Todos concordamos en que la naturaleza de Dios es amor ¿si, no? Bien, esa es una de las cosas (pocas) en que todos los creyentes estamos de acuerdo. Dios es amor, y a partir de ese amor Él construyó un mundo y un camino para nosotros que es reflejo de ese sentimiento. Es más, lo sigue manifestando para que no dejemos nunca de creer que es así. Por eso, la sencilla oración “Dios te ama” impacta la vida de muchas personas, que no pueden creer que “un ser” tan superior sea capaz de tener ese sentir tan profundo hacia ellos.
Nuestro objetivo como Iglesia es llevar a la gente a la fe en Jesús e integrarla en la familia de Dios. Y que nuestro carácter se parezca al de Cristo, glorificando a Dios y sirviendo en toda buena obra.
martes, 9 de enero de 2018
Amar a propósito
Todos concordamos en que la naturaleza de Dios es amor ¿si, no? Bien, esa es una de las cosas (pocas) en que todos los creyentes estamos de acuerdo. Dios es amor, y a partir de ese amor Él construyó un mundo y un camino para nosotros que es reflejo de ese sentimiento. Es más, lo sigue manifestando para que no dejemos nunca de creer que es así. Por eso, la sencilla oración “Dios te ama” impacta la vida de muchas personas, que no pueden creer que “un ser” tan superior sea capaz de tener ese sentir tan profundo hacia ellos.
sábado, 6 de enero de 2018
Un mundo grande; un Dios más grande
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Colosenses 1;16
Mientras
conducíamos por el norte de Michigan, mi esposa exclamó: «¡Qué increíblemente
grande es el mundo!» En ese momento pasábamos junto a un cartel que indicaba el paralelo
45, y hablamos de lo pequeños
que somos nosotros y lo vasto que es el mundo. Aun así, comparado con el
universo, nuestro planeta es solo un granito de polvo.
Si nuestro mundo es grande, y el universo es más grande aún, ¿cuán inmenso es
Aquel que lo creó con su poder? La Biblia nos dice: «Porque en [Jesús] fueron
creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e
invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido
creado por medio de Él y para Él» (Colosenses 1:16 LBLA).
Este mismo Jesús que creó el universo es Aquel que vino para rescatarnos de nuestro pecado. La noche antes de morir, Él dijo: «Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33).
Ante los desafíos pequeños y grandes de la vida, podemos clamar a Aquel que creó el universo, murió y resucitó, y obtuvo la victoria sobre los quebrantamientos de este mundo. En nuestros momentos de lucha, Él nos ofrece su paz.
Mientras
conducíamos por el norte de Michigan, mi esposa exclamó: «¡Qué increíblemente
grande es el mundo!» En ese momento pasábamos junto a un cartel que indicaba el paralelo
45, y hablamos de lo pequeños
que somos nosotros y lo vasto que es el mundo. Aun así, comparado con el
universo, nuestro planeta es solo un granito de polvo.Este mismo Jesús que creó el universo es Aquel que vino para rescatarnos de nuestro pecado. La noche antes de morir, Él dijo: «Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33).
Ante los desafíos pequeños y grandes de la vida, podemos clamar a Aquel que creó el universo, murió y resucitó, y obtuvo la victoria sobre los quebrantamientos de este mundo. En nuestros momentos de lucha, Él nos ofrece su paz.
Señor, confío hoy en tu poder y grandeza.
La
gracia de Dios es inconmensurable; su misericordia, inagotable; su paz,
inefable.
Cuando Dios guarda silencio
“Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto” Salmos 83:1. Dado que las cosas se nos pueden escapar de control, puede parecer que un día todo está normal y dicha normalidad durara para siempre, y el día siguiente es todo lo contrario y pareciera que nunca saldremos de ese desierto temible.
Pero aun con todo esto, jamás se nos debería olvidar que Dios nunca nos dejará. Puede parecer que a veces Dios está guardando más silencio del necesario, que por más que buscamos no encontramos una Palabra suya, que por más que anhelamos cosas, éstas no se dan. El caso es lo difícil que es cuando lejos de ver lo prometido, vemos todo lo contrario.
Son los silencios de Dios, duros, difíciles, sumamente cansados; pero lo mejor de todo es que después de una etapa de silencio siempre viene otra de bendiciones abundantes.
Porque puede parecer que Dios está examinando hasta donde somos capaces de soportar esos silencios, y no es que nos esté torturando, sino que quiere moldear nuestra vida, nuestro carácter, nuestra fe y Él está seguro que después de esta etapa tú serás mejor que antes.
A pesar de que sientas todo eso, que estés experimentando uno de los momentos de más silencio de Dios en tu vida, no significa que Él se haya olvidado de ti, ni que no cumplirá lo prometido o que no eres importante para Él; al contrario, Él está al cuidado de tu vida, de tus necesidades, y sobre todo está trabajando en organizar cómo se cumplirán tus sueños y anhelos del corazón.
A pesar de que sientas todo eso, que estés experimentando uno de los momentos de más silencio de Dios en tu vida, no significa que Él se haya olvidado de ti, ni que no cumplirá lo prometido o que no eres importante para Él; al contrario, Él está al cuidado de tu vida, de tus necesidades, y sobre todo está trabajando en organizar cómo se cumplirán tus sueños y anhelos del corazón.
¿Cómo puedo conocer la voluntad de Dios para mi vida?
Hay dos claves para conocer la voluntad de Dios en una situación específica:
(1) Asegurarse de que lo que está pidiendo o considerando hacer, no sea algo que la Biblia lo prohíbe.
(2) Asegurarse que lo que está pidiendo o considerando hacer, va a glorificar a Dios y va a ayudarlo a usted a crecer espiritualmente.
Si estas dos cosas son ciertas, y Dios todavía no le ha dado lo que le está pidiendo, entonces es probable que no sea la voluntad de Dios que usted lo obtenga. O tal vez, usted simplemente necesita esperar un poco más de tiempo para recibirlo. A veces conocer la voluntad de Dios es difícil. La gente quiere que Dios básicamente les diga qué hacer, dónde trabajar, dónde vivir, con quién casarse, etc. Pero antes de nada reflexionemos en que Romanos 12:2 nos dice, “No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Dios raramente da a la gente esa información directa y específica. Eso sí, Dios nos permite tomar y hacer decisiones referentes a aquellas cosas. La única decisión que Dios no quiere que hagamos es pecar o resistirse a Su voluntad. Dios quiere que tomemos decisiones que estén de acuerdo con Su voluntad. De manera que, ¿cómo saber cuál es la voluntad de Dios para usted? Si usted está caminando cerca del Señor y deseando de verdad Su voluntad para su vida, Dios va a colocar Sus propios deseos en su corazón. La clave es desear la voluntad de Dios, no la suya propia. “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmos 37:4) Si la Biblia no habla en contra de sus peticiones, y si éstas verdaderamente pueden beneficiarle de forma espiritual, entonces la Biblia le da “permiso” para tomar decisiones y seguir a su corazón.
(1) Asegurarse de que lo que está pidiendo o considerando hacer, no sea algo que la Biblia lo prohíbe.
(2) Asegurarse que lo que está pidiendo o considerando hacer, va a glorificar a Dios y va a ayudarlo a usted a crecer espiritualmente.
Si estas dos cosas son ciertas, y Dios todavía no le ha dado lo que le está pidiendo, entonces es probable que no sea la voluntad de Dios que usted lo obtenga. O tal vez, usted simplemente necesita esperar un poco más de tiempo para recibirlo. A veces conocer la voluntad de Dios es difícil. La gente quiere que Dios básicamente les diga qué hacer, dónde trabajar, dónde vivir, con quién casarse, etc. Pero antes de nada reflexionemos en que Romanos 12:2 nos dice, “No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”Dios raramente da a la gente esa información directa y específica. Eso sí, Dios nos permite tomar y hacer decisiones referentes a aquellas cosas. La única decisión que Dios no quiere que hagamos es pecar o resistirse a Su voluntad. Dios quiere que tomemos decisiones que estén de acuerdo con Su voluntad. De manera que, ¿cómo saber cuál es la voluntad de Dios para usted? Si usted está caminando cerca del Señor y deseando de verdad Su voluntad para su vida, Dios va a colocar Sus propios deseos en su corazón. La clave es desear la voluntad de Dios, no la suya propia. “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmos 37:4) Si la Biblia no habla en contra de sus peticiones, y si éstas verdaderamente pueden beneficiarle de forma espiritual, entonces la Biblia le da “permiso” para tomar decisiones y seguir a su corazón.
La clave del fracaso
Es imposible tratar de agradar siempre a todo el mundo. Cualquier persona que lleva una vida pública sabe que la gente es inconstante. Una persona puede ser sumamente popular un día, y al día siguiente pasar inadvertida.
En el siguiente poema se describe una manera mejor de vivir:
Existe un solo método para aprobar el examen de la vida:
sigue luchando y espera lo mejor;
no abandones el barco y deja
de lado el abatimiento,
aunque recibas golpes en vez de flores.
Este mundo sería tedioso si
todos cargáramos con
las penas,
si todos conserváramos esa
visión.
Así que termina tu tarea,
haz gala de lo mejor
de tus habilidades,
Puede ser que a algunos no les guste,
pero a otros sí.
Una canción popular de hace veinte años parecía referirse a lo mismo cuando decía: No puedes agradar a todo el mundo, agrádate a ti mismo. Sin embargo, el cristiano debe apuntar más alto: No intentes agradar a nadie más que al Señor. Sigue sus pisadas, guarda sus mandamientos y esfuérzate al máximo por cumplir su divina voluntad en cuanto a tu vida. Al final, agradar a Dios es lo único que importa.
¿La clave del éxito?... no la sé, pero la llave del fracaso es tratar de agradar a todos.
Mateo 6:24
Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro.
Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro.
miércoles, 3 de enero de 2018
En la recta final…
“No me deseches en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando mi fuerza se acabe. Aun en la vejez y en las canas, no me desampares, oh Dios…”
(Salmo 71:9,18)
Hay un momento en el que la vida nos iguala a todos y a todas, sin importar si hemos vivido en la cumbre del éxito, de la opulencia, o si hemos sobrevivido apenas, en el valle de la supervivencia. La vida es un camino quebrado, con grandes elevaciones y profundos declives; pero allí, en la recta final, todo se vuelve soberanamente lineal y monótono.
Hace unos días, visité un lugar donde habitan solo personas ancianas. Cada una tiene su casita, que les proporcionó el gobierno después de que ellos se jubilaran. Algunos viven allí con sus esposas y otros están solos. Cuando se determina que ya no son aptos para vivir sin una supervisión cercana, entonces los trasladan a un hogar de ancianos, propiamente dicho. Permanecer en medio de ellos, me hizo pensar, observar y analizar la realidad del ser humano que transita por este tramo.. ¡por la recta final en el largo camino de su vida!
Me quedaba viéndolos… su andar era lento y taciturno. Ellos cargan en sus espaldas ¡una larga vida llena de vivencias! Alegrías, tristezas, logros y frustraciones, todas conspiraban para encorvar un poco más la tan malograda espalda de esos hombres y mujeres con cabellos de plata. Los observaba perderse en el tiempo y en el espacio. Hacían planes y proyectos a largo plazo, como si la vida les brindara un “replay”. Algunos solo tenían erguido el mentón, como resistiéndose a la entrega. Trataban de ver a lo lejos, confundiendo lo que fue con lo que será; igual que el conductor confunde las luces en una ruta llana y monótona.
¡Cuánta soledad les rodea! ¡Cuánta falta de afecto y de gratitud de parte de las generaciones a las que, de alguna manera, les están pasando un dinero! Es triste ver el menosprecio que algunos demuestran hacia aquel manantial inagotable, de riquezas y sabiduría acumulados con los años. Sus manos callosas y arrugadas hablan de trabajo duro y constante; ¡Nos dan cátedra sobre cómo levantar al caído, defender la patria, o de arrullar a un niño! Definitivamente, la vida nos pondrá también a este nivel un día. Igualará los desniveles de los que ahora podamos alardear, o incluso de aquellos de los que solemos renegar.
Un seguidor auténtico
Dice un relato a manera de ilustración, que un hombre que iba a toda prisa por un camino, se acercó a un anciano que reposaba a la vera del sendero, a quien preguntó:
-¿Ha visto pasar por aquí a algún cristiano?
El anciano, encogiéndose de hombros le contestó:
-Perdone, dijo nuevamente el hombre, pero soy nuevo en esto y no conozco los tipos de cristianos que existen. Yo solo conozco a Jesús.
Y el anciano añadió:
Y el anciano añadió:
-Existen muchos tipos de cristianos; hay cristianos por cumplimiento, cristianos por tradición, cristianos por costumbres, cristianos por superstición, cristianos por obligación, cristianos por conveniencia, y cristianos auténticos…
– ¡Los auténticos! …. ¡Esos son los que yo busco! …. exclamó el hombre emocionado.
-¡Pues los cristianos auténticos son los más difíciles de encontrar, aclaró el anciano. Hace ya mucho tiempo pasó uno de esos por aquí, y me preguntó lo mismo que usted está preguntando.
–Y si lo encuentro, ¿cómo podré reconocerlo?, preguntó una vez más el hombre.
Y el anciano contestó:
-Un cristiano auténtico no pasa desapercibido en este mundo de sabios y engreídos. Lo reconocerá por sus obras, pues allí donde los cristianos van, siempre dejan huellas.
Queridos amigos: no es suficiente con que se pregone que hacemos hacer buenas obras; también hay que hacerlas, pues si hay algo más contundente que las palabras son los hechos.
Sucede que a veces pretendemos educar, formar u orientar a otros a punta de sermones, palabras, consejos, pero si todo ese discurso no es respaldado con hechos, por un testimonio real, no habrá consistencia, y por lo tanto no tendremos credibilidad.
En suma, el ejemplo cuenta más que mil palabras y es el mejor testimonio que podemos ofrecer a los demás.
Jesús mencionó que al hombre se lo conoce por sus frutos. Concretamente dijo: “Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno. Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego. Así que por sus frutos los conocerán.” (Mateo 7: 18, 19,20).
La Obediencia como prueba de nuestra Fe
“Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal”.
Romanos 16:19
La obediencia es un tema que debe ser tratado en profundidad, porque es esencial, primordial y fundamental para entender nuestra vida cristiana en su espiritualidad.
El cristianismo es algo muy simple y sencillo, pero a la vez complejo porque a veces es difícil de entender, y definitivamente es fundamental y trascendental; a ver, es como una puerta estrecha que atraviesa y nos lleva por caminos desconocidos, que nos enseña acerca de la vida y como debemos conducirnos en ella, pero también nos habla de una realidad espiritual que experimentamos paulatinamente para ir madurando y creciendo en gracia, amor, sabiduría y paz; inicialmente somos como bebés espirituales (tenemos un segundo nacimiento en el Espíritu); aceptamos a Cristo como nuestro Señor y Salvador, y aunque aparentemente nuestra vida continúe igual, con todas sus contradicciones y frustraciones, ya nunca más volverá a ser la misma; esa semilla de vida que fue sembrada en nosotros, comienza a crecer y a fortalecerse hasta llegar a ser un arbusto, un frondoso árbol cuyos frutos comienzan a brotar y es imposible ocultarlos.
Y la base de este crecimiento, madurez y frutos, es una sola: la obediencia. Hablar de obediencia es más fácil que practicarla; aunque yo quiera, ya no puedo seguir mis propios pasos, ni siquiera hacer mi entera voluntad conforme a mí me plazca, ni apoyarme en mi propia sabiduría o lógica. La vida que ha crecido en mí (en Espíritu) no me lo permite, porque amonesta mi conciencia, me roba la paz y me hace sentir intranquilo/a, pues ya no soy ni sorda ni ciega para no entender, ver y discernir la voz de Dios.
¡Todo es de regalo!
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2;8-9
El Café
Rendezvous, en Londres, tiene luces agradables, sillones cómodos y una atmósfera
con aroma a café. Lo que no tiene son precios. Empezó como un negocio de una
iglesia local, pero, al año, fue transformado. Los encargados sintieron que Dios
estaba llamándolos a hacer un cambio radical: todo lo que ofrecideran en el menú
sería gratis. Hoy puedes pedir café, tortas o sándwiches sin coste alguno. Ni siquiera
hay un tarro para donaciones. Todo es de regalo.Jesús murió para rescatarnos de nuestro pecado y reconciliarnos con Dios. Resucitó y ahora vive. Debido a esto, todos nuestros errores pueden ser perdonados, y hoy podemos tener vida nueva (Efesios 2:1-5). Y una de las cosas más asombrosas es que todo es gratuito. No podemos comprar la vida eterna que Jesús ofrece. Ni siquiera podemos donar para pagarla. Es todo de regalo.
Cuando sirven tortas y cafés en el Café Rendezvous, esas personas están reflejando la generosidad de Dios. La vida eterna se nos ofrece a ti y a mí, a todos, porque Jesús pagó la cuenta.
Señor, quiero beber del agua de la vida gratuitamente.
La
vida eterna es un regalo listo para ser recibido.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)