miércoles, 20 de noviembre de 2019

¿Quién es Jesús?

Los psicólogos desde hace mucho tiempo han tenido conocimiento de que cada persona tiene un gran anhelo y una gran necesidad interna. El anhelo de ser amado; todo ser humano necesita amor y la necesidad de amar, más cuando las presiones y aflicciones llegan a nuestras vidas, cuando los problemas se acrecientan más y más. Es entonces cuando muchos se desaniman y pierden toda esperanza de encontrar algún día el amor.
La buena noticia es que sí existe un verdadero amor que vale la pena encontrar y recibir. La palabra de Dios dice:
Resultado de imagen de ¿quién es jesús de nazaretJuan 3:16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénitopara que todo el que cree en él no se pierdasino que tenga vida eterna. Dios nos amó tanto que envió a su hijo a rescatarnos a través del perdón, a mostrarnos el camino para que no nos perdamos. Y como andábamos muertos en nuestros delitos y pecados nos dio junto con Él vida, y vida eterna. Lo único que tenemos que hacer es creer, aceptar y reconocer que Jesucristo es el hijo de Dios. Sobre la cruz Jesucristo derramó el amor más grande por nosotros; el poderoso amor de Dios fue revelado y ofrecido incondicionalmente a todo aquel que desee la salvación.
¿Quieres tú conocer este gran amor y tomarlo? ¿Quieres tú la salvación y el amor de Dios? Si es así: recíbelo, ¿crees realmente, sin dudar, que Dios te ama, que tus pecados han sido perdonados, y que tú eres salvo y vas en camino al cielo?
¿Cómo descubrir el amor más grande?, a través de Jesucristo.
  1. Admite tu pecadoDebes admitir ante Dios que eres pecador. La palabra de Dios dice: Romanos 3:10 así como está escrito: “No hay justoni siquiera uno; por eso Dios envió a su hijo, que en verdad Él es Justo y Santo. Romanos 3:23 Porque todos han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios. Los pecadores no entrarán en el reino de Dios, y por eso debemos admitir nuestro pecado, confesarlo delante de Dios para que Él extienda su manto de perdón y sanidad para nuestra alma. Porque nuestro pecado es lo que nos separa de Dios y nos impide satisfacer nuestros anhelos y necesidades más íntimas. El pecado es un delito contra Dios que conlleva un serio castigo: Romanos 6:23 Quien sólo vive para pecarrecibirá como castigo la muertePero Dios nos regala la vida eterna por medio de Cristo Jesúsnuestro Señor. La recompensa del pecado es la muerte pero en Jesucristo encontramos la vida. ¿Quién es Jesús? Nuestro Señor y Dador de vida, y vida eterna. Alcanza la salvación a través de Él.
  1. Abandona tus propios esfuerzos. Debes abandonar todo esfuerzo de tratar de salvarte a ti mismo. Si pudiéramos salvarnos a nosotros mismos, ¡la muerte de Jesús habría sido en vano! Y la vida misma como tal no tendría un porqué, existir no sería agradable sabiendo que moriremos, y que si morimos, morimos eternamente, que ya no hay nada más; inclusive “el comportarse religiosamente” no te puede salvar. La Palabra de Dos dice: Efesios 2:8 Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de DiosNinguno de ustedes se ganó la salvaciónsino que Dios se la regaló. 9 La salvación de ustedes no es el resultado de sus propios esfuerzosPor eso nadie puede sentirse orgulloso. Fuimos salvados por Jesucristo al aceptarlo como señor de nuestras vidas. ¡Gracia de Dios!, quiere decir que es un regalo de Dios que no tiene precio. Se adquiere mediante un acto de fe. Reconociendo que Jesucristo es el hijo de Dios y recibiendo el regalo de la salvación a través de su sacrificio en la cruz del Calvario, el pago por nuestros pecados, Él lo ha hecho todo; por amor.
  1. Admite el sacrificio de Cristo. Lo que no puedes hacer por ti mismo, ¡Jesucristo lo ha hecho por ti! Él cargó con nuestros pecados; al llevar la cruz tomó nuestros pecados, los cargó hasta el Calvario, donde con su propia sangre nos lavó y nos extendió su perdón, nos cubrió con su manto de salvación. Romanos 5:8 Pero Dios nos demostró su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotrosa pesar de que nosotros todavía éramos pecadoresÉl murió en la cruz por todos, pero no todos lo reconocen y lo aceptan; y resucitó de entre los muertos al tercer día como lo prometió, para demostrar que su sacrificio o pago fue aceptado por Dios. Pero usted debe reconocer y creer en este hecho. Hechos 16:31 Ellos le respondieron: Cree en el Señor Jesúsy tú y tu familia se salvarán. No hay otro camino para la salvación, solo a través de Jesucristo.
  1. Acepta a Jesucristo como tu Salvador. La salvación es el regalo de Dios para ti, acéptala hoy. Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte; mientras la dádiva de Dios es vida eterna en Jesucristo Señor nuestro. Cuando alguien te ofrece un regalo, lo más sabio de tu parte es aceptarlo. En este mismo instante puedes recibir el regalo más grande que pueda existir, el regalo de la salvación que Jesucristo te ofrece porque la misma Palabra de Dios dice así:
Romanos 10:8 ¿Qué dice, pues? La palabra está cerca de tien tus labios y en tu corazónes decirla palabra de la fe que proclamamos. 9 Porquesi confiesas con tus labios que Jesús es el Señory crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertosserás salvo. 10 Pues creerlo con el corazón conduce a justicia, y confesarlo con los labios conduce a salvación. Dios en verdad te ama y te ha declarado cuál es el camino y la manera de llegar a su reino.

¿El Espíritu de Pablo salió del cuerpo y fue al cielo?

Es útil, al analizar este tematener en consideración la enseñanza bíblica sobre la naturaleza humana. La idea de que los seres humanos están formados por dos entidades, alma/espíritu y un cuerpo físico, y que éstas pueden existir separadas la una de la otra (usualmente llamada dualismo), es ajena al pensamiento bíblico. El análisis contextual y lingüístico del pasaje en cuestión, serviría como base de una excepción a esta enseñanza bíblica. 
Resultado de imagen de El Espíritu de Pablo salió del cuerpo y fue al cielo?Veamos, Pablo escribió: Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. ” (2 Corintios 12:2-4).

1. Consideraciones contextuales: El tema de este pasaje ya está claramente introducido en el versículo 1, a saber, visiones y revelaciones. Él conoce a un hombre (Pablo mismo) que fue arrebatado al cielo. La duda notable es que, o fue su espíritu el arrebatado al paraíso o bien el hombre mismo. Pablo está declarando, simplemente, que no tiene un claro entendimiento de la naturaleza de su experiencia sobrenatural.
2Fuera de/aparte del cuerpo: Este lenguaje ha conducido a algunos a concluir que Pablo creía que el espíritu puede dejar el cuerpo por un período de tiempo. La primera frase, “en el cuerpo”, no es problemática, puesto que simplemente significa que él no estaba seguro de que durante su visión o revelación hubiera sido corporalmente tomado o arrebatado al cielo, o sea, si él estuvo de hecho allí. La otra opción que presenta es que él pudo haber estado allí, no en su actual cuerpo físico, sino fuera/aparte del cuerpo.
Nosotros no deberíamos introducir en la discusión el término “espíritu”, porque Pablo no lo usa aquí. La frase “fuera del cuerpo” es empleada solamente una vez más por Pablo en 1 Corintios 6:18, en el contexto de su discusión sobre la naturaleza de la fornicación: “Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. ¡Ojo!, Pablo no está diciendo que los pecados sean cometidos por una entidad incorpórea que reside dentro del cuerpo. ¡No!, el cuerpo está siempre involucrado en nuestros pecados. El argumento de Pablo es que hay pecados en los que el cuerpo no está tan involucrado en la transgresión en la misma medida que lo está en el caso de la fornicación.
“Fuera del cuerpo” no significa sin el cuerpo, sino una condición en la cual el cuerpo no está tan involucrado como en otros casos.
Pablo está diciendo en 2 Corintios 12 que él no está seguro de que durante su experiencia sobrenatural fuera tomado físicamente al cielo o tuviera una experiencia espiritual o una visión, durante la cual el cuerpo no estuvo tan involucrado como debería haberlo estado si él hubiese sido arrebatado físicamente al paraíso. Por lo tanto, su experiencia pudo no haber estado conectada a una traslación física al cielo; él pudo haber tenido solo, como experiencia, una visión.
3. Antecedentes bíblicos: Nuestra comprensión del pasaje está confirmada por el examen del ministerio de otros profetas, quienes tuvieron experiencias similares a la de Pablo. Felipe bautizó a un Etíope, y entonces “el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y el eunuco no lo vio más” (Hechos 8:39). Claramente, el Espíritu puede transportar físicamente a un profeta a otro lugar. También algunas veces, los profetas fueron tomados o arrebatados en visión a un lugar específico al recibir una revelación de Dios. Ezequiel dice que el Espíritu, Aquella figura extendió la mano y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el espíritu me alzó entre el cielo y la tierra y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. ”(Ezequiel 8:3). Él no fue físicamente allí, sino solamente en visión (ver Ezequiel 11:24). Pablo declara que no tiene la certeza de que esto fuera lo que le sucedió a él.
Por lo tanto, la respuesta es “no”.

Ser libre es más fácil de lo que crees

“Pues todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo”.
Romanos 10:13 (Nueva Versión Internacional).
Muy poca gente alcanza a comprender correctamente la dimensión del sacrificio de Jesús en la Cruz. Y al no comprenderlo adecuadamente, pierden los beneficios de la salvación y libertad en Cristo. He aquí algunas verdades acerca del sacrificio de Cristo en la Cruz:
1.- Jesús hizo Su sacrificio por todo aquel que crea en Él. “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Juan 3:16 (Nueva Versión Internacional). Esto quiere decir que solo hace falta creer en Jesús para tener salvación. No es necesario ser una persona con una larga carrera religiosa, haber tenido una buena comunicación con Dios de niño, tampoco haber asistido alguna vez a cualquier iglesia, incluso no es un requisito ser buena o mala persona; solo hay que creer en Jesús y confesarle a Él nuestros pecados para ser salvos y tener vida eterna. No hay necesidad de intermediarios humanos o muertos para tener acceso a los beneficios de la Cruz, ahora Jesús es el único intermediario.
Imagen relacionada2.- No hay pecado demasiado grande para Dios. “Vengan, pongamos las cosas en claro — dice el Señor —. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!” Isaías 1:18 (Nueva Versión Internacional). Mucha gente se desanima en la búsqueda de la salvación por pensar que su pecado es demasiado grande, o que la culpa que arrastra jamás le dejará vivir feliz. Lo cual es solamente un engaño de las tinieblas, porque Jesús se entregó por todos los pecados de todos los hombres y de todos los tiempos. Sin importar qué o cuántos pecados hayamos cometido o qué culpas estemos cargando, todo lo que hace falta es creer en Jesús para ser perdonados de nuestros pecados y libres de toda culpa.
3.- En Jesús lo imposible es posible. “— Para los hombres es imposible — aclaró Jesús, mirándolos fijamente —, mas para Dios todo es posible.” Mateo 19:26 (Nueva Versión Internacional). Dos de los problemas más comunes de la sociedad actual son el alcoholismo y la drogadicción. Problemas que han sido dictaminados como enfermedades incurables por la Organización Mundial de la Salud, pero Jesús, día a día, hace que más hombres y mujeres sean libres de este tipo de cadenas. Jesús sana a diario todo tipo de enfermedades, y el único precio que tenía que ser pagado, Él ya lo pagó en la Cruz. Y la parte que le toca a aquél que lo busque para ser sano es creer en Él de todo corazón.
4.- Jesús sana toda herida. “Sobre él recayó el castigo, el precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.” Isaías 53:5 (Nueva Versión Internacional). Sin importar de qué manera hayamos sido lastimados, todo aquel que busca a Jesús para ser salvo recibe un nuevo corazón. Con el cual podrá perdonar a aquellos que le hicieron daño para encontrar finalmente paz y reposo.
 5.- Nunca es tarde para entregar nuestra vida a Jesús. “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes — afirma el SEÑOR —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11 (Nueva Versión Internacional). Sin importar qué edad tengamos o cuántas oportunidades hemos desperdiciado, si disponemos nuestro corazón hacia Él, Jesús nos dará lo que tanto anhelamos. 
Si hoy has tenido un mejor entendimiento de la Cruz y deseas ser libre, haz esta oración de fe:
“Dios, perdona mis pecados. Limpia mi corazón. Reconozco que Jesús es el Hijo de Dios, que pagó por todos mis pecados, que sufrió mis dolores, que pagó el precio de mi paz, y que por Su llaga he sido curado. Señor Jesús, límpiame con tu sangre preciosa, entra en mi corazón y sé el Señor de mi vida. Y envía a tu Espíritu Santo para que sea mi guía y me llene de poder para hacer tu perfecta voluntad, en el nombre de Cristo Jesús, Amén”.
Si has sido valiente y escogiste un nuevo comienzo, felicidades por la mejor decisión que has hecho en tu vida. Busca una congregación cristiana donde usen la Biblia como base y reconozcan la existencia del Espíritu Santo y Sus manifestaciones.

domingo, 17 de noviembre de 2019

¿Qué significa la omnisciencia de Dios?

Resultado de imagen de ¿Qué significa que Dios es omnisciente?La omnisciencia es definida como “el estado de tener un conocimiento total, la cualidad de saberlo todo.” Para que Dios sea soberano sobre Su creación de todas las cosas, ya sean visibles o invisibles, Él tiene que ser omnisciente. Y su omnisciencia no se limita a una sola persona en la Deidad, – el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son todos omniscientes por naturaleza.

Dios lo sabe todo (1 Juan 3:20). Él conoce no solo los más mínimos detalles de nuestra vida, sino los de todos los que están a nuestro alrededor, pues Él menciona que hasta sabe cuando cae un pajarillo o cuando perdemos uno solo de nuestros cabellos (Mateo 10:29-30). No solo sabe Dios todo lo que ocurrirá hasta el final de la misma historia (Isaías 46:9-10), sino que también conoce nuestros propios pensamientos, aún antes de que hablemos (Salmo 139:4). Él conoce nuestro corazón y aun nos vio antes de nacer dentro del vientre materno (Salmo 139:1-3). Salomón expresa perfectamente esta verdad cuando dice, “…porque solo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres” (1 Reyes 8:39).

A pesar de la condescendencia del Hijo de Dios para despojarse de Sí mismo y asumir la forma de siervo (Filipenses 2:7), Su omnisciencia es claramente apreciada en los escritos del Nuevo Testamento. La primera oración de los apóstoles en Hechos 1:24 dice, “Tú, Señor, que conoces los corazones de todos..”, lo que implica la omnisciencia de Jesús, la cual es necesaria si Él ha de ser capaz de recibir peticiones e interceder por nosotros a la diestra de Dios. 


En el mundo la omnisciencia de Jesús está igualmente clarificada. En muchos relatos del Evangelio, se nos dice que Él conocía los pensamientos de su audiencia (Mateo 9:412:25Marcos 2:6-8Lucas 6:8). Él sabía la vida de la gente aún antes de conocerla. Cuando se encontró con la mujer que sacaba agua del pozo en Sicar, Él le dijo, “Porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido.” (Juan 4:18). También les dijo a sus discípulos que Su amigo Lázaro había muerto, aunque Él se encontraba a más de 40 kilómetros de distancia de la casa de Lázaro (Juan 11:11-15). Él les dijo a sus discípulos que fueran e hicieran los preparativos para la Cena de Pascua, describiendo a la persona que iban a encontrar y a quien habían de seguir (Marcos 14:13-15). Quizá lo mejor de todo, es que Él conocía a Natanael, aún antes de haberlo encontrado, porque Él conocía su corazón (Juan 1:47-48).

Cristo es el faro que alumbra mi vida

faro en la montaña"Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas,

sino que tendrá la luz de la vida". Juan 8;12


Un faro es una torre de señalización luminosa situada en un litoral marítimo, que sirve como referencia y aviso costero para los navegantes en aguas profundas, principalmente en las horas oscuras de la noche. El faro, tiene en la cima una lámpara muy potente que sirve como guía. 

Los cristianos genuinos, a través del bregar por este mundo, hemos percibido que la luz de Cristo ha estado siempre alumbrando nuestras vidas en nuestras noches más oscuras, y ha guiado nuestra embarcación en las tormentas más devastadoras que hayamos afrontado en esta vida.

¿Habría naufragado usted si no fuese por la firmeza de este faro (Cristo), o quizá usted considera que su fortaleza de espíritu es suficiente para haber permanecido en los caminos del Señor?


Los creyentes que llevamos muchos años en la viña del Señor, arribamos a un cúmulo de experiencias, y hemos visto con nuestros ojos a muchos flaquear en la fe, traicionar a Cristo y naufragar en su relación personal con Dios.
Debemos reconocer que si no hubiera sido por Cristo (Faro Divino), nosotros también hubiéramos desistido de la fe cristiana, y es muy probable que estuviéramos alejados de Dios, tanto como no lograríamos imaginarGloria sea dada a Dios por este faro que nos ha alumbrado y que nos dice:
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos. (Juan 10:27-30).

Por encima de las probabilidades

Las probabilidades son una especie de medición numérica que nos dice en qué medida es posible que un evento ocurra. Nos fijamos mucho en las probabilidades de respuestas o cosas que esperamos que sucedan normalmente, o en lo que dicen los demás acerca de lo que esperamos que ocurra, en lo que puede influir o hacer que sea posible o no, y por diversas razones, cuando estamos esperando algo que hemos pedido a Dios, en nuestra espera, acostumbramos a tener en cuenta las probabilidades de que nos responda o de que pueda hacer algo; es decir, a veces, sin ser nuestra intención, terminamos midiendo la capacidad de Dios para ayudarnos a salir de nuestra dificultad.
Imagen relacionadaEstar en medio de circunstancias complicadas nos hace ver el grado de dificultad que tiene salir de ellas. Escuchamos opiniones de personas que no lo han podido hacer o que no han recibido lo que esperaban y nuestras probabilidades parecen disminuir, porque comparamos nuestra situación con la de las otras personas, sin considerar que nuestras probabilidades no son nada similares a las de ellos; porque el hecho de poder contar con la ayuda de Dios las aumenta a un 100% porque para Dios no hay nada imposible Lucas 1:37 (NVI).
Solemos sacar conclusiones según como veamos la situación, es decir, si a nuestro parecer todo es complicado y de difícil solución, creemos que el resultado no podrá ser nada favorable; o sea, medimos la situación según se vea el panorama y nuestras “probabilidades”, y si resulta que son muy escasas, valoramos en demasía todo lo que pasa a nuestro alrededor y terminamos por pensar que no hay solución. Lo cual es una actitud negativa.
Ahora bien, hay que considerar que, es difícil mantener una actitud positiva cuando se pasa por un problema o dificultad, porque todo parece muy complicado, porque por momentos parece que no hay salida para ese problema. Todo lo vemos difícil y perdemos la esperanza de lograr hacer algo al respecto; nos encerramos tanto en nosotros mismos y en lo que podemos ver, que olvidamos que Dios actúa muy por encima de las probabilidades.
Porque para Dios no existen las probabilidades; para alguien que Le fue fácil crear todo un mundo en 6 "días" es fácil solucionar cualquier situación. Por imposible que parezca, por más obstáculos que se presenten, su capacidad es ilimitada, no puede medirse con nada, ni se puede comparar con lo que pasa alrededor o basarse en ello.
Las probabilidades que hoy tienes pueden ser escasas o incluso nulas, pero a pesar de ello puedes estar seguro de que para Dios nada es imposible. Aunque para muchos no haya solución cuando todo parece negativo y desalentador, cuando ya casi todo está dicho, está una última palabra, la de Dios, ¡y ésta siempre está por encima de las probabilidades!

Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad, ¿hay algo imposible para mí? Jeremías 32:27 (NVI)

jueves, 14 de noviembre de 2019

¿Cuál es el punto de vista Cristiano acerca del suicidio?

La Biblia menciona a seis personas que cometieron suicidio: Abimelec (Jueces 9:54), Saúl (1ª Samuel 31:4), el escudero de Saúl (1 Samuel 31:4-6), Ahitofel (2ª Samuel 17:23), Zimri (1ª Reyes 16:18), y Judas (Mateo 27:5). Cinco de ellos fueron hombres crueles, malvados, pecadores (no se dice lo suficiente acerca del portador de la armadura de Saúl para juzgar su carácter). Algunos también consideran a Sansón como un caso de suicidio (Jueces 16:26-31), pero el objetivo de Sansón era matar a los filisteos, no a sí mismo. 

Resultado de imagen de ¿Cuál es el punto de vista Cristiano acerca del suicidio?La Biblia considera que el suicidio es igual al asesinato. Eso es lo que es – asesinarse uno mismo. Pero es Dios quien decide cuándo y cómo va a morir una persona.
Mas según la biblia, el suicidio no es lo que determina si una persona logra entrar al cielo. Si una persona no salva se suicida, no ha hecho nada más que "acelerar" su viaje al infierno. Sin embargo, esa persona que se suicidó estará en el infierno por rechazar la salvación a través de Cristo, no porque se suicidó. 


Ahora bien, ¿qué dice la biblia de un cristiano que comete suicidio? Como iglesia, creemos que no es nada seguro, sino todo lo contrario, que un cristiano que cometa suicidio pierda la salvación y vaya al infierno. La Biblia enseña que desde el momento en que una persona cree en Cristo verdaderamente, está eternamente segura (Juan 3:16). De acuerdo con la Biblia, los cristianos saben que poseen vida eterna, más allá de cualquier duda, sin importar lo que suceda. "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" (1ª Juan 5:13). 

¡Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios! "Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 8:38-39). Si "ninguna cosa creada" puede separar a un cristiano del amor de Dios, y dado que un cristiano que comete suicidio es una "cosa creada", entonces ni siquiera el suicidio puede separarlo del amor de Dios. Jesús murió por todos nuestros pecados, y si un verdadero cristiano, en un tiempo de ataque espiritual y debilidad, comete suicidio, ese sería un pecado cubierto por la sangre de Cristo.

Ahora bien, el suicidio sigue siendo un pecado grave contra Dios. De acuerdo con la Biblia, el suicidio es asesinato; siempre está mal. Habría serias dudas acerca de la autenticidad de la fe de cualquiera que clama ser cristiano y sin embargo comete suicidio. No hay ninguna circunstancia que pueda justificar a alguien, especialmente a un cristiano, que se quite la vida. Los cristianos son llamados a vivir sus vidas para Dios, y la decisión de cuándo morir es de Dios y solamente de Dios. 

Aparte de otras consideraciones, y aunque no describe el suicidio, el versículo bíblico de 1ª Corintios 3:15, es probablemente, una buena descripción de lo que le sucede a un cristiano que comete suicidio: "Él mismo será salvo, pero como quien pasa por el fuego."