Los doce discípulos/apóstoles originales están registrados en Mateo 10:2-4, “Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, Simón el cananita, y Judas Iscariote, el que también le entregó.” La Biblia también nombra a los 12 discípulos/apóstoles en Marcos 3:16-19 y Lucas 6:13-16. Comparando estos tres pasajes, hay un par de pequeñas diferencias en los nombres. Parece que Tadeo también era conocido como “Judas, hermano de Jacobo” (Lucas 6:16) y Lebeo (Mateo 10:3). Simón el Zelote también era conocido como Simón el cananita (Marcos 3:18). Judas Iscariote, quien traicionó a Jesús, fue reemplazado por Matías entre los doce apóstoles (Hechos 1:20-26). Algunos maestros bíblicos “invalidaron” a Matías como miembro de los 12 apóstoles, y en su lugar creyeron que el apóstol Pablo fue elegido por Dios para reemplazar a Judas Iscariote como el doceavo apóstol.
Nuestro objetivo como Iglesia es llevar a la gente a la fe en Jesús e integrarla en la familia de Dios. Y que nuestro carácter se parezca al de Cristo, glorificando a Dios y sirviendo en toda buena obra.
martes, 28 de junio de 2016
¿Quiénes fueron los doce (12) discípulos / apóstoles de Jesucristo?
Servir a Cristo
...no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios. Efesios 6:6
Soy secretaria, me dijo una amiga. Yo, cuando les digo algo similar a los demás, algunos me miran con lástima. Pero cuando descubren quién es mi jefe, ¡abren los ojos con admiración! En otras palabras, a veces la sociedad define algunos trabajos como inferiores, a menos que estén relacionados con personas ricas o famosas.
Soy secretaria, me dijo una amiga. Yo, cuando les digo algo similar a los demás, algunos me miran con lástima. Pero cuando descubren quién es mi jefe, ¡abren los ojos con admiración! En otras palabras, a veces la sociedad define algunos trabajos como inferiores, a menos que estén relacionados con personas ricas o famosas.
En Efesios 6, Pablo les habla a los siervos y a los amos. Les recuerda que servimos a un Amo en el cielo y que tenemos que hacer todo con sinceridad, integridad y respeto, porque servimos a Cristo y trabajamos para Él. El apóstol nos recuerda: sirvan de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres (Efesios 6:7).
Es un gran privilegio servir a Dios en todo lo que hacemos; ya sea que atendamos el teléfono, conduzcamos un vehículo, hagamos tareas de la casa o estemos al frente de una empresa. Trabajemos hoy con una sonrisa recordando que, sin importar lo que nos toque hacer, servimos a Dios.
Señor Jesús, en lo que me toque hacer hoy, quiero servirte de todo corazón.
El servicio a Dios demuestra nuestro amor a Él.
El servicio a Dios demuestra nuestro amor a Él.
Más Grande Que Un Sentimiento
“Aun si nos sentimos culpables, Dios es superior a nuestros sentimientos y él lo sabe todo.”
1 Juan 3.20
Culpa. Tema que para nosotros, surge y resurge una y otra vez. Cada vez que hablamos con gente sobre su pasado y permitir que Dios lo sane, no sabemos cómo pero terminamos indicando la culpa con la que viven por las cosas que hicieron en él. La culpa es una realidad en varios sentidos.
¿El problema con todo esto? Que es fácil permitir que tu sentimiento de culpa nuble la manera en que te ves a ti mismo y al mundo que te rodea. Se convierte en el lente por medio del cual nos vemos a nosotros mismos, y cuando nos vemos de esta manera, llegamos a la conclusión de que los demás nos pueden ver de la misma, o por lo menos que pueden sentir nuestra culpabilidad.
lunes, 27 de junio de 2016
El Nilo Azul y el Nilo Blanco
EL Nilo Azul es un río de corriente muy rápida que obtiene mucha de su energía de las montañas por las que desciende. Transporta hacia el lejano delta del Nilo mucha de la riqueza del suelo lodoso por el que atraviesa.
Se junta con el Nilo Blanco, un río mucho más lento que atraviesa las llanuras. El Nilo Blanco es un río claro en comparación con el Azul.
Una vez que se unen en el mismo lecho del río, mantienen sus rangos distintivos por muchísimos kilómetros.
Una vez que se unen en el mismo lecho del río, mantienen sus rangos distintivos por muchísimos kilómetros.
Desde el aire se pueden apreciar las aguas lodosas del Nilo Azul y las aguas claras del Nilo Blanco. Están separados aunque unidos.
No obstante, mientras más tiempo comparten el mismo lecho del río, más se entremezclan sus corrientes hasta que los dos ríos se convierten en un curso de agua potente y lleno de vida.
Cuando los tiempos difíciles golpeen su matrimonio o surjan desacuerdos, tomen la decisión de trabajar juntos antes que permitir que se hagan pedazos, por lo que quizá sean solo situaciones temporales o diferencias con solución. ¡Decidan fluir juntos!
No todo en el matrimonio es soleado, pero dos personas pueden compartir un paraguas si están bien juntas.
Eclesiastés 4:11
Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse?
Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse?
Una hoja en blanco
Hoy, mientras tenía una hoja en blanco en mi ordenador esperando que llegaran las palabras para saber qué escribir, pensaba en que hay muchas cosas sobre las que la gente habla, todo lo que hacen, sueñan, esperan, véase pensamientos, sentimientos y las muchas cosas pendientes por hacer; pero es necesario tener una hoja nueva donde puedan exponerse cada uno de ellos.
En una hoja donde hay mucho escrito difícilmente habrá lugar para agregar cosas. Una hoja llena no tiene suficiente espacio para cosas nuevas, porque ya está siendo ocupada por lo que ya ha sucedido, y algo similar pasa con nuestra vida.
Cada mañana tienes una hoja en blanco lista para usar, para llenar de sueños, deseos, vivencias y todo lo que quieras y te sea posible hacer. La hoja de ayer no cuenta porque ya pasó, ella ya se llevó lo mucho o poco que le tocó llevarse, y la hoja de mañana aún no está lista porque no puedes vivir mañana sin haber terminado hoy, sin el “hoy” no hay “mañana”.
Tú estás justo en la hoja del presente, la que está en blanco, en la que puedes cambiar, borrar, agregar y hacer todo lo que desees, puedes verla como una simple hoja vacía o como una gran oportunidad para poder actuar y escribir algo nuevo para tu vida.
Tú estás justo en la hoja del presente, la que está en blanco, en la que puedes cambiar, borrar, agregar y hacer todo lo que desees, puedes verla como una simple hoja vacía o como una gran oportunidad para poder actuar y escribir algo nuevo para tu vida.
El Poder del Espiritu Santo
Sin duda muchos cristianos nos preguntamos: ¿Por qué necesito el conocimiento y el poder del Espíritu Santo en mi vida? Tengamos poco o mucho tiempo de creyentes en Jesús de Nazaret como nuestro Salvador y Señor, todos necesitamos la sabiduría, el poder y la dirección del Espíritu Santo para vivir conforme a la nueva vida que hoy tenemos por Él.
En la palabra de Dios, la Biblia, que es nuestra norma de fe y conducta, encontramos varias razones, entre ellas las siguientes:
1. El Espíritu Santo enseña, guía y capacita a vivir según la verdad espiritual que Jesucristo enseñó.
2. El Espíritu Santo glorifica a nuestro Salvador; constantemente honra, exalta y celebra lo que Jesucristo ha hecho y hace por nuestra salvación y santificación.
Jesús mismo afirma: “El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber” (Juan 16.14).
3. Cumple con la tarea de proclamar la buena noticia de que Jesús de Nazaret es el único Salvador y Señor del universo, comenzando por nuestra familia, amistades, vecindarios, hasta llegar a todo rincón del mundo. Necesitamos el poder y la habilidad que el Espíritu Santo genera.
3. Cumple con la tarea de proclamar la buena noticia de que Jesús de Nazaret es el único Salvador y Señor del universo, comenzando por nuestra familia, amistades, vecindarios, hasta llegar a todo rincón del mundo. Necesitamos el poder y la habilidad que el Espíritu Santo genera.
El Señor dijo a sus discípulos: “…recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1.8).
4. Después de ser adoptados como hijos de Dios por la fe en Jesucristo, Dios envía el Espíritu Santo a nuestro corazón para confirmar que somos sus hijos, herederos y coherederos con Cristo de su reino (Romanos 8.15-17).
Después de esta experiencia personal tenemos la libertad, la seguridad y la plena confianza de dirigirnos a Dios como nuestro querido Padre, igual que su Hijo unigénito, manifestando obediencia a su voluntad (Marcos 14.36).
Éste es el camino
No importa lo que le haya ocurrido en su vida, aunque haya sido abandonado por su cónyuge, abusado por sus padres o herido por sus hijos o por otros, pues si permanece en el camino angosto, como Dios le indica, y deja atrás todo el exceso de equipaje carnal, encontrará la paz, el gozo y la satisfacción que busca. Mientras atraviesa este proceso, puede hallar consuelo y guía en la promesa de Dios de Isaías 30:21. Entonces tus oídos oirán detrás de ti la palabra que diga: Éste es el camino, andad por él y no echéis a la mano derecha, ni tampoco os desviéis a la mano izquierda.
domingo, 26 de junio de 2016
¿Cómo era Jesús?
Isaías describe después la apariencia de Cristo cuando fuera azotado antes de Su crucifixión. “De la manera que muchos se asombraron de ti, pueblo mío, así fue desfigurada su apariencia más que la de cualquier hombre, y su aspecto más que el de los hijos de los hombres.” (Isaías 52:14). Estas palabras describen la inhumana crueldad que Él sufrió, hasta el punto que ya no parecía un ser humano (Mateo 26:67;27:30; Juan 19:3). Su apariencia era tan terrible que la gente lo veía asombrada.
La mayoría de las imágenes que tenemos de Jesús hoy probablemente no sean fieles. Jesús era un judío, así que es muy posible que tuviera la piel morena, los ojos oscuros y el cabello negro. Esto está muy lejos de la representación del pelo rubio, los ojos azules y la piel blanca de muchas imágenes modernas. Una cosa es segura: si fuera importante para nosotros saber realmente cómo era, Mateo, Pedro y Juan, quienes pasaron tres años con Él, ciertamente podrían darnos una descripción precisa, así como lo harían Sus hermanos, Jacobo y Judas. Sin embargo, estos escritores del Nuevo Testamento no ofrecen detalles acerca de Sus atributos físicos.
El desafío del creyente
¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Marcos 8:36
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo… El mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:15, 17
El mundo, la sociedad organizada en la que vivimos, ejerce una presión tan grande y quiere ofrecernos tanto, que corremos el riesgo de pasar nuestra vida corriendo tras las vanidades. Dinero, bienes materiales, ocio, popularidad y cultura no pueden ser el objetivo principal de nuestra vida, pues esos supuestos valores son efímeros.
Seamos consecuentes, detengámonos un momento para hacer balance y hagámonos las verdaderas preguntas: ¿Qué estoy buscando? ¿Cuál es mi proyecto de vida?
Recordemos lo que Cristo dijo: “Donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:21). Lo que amamos, nuestro “tesoro”, nos ata y nos transforma. Si amamos el mundo y sus placeres, quizá todo vaya bien durante algún tiempo. Pero nuestra sed de felicidad no estará verdaderamente satisfecha, y perderemos nuestra vida. Respondamos más bien a la invitación de Dios, vayamos a Jesucristo, quien nos dará una paz, un gozo y una esperanza que traspasan todo, incluso la muerte.
El desafío para nosotros, cristianos, es vivir en el mundo sin dejar que el mundo viva en nosotros. Si buscamos primero el reino de Dios, es decir, la presencia del Señor en cualquier circunstancia, podremos vivir felices sin estar ligados a los valores y las prioridades del mundo. Así, nuestra vida en este mundo será realmente benéfica para nosotros y para nuestro entorno, y honrará al Señor.
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