abraham le creyó a Dios, y Dios lo consideró justo debido a su fe”
Gálatas 3:6 (Nueva Traducción Viviente)

sábado, 9 de febrero de 2013

El ser que quiero ser - Mensaje - vídeo

http://www.dreamstime.com/-image23638359
Parece un poco enredado el título de este escrito, pero vayamos juntos desglosando su sentido. En primer lugar, tú y yo somos “seres vivientes” que por un propósito específico vinimos a nacer en este mundo, en este país y en este tiempo; sea cual sea tu nacionalidad o edad, naciste por una razón y una de las grandes misiones de tu vida es descubrirla.  En segundo lugar, cada uno de nosotros tiene una idea o una imagen de cómo quiere llegar a ser, como cuando uno es pequeño y los maestros le preguntan “¿qué quieres ser de mayor?”; las respuestas son variadas y pueden ir desde bombero hasta presidente de la nación. Todos tenemos una idea de lo que queremos ser, lo que muchas veces no tenemos tan claro es cómo llegaremos a ser eso.
Un psicólogo y sexólogo, plantea, en unos de sus libros, que debemos ser rígidos con el sueño que tenemos, pero flexible con los caminos para cumplirlos. A lo que se refiere Stamateas es a lo siguiente: si mi meta es obtener una buena calificación en alguna materia y me doy cuenta de que me es difícil estudiando sólo por mi cuenta, puedo pedir ayuda a un compañero, por ejemplo, contratar a un profesor particular, pedir hora de consulta con el profesor, asistir a clases de tutoría, crear un horario de estudio, usar estrategias de estudio, etc. Voy abriendo puertas para lograr esa meta, sin quedarme sólo en que por mi cuenta lo voy a conseguir. Lo que muchas veces ocurre es que somos rígidos con el sueño y con el camino para conseguirlo; si no funciona a la primera, ya lo desechamos y nos frustramos, sin ganas de proponernos otro intento. En este caso, me alejo del ser que quiero ser.
Esta idea sobre “el ser que quiero ser” no se le ocurrió a la humanidad, no se le ocurrió a escritores talentosos, esta idea se le ocurrió a Dios. Sí, a Él se le ocurrió primero. ¿Te suena el nombre de Jesús? Exactamente, el hijo de Dios. Pues bien, Jesús fue el ser que Dios quería llegar a ser. Jesús encarnó la naturaleza divina de Dios, Él expresó todo lo que el Padre quería que fuese expresado. Jesús es y fue la mejor versión de Dios mismo. Él fue el ser que quiso Dios que fuese.

Cada uno de nosotros tiene la misma posibilidad de transformarse en la mejor versión de sí mismo. En indagar en profundidad sobre el ser que queremos ser y caminar en esa dirección, es decir, convertirnos en “versiones mejoradas” de nosotros mismos. ¿Quién más que nosotros mismos para transformarnos a nosotros mismos? Aparte de Dios, no hay nadie que te conozca tanto como lo haces tú, y, aunque te pese, vivirás hasta el último día de tu vida contigo mismo. ¿Por qué no aprovechas la oportunidad de que tu “obra maestra” seas tú mismo? ¡Atrévete! ¡Descúbrete! Y transfórmate en el ser que quieres ser.

Sobre las aguas - Devocional

En el evangelio de Mateo encontramos un suceso bastante conocido que narra lo siguiente: “Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.” Mateo 14:28-32 (Reina-Valera 1960).
Realmente fascinante este episodio porque, a pesar de todo, podemos ver a un Pedro caminando sobre las aguas. Independientemente del desenlace, hay una verdad, y es que: Pedro caminó sobre las aguas.
Al igual que Pedro, en algún momento de nuestra vida, nosotros hemos caminado en nuestras propias aguas. Son esos milagros que hemos experimentado por medio de nuestro Dios, cuando nos hemos llenado de fe para creer que será como el Señor nos lo dijo.
Muy hermosa la referencia que hace Pedro al decir: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas”. Para Pedro era importante el mandato del Señor, ya que de ello dependía su resultado. Al recibir la aprobación de Jesús, se armó de fe y valor para intentarlo, y su fe y valor le llevaron a experimentar un milagro maravilloso. Sin importar cuantos pasos dio o cuantos segundos permaneció sobre el agua, Pedro fue testigo en primera persona de un milagro que sobrepasa lo natural.
Nosotros también podemos ser testigos de esos milagros sorprendentes de Dios, basta con creer firmemente la palabra que Él nos dice. Imitemos en ese sentido a Pedro, quien no se atrevió a caminar en esas aguas hasta recibir la orden del Señor y, al recibirla, pudo experimentar algo sobrenatural.
¿Queremos caminar sobre las aguas de la vida sin hundirnos? Entonces no nos movamos hasta escuchar la voz de Dios y, habiéndola escuchado, no nos detengamos aunque el viento sople en nuestra contra, pues si Dios es quien te dio ese mandato, entonces tienes que estar seguro de que a pesar de la fuerza del viento no te pasará nada.
Es hora de comenzar a caminar sobre las aguas, es hora de comenzar a creer firmemente en la Palabra de Dios, ya no es tiempo de estar dudando, Dios es Poderoso para hacer cualquier clase de milagro en tu vida, para Él no existe lo imposible.

¡Creer en la Palabra que Dios te da es la clave!

Mi Vida se Acabó - Crecimiento personal-espiritual - vídeo

 ”El único lugar donde tu sueño se vuelve imposible es en tu pensamiento.”
Robert H. Shuller
Hace poco, tuve una conversación con alguien que me dijo: “mi vida se acabó, no le encuentro sentido, soy un fracasado en todo, perdí la ilusión…”Cada una de sus palabras estaban marcadas por la frustración, y, así como esta persona, hay muchas más que piensan que sus vidas no están yendo a ninguna parte:
Personas que han perdido o están a punto de perder su matrimonio, su familia.
Personas que han perdido su trabajo o negocios.
Personas que han perdido su ministerio.
Para ellos la vida se ha acabado, piensan que ya no pueden volver a tener una relación, que nadie los va a contratar, que no tendrán una nueva oportunidad de ministrar. Sus pensamientos les hace volverse más temerosos, desconfiados, pesimistas y deprimidos.
Estas personas que han perdido sus sueños, lo que en realidad han perdido es la falta de propósito. Necesitan descubrir su propósito para no pasar el resto de sus vidas cometiendo errores, sintiéndose con sentimientos de fracaso. Ellos necesitan entender que su propósito debe ser mayor que los desafíos que se le presenten en la vida.
El propósito tiene que ver con la misión específica de mi vida que exige cumplimiento por mi parte. Nadie más puede hacerlo. Cada uno de nosotros ha sido creado con un propósito.
“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.” Efesios 2:10 (NVI)
Somos hechura suya, somos poesía, somos un regalo, somos su obra maestra, creados para buenas obras, para grandes cosas, para resultados extraordinarios.


Yo ya encontré mi propósito: “Si alguien me hubiera dicho, cuando fui salvo, lo que DIOS iba a hacer conmigo, simplemente no le hubiera creído. En mis inicios como cristiano no estaba seguro de si, algún día, mi vida sería una vida normal como tal, a consecuencia de mi pasado. No porque este fuera malo, ¡qué va!, sino por vivir casi siempre de espaldas al Señor.
DIOS entró, entonces, de lleno a mi vida y me prometió que sería restaurado para ser Su testigo (esto lo podemos ver en Isaías 43). Le seguí y, al hacerlo, Él me llenó de vida, mi ser fue restaurado. El pecado, el miedo, la depresión, las preocupaciones y la ansiedad fueron echados fuera de mí por el Espíritu Santo y remplazados por paz y gozo. Por supuesto que hubo momentos difíciles al sentirme frustrado por no tener, cuando yo quería, lo que DIOS había prometido y estuve tentado a rendirme, pero le pedí a Jesús Su fortaleza y me ayudó a seguir luchando. También la influencia de mis hermanos en Cristo y la influencia de mi congregación fueron, las dos, muy importantes para mí. En ese tiempo y proceso, DIOS depositó en mí dones para enseñar, para exhortar, para evangelizar a Su pueblo. Asimismo conocimientos, siendo el mejor de ellos la seguridad plena en mi vida eterna. También depositó en mí talentos, y lo mejor de todo es que me siento verdaderamente usado por Él. Todo esto era prácticamente imposible para mí en mis inicios como cristiano, cuando comencé a caminar con DIOS, pero nada es difícil para Él”.
M.G.L.
Es responsabilidad nuestra poder identificar nuestro propósito vital. De más está el decir que hay libros que nos hablan de eso y que los puedes conseguir en tu librería favorita. Sin embargo, estas preguntas siguientes son clarificadoras para identificar nuestro propósito:
¿Qué estoy buscando? ¿Qué es lo que me apasiona? ¿Para qué fui creado? ¿Cuáles son esas buenas obras que debo realizar?
Estas son algunas buenas preguntas, no son todas, pero te pueden ayudar a clarificar tu propósito y te llevarán a disfrutar la vida.
Hace unos meses una persona, ya avanzada en edad, había perdido su trabajo, en el que llevaba mucho tiempo y pensaba que ahí acabó todo, que a su edad nadie le contrataría. Un día, meditando en su familia y en la lección que les estaba enseñando a sus hijos, se encontró con que había razones para soñar, para no rendirse en la vida, que lo mejor que él podía hacer era conectarse con su propósito y levantarse de donde estaba, para vencer cada una de las dificultades. Comprometido en buscar empleo, creó su currículum, generó espacios de conversación con potenciales jefes de personal, desarrolló futuras relaciones y diseñó planes de acción, que le llevaron nuevamente a ser contratado. Esto no fue fácil, le costó aproximadamente tres meses conseguir el empleo. Sus creencias positivas o su fe, activa, le llevaron a conseguir ese trabajo donde hoy le valoran por sus talentos, capacidades y experiencia, y su futuro parece brillante. Eso se logra cuando logras conectarte con el propósito.
“Tienes que averiguar a donde quieres ir. Y luego debes dirigirte hacia allí. Pero, inmediatamente. No puedes darte el lujo de perder un minuto.”Jerome David Salinger
Cuando eres derribado por un fracaso en una relación o en un negocio, no pienses que la vida se acaba, porque Dios todavía no acabó contigo. Dios, cada día, trabaja en tu vida porque eres obra de sus manos. Descubre el propósito de Dios para ti, comienza a creer que los mejores días están por venir, no importa cuántas veces puedas caer, lo importante serán las veces que te levantes. Deja de pensar que la vida se acabó para ti y que no hay nada más por vivir. Deja de sentir lástima por ti y comienza a vivir como protagonista. No te enfoques en los problemas, enfócate en el propósito de Dios para tu vida.
Cuando pienses que la vida se te acaba, pregúntate: ¿qué cosas me pueden inspirar para superar mis problemas?
“Tu propósito debe ser mayor que tus problemas”




Me Guardará en Completa Paz - Reflexiones con vídeo

“ Señor , tú conservas en paz a los de carácter firme, porque confían en ti” Isaías 26:3.
Hoy, sin duda, afrontaré un día cubierto de turbaciones, sinsabores, exigencias y demandas.Todo parecía derrumbarse a mi alrededor al leer la prensa. Algunas noticias parecían muy impresionantes y capaces de quitar la paz mental. Pero, también hoy leí este pasaje en Isaías 26:3. Tú guardarás en perfecta paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera, porque en ti ha confiado. Sí, hoy más que nunca necesito la paz de Dios para afrontar la vida. ¿Dónde estará mi pensamiento? ¿En las noticias del día? ¿En lo que dicen mis amigos y vecinos? No, mi pensamiento estará en las promesas y en la persona del Señor y ello me traerá paz.
Videos Cristianos PazTú conservas en paz a los de carácter firme….
Así dice la versión Dios habla hoy. Entiendo que cuando mi pensamiento está descansando en Dios, produce un carácter firme y el carácter firme viene de la mano de Dios,  quien no permitirá que yo sea conmovido frente a las turbaciones de la vida. ¿Por qué he de exponer mi mente y mi pensamiento a las malas noticias del mundo resquebrajado de hoy..cuando las promesas de ayer, que vienen del Señor, son también las promesas de hoy y las promesas de mañana?  ¡Qué bueno es confiar en Dios!. Nada sucede sin el permiso de Él. Eso me permite vivir en confianza completa y total.
No hay mucha esperanza para quien desea vivir la vida alejado del Padre celestial. Vale la pena acercarnos al Padre y encontrar en Él la confianza y la seguridad que necesitamos hoy, con todos los rumores de guerra y desolación que se escuchan por radio y televisión. La verdadera paz viene a aquel cuyo pensamiento descansa en el Señor…porque en Él ha confiado.
Señor, Ayúdame hoy a recordar que en ti yo puedo encontrar la paz interna que sobrepasa a todo entendimiento. Esa paz que me capacita para permanecer en calma y confianza a través de las circunstancias tumultuosas de la vida. Ayúdame a entender que el Poder de tu Espíritu descansa en mí para guiarme a toda verdad, fortalecerme y sostenerme con poder y gloria. Ayúdame hoy, a mantener centrado mi pensamiento en ti, que todo controlas.
Amén.

Dios Sabe - Reflexiones

Cuando estás cansado y desanimado tras esfuerzos infructuosos,
Dios sabe cuán duro lo has intentado.
Cuando has llorado durante mucho tiempo y tu corazón está angustiado,
Dios ha contado tus lágrimas.
Si sientes que tu vida está estancada y que el tiempo está pasando de largo,
Dios te está esperando.
Cuando te sientes solo y los amigos están tan ocupados que ni siquiera pueden llamarte por teléfono,
Dios está a tu lado.
Cuando piensas que lo has intentado todo y no sabes qué dirección tomar,
Dios tiene una solución.
Cuando nada tiene sentido y estás confundido o frustrado,
Dios tiene la respuesta.
Si de repente tu futuro se ve brillante y encuentras trazos de esperanza,
Dios te lo ha susurrado.
Cuando las cosas van bien y tienes mucho por lo que estar agradecido,
Dios te ha bendecido.
Cuando algo gozoso te pasa y estás lleno de agradecimiento,
Dios te ha sonreído.
Cuando tienes un propósito en la vida y un sueño que seguir,
Dios ha abierto tus ojos y te ha llamado por tu nombre.
Recuerda que a donde quiera que vayas o ante cualquier cosa que afrontes,
DIOS LO SABE.

Dios todo lo sabe y está a tu lado para sostenerte siempre. Dale gracias a Dios por todo y en todo y recuerda, Él está en control de todo.
¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón. Salmo 44:21
Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos.Salmo 69:5
Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación. Lucas 16:15

viernes, 8 de febrero de 2013

Recuerda quién es Jesús - Devocional - vídeo

“Hace tiempo el Señor le dijo a Israel: «Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí.”
Jeremías 31:3 Nueva Traducción Viviente (NTV)
A medida que se avanza en el cristianismo, los retos son mayores. Aumentan las responsabilidades y se batalla para encontrar momentos de quietud. Las actividades en demasía pueden ocasionar un distanciamiento con Aquel que lo ha dado todo por nosotros. Cuando no se obtienen los resultados esperados después de una época difícil de siembra, los corazones de los creyentes quizá comiencen a cuestionar los caminos de DIOS. El regalo de cada día se convierte en una carga, en lugar de un deleite. Es en esos momentos cuando debe recordarse quién es Jesús.
Jesús es quien, por amor, estuvo dispuesto a ir a la Cruz por la humanidad. Él derramó Su sangre para que los suyos fueran restaurados y recibieran vidas totalmente nuevas. Por lo que todo creyente, que ha sido salvo por Jesucristo, debe tener la certeza de que todo camino escogido por Jesús para su vida es el mejor, y que Él le ayudará en todo momento para vivir en victoria.
Cuando no comprendas el camino por el cuál Jesús te está llevando, recuerda qué ha sido, qué significó Él para tu vida. Él estuvo a tu lado cuando nadie más lo estuvo, sólo en Él encontró descanso tu cuerpo y tu alma, solo Él tuvo el poder suficiente para restaurarte, y como Él nadie te ha amado.
Si la vida como creyente se te ha vuelto un pesar, vuelve a Jesús, vuelve a la fuente de toda tu alegría. Permítele que acomode tu corazón y ponga orden en ti. Si por los afanes de la vida te has alejado de Jesús, haz esta oración y recuerda quién es Él en tu vida:

“Señor Jesús, perdóname porque permití que mi corazón se alejara de ti. Por favor, limpia mi corazón de cualquier temor o afán. Facilítame acercarme a ti. Toma el control de todas mis actividades y ordena mi vida. Quita todo peso de mí y, por favor, recuérdame quién has sido para mí. Oro esto en el nombre de Cristo Jesús, Amén.”