martes, 24 de octubre de 2017

Un nombre nuevo

… Mirándolo Jesús, dijo:
—Tú eres Simón hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas —es decir, Pedro. Juan 1:42
Mark Labberton escribió sobre el poder de un nombre. Dijo: «Todavía siento el impacto que me produjo un amigo experto en música, cuando me llamó “músico”. Nadie me había llamado así. Yo no tocaba ningún instrumento ni tampoco era solista, sin embargo, al instante me sentí cómodo, conocido y amado. Notó, confirmó y valoró algo profundamente cierto acerca de mí».
Quizá Simón se sintió así cuando Jesús le cambió el nombre. Cuando Andrés se convenció de que Jesús era el Mesías, buscó a su hermano Simón y se lo presentó (Juan 1:41-42). El Señor examinó su corazón, y confirmó y valoró algo sumamente cierto sobre él: percibió la naturaleza impetuosa y la derrota que lo sumiría en problemas, pero más allá de eso, vio su potencial para convertirse en líder de la iglesia. Entonces, lo llamó Cefas (en arameo, Pedro): una piedra (Juan 1:42; Mateo 16:18).
Y así sucede con nosotros. Dios ve nuestro orgullo, enojo y falta de amor hacia los demás, pero también sabe quiénes somos en Cristo. Nos llama justificados y reconciliados (Romanos 5:9-10); perdonados, santos y amados (Colosenses 2:13; 3:12); escogidos y fieles (Apocalipsis 17:14). Recuerda cómo te ve Dios y permite que eso defina quién eres.
Señor, ayúdame a ver a los demás con tus ojos. 
Nadie puede robarte tu identidad en Cristo.

sábado, 21 de octubre de 2017

El Legado de mi Padre

La herencia de Jesús
1 Pedro 1:3,4 “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarchitable, reservada en los cielos para vosotros”.

Punto 1. ¿Por qué Jesús no dejó nada material?

Porque no tenía necesidad de hacerlo. Pudo haber dejado una carta escrita por su mano, o cualquier cosa que hubiera querido, pero eso sería motivo de adoración al objeto y no a Él, a su palabra y persona. 

Punto 2. ¿Qué nos pueden dejar de herencia nuestros padres?

Nos pueden dejar muchas cosas, por ejemplo:
  1. Puede ser dinero, mucho, poco o muy poco, y también nos pueden dejar deudas.
  2. Puede ser una educación secular, buena, regular o casi nula
  3. Puede ser una educación o guía espiritual, buena, regular o nula 

legado, padre, DiosPunto 3. ¿Pero qué nos dejó realmente nuestro bendito Señor Jesucristo?

Bueno, nos dejó tanto que sería muy difícil enumerarlo todo, pero trataremos de hacerlo.
Nos dejó su Palabra, la Biblia.
 Hebreos 1;2   “en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo,  a quien constituyó heredero de todo,  y por quien asimismo hizo el universo”.
Nos dejó su gracia.
Efesios 2:8,9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros,  pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,  las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.
Nos dejó su perdón.
Hechos 10:43 “De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre”.
Nos dejó su Paz.
Romanos 5:1 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
Nos dejó su Gozo; podernos gloriarnos en las tribulaciones.
Romanos 5:2 “por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”.
Nos dejó una herencia incorruptible.
1 Pedro 1:3-4” Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarchitable, reservada en los cielos para vosotros.
Éste es el legado de mi Padre. ¿Quiere usted tener derecho a este legado? Solo recíbalo en su corazón y tendrá derecho a este inmenso legado. Que el Señor los bendiga.

Lléname otra vez

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
y renueva un espíritu recto dentro de mí.
 No me eches de delante de ti,
y no quites de mí tu santo Espíritu.
 (Salmos 51:10-11)
Resultado de imagen de Lléname otra vez, DiosEs impresionante darnos cuenta de la manera como se sintió el rey David después de haber pecado contra la persona que más amaba, de cómo reaccionó su alma, espíritu, corazón y hasta su cuerpo físico,... se sentía vacío; pero lo más impactante de todo, es que él se sentía vacío por dentro, con sus huesos doloridos, ya que se encontraba lejos de su amado, del deseado de las naciones; de tal forma que él llegó a decir estas palabras. Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen. (Salmos 6.2 RV).
¿Te has sentido así alguna vez en tu vida después de fallarle a Dios? ¿Cómo es posible que alguien pudiera experimentar un dolor tan profundo dentro de su ser? Pues David tuvo el placer, la delicia de sentir por completo la presencia de Dios, completamente en su plenitud; pudo entender la magnitud de la poderosa y maravillosa presencia de Dios, ésa que quebranta hasta lo más duro. David anheló, deseó la presencia de Dios más que cualquier cosa, más que la fama, bendiciones,... victorias. Él podía vivir sin reino, sin gloria, sin riquezas, Dios podía quitarle toda autoridad; pero si de una cosa estaba seguro es que no podía vivir sin la Presencia de Dios. Por eso cuando pecó sabía que Dios no podía tener relación con el pecado y sabía que el espíritu santo se apartaría de su corazón; y por eso sentía agonizar su vida. Pero David no permitió que eso ocurriese: se sometió a la humillación, al poder del amor de Dios, declaró su pecado, no encubrió su iniquidad, para que lo que más temía no ocurriera, que El Espíritu Santo se fuera de su vida.

El Peligro de Mirar o Volver Atrás

¿Por qué no debemos mirar o volver atrás? ¿Qué sucede cuando miramos atrás? Si deseas las respuestas a estas grandes interrogantes lee y analiza lo que Jesús, el mismísimo Dios hecho hombre, dice.
Jesús habló de un hombre que expresó su deseo de seguirlo, pero que primero quería finalizar sus negocios. Esta historia nos indica que a él le interesaban más sus negocios que seguir al Señor. Jesús después le dijo:
volver atras, peligro, mirar atrasNinguno que, poniendo su mano en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios. Lucas 9:62
- Antes de destruir las ciudades de Sodoma y Gomorra, Dios envió a dos ángeles para sacar a Lot y su familia. Los ángeles tuvieron que sacarlos asidos de la mano. Sin embargo, la mujer de Lot aún tenía en su corazón un deseo de lo que quedaba atrás. A pesar de la advertencia de los ángeles, ella se volvió para mirar atrás, y fue transformada en una estatua de sal (Génesis 9).

miércoles, 18 de octubre de 2017

Confía en Dios

“…En ti confían los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparas a los que te buscan…” Salmos 9:10
¿Qué significa confiar? ¿Cómo aprendemos a confiar en las personas? Por ejemplo, si ahora llega a ti una persona desconocida y te pide dinero prestado, ¿se lo prestarías? No creo que exista una persona que haga tal cosa.
La realidad es que la mayoría de las personas, si no todos, antes de prestar una cifra de dinero a alguien desconocido seguiríamos más bien las reglas de los bancos y/o instituciones financieras. Es decir, pediríamos prueba de empleo, un historial de crédito, avales, y/o referencias personales que testifiquen el carácter de la persona.
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Y con toda esta documentación en la mano podríamos llegar a sentir la confianza necesaria para hacer el préstamo. Pero ahora debemos preguntarnos, ¿hacemos lo mismo, o cosa similar en cuanto a confiar en Dios?
La realidad es que nosotros tenemos la mejor documentación y referencias de Dios que existen. Nosotros tenemos la palabra de Dios, la cual claramente nos prueba que:
  • Dios nunca falla (Números 23:19; Josué 23:14; 1 Crónicas 28:20)
  • Dios es fiel (Isaías 25:1; 2 Tesalonicenses 3:3; 1 Corintios 10:13)
  • Dios es bueno (Salmos 86:5; 100:5; 107:1)
  • Dios es galardonador y misericordioso (Efesios 2:4; Hebreos 11:6)
Pero a pesar de tener este conocimiento, en ocasiones a muchos les cuesta confiar en estas referencias.

Los límites en la adolescencia

Poniendo límites los padres pueden controlar los conflictos.
El adolescente se debate entre su rebeldía y la autoridad que sigue necesitando. Necesita límites, aunque le cueste asumirlos. Por eso los padres deben mostrarse firmes y seguros frente a sus hijos en esta difícil edad. En los casos más conflictivos será necesaria la ayuda de profesionales, pero los padres tienen la responsabilidad especial en la educación de los adolescentes, y es necesario que estos últimos aprendan a respetar esa autoridad.
Los efectos de la adolescencia en el carácter 
Con el inicio de la pubertad, las hormonas van a adquirir un gran protagonismo, de tal forma que en muchas ocasiones serán las que tomen las riendas del comportamiento del adolescente, en el que, también, se observan las siguientes características:
-• Surge una falta de reconocimiento de la autoridad, que les hace cuestionarse todas las normas establecidas por los adultos.
-• La familia pierde protagonismo en favor del grupo de los amigos.
•- En muchas ocasiones las decisiones y preferencias personales las sacrifican en función de lo que el grupo tolere.

Consejos para padres de adolescentes
-• A los adolescentes les cuesta asumir los límites que tanto necesitan y que los ayudan a situarse y a conocer cuáles son sus derechos y sus obligaciones.
•- Los padres y los adultos, en general, van a enfrentarse a situaciones poco agradables, en las que su seguridad será clave para ayudar al adolescente a superar las crisis.
-• No olvidemos que los niños aprenden por modelos, y los padres somos sus modelos a imitar, por eso hay que mostrarse seguros.
-• Potenciar sus habilidades y mitigar sus defectos. No centrarse solo en los éxitos y fracasos escolares, pues estos serán una parte de sus vidas, pero no lo único importante.
-• Los padres seguirán la misma línea de actuación, no contradiciéndose uno al otro y mucho menos delante del adolescente.
-• En casos de rabieta o estallido, no es el momento de dialogar con ellos: el lenguaje verbal no sirve de nada.
La ayuda en situaciones extremas
Cuando la situación es extrema, sí que ayuda saber que estamos actuando de forma correcta. El adolescente de hoy dará paso al joven de mañana, y éste será menos impetuoso, menos hiriente, menos provocador, más humano, más justo y más cercano. El caso es que los adolescentes verdaderamente no lo tienen fácil.
En muchos casos encontramos chicos y chicas que dicen que no saben cómo evitar “saltar y estallar a la mínima”, que les encantaría controlarse pero no pueden. No lo hacen para fastidiarnos, sino porque no pueden evitarlo.
Errores más frecuentes de los padres
Podemos negociar las normas a seguir, pero nunca debemos dejar que sean ellos los que marquen los límites.
No hay que ceder para evitar males mayores pensando que esto pasará con el tiempo.
Los chicos pueden sentir miedo por tenerlo todo demasiado fácil.
Debemos dejarles que desarrollen sus propias estrategias, que resuelvan sus problemas y conflictos. Pero siempre debemos estar ahí, en un segundo plano.

Acercarse a Dios

Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en el Señor mi esperanza… (Salmo 73:28).
Inline image 1Una mujer que deseaba orar, tomó una silla vacía y se arrodilló delante de ella. Con lágrimas en los ojos, exclamó: «Padre celestial, por favor, siéntate aquí; ¡necesitamos hablar!». Después, mirando directamente el espacio sobre la silla vacía, oró. Ella demostró confianza al acercarse al Señor; imaginó que Él estaba sentado en la silla y creyó que escuchaba su petición.
Nuestro tiempo con Dios es un momento importante. Cuando estamos con el Todopoderoso, Dios se acerca a nosotros al acudir a Él (Santiago 4:8). Nos aseguró: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20). Nuestro Padre celestial siempre quiere que nos acerquemos a Él y está listo para escucharnos.
A veces nos cuesta orar, porque nos sentimos cansados, somnolientos, enfermos y débiles. Sin embargo, Jesús entiende nuestras debilidades y tentaciones (Hebreos 4:15). Por eso, podemos acercarnos «confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (verso 16).
Señor, gracias porque puedo orar a ti en cualquier momento y lugar. Pon en mi corazón el deseo de acercarme a ti. Quiero aprender a acudir a ti con fe y confianza.

Dios está en todas partes, disponible en todo momento, y siempre escucha.

domingo, 15 de octubre de 2017

Necesitas un nuevo encuentro con Dios

¿Siente vacía su vida espiritual? ¿Ha perdido interés en congregarse con el pueblo de Dios? ¿Está leyendo la Biblia más por obligación, que para disfrutar un grato tiempo con el Señor?
El agobio de la vida es capaz de embotar nuestros sentidos espirituales. En vez de anhelar una comunión más cercana con Cristo, muchos creyentes encuentran placer y satisfacción en las cosas del mundo. El resultado es que nos movemos día tras día, y semana tras semana, sin la alegría y la satisfacción que son posibles por medio de una relación estrecha con el Señor.
La triste verdad es que algunos cristianos se conforman con tener una relación distante con Dios. Desde su perspectiva, Jesús está muy lejos en el cielo. Pueden orar de vez en cuando, pero no tienen ni idea de cómo experimentar el tipo de relación que alguna vez creyeron posible. Lo que ellos no entienden es que Dios realmente anhela relacionarse con ellos, y también con usted.
Resultado de imagen de un encuentro con dios¿Qué significa tener un encuentro con Dios?
Aunque el Señor normalmente se comunica con nosotros por medio de la oración, la Biblia, y la intervención del Espíritu Santo, a veces viene a nosotros de una manera más dramática, como lo hizo con el profeta Isaías (Isaías 6 - Visión y llamamiento de Isaías).
Tales momentos… son inesperados. La palabra "encuentro" transmite la idea de una reunión inesperada. Cuando Isaías fue al templo cierto día, no tenía ni idea de que algo trascendental sucedería. Era un día normal como todos, hasta que el Señor se le apareció con un despliegue deslumbrante de su gloria.
Son provocados por Dios. No podemos dominar esta clase de experiencias. Nuestra responsabilidad es mantener abiertos nuestros oídos espirituales y ser receptivos. Luego, cuando Dios tenga algo que decirnos, estaremos listos para escucharle.
Siguen sucediendo hoy. Los relatos de la Biblia describen a Dios teniendo comunicación inesperada con las personas. Puesto que el Señor nunca cambia, Él sigue tratando con la humanidad de maneras grandiosas e imprevistas.
¿Qué impide tener un encuentro con el Señor?
Esta clase de experiencia no está reservada solo para los pastores o los personajes de la Biblia. Dios quiere comunicarse con todos sus hijos, pero a veces estamos tan ocupados y preocupados que no lo escuchamos. Si usted no puede recordar algún encuentro con el Señor, tal vez se deba a que sus oídos están en sintonía con los sonidos y las voces del mundo.
Para subrayarlo, piense en cuánto silencio experimenta usted en un día normal. ¿Hay un tiempo en el que está callado y receptivo al Señor, o está su día lleno de voces y agitación desde la mañana hasta la noche? Cuando Dios tiene que competir con toda la actividad y el bullicio que hay en nuestra vida, su voz es ahogada.
Si usted se siente desconectado y distante del Señor, no tiene que seguir así. Él desea relacionarse, pero usted tendrá que sosegar su espíritu, acercarse a Él y escuchar la voz de Dios hablándole por medio de su Palabra. Luego, cuando Él venga con un mensaje especial, estarán dadas las condiciones para que se abra una puerta de comunicación. El momento de comenzar a acercarse a Él es ya mismo, no cuando usted necesite desesperadamente escucharlo.

Mujer encuentra Biblia tras huracán y queda impactada con su mensaje

EE.UU.- El mensaje de las Sagradas Escrituras sorprendió a una mujer, que encontró una Biblia abierta mientras realizaba labores de limpieza, después de que el huracán Harvey dejara miles casas destruidas en Texas.

Ronda Rice, compartió su experiencia en las redes sociales de cómo el mensaje de una Biblia impactó su vida, cuando llegó a la casa de sus suegros en Houston para remover los escombros.

Rice, tomó una foto y la compartió en Facebook para mostrar el estado de la Biblia. En su descripción, la mujer explica que se fue con su esposo a la casa de sus suegros, que viven en la región más azotada por el huracán.


"Mi esposo y yo fuimos a limpiar la casa hoy. Fue horrible, todo parecía una zona de guerra", escribió Rice.

En medio del caos, Ronda encontró una Biblia en el suelo, que había soportado los fuertes vientos y el agua de las inundaciones. Cuando se acercó para recogerla, su mirada se dirigió a un versículo de Cantares 8:7 que la impactó. 
Las muchas aguas no podrán apagar el amor ni lo ahogarán los ríos. Y si un hombre ofreciera todos los bienes de su casa a cambio del amor, de cierto sería despreciado, dice el versículo.

Al leer el pasaje de la Biblia, la mujer quedo muy sorprendida, después de todo lo que habían vivido con el paso del huracán. "Es un versículo que me impresionó, considerando todo lo que ocurrió con el huracán Harvey", dijo.

Rice compartió la foto con su suegra, que hizo un comentario impresionante: "Aunque hayamos perdido todo, el Señor es asombroso. Él siempre nos envía exactamente lo que necesitamos y en el momento preciso. ¡Gloria a Dios!", escribió.