martes, 23 de junio de 2015

El Sentido del Humor

El de corazón contento tiene un banquete continuo.” Proverbios 15:15b
Todo botiquín de primeros auxilios debería incluir una dosis de humor. Porque el sentido del humor reduce los problemas de las personas, a su proporción apropiada.
El sentido del humor es prueba de cordura.
El humor auténtico siempre es benigno y agradable.
Señala las debilidades de la humanidad sin despreciar ni herir.
El buen humor puede ayudarte a pasar por alto lo indeseable, a tolerar lo desagradable,
a soportar lo inesperado y a sonreír ante lo insoportable.

Una magnífica persona es aquella capaz de reírse de sí misma delante de otros, y disfrutar tanto como ellos.
Si el mundo se ríe de ti, ríete tú de él: es tan ridículo como tú.
Al hombre se le dio la imaginación para que pudiera compensar lo que no es, y el sentido del humor para que se consuele por lo que es.
El buen humor sana el alma, el mal humor la envenena.
El hombre que tiene sentido del humor no inventa chistes sobre la vida; sencillamente, reconoce los que hay en ella.
“El corazón alegre constituye buen remedio.”
Proverbios 17:22.

Dar gracias… ¿por todo?

Muchos de los mandamientos divinos parecen totalmente razonables, por ejemplo: no adulterar, no tener ídolos o no matar. Pero el Señor dio también otros, aparentemente poco, o menos lógicos. Veamos por qué Él nos llama a la, aparentemente imposible, tarea de dar gracias en todo.
Niños-dando-gracias-a-Dios-3La Biblia enseña que dar gracias debe ser un estilo de vida, no un simple hecho circunstancial. Filipenses 4:6,7 “No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.”
No siempre nos sentimos agradecidos, particularmente cuando enfrentamos circunstancias dolorosas o cuando nuestra fe es probada. En realidad, expresar gratitud por las malas noticias no parece lógico.
Sin embargo, nuestra limitada lógica no puede competir con el superior conocimiento de Dios en cuanto a lo que es mejor para Sus hijos. Por consiguiente, y obedeciendo a su criterio, tendremos una vida cristiana victoriosa, si decidimos dar gracias a Dios por todo lo que Él permite que se cruce en nuestro camino.

Ve y bebe

“¿Alguien tiene sed? Venga y beba, ¡aunque no tenga dinero! Vengan, tomen vino o leche, ¡es todo gratis! ¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien? Escúchenme, y comerán lo que es bueno; disfrutarán de la mejor comida. Vengan a mí con los oídos bien abiertos. Escuchen, y encontrarán vida.”
Isaías 55:1-3 (Nueva Traducción Viviente).
Tengo la fortuna de trabajar cerca de la Iglesia a la que asisto, lo cual me facilita ir cada mañana a ese santo lugar. Estando allí descubrí que todo aquel que busca a DIOS en Su casa, obtiene mucho más de lo que fue a buscar. Aquel que va buscando aligerar su carga financiera, puede que en ese preciso momento no obtenga los billetes que necesita, pero su cuenta bancaria celestial se llena de lo eterno, quedando relegada a segundo plano, cualquier deuda económica. La persona que se siente oprimida por cargas o enfermedades, al buscar a DIOS puede sentir que las cargas son quitadas de ella o son aligeradas en el río del Espíritu de DIOS. Aquella persona que tiene un gran dolor en el corazón, siente embriagarse de DIOS al entonar esa canción que solo le pertenece a ella y al Eterno; al hacerlo desaparece la aflicción de lo temporal.
Los afanes de esta vida pueden, en ocasiones, mermar la visión eterna de DIOS hacia Sus hijos, pero estando en Su casa o al entrar en Su presencia, toda neblina en el corazón del creyente es disipada. Estando en la presencia de DIOS suceden acontecimientos poderosos, pues en la alabanza al Señor hay victoria (2 Crónicas 20:22-23). Él quita cargas y problemas a los suyos al alabarle, y si todos ellos no desaparecen al instante, se volverán pequeños ante la majestad de DIOS.

Aunque un amigo te haya fallado

AUNQUE UN AMIGO TE HAYA FALLADO, NO TE CIERRES A LA POSIBILIDAD DE CONOCER NUEVA GENTE.

Es muy triste y lamentable que alguien, a quien considerabas tu amigo, te decepcione de la peor manera. ¡Qué sorpresa tan grande cuando descubres que lo que pensabas que era esa persona, solo era un espejismo! Y hoy, cuando lo ves tal cual es realmente, sin máscaras ni maquillaje, solo sientes un profundo dolor causado por la traición y la desilusión.
Aunque Jesús sabía que Judas lo traicionaría, no fue óbice para que en su corazón, Él sintiera angustia, dolor y pesar. De la misma manera debió sentirse cuando Pedro lo negó en tres ocasiones, o ante la incredulidad de Tomás cuando no creyó ante Él, su anuncio de que había resucitado. Habían caminado y estado con Jesús y sin embargo, no lo conocían totalmente. La amistad no había sido suficiente, y en aquel momento sintieron temor e incredulidad, y se dejaron llevar por ella.
A veces tenemos en nuestra lista, supuestos amigos que si no ven, no creen. Que prometen que estarán contigo y cuando llega el momento se esconden, abandonan, huyen o desaparecen. Olvidan sus promesas, faltan a su integridad.
El tipo de dolor que se siente es parte de la vida. En el mundo siempre habrá personas así, pero no las odies; mejor eleva una plegaria a Dios por ellos y aunque sea difícil, deséales lo mejor. Porque si decides desear lo peor para ellos, solamente lograrás atraer a tu vida la negatividad, y los sentimientos de odio y rencor que destruyen el alma. ¡Tranquilo!, la vida es un boomerang y lo que siembres, un día lo recogerás.

Brillando en la Oscuridad

¿Alguna vez has ido a una tienda de joyas y has pedido ver los anillos de diamantes? ¿Qué es lo primero que el joyero hace? Él no saca primero el anillo de diamantes ... saca un trozo de terciopelo negro. ¿Por qué crees hace esto?  -Bueno, me alegra que lo preguntes. Lo hace porque sabe que el diamante brilla mejor con un fondo oscuro.

La Biblia dice en Mateo 5:16: " Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.."
Hoy el mundo está muy oscuro y se está poniendo más oscuro cada día que pasa. El aborto, la corrupción, crisis económicas, terrorismo, tiroteos en las escuelas, hasta en algunos países los cristianos son asesinados simplemente, por hacer lo que Dios los llamó a hacer. 

Jesús nos dejó escrito muchas cosas que veríamos en este mundo antes de que Él regrese. 

En Mateo 24:33 
leemos: 
 ".... Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a la puertas... "
- Sí, creo que Jesús viene pronto! Este es el momento de brillar más que nunca .. ser brillantes como cristianos, brillantes en el matrimonio, en la familia, en la amistad, brillantes en todo, pues ya tenemos como telón de fondo la oscuridad del mundo .

Jesús dijo en Juan 14:1:
 " No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí"
El viejo himno-consagración "Dejar que otros vean a Jesús reflejado en Ti" dice esto en la segunda estrofa, "Tu vida es un libro delante de sus ojos, ojos que lo están leyendo de cabo a rabo, deja que todos vean a Jesús reflejado en ti".
Al igual que el anillo de diamantes, debes ser hoy la luz que Dios ha diseñado para brillar en este mundo de oscuridad. Brilla, mi amigo, ¡brilla!
 

 

lunes, 22 de junio de 2015

Gracia y perdón suficientes

“A diferencia de los otros sumos sacerdotes, él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo.”
Hebreos 7:27 (Nueva Versión Internacional).
En Levítico capítulo 16 se describe la ceremonia del día del perdón. Lo que el pueblo judío llama “Yom Kippur”. Esta ceremonia se realizaba una vez al año y en ella, todo el pueblo confesaba los pecados que había cometido en el año que había transcurrido y eran perdonados. Los pecados del pueblo eran confesados sobre un chivo expiatorio que era enviado al desierto, lejos, y en ese momento el pecado era disipado ante los ojos de DIOS. Y según la tradición judía, los nombres de aquellos que eran perdonados se incluían un año más por el SEÑOR en el libro de la vida. No obstante, esos sacrificios no acababan con el pecado de ellos porque año tras año debían volver a hacer lo mismo. Fue en parte por eso, que DIOS lo hizo. Él envío a Jesucristo a la humanidad para ofrecer el perdón de pecados definitivo, razón principal, a todo aquel que crea en Él.
A diferencia de los sacrificios de animales que no satisfacían la justicia de DIOS, Jesucristo se entregó a sí mismo para lavar la culpa y maldad de toda la humanidad y salvar a aquellos que crean en Él. Jesús es DIOS mismo, y hecho hombre, con Su sangre, compró la expiación y plenitud de todo el que crea en Él. Borró la mancha del pecado de los suyos y no existe necesidad de ningún otro sacrificio, solo creerle.
Si tú has aceptado a Jesús como Señor y Salvador, nadie puede condenarte por tus pecados. El enemigo no tiene potestad para echarte en cara tus pecados, porque él fue derrotado en la cruz. Jamás te condenes por algo que DIOS ya perdonó y olvidó. Por el contrario, vístete a diario de la justicia que Jesús te ha regalado por medio de Su sacrificio (Romanos 5:17).
Si has sido perdonado por DIOS, nadie puede deshacer lo que Él ha hecho. (Isaías 43:13).

En Cristo se recibe el perdón y gracia suficientes. Él es la fiesta del perdón. Valóralo.

El Plan de Dios tras nuestras Adversidades

¡No es fácil entender la adversidad pero Dios siempre tiene un plan!
"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados". Romanos 8:28
Seguramente más de una vez te has preguntado "¿por qué me tocan vivir tantas adversidades?" 
 Es una pregunta difícil de responder, y la mayoría de las veces nadie nos puede ayudar con una respuesta medianamente acertada. Comparemos la manera en que Dios usa nuestras adversidades con un hombre paseando un perro. Si el perro enreda su correa alrededor de un poste y trata de seguir caminando hacia adelante, no lo logrará, porque la correa tirará de él hacia atrás. Tanto el perro como el dueño buscan el mismo objetivo, que es moverse hacia adelante, pero el amo debe resistir al perro que tira de la misma correa y en la misma dirección pero su fuerza va en sentido opuesto. Y aunque el hombre comparte el mismo deseo que el animal, entiende mejor que éste, en qué dirección se debe ir, y entonces toma una acción opuesta a la de la voluntad del perro. Es, más o menos, el ejemplo de como El Señor usa nuestras adversidades.
A nadie le gusta ser corregido (tirado) por Dios, pero cuando comprendemos que hay un propósito superior tras cada adversidad, podemos pasar a través de ellas con esperanza, expectativa y firmeza porque sabemos que esas circunstancias son necesarias para nuestro bien.

No eres un accidente

Yo soy tu Creador. Te cuidé aun antes de que nacieras. Isaías 44:2 (PAR)
Dios no juega a los dados.
No eres un accidente.
Tu nacimiento no fue un error o infortunio, tu vida no es una casualidad de la naturaleza. Tus padres no te planificaron; Dios lo hizo. A Él no le sorprendió tu nacimiento, es más, lo estaba esperando.
Mucho antes de que fueras concebido por tus papás, fuiste diseñado en la mente de Dios. Él pensó en ti primero. No es a causa del destino, ni de la casualidad, ni de la suerte, ni tampoco es una coincidencia que en este mismo instante estés respirando. ¡Tienes vida porque Dios quiso crearte! La Biblia dice: “El Señor cumplirá en mí su propósito”.
Dios diseñó cada característica de tu cuerpo. Eligió tu raza a propósito, el color de tu piel, tu cabello y cualquier otro detalle. Hizo tu cuerpo a la medida, tal y como Él lo quería. 


También dispuso todos los talentos naturales que posees y la singularidad de tu personalidad. La Biblia dice: “Me conoces por dentro y por fuera. Conoces cada hueso de mi cuerpo; sabes cómo fui hecho, parte por parte, cómo fui esculpido”.
Puesto que Dios te hizo con un propósito, también decidió cuándo habías de nacer y cuánto has de vivir. Él pensó de antemano en los días de tu vida, escogió tu momento exacto de nacer y de morir. La Biblia afirma: “Tú viste cuando mi cuerpo fue cobrando forma en las profundidades de la tierra; ¡aún cuánto tiempo viviría! ¡Lo habías anotado en tu libro!”.

Dios planificó también tu lugar de nacimiento y dónde vivirías para su propósito. Tu raza y nacionalidad no son un accidente. Dios no dejó nada al azar. Todo lo planificó para su propósito. “De un solo hombre hizo él todas las naciones, para que vivan en toda la tierra; y les ha enseñado el tiempo y el lugar en que debes vivir”. Nada en tu vida es arbitrario. Todo tiene un propósito.
Aún más impresionante es el hecho de que Dios decidió cómo nacerías. Planeó crearte con las circunstancias particulares de tu nacimiento, y quiénes serían tus padres. Daba igual si tus padres eran buenos, malos o indiferentes. Él sabía que a través de esas dos personas poseías la hechura genética exacta y necesaria para crearte a “ti” a la medida, tal y como Él pensaba. Ellos tenían el ADN que Dios quería para crearte.
Espiritualmente, aunque haya padres ilegítimos, no hay hijos ilegítimos. Los hijos no son planeados por sus padres, sino por Dios. El propósito divino tuvo en cuenta el fallo humano, inclusive el pecado.
Dios nunca hace nada por casualidad ni tampoco comete errores. Él tiene un propósito para cada cosa que crea. Todo, animales y plantas, fue pensado por Dios; incluso cada persona fue creada con un propósito en mente.
Y el motivo de Dios para crearte, y crearnos, fue su amor. La Biblia destaca: “Mucho antes de la fundación del mundo, Él estaba pensando en nosotros, y se había predispuesto para que fuésemos el enfoque de su amor”.


Dios pensó en ti antes de crear el mundo. En efecto, ¡por eso mismo lo hizo! Dios creó el medio ambiente de este planeta para que pudiéramos vivir en él. Somos el centro de su amor y lo más valioso de todo lo creado. “Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros y mejores frutos de su creación”. ¡Así es como Dios te ama y te aprecia! 

Dios no hace las cosas al azar; todo lo pensó con gran precisión. Cuanto más sepan del universo los físicos, los biólogos y los demás científicos, mejor entenderemos que todo fue creado específicamente para nuestra existencia, con los requisitos exactos para que fuera posible la vida humana.

Un Regalo de Dios

Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él. Colosenses 2:6
La vida de fe está representada por una acepción, el acto de aceptar la gracia de Dios, que implica todo lo contrario a ser acreedores de un mérito. Se trata simplemente, de la aceptación de un regalo. Como la tierra recibe el agua bajo la lluvia, como el mar recibe las corrientes, o como la noche recibe la luz de las estrellas, por lo que, sin dar nada, nos hacemos partícipes libremente, de la gracia de Dios. 
No somos santos por naturaleza, como tampoco los pozos por donde pasan las corrientes son por naturaleza; estos no son más que cisternas en las que fluye el agua viva, y nosotros somos como recipientes vacíos en los que Dios derrama su salvación. La idea de recibir implica el sentimiento de sentirse realizado por la realidad de la materia; no se puede recibir una sombra, recibimos lo que es importante en la vida de fe, Cristo, que se hace real para nosotros. 
Mientras estamos sin fe, Jesús es un solo un nombre para nosotros, una persona que vivió hace mucho tiempo; hace mucho tiempo que su vida es solo una historia, pero para nosotros, ahora, por un acto de fe, Jesús se convierte en una persona real en nuestro corazón. Pero recibir también significa agarrar o tomar posesión de... Lo que recibo se convierte en mio. Cuando recibo a Jesús, se convierte en mi Salvador, así que ni la vida ni la muerte podrán apartarme de Él. Todo se trata de recibir a Cristo tomándolo como un don gratuito de Dios, dejándolo entrar en nuestro corazón y apropiándonos de su vida como si fuera nuestra.