lunes, 6 de enero de 2014

La respuesta de Dios a la soledad - Reflexión cristiana

“…DIJO EL SEÑOR: NO ES BUENO QUE EL HOMBRE ESTÉ SOLO…” (Génesis 2:18)
Una escritora de un sindicato estatal escribió: “Me siento sola y esto me entristece. ¿Cómo es posible que no tenga unas cuantas amigas? Parece ser que el cupo de amistad de todas las mujeres estuviera cubierto y que ninguna acepte nuevas candidatas". 
Es fácil llenar tu día con trabajo, pero no es suficiente. Y si pensáis que la situación es mala para las mujeres, el 90 % de los hombres asegura que no tiene ningún amigo íntimo. La Madre Teresa de Calcuta decía: “La soledad es la lepra de nuestro tiempo y las personas no quieren que los demás sepan que son leprosos”.

la-soledad-en-la-biblia1
A lo largo de la creación leemos: “y vio Dios que era buena/o” (ver Génesis 1:4,10b,12b,18b,21b,25b); es un tema recurrente hasta que el Señor creó a Adán. Entonces dijo: “No es bueno que el hombre esté solo…” (Génesis 2:18b). Piensa un momento: aunque el hombre todavía no había pecado y Adán disfrutaba de una comunión continua con su Creador, puesto que no disponía de ninguna compañía humana, Dios indicó que esto no era bueno.

Dentro de cada uno de nosotros existe un vacío que sólo el Señor puede llenar. Pero dado que la Biblia dice que “somos miembros los unos de los otros.” (Efesios 4:25b), existe también otro vacío que Él no llenará y sólo otras personas pueden llenar. Ninguna otra cosa lo puede llenar, ni trabajo, ni casas, ni coches, ni dinero. Aquél que te creó para que estuvieras relacionado con los demás dice: “…No busquéis vuestro propio provecho, sino el de los demás” (Filipenses 2:4)Por lo tanto, la respuesta a nuestra soledad se puede hallar, si salimos para encontrar alguna necesidad no suplida, y dedicarnos de pleno a satisfacerla. O como reza el eslogan de una compañía de comunicaciones: “Sal y toca a alguien”. ¡Adelante, inténtalo, y estarás contento/a de haberlo hecho!

No hay comentarios:

Publicar un comentario