domingo, 25 de noviembre de 2012

No salió el sol - Reflexiones con Vídeo


Aunque sientas que las fuerzas no te dan,
que te sientas sin ánimo,
trata de ver su rostro en la mañana,
escucha sus palabras que te alientan
y recibirás su Amor,
es tu mejor amigo y nunca te deja solo,
nunca falla.
Ayer no salió el sol, las nubes lo escondieron 
Y en mi corazón el frío se sintió. 
Hoy al despertar, tu ausencia la noté 
El día ya se acaba y si no estás no sé que hacer. 
A veces pienso que te escondes cuando más te necesito. 

Déjame ver tu rostro en la mañana 
Es como medicina que a mis huesos da calor 
Déjame oír tu dulce voz temprano 
Palabras que me alientan y me muestran tu amor. 
No me dejes ni un momento del día 
Necesito tu calor, tu compañía. 

Si Tú no estás aquí las noches se hacen largas 
Mi necesidad crece más por ti 
Sé que mostrarás tu rostro una vez más 
Vivo cada día preguntando si hoy será. 
A veces pienso que te escondes cuando más te necesito.
//Déjame ver tu rostro en la mañana 
Es como medicina que a mis huesos da calor 
Déjame oír tu dulce voz temprano 
Palabras que me alientan y me muestran tu amor.//
No me dejes ni un momento del día 
Necesito tu calor, tu compañía. 

Una visita especial - Motivación, reflexión

 Ruth miró en su buzón del correo, sólo había una carta. La tomó y antes de abrirla notó que no tenía sello, solamente su nombre y dirección.

Querida Ruth:

Estaré en tu vecindario el sábado por la tarde y pasaré a visitarte por la noche. Con amor, Jesús.

Sus manos temblaban, no podía creer lo que había leído.

¿Por qué querría venir a visitarme el Señor? No soy nadie especial, no tengo nada que ofrecerle...

En ese momento Ruth recordó el vacío reinante en los estantes de su cocina.

No tengo nada para ofrecerle. Tendré que conseguir algo para la cena.

Buscó en la cartera y dejó caer el contenido sobre la mesa: Diez euros y cuarenta céntimos. Compraré algo de pan y alguna otra cosa…

Se puso un abrigo y se apresuró a salir.

Un kilo de pollo, medio de pan y un litro de leche...

De camino a casa, Ruth escuchó una voz:

¿Señora, señora....nos puede ayudar?

Ruth estaba tan absorta pensando en la cena, que no pudo ver a las personas que le llamaban.

Era una pareja; se les veía muy mal, sucios, harapientos.

Mire señora, no tengo empleo, mi mujer y yo hemos estado viviendo en la calle, desde hace tiempo, tenemos mucha hambre y frío, no tenemos nada, podría usted ayudarnos....

Ruth les miró con más detenimiento, estaban muy sucios y evidentemente desnutridos. En ese momento pensó que ellos podrían obtener algún empleo si realmente quisieran.

Señor, quisiera ayudarles, pero yo también soy una mujer muy pobre, tengo sólo un poco de pan y muy poca comida que está destinada a un importante huésped que vendrá a visitarme esta noche.

Está bien señora, entiendo, gracias de todos modos y perdone la molestia. El hombre puso su brazo sobre los hombros de su esposa y se fueron.

Al verles irse así, Ruth sintió un fuerte latido en su corazón y gritó: ¡Señor, Señor, espere!

La pareja se detuvo y vieron como Ruth corría hacia ellos. Por favor, acepten esta comida, ya se me ocurrirá algo para servir a mi invitado...Y le entregó la bolsa con los alimentos.

¡Gracias, señora, muchas gracias! ¡Si, gracias!, dijo la mujer temblando de frío.

Sin pensarlo, se quitó el abrigo y lo puso sobre los hombros de la mujer.

Sonriendo y llena de gozo por lo que había hecho, Ruth, volvió a su casa, sin nada en sus manos, tiritando de frío y con la alegría, por un lado de haber hecho el bien y por otro con la tristeza de no tener nada para la cena.

Antes de abrir la puerta se dio cuenta de que había otra carta, con las mismas características que la anterior, sin sello, ni remitente. Tomó el sobre y lo abrió:

Querida Ruth:

Gracias por la deliciosa cena y gracias también por el hermoso abrigo. Con amor, Jesús
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Jesús te dice:



“Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver".

Los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?
¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?
¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?"
Y el Rey les responderá: "Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo".”. Mateo 25: 35-40



Contrato con mi abogado - Jesucristo

CONTRATO CON MI ABOGADO

Señor Jesucristo:

Necesito tu ayuda  para defenderme. Las acusaciones en mi contra son graves y soy culpable de ellas. No tengo defensa ni excusas para justificar mi conducta. Me siento mal y estoy arrepentido por todo lo malo que he hecho.

Creo que derramaste tu sangre por mí para pagar mi deuda ante la ley de tu Padre. Entiendo que has tomado mi sentencia y que todo ya fue pagado con tu muerte.

Por medio de este acuerdo, te contrato como mi abogado invitándote a defenderme ante las acusaciones, justas, en mi contra. Te acepto como mi único intercesor y renuncio a cualquier otro en quien haya confiado en el pasado. 

No puedo pagarte por tus servicios; estoy sin recursos. Lo mejor que puedo hacer no es suficiente. Lo único que ofrezco es confianza y fe en ti. Además te entrego mi vida para servirte.

Voy a necesitar de tus servicios continuamente durante el curso de mi vida, ya que seguiré luchando con el pecado hasta el día de mi muerte.

Atentamente,
M.G.L.

Perlas Del Éxito - Reflexiones

El carácter es para el hombre lo que el carbón al acero. –Napoleón Hill
El gran uso de la vida es invertirla en algo que trascienda. –William James
El castigo del mentiroso no consiste, en absoluto, en que no sea creído, sino en que él no puede creer a nadie más. –George Bernard Shaw
El fracaso es la oportunidad de comenzar de nuevo, pero más inteligentemente. –Henry Ford
El nuestro es un mundo en el que la gente no sabe lo que quiere y está dispuesta a superar todo tipo de obstáculos para conseguirlo. –Don Marquis
Creamos en nosotros mismos y llegará el día en que los demás no tendrán otra alternativa que creer con nosotros. –Cynthia Kersey
La gema no puede ser pulida sin fricción. –Proverbio chino
¡Pedaleemos!  De manera áspera, si fuere necesario, o suave, si eso es lo que hace falta, ¡pero pedaleemos!  Pedaleemos sobre todos los obstáculos y ¡ganemos la carrera! –Charles Dickens
Seamos cuidadosos con el ambiente que escogemos porque nos forjará; seamos cuidadosos con los amigos que escogemos porque llegaremos a ser como ellos. –W. Clement Stone
Hago lo mejor que sé hacer, lo mismísimo mejor que puedo; y pretendo seguir haciéndolo hasta el final. Si al final todo sale bien, entonces lo que se dice en contra mía no habrá importado un comino. –Abraham Lincoln
Los que se consideran a sí mismos víctimas de sus circunstancias, siempre permanecerán como tales a menos que desarrollen una mayor visión para sus vidas. –Stedman Graham
La vida de todos está bajo el control de alguien… más nos vale que esté bajo el nuestro para que podamos dirigir nuestro destino. –Harry Tucker
La mayoría de los hombres afrentan el fracaso por su fallo, insistiendo en crear nuevos planes para reemplazar a aquellos que fallaron. –Napoleón Hill
El camino a la felicidad yace en dos sencillos principios: descubra lo que le interesa y hace bien y, una vez descubierto, póngale toda su alma, cada gramo de energía, ambición y habilidad natural que tenga. –John D. Rockefeller III
Siempre que nos sintamos doloridos o derrotados, es sólo porque insistimos en aferrarnos a lo que no funciona. Atrevámonos a soltar aquello y no perderemos nada excepto una idea que nos inflige castigo. –Guy Finley
Actuemos como si lo que hacemos marca la diferencia, porque lo hace. –William James
No le podemos enseñar nada a un hombre; sólo le podemos ayudar a descubrirse dentro de sí mismo. –Galileo Galilei
Formulemos y grabemos de manera indeleble en nuestra mente una fotografía mental de nosotros mismos triunfando.  Mantengamos esta imagen con tenacidad y nunca permitamos que se desvanezca.  ¡Nuestra mente intentará revelar esa imagen! –Dr. Norman Vincent Peale
El tamaño del futuro que experimentamos en la realidad estará determinado fundamentalmente por un factor: la gente con las que escogemos relacionarnos. Cuando invitamos a gente genuinamente comprometida con el crecimiento en cada aspecto de nuestra vida, nuestro propio potencial para el crecimiento se torna verdaderamente ilimitado. –Dan Sullivan
El médico del futuro no recetará medicamentos, sino que motivará a sus pacientes en el cuidado de la estructura humana, en la dieta, y en la causa y prevención de la enfermedad. –Thomas Alva Edison
Para poder hacer lo que realmente nos importa, necesitamos, antes que nada, saber lo que realmente nos importa. –Dr. Edward Hallowell
Somos hoy lo que nuestros pensamientos nos llevaron a ser; mañana seremos lo que nuestros pensamientos nos lleven a ser. –James Allen
Hay dos opciones primarias en la vida: aceptar las condiciones tal y como existen, o aceptar la responsabilidad de cambiarlas.–Denis Waitley
No podemos cambiar nada en la vida solamente con la intención, la que puede convertirse en una esperanza ocasional y aguada de que llegaremos al mañana. La intención sin acción es inútil.              –Caroline Myss
Si nuestra posición está en todos lados, nuestro impulso es cero. –Michael Korda
El éxito viene por tomar la iniciativa y darle seguimiento… perseverando… expresando elocuentemente la profundidad de nuestro amor.  ¿Qué simple acción pudiéramos llevar a cabo hoy para producir nuevo impulso hacia el éxito en nuestra vida? –Anthony Robbins
¡Nuestra autoimagen es nuestro patrón!  Cada pensamiento tiene visualizada una actividad. Cada actividad pertenece a un patrón.  Nos identificamos con nuestro patrón o pensamiento.  Nuestros patrones guían nuestra vida. –J G Gallimore
Un hombre envuelto en sí mismo hace un bulto muy pequeño. –Benjamín Franklin
Les entrego esta pequeña colección de interesantes proverbios contemporáneos, verdaderas perlas de la sabiduría humana, proveniente de mentes tan diversas como las de estadistas, políticos, empresarios, inventores, escritores, ministros, etc.  Una vez más queda comprobado que la genuina sabiduría jamás podrá estar reñida con los principios de la Biblia , ya que tienen una fuente común… Dios.  Espero que no sólo disfruten de estas joyitas sino que se pongan "manos a la obra" en ellas. Que Dios les bendiga

Hoy… Sé Quién Es Dios - Devocional - vídeo

Y sabréis que yo soy Dios, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Ezequiel 37:13.
En verdad así debe ser; quienes de entre los muertos reciban la vida, ciertamente reconocerán la mano del Eterno en semejante resurrección. Este es el mayor y más extraordinario cambio que un hombre puede experimentar: ser sacado de la tumba de la muerte espiritual para ser conducido a la luz de la vida y de la libertad. Nadie sino el Dios viviente, el Señor y Autor de la vida, puede hacer esto.
¡Ay de mí! ¡Cuán perfectamente me acuerdo de cuando estaba en el campo de los huesos secos, y estaba yo más seco todavía! ¡Bendito el día aquel en el que la gracia soberana y libre de Dios envió a su Hijo para que profetizara sobre mí! ¡Gloria a Dios por el despertar que su palabra produjo entre los huesos áridos! ¡Y más bendito aún aquel soplo celestial de los cuatro vientos que me dio la vida! Ahora conozco el Espíritu vivificador del Eterno. El Dios vivo que da vida. 
Mi vida nueva, con sus alegrías, tristezas y abatimientos, es para mí un testimonio vivo de que el Señor puede matar y dar vida. Sólo Él es Dios.
En Él se encierra todo lo grande, benigno y misericordioso; mi alma vivificada le adora como el gran Yo soy. ¡Sea toda la gloria para su santo nombre. Le alabaré todos los días de mi vida!
Señor, cuando estaba muerto me diste vida y ahora esa vida fluye con alegría. Gracias Dios. Amén.

sábado, 24 de noviembre de 2012

¡Vive comprometido! - Reflexiones

En 1939, un joven de veinticinco años de edad, llamado Jonas Salk, completó su adiestramiento en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. Desde niño soñaba con ser abogado pero, de alguna manera, entre su graduación de la secundaria y su entrada a la universidad, su interés cambió de las leyes de la tierra a las leyes de la naturaleza. De modo que decidió ser doctor.
Quizás el cambio se debió a que su madre le había desanimado sobre la carrera de abogado. Años más tarde comentó: "Mi madre creía que no sería un buen abogado probablemente porque nunca le pude ganar en una discusión".
Sus padres, trabajadores inmigrantes, se sentían orgullosos cuando se graduó como médico, pues él era la primera persona en la familia en recibir una educación.
Pero aunque escogió finalmente ser doctor, la verdadera pasión de Salk era la investigación. Le intrigaban las afirmaciones científicas contradictorias que hacían los profesores, lo que le impulsó a estudiar inmunología, incluyendo la investigación sobre la influencia.
Durante su segundo año en la escuela de medicina, se le presentó la oportunidad de pasar un año completo haciendo investigación y enseñando, y no la desaprovechó. Al final de ese año, recuerda, me dijeron que podía, si quería, buscar graduación en bioquímica, pero preferí quedarme en medicina.
Creo que esto fue debido a mi ambición original, o deseo, que era servir en algo a la humanidad, por así decirlo, en el sentido más amplio.
En 1947, Salk se convirtió en director del Laboratorio de Investigación de Virus en la Universidad de Pittsburg. Fue allí donde comenzó a investigar el virus de la polio. En aquellos días, la polio era una terrible enfermedad capaz de incapacitar a quien la padecía y que se cobraba miles de vidas cada año, siendo los niños las víctimas más frecuentes.
La epidemia de polio durante el verano de 1916 en Nueva York dejó 27.000 personas paralizadas mientras que otras 9.000 fallecieron. Después de ese año la epidemia se hizo algo tan común, que cada verano miles de personas escapaban de las grandes ciudades para tratar de proteger a sus hijos.
En la primera mitad del siglo XX la investigación viral todavía se encontraba en pañales. Pero en 1948, un equipo de científicos de la Universidad de Harvard descubrió la manera de producir en el laboratorio grandes cantidades de virus, lo que permitió que la investigación se hiciera más amplia. Sobre la base de aquellos hallazgos científicos y otros trabajos de vanguardia, Salk empezó a desarrollar una vacuna contra la polio.
Después de más de cuatro años de continuo trabajo, Salk y su equipo de la Universidad de Pittsburg lograron desarrollar una vacuna en 1952. Hicieron algunas pruebas preliminares con personas que habían contraído la polio y habían sobrevivido. Pero la verdadera prueba sería inyectar la vacuna, que contenía células inactivas de polio, en personas que no habían contraído la enfermedad.
Durante sus años de estudio, preparación e investigación, Salk había mostrado su dedicación ayudando a los demás. Sin embargo, una cosa es creer en algo que uno está haciendo y otra es comprometerse completamente con ese algo. En el verano de 1952, Jonas Salk inoculó con su vacuna a voluntarios saludables. Incluidos en ese grupo estaban él, su esposa y sus tres hijos. ¡Eso es compromiso!
El compromiso de Salk dio resultado. Las pruebas de la vacuna fueron exitosas y en 1955, él y su exmentor, el Dr. Thomas Francis, hicieron arreglos para vacunar a cuatro millones de niños. En 1955 se habían diagnosticado 28.985 casos de polio en los Estados Unidos. En 1956, ese número bajó a la mitad. En 1957 se registraron únicamente 5.894 casos. Hoy día en los Estados Unidos, gracias al trabajo de Jonas Salk y los subsiguientes esfuerzos de otros científicos como Albert Sabin, prácticamente no existen casos de polio.
Jonás Salk dedicó ocho años de su vida a derrotar la polio. Pero su verdadero deseo era ayudar a la gente, lo que demostró más aún al decidirse a no patentar la vacuna que había creado. De esa manera podría usarse para ayudar a la gente en todo el mundo. Podría decirse que el equipo con el que estuvo más comprometido fue con el de la humanidad.

Muchos prefieren evadir los compromisos pero sus vidas terminan ignoradas. Sólo quienes viven con compromiso verán el cielo abrirse. Comencemos por comprometernos con Dios.
Has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. Salmo 45:7
Mi alma ha guardado tus testimonios, y los he amado en gran manera. Salmo 119:117

Preocupaciones - Reflexiones - Vídeo

Cuántas veces nos preocupamos por las cosas antes de que pasen… Ansiedad, angustias y preocupaciones que al final del día no nos permiten ver que Dios tiene el control de todas las cosas.
Pues que a su amado dará Dios el sueño. Salmos 127:2.
Nuestra vida no debe ser una vida de preocupaciones e inquietudes sino una vida de fe gozosa y tranquila. Nuestro Padre celestial proveerá las necesidades de sus propios hijos, y sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos.
Por lo tanto, podemos retirarnos a nuestro lecho a su debido tiempo, sin necesidad de velar para trazar planes y proyectos para el futuro.

Si sabemos confiar en nuestro Dios, no estaremos desvelados durante la noche con el corazón atormentado por el temor, sino que echaremos nuestra solicitud en manos del Señor; sólo pensaremos en su Gracia y tendremos un sueño dulce y reparador.
Nuestra mayor gloria consiste en ser amados del Señor, y quien la posee no debe ambicionar otra cosa; por tanto, debe desaparecer todo deseo egoísta.
¿Qué hay más grande en el cielo que el amor de Dios?
Descansa, pues, alma mía, porque en Él tienes todas las cosas. Sin embargo, vivimos agitados hasta que el Señor nos da no sólo razones para que descansemos, sino el descanso mismo. Jesús lo hace así.
Él es nuestra paz, nuestro descanso, nuestro todo. En su seno dormiremos tranquilos en vida y en muerte.
Hoy es un día más para descargar nuestras preocupaciones y dejarlas en el Altar.
Señor, Gracias porque eres nuestra paz y esa paz se experimenta más cuando estoy rodeado de angustias. Ayúdame a descansar solo en ti. Amén.

La frescura de su sangre - Devocional


“Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha.” 1 Pedro 1:18-19 (Nueva Traducción Viviente).
Cuando fui confrontado por mi conciencia por los pecados que había cometido en mi vida pasada, el veredicto fue sencillo, culpable. Después de confesarle mis pecados a DIOS y pedirle perdón, mi alma esperaba un castigo inminente. Pasaron por mi mente las fechorías que había cometido y con tal de que desapareciera la culpa estaba dispuesto a pagarlo todo con el castigo. Pero, para mi sorpresa, no lo hubo. Por el contrario, Jesús me perdonó y cubrió mi culpa (Isaías 53:4-5). En vez de recibir lo que merecía por mis actos, recibí salvación y un nuevo comienzo por lo que Jesús ya había hecho. Él llevó mi culpa y la tuya en la Cruz para darnos un fresco y nuevo comienzo.
Lo increíble acerca de la Cruz es que Jesús da gratuitamente un nuevo y fresco comienzo a todo el que lo reciba como Salvador. La sangre de Cristo es rociada en las conciencias de los creyentes para que éstos sean sin culpa ante DIOS (Hebreos 10:22). La sangre de Cristo tiene todo el poder para cerrar cualquier puerta del pasado, para borrar cualquier mancha en el alma y para quitar toda culpa. Pero hace falta creerlo de todo corazón. Cuando una persona nace de nuevo, DIOS ve a un nuevo ser en lo espiritual. Con las cuentas a cero, no en números rojos de deuda, sino con la certeza de que cuando éste peque no será condenado si se mantiene en Cristo (Juan 5:24).
La gracia de Jesús es un regalo que se recibe para vivir en victoria sobre el pecado y la muerte (Romanos 5:17); no es algo que se obtenga por medio de obras, penitencias o castigos. La gracia concebida como un regalo inmerecido de parte de DIOS  a Sus hijos es el mejor aliado en su crecimiento. Gracia inmerecida y sublime. Así como lo escribió John Newton en su famoso himno “Sublime Gracia”, DIOS toma a los esclavos y los libera, a los ciegos los hace ver, a los que eran piltrafas humanas les convierte en obras maestras, a los que eran culpables les declara inocentes. Así de maravillosa  es la gracia de DIOS.
No andes por la vida cargando culpas que Jesús ya pagó y no recuerda más. El enemigo no tiene derecho de acusarte; Jesús le tapó la boca en la Cruz. Que nadie te condene, incluyéndote a ti mismo, por lo que Jesús ya pagó. Jamás esperes castigo, Jesús tomó el castigo que merecías para darte gratuitamente Su gracia.
Sumérgete día a día en la frescura de la sangre de Cristo y vive en victoria.

Jugando A Ganar - Crecimiento Personal - vídeo

“No es posible ganar un juego pensando que vas a perderlo”.
La mayoría de los que leen estas reflexiones son personas adultas; todos alguna vez fuimos niños y, entonces, cuando no teníamos miedo en nuestra vida queríamos volar. Pasamos nuestra niñez y nuestra juventud pensando que todo lo podíamos lograr. Jugábamos y competíamos para ganar. Ningún objetivo era inalcanzable, teníamos suficiente fuerza para conquistar al mundo. Estábamos con una fuerza grandiosa de pensar en algo y luego hacerlo. Luego, a medida que pasaba el tiempo, ya no éramos tan niños y el mundo nos decía con más frecuencia que no podíamos hacer lo que queríamos, que los sueños son cosa de niños, que el ganar es para unos privilegiados, para aquellos que tienen suerte y tienen “con qué”. 
Ahora muchos se ríen e incluso dudan de nuestras metas y tratan de convencernos de que vayamos por el camino del montón.
Ellos dicen: “Estás loco. Es muy duro. Debes jugar a lo seguro. ¿Por qué vas a arriesgarte? ¿Y si pierdes?” Actúan como si los sueños fuesen para otros pero no para gente como nosotros. Ellos hablan de su experiencia, de su seguridad, de su comodidad, y en vez de alentarnos nos contaminan con lo negativo, con el pesimismo, con la derrota anticipada y tratan de inculcar sus propios miedos e inseguridades en nosotros. Los que antes no conocían la palabra “miedo”, ahora empiezan a entenderla; y no sólo la entienden sino que la incorporan a sus vidas. Con tanta gente que nos dice que no podemos hacer algo y tan pocos que nos dicen que sí podemos, es difícil no dejar que el miedo invada nuestras vidas. Lamentablemente, así es como muchos de nosotros vamos por la vida. Vamos con miedo y con un pensamiento perdedor.
¿Cómo estoy yendo por la vida?, ¿con un pensamiento ganador o perdedor?
En la Biblia hay una historia en donde Dios le había prometido al pueblo que salió de Egipto que les llevaría a una tierra maravillosa que era muy hermosa y llena de frutas deliciosas.
Moisés eligió a 12 espías para explorar esa tierra. Dos de ellos eran Josué y Caleb. Los doce exploraron la tierra secretamente. Vieron que la tierra estaba llena de cosechas y de fruta. De hecho, para llevar un racimo de uvas debían hacerlo dos personas. También vieron a la gente. Parecían gigantes. Habían oído muchas cosas sobre estas personas también. Las personas eran guerreros expertos que siempre obtuvieron lo que desearon. Sin embargo podemos ver que 10 de los 12 espías tenían un pensamiento perdedor y ellos comunicaron a la gente que no habría manera de que pudieran conquistar la tierra. Ellos vieron la fuerza de los guerreros y sus propias debilidades. Al parecer habían crecido con una mentalidad de derrota, de pequeñez, y no alcanzaban a ver lo que Dios había hecho con ellos.
Josué y Caleb dijeron al pueblo que con la ayuda de Dios podían hacer cualquier cosa. Sin embargo, la gente no les escuchaba. Estaban asustados de lo que la mayoría haría en vez de lo que Dios podía hacer. El miedo impidió que ellos pudieran entrar en la tierra prometida. Esta historia la puedes localizar en Números 13,14.
¿Estoy viendo lo que Dios quiere hacer en mi vida? ¿En mi matrimonio? ¿En mi familia? ¿Con mis finanzas? ¿Con mi carrera? ¿Con mi ministerio? ¿Qué estoy viendo?
En la actualidad, lo que pasa en nuestras vidas es que estamos tan asustados de perder lo que tenemos que no vamos por lo que realmente queremos, nos quedamos paralizados esperando que algo suceda. Jugamos a lo seguro y a conservar tan fuerte como podamos el “status quo” que nunca experimentamos lo que podríamos ser y hacer. Creemos que los demás tienen razón, comenzamos a dudar de nuestros sueños y no vemos posibilidades de avanzar un paso hacia ellos. Esto es “jugar a perder”. Lo vemos en los deportes todo el tiempo cuando un equipo tiene la ventaja. Empiezan a pensar en cómo no perder en lugar de cómo ganar. Se aferran tan fuertes a su ventaja que empiezan a jugar "a lo seguro" y con miedo. Se puede ver en su energía y en su lenguaje corporal. Como resultado, el otro equipo comienza a tener posibilidades, juega sin miedo y, finalmente, gana el pulso y gana.
¿Qué harías si no tuvieras miedo? ¿Qué cosas harías sabiendo que Dios está contigo?
Para vivir una vida extraordinaria debemos aprender a rechazar el miedo. Si viene de dentro de mí o de otra persona, debemos superar el miedo y adoptar un “juego para ganar”. Jugar para ganar requiere del compromiso de nunca darse por vencido y nunca permitir que tus metas y sueños mueran. Los que juegan para ganar saben que el éxito pertenece a aquellos que practican la disciplina y perseverancia, a aquellos que asumen responsabilidad en sus vidas. Los obstáculos y las luchas son parte de la vida y sólo sirven para hacernos apreciar nuestro éxito. Si todo fuera fácil, no sabríamos lo que se siente realmente al tener éxito. Los obstáculos y las circunstancias están destinados a ser superados. No dejes que nada te detenga en la búsqueda y logro de tus sueños. El miedo está destinado para ser vencido. Dios no te creó a ti con miedo; el miedo es adquirido, por lo que tú puedes renunciar a él. En el juego de la vida hay que jugar para ganar. Si estás leyendo esto es porque todavía tu juego no termina, no te rindas hasta que el juego haya terminado.
“Si quieres ganar lo que nunca has ganado, necesitas jugar como nunca lo has intentado, da lo mejor de ti en el juego”.