sábado, 24 de diciembre de 2016

Círculo de odio

Un empleado importante gritó al director de su empresa, porque estaba enojado en ese momento.
El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado, porque había un abundante almuerzo en la mesa.
Su esposa gritó a la empleada de su casa porque rompió un plato.
La empleada dio un puntapié al perro porque la hizo tropezar.
Resultado de imagen de Círculo de odioEl perro salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por la vereda, porque estaba obstaculizando su salida por la puerta.
Esa señora fue al hospital para ponerse la vacuna y que le curaran la herida, y gritó al joven médico porque le dolió la vacuna al serle aplicada.
El joven médico llegó a su casa y gritó a su madre, porque la comida no era de su agrado.
Su madre, tolerante y con un manantial de amor y perdón, acarició sus cabellos diciéndole: “Hijo querido, prometo que mañana haré tu comida favorita. Tú trabajas mucho, estás cansado y precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas, para que puedas descansar en paz. Mañana te sentirás mejor.”
Bendijo a su hijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos…
En ese momento, se interrumpió el CÍRCULO DEL ODIO porque chocó con la TOLERANCIA, la DULZURA, el PERDÓN y el AMOR.
Si usted es uno de los que ingresaron en un CÍRCULO DE ODIO, acuérdese que puede romperlo con TOLERANCIA, DULZURA, PERDÓN Y AMOR.
Proverbios 12:18 “Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: Mas la lengua de los sabios es medicina.”
Proverbios 19:11 “La cordura del hombre detiene su furor; y su honra es disimular la ofensa.”
Proverbios 15:1 “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.”
Proverbios 10:14 “Los sabios guardan la sabiduría; mas la boca del loco es calamidad cercana.

Raíces profundas

Muchos años de mi infancia y adolescencia los viví en la ciudad más austral del mundo: Punta Arenas (Chile). Esta maravillosa ciudad se destaca por su geografía y la calidez de las personas que allí viven. Ya hace unos años que partí desde esas tierras pero siempre está la nostalgia por volver.
puntarenas chileHoy mismo conversaba con una compañera de trabajo que es colombiana y que poco tiempo atrás visitó Magallanes, quedando totalmente maravillada de los paisajes y de todo lo que vivió, comió y sintió en ese lugar. Pero una de las cosas que más cautivó su atención era que los árboles no estaban totalmente erguidos, sino que más bien estaban inclinados hacia una misma dirección; esto es debido a las grandes ondas de viento que se producen, y que con más de 100 kms/h de velocidad, no hay peatón que resista sin que deba agarrarse a las iluminarias de la calle para poder transitar. Ese viento ha sido el que ha torcido el tronco de los árboles; sin embargo, sus raíces son tan firmes y profundas que ningún ventarrón lo arranca de cuajo.
Deberíamos ser así en nuestra vida espiritual. No se trata de ir o no a una congregación X o Y, que hay que hacerlo, se trata de tener una relación de raíces tan profundas con Dios que no importe de dónde el viento nos sople, ni la velocidad que tenga, pues nada nos mueve de nuestro lugar, y pese a que nuestro “tronco” se tuerza o encorve, realmente lo que hace es adaptarse a la adversidad y ser flexible. Sería ideal que cuando los desafíos, las pruebas o las adversidades vinieran…pese al estrago que causaran a nuestras ramas y hojas, pudiésemos evidenciar lo poderosas que son nuestras raíces, nuestras convicciones, nuestras creencias y nuestros pactos con Dios. Que no importando en la “postura” que quedáramos, la potencia de nuestras raíces, bien aferradas al suelo, demostrara en quién estamos cimentados, quién es nuestra roca y nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

viernes, 23 de diciembre de 2016

La Biblia

“Todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos esperanza” (Romanos 15:4, LBLA).

Resultado de imagen de la biblia cristianaEL 24 DE OCTUBRE DE 2014, las autoridades egipcias anunciaron que un equipo de arqueólogos submarinos descubrieron en el Golfo de Suez, los restos de un ejército egipcio de alrededor del siglo XIV a.C. En realidad buscaban barcos y objetos de otras épocas, cuando se encontraron con este hallazgo de más de cuatrocientos esqueletos y cientos de armas de guerra, así como de dos carros de combate. Se estimó que hay en el lugar más de cinco mil cuerpos.
Uno de los aspectos más interesantes de este descubrimiento es que no se ha hallado ningún rastro de barcos, lo cual da a entender que el ejército allí eliminado no iba a una batalla marítima. La posición de los cuerpos encontrados, así como el hecho de que una gran cantidad de ellos estaban atrapados entre arcilla y roca, da a entender que murieron a causa de una gran ola.
¿Qué te viene a la mente cuando oyes hablar de un gran ejército egipcio que perece de forma dramática en el mar? Sin duda parece la corroboración de Éxodo 14:28: “Al volver el agua a su cauce normal, cubrió los carros y la caballería, y todo el ejército que había entrado en el mar para perseguir a los israelitas. Ni un solo soldado del faraón quedó vivo”. Así lo interpretan los mismos arqueólogos.

Amor al enemigo

Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. (Lucas 6:32).
En 1950, cuando empezó la guerra en Corea del Sur, Kim Chin-Kyung, de 15 años, se alistó en el ejército para defender su tierra natal. No tardó en darse cuenta que no estaba preparado para los horrores del combate. Mientras sus amigos morían a su alrededor, le rogó a Dios que lo protegiera y prometió que, si le permitía seguir con vida, aprendería a amar a sus enemigos.
Sesenta y cinco años después, el Dr. Kim reflexionaba sobre esa oración respondida. A lo largo de décadas de ocuparse de los huérfanos y colaborar en la educación de jóvenes chinos y norcoreanos, se hizo amigo de muchos que antes consideraba enemigos. Actualmente, rechaza las calificaciones políticas y se autodenomina un amador, como una manera de expresar su fe en Jesús.
El profeta Jonás dejó un legado diferente. Ni siquiera zafarse del vientre de un gran pez transformó su corazón, y aunque finalmente obedeció a Dios, dijo que prefería morir antes que ver que el Señor tuviera misericordia de sus enemigos (Jonás 4:1-2, 8).
¿Cuál es nuestra actitud? ¿Sentiremos lo mismo que Jonás por aquellos que odiamos, o le pediremos a Dios que nos ayude a amar a nuestros enemigos como Él lo ha hecho con nosotros?

Señor, soy propenso a amar solamente a quienes me aman. Dame la gracia para amar como lo hacía Jesús.
El amor lo vence todo.

Estimula al cambio

Es un secreto a voces que el mundo va de mal en peor, que el pecado siempre ha sido pecado. Pero si nos detenemos a hacer un análisis de lo que era considerado pecado en los años cincuenta, tendrían que ser consideradas como tal, las malas crianzas de niños que desagradaban al padre.
Resultado de imagen de Estimula al cambioYo era un niño que, en mi pobreza, siempre destacaba por mi mala conducta, que cobraba matices espeluznantes según decían los padres de los niños pudientes, porque les jalaba el pelo, les ponía motes y les tiraba cosas en mi afán por hacerles creer que yo era más digno de respeto que ellos.
Hoy en las escuelas, los niños llevan armas que han sido causa de numerosos muertos, y además, el llamado bulling hace estragos cada vez más terribles entre el estudiantado a nivel mundial, se consumen drogas y hasta se tiene sexo en los baños, sin mencionar que se aprueba que una pareja de homosexuales o lesbianas se sienten en un aula con las manos tomadas de manera muy romántica, ¿hablamos de lo que hoy es pecado y ayer no lo era?
No se trata de discutir eso ahora, lo que sí se debe dejar claro es que como hombres y mujeres de Dios, tenemos una alta dosis de responsabilidad por lo desatinado que se encuentra el mundo.
¿Por qué hay tantos problemas, guerras, enfermedades, hambre, conflictos, pobreza, injusticia, miedo y tantas familias divididas? ¿De dónde vienen estos conflictos? ¿Cuál es la solución para ellos? ¿Cómo lograr un mundo de paz?

Terremoto

Durante un terremoto que ocurrió hace unos años, los habitantes de la pequeña ciudad, presos de pánico, corrían de una a otra parte, cuando se apercibieron de que una anciana, a quien todos conocían, tenía una actitud en la que no podía verse nada más que paz y sosiego, y que desde la puerta de su vivienda parecía sonreír a los espantados.
Alguien le preguntó: -Abuela. ¿No tiene usted miedo?
Resultado de imagen de TerremotoA lo que la anciana, una cristiana fiel, contestó:
-No, no tengo miedo… Muy al contrario…Estaba pensando que mi dicha es muy grande, pues tengo para ayudarme a un Dios que puede, si quiere, sacudir el mundo.
Josue 1:9
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará donde quiera que vayas.
 
Habrá cosas que te harán temblar, pero no temas, vive por fe.
Salmos 40:4
¡Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza y no mira a los soberbios ni a los que se desvían tras la mentira!
Salmo 71
16 Dios mío, ahora voy a recordar tus hechos poderosos, y hablaré de la justicia que sólo tú puedes hacer.
17 Desde que yo era joven tú has sido mi maestro, y hasta ahora sigo hablando de las maravillas que has hecho.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Integridad

“Considera al íntegro y mira al justo, porque hay un final dichoso para el hombre de paz” (Salmos 37:37, RV95).

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Arístides (530-468 a.C .) es un personaje histórico poco conocido, que constituye un verdadero ejemplo a imitar para quienes vivimos en tiempos de carencia de líderes íntegros, tanto a nivel político, como económico, social y, lamentablemente, religioso.
Conocido con el sobrenombre de “el Justo”, Arístides fue un político griego que se negó al cohecho, a beneficiarse del dinero público que pasaba por sus manos, y a hacer favores a sus amigos utilizando su influencia. No buscó nunca la gloria personal a pesar de que obtuvo grandes victorias en el campo de batalla. El historiador griego Heródoto se refirió a él como “el mejor y más honorable hombre de Atenas”, y de manera similar lo hizo Platón.
Paradójicamente, su integridad le granjeó el odio de sus conciudadanos de Atenas. Tanto, que en el 482 a.C. lo expulsaron de la ciudad. “Yo ni siquiera conozco a ese hombre, decía un ateniense que había votado a favor de su expulsión, pero estoy cansado de oír que es el más justo”. A pesar de que regresaría posteriormente al liderazgo político, Arístides murió pobre, como consecuencia de haberse negado toda su vida a dejarse corromper.

Sus planes son exitosos

Somos dados a querer que prevalezcan nuestros criterios y ser apáticos a dar cabida a los criterios de otros. Nos creemos muchas veces el centro del mundo, y consideramos que todo debe girar en torno a nosotros.
Nuestras reacciones están íntimamente relacionadas con nuestra tendencia a establecer cuestionamientos por todo; y en esta desmedida enfermedad de cuestionarlo todo, hasta estimamos que es necesario hacerlo con Dios, para poder enjuiciarlo y entenderlo.
Resultado de imagen de los planes de Dios son exitososHemos sido tan mal dirigidos por los hombres en este mundo, que la desconfianza nos ha calado hasta los huesos, y no aceptamos nada que primero no hayamos juzgado desde nuestro tribunal personal; o sea, toda acción que acometen los seres humanos, sus palabras, su carácter y otras actitudes las debemos considerar primero como lógicas, en base a todos los descalabros a los que hemos sido arrastrados en nuestro peregrinaje sobre esta tierra.
Entendemos que dar por sentado todo lo que nos dicen los seres humanos, no debe ser aceptado sin antes asimilarlo, analizarlo y entenderlo.
Somos seres racionales y no dejamos el cerebro en la puerta, por muy altas y rimbombantes que nos parezcan las posiciones que ostenten los seres humanos.
Lucas, en el libro de los Hechos, nos dice que los pobladores de Berea buscaban en las escrituras, para comprobar si cuanto les decían Pablo y Silas se correspondía exactamente con lo que ellas establecían.

¿Quién dices que es Él?

«Y vosotros, ¿quién dicen que soy yo?» Mateo 16:15
En 1929, en una entrevista, Alberto Einstein dijo: «Cuando era niño, me enseñaron de la Biblia y del Talmud. Soy judío, pero me cautiva la figura luminosa del Nazareno. Nadie es capaz de leer los Evangelios sin sentir la presencia real de Jesús. Su personalidad palpita en cada palabra. Ningún mito contiene tanta vida».
El Nuevo Testamento da otros ejemplos de compatriotas de Jesús, que percibían que Él tenía algo especial. Cuando les preguntó a sus seguidores: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?», ellos respondieron que unos decían que era Juan el Bautista; otros, que era Elías; y algunos, que era Jeremías o uno de los profetas (Mateo 16:13-14). Que lo mencionaran entre los grandes profetas de Israel era sin duda, un elogio, pero Jesús no buscaba eso, sino que los escudriñaba para ver si tenían fe. Entonces, hizo una segunda pregunta: «Y vosotros, ¿quién dicen que soy yo?» (verso 15 RVC).
La declaración de Pedro expresa la verdad sobre la identidad de Jesús: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente» (verso 16).
Jesús anhela que lo conozcamos a Él y su poder salvador. Por eso, en algún momento debemos responder la pregunta: «¿Quién dices tú que es Jesús?».

Señor, deseo conocerte mejor, amarte más y seguirte de todo corazón.
La identidad de Jesús es la cuestión central de la eternidad.