La astrología es la pseudociencia que comprende varios sistemas de adivinación, basados en calcular y observar el efecto que sobre los humanos tiene el sol, la luna, las estrellas y los planetas. Las posiciones de los astros en el momento de nacer un niño, supuestamente influirían en su carácter y personalidad, y el trayecto de los astros revelaría el destino del individuo. En todo caso deberíamos decir que los nacidos bajo un signo astral específico únicamente son más proclives, están más inclinados, a ser de una forma que de otra.
El horóscopo define los 12 signos del zodíaco, y clasifica a las personas por los signos particulares bajo los que han nacido: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.
Millones de personas cada día revisan su horóscopo para averiguar su futuro. Firman contratos, constituyen empresas, escogen oficios, hacen apuestas, planean viajes, escogen el nombre de sus hijos, y a veces formulan políticas y decisiones de gobierno, todo en base de los presagios astrológicos, viendo si los astros les favorecen o no.
La Astrología tiene su origen en la antigua Babilonia. En efecto, la obra de Namar Beli, escrita por el rey Sargón 3.000 años antes de Cristo, se refiere a ella. Los libros del rey Asurbanipal contienen observaciones astrológicas, además de varias predicciones y reglas para la interpretación de los sueños. Los babilonios fueron los primeros que observaron los cielos y reaccionaron ante los portentos que creían ver.

