miércoles, 6 de enero de 2016

Lo que te Deseo para el Nuevo Año

Que nuestra amistad continúe eterna y tenga siempre un lugar especial en nuestro corazón.
Que las lágrimas sean pocas y compartidas. Que las alegrías estén siempre presentes y sean festejadas y recordadas tanto por ti como por mí.
Que Dios esté siempre con su mano extendida, y te sostenga y me sostenga señalándonos el camino correcto.
Que sentimientos como la envidia o el desamor, sean eliminados de nuestra vida.
Que la verdad siempre esté por encima de todo. Que el perdón y la comprensión, superen las amarguras y las dificultades.
Que todo lo que soñemos se transforme en realidad, pero sobre todo que el amor al prójimo sea nuestra meta absoluta.
Que mi cariño deje una huella imborrable en tu vida y en tu corazón.
¡Te deseo un hermoso año nuevo a partir de hoy!
Que nuestra próxima jornada de los siguientes 365 días, esté llena de caminos por recorrer y de metas por alcanzar, pero lo más importante es que atesoremos los recuerdos gratos que la vida nos regaló el año que acabó.

martes, 5 de enero de 2016

El Rescate de la Condición Original

El hombre, en su inmensa arrogancia, abriga con la ciencia su terquedad de corazón. Somos hechos a imagen y semejanza de nuestro Padre, pero recuerden, hermanos míos, que somos una copia imperfecta y finita de algo inconmensurable, infinito, inigualable, y sin embargo, intrascendental por nuestra parte. Son precisamente las cualidades del Padre las que anhelan los hombres, de espíritu rebelde; quieren sus cualidades, sí, pero no cumplen sus mandamientos.
Queremos llegar a la inmortalidad matando, llegar a la sabiduría ocultando, llegar a los cielos aunque para ello tengamos que quemar la tierra. Ese es el camino por donde anda transitando una gran parte de nuestros congéneres. Vemos y valoramos, en esta edad, cómo la ciencia es el arma empleada por los hombres, pero la ciencia aniquila, disminuye, empobrece, resta. 
Nada es dado a cambio de nada, o sea, el día que el hombre acepte la palabra del Padre, cuando la historia sea consumada, cuando sea la hora del fin de las cosas, aquellos que prevalecerán serán los que han andado por el camino angosto sin sentarse a descansar, aunque sus pies estén agrietados; serán los que así hayan sido. Verán, reconocerán, admirarán, y entonces dirán: la Gloria de Dios es abundante, compensadora y suficiente, fuera de ella todo carece de fundamento.
El Padre Celestial creó al hombre y a la mujer para que multiplicaran la humanidad, la más preciada de sus obras, para que se multiplicaran en número al amparo de su Gloria por toda la eternidad. Este fue y sigue siendo el objetivo del Padre para nosotros.
¡Oh padre tan misericordioso, tan magnánimo, que creas pero creas con libertad, que no pides nada a cambio de la vida que das, no pides nada por los dones que regalas, el bien solo en el bien se sustenta!

Prevención espiritual

Hoy en día, en materia de salud se habla mucho sobre medicina preventiva.
Hay un dicho popular que dice: más vale prevenir que lamentar.
La medicina preventiva consiste en acudir al médico antes de enfermarse, para prevenir y así no llegar a sufrir la enfermedad.
Las entidades de salud gastan menos dinero tratando de prevenir una enfermedad, que cuando tienen que tratar de curar, operar o iniciar un tratamiento.
En el mundo espiritual sucede igual. Dios no nos quiere destruir. Ezequiel 33: 11 “Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?”
Por eso Él primero nos advierte, Él quiere que nos arrepintamos a tiempo, que lo busquemos mientras todavía pueda ser hallado. Isaías 55:6 “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.  55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. ”

Solo Hechos

Hubo una vez un hombre indigente, al que John Wesley calificó de miserable y profesaba poco respeto hacia él. Se sentía superior a ese hombre y en una ocasión, en la que aportó muy poco a la respetable organización de caridad a la que ayudaba, Wesley lo criticó abiertamente.
No mucho tiempo después, el caballero visitó a Wesley. Este último quedó sorprendido al escuchar a aquel hombre, a quien había catalogado como tacaño, y que ya durante varias semanas venía subsistiendo con lo imprescindible. Le contó que tiempo atrás contrajo grandes deudas, pero desde su conversión decidió pagar hasta el último céntimo a sus acreedores. También le explicó que por ello, no compraba nada para su satisfacción personal y gastaba solo en lo más elemental.
Cristo me ha convertido en un hombre honesto, dijo, y por tener que afrontar muchos compromisos, puedo dar  muy pocas ofrendas adicionales al diezmo. Tengo que saldar cualquier responsabilidad con mis vecinos y amigos, y mostrarles que la gracia de Dios puede obrar en el corazón de cualquier hombre, un hombre como yo, que una vez fue deshonesto.

Vivir o Morir Por Cristo

“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir, ganancia.” – Filipenses 1:21

Cuando Pablo escribió acerca del vivir o morir a la Iglesia de Filipos, estaba preso. A pesar de estar encarcelado, esta carta está escrita con mucha alegría a una iglesia muy generosa en ofrendas y amor. El primer capítulo de su carta es el más personal, y él va a compartir la paradoja a la que muchos creyentes se enfrentan hoy en día: Parece como si estuviéramos atrapados entre dos mundos … éste en el que tenemos mucho trabajo que hacer para Cristo, y el otro, donde estaremos siempre con el Señor. Él dice en un pasaje posterior “Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros”. (Filipenses 1:23-24)
Es fácil de entender lo que está diciendo Pablo. Conforme pasa el tiempo y se pasa más tiempo en este mundo, se espera con ansias el Cielo, se sueña con ver a Jesús cara a cara, se espera que no exista más llanto y tener una visión perfecta de Él. Sin dolores de cabeza, solo coronas en la misma. Con muchos deseos de cantar con los ángeles y echar esas coronas a los pies del Salvador.
Pero también con ganas de pasar tiempo con la familia aquí en la tierra. Se esperan momentos para leer la Biblia a los hijos o nietos y enseñarles canciones de adoración a Dios. Se esperan momentos de adoración en la iglesia y escuchar sus dulces voces cantando en voz alta por amor al Señor. Me encanta tener buenos recuerdos y planificar para el futuro.
Debemos desear las cosas del Cielo, mientras pasamos tiempo aquí en nuestra morada temporal. Y cuanto más cerca caminamos con el Señor, más esperamos y más cerca estamos del Cielo. Es como vivir con nostalgia, ya que como creyentes estamos“obligados” a estar en este lugar imperfecto, deseando, al mismo tiempo, estar en ese lugar perfecto donde nuestro Padre vive: nuestra casa.

lunes, 4 de enero de 2016

Mi Familia

Me encontré de pronto acompañado únicamente por mi esposa, sentados a la mesa, los dos solos. En ese instante, no sé como vinieron a mi mente mis padres.
Cuando era joven, al llegar las fiestas navideñas, las fiestas, las reuniones con los amigos y demás, optaba siempre por asistir a estas reuniones en vez de estar con mis padres.
Mi padre siempre quiso que toda la familia, al menos el último día del año, lo pasáramos juntos. Siempre nos decía, recuerdo ahora, que dividiéramos las dos fechas, Navidad y Año Nuevo.
Los que ya estaban casados, pasaban la Nochebuena en casa de sus suegros, y los aún solteros, con los amigos. Lo único que nos pedía era que el día último del año lo pasáramos con él y con mi madre. ¡Nunca se lo pudimos cumplir!
Mis hermanos casados nunca pudieron. Siempre alegaron que estaba muy lejos la casa de sus respectivos domicilios, que era muy fría la noche,... en fin, siempre excusas.  Los solteros, preferimos siempre salir con los amigos para hablar, bailar, divertirnos y beber.  ¡Siempre preferimos estar con otras personas, pero no con nuestros padres!  Nuestras atenciones y afecto eran para otras personas.

Misterios de Navidad

El cuento de Charles Dickens, Canción de Navidad, empieza con un misterio que rodea a Ebenezer Scrooge. ¿Por qué es tan malo este hombre? ¿Cómo se volvió tan egoísta? Luego, a medida que los fantasmas de la Navidad le hacen recorrer la historia de su vida, las cosas se van aclarando. Vemos qué lo convirtió de ser un joven feliz en un tacaño miserable, y lo llevó al aislamiento y la angustia. Mientras es resuelto el misterio, también vislumbramos el sendero hacia la restauración. El interés por los demás saca a Scrooge de la oscuridad que lo envolvía, para rodearlo de un gozo desconocido.
Un misterio mucho más importante y difícil de explicar es el que Pablo menciona en 1 Timoteo 3:16: E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. ¡Extraordinario! Dios fue manifestado en carne.
El misterio de la Navidad es que Dios pudo convertirse en hombre sin dejar de ser plenamente Dios. Esto desafía toda explicación humana; pero, en la sabiduría perfecta de Dios, fue el plan de los planes.
"¿Qué Niño es este?" Es Jesucristo, Dios revelado en carne.

Gente venenosa

Hace poco más de tres años, me llamaron a trabajar a una empresa en la que me ofrecieron cosas que en ese momento no tenía. Yo creía que los conocía y que tenía una buena relación con esa gente, pero no me daba cuenta entonces, del infierno en el que me estaba metiendo. Hoy puedo decir que a pesar de la tremenda decepción y de la tristeza que durante mucho tiempo embargó mi corazón, la experiencia, de la mano de Dios, valió la pena. Esto de ninguna manera le da crédito a mis jefes, toda vez que es Dios quien me sostuvo durante todo el tiempo.
Pero dos cosas pude observar: una, que salvo excepciones, había empleados que llevaban mucho tiempo en esa empresa, más de diez años. La otra, es que constantemente era violada la autoestima de esas personas, pues solían ser de de poco estudio o preparación. Ese había sido el motivo de su prolongada estadía en la empresa. Creían que si se iban de allí no tenían a dónde ir y que no servían para otra cosa, que lo que les pagaban allí en ninguna parte se lo iban a pagar, por lo que eran ellos mismos los que,... ¡en fin!
Cuando llegué a ese sitio, sentí como si me hubieran subido a un pedestal de perfección, precisión y eficiencia. Pero pronto descubrieron que yo resultaba ser un humano normal, con días brillantes y con días negros; con aciertos y errores, con certezas y dudas. Que sí, sabía unas cuántas cosas, conocía bien mi trabajo, pero también tenía mucho que aprender. Con la misma vehemencia con que me subieron a un pedestal, me bajaron y me enterraron bajo una montaña de basura.

Confía en Jesús y Él hará que todo Mejore

Los abuelos de Graciela le enseñaron que hay más dicha en dar que en recibir. Un año antes, al llegar Navidad, el abuelo de Graciela fabricó un nacimiento de tamaño natural para la plaza del pueblo. Toda la familia, incluso Graciela de cinco años de edad, trabajó con gran esmero colocando las figuras en el lugar adecuado para disfrute de todos.
Cuando llegó la mañana de Navidad, Graciela recibió su regalo más deseado: un patinete en forma de reno con un crin de verdad. Graciela estaba encantada.
Después de las festividades de Navidad, un día, temprano por la mañana, la gente se dispuso a descansar un rato. Sin embargo, pronto la familia despertó a los gritos de la abuela de Graciela.
Había descubierto que la niña se perdió. El sol ya comenzaba a ponerse mientras los familiares y vecinos seguían buscando con diligencia a la pequeña.
Al final, un vecino aliviado exclamó: ¡Venga rápido, señora Inés! ¡Encontramos a Graciela en la plaza!
La familia corrió y encontró a Graciela dormida, acurrucada en el pesebre y abrazada al bebé Jesús. Su nuevo patinete en forma de reno se hallaba junto a los camellos.
Su familia la despertó con suavidad, la abrazó con fuerza y le preguntó por qué se escapó.
-Yo le pedí a Papá Noel que le dijera a Jesús que si recibía un patinete en forma de reno, yo se lo daría a Él para que jugara. Así que lo hice. Y me imagino que me cansé un poco...
Debido a que los abuelos de Graciela habían sido maravillosos modelos en dar, esto vino a ser parte natural de la vida de Graciela.
Aun así, Graciela dejó como enseñanza una verdad importante. Siempre que te canses un poco, acurrúcate junto a Jesús y Él hará que todo sea mejor.
1 Juan 5:5
¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?