La división es el resultado de preferir a unos por encima de otros. Pero la presencia de los débiles entre nosotros nos obliga a dar consideración a todos, y no a unos pocos.
Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; 1 Corintios 12:22
Cada congregación tiene al menos dos o tres personas que entran dentro de esta categoría, hermanos que calificaríamos de "débiles". Son esas personas problemáticas que no terminan de insertarse correctamente en el cuerpo, especialistas en comportamientos o comentarios inapropiados. El resto convivimos con ellos movidos por una mezcla de tolerancia y lástima. ¿No hemos sido llamados, acaso, a la compasión?
Aun con esta perspectiva, la declaración del apóstol Pablo nos confunde. ¿Cómo es esto?, ¿los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles son los más necesarios? Estamos acostumbrados a valorar a las personas por la contribución que hacen a nuestras vidas. Con este parámetro, ¡estos «hermanitos» definitivamente no parecen ser los más necesarios! Al contrario, parecen los menos importantes. Los verdaderamente necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo son el pastor, los ancianos o los diáconos. ¡Ellos sí sirven a la iglesia con sus dones y talentos!
Aun con esta perspectiva, la declaración del apóstol Pablo nos confunde. ¿Cómo es esto?, ¿los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles son los más necesarios? Estamos acostumbrados a valorar a las personas por la contribución que hacen a nuestras vidas. Con este parámetro, ¡estos «hermanitos» definitivamente no parecen ser los más necesarios! Al contrario, parecen los menos importantes. Los verdaderamente necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo son el pastor, los ancianos o los diáconos. ¡Ellos sí sirven a la iglesia con sus dones y talentos!



