sábado, 6 de junio de 2015

Carta a Taryn

Te estoy escribiendo esta carta a las 3:00 de la mañana ya que no puedo dormir y quería compartir contigo. Hoy fue un día muy importante en tu vida al matricularte en la Universidad Estatal de Oklahoma. Este fue tu día… estabas verdaderamente entusiasmada de iniciar una nueva etapa en tu vida. Mientras escuchaba la orientación para los padres, un consejero nos compartió acerca de la montaña rusa de emociones en la que vosotros estabais embarcados. Como madre de una adolescente… creo que el símil se queda corto.
Lo que no comprendí fueron las emociones mezcladas que experimentaba, ya que mi orgullo estaba obnubilado por la egoísta tristeza de perder a mi niñita. ¿Cómo saber que habías crecido lo suficiente para sobrevivir a setenta y cinco millas de mamá? Eres una persona sorprendente y la verdad es que estabas lista para tu nueva jornada, ¡era yo la que no lo estaba! Tienes una perspectiva fantástica de la vida y tu fuerte fe en Dios me da mucha paz, ¡gracias!
Todo en lo que podía pensar era en qué regalo darte para que te aferrases a esta gozosa ocasión. Estabas tan entusiasmada que me repetías que recordarías este día para siempre, y me pregunté si este día exacto estaría en tu mente dentro de... treinta años, ya que yo no podía recordar el mío. Como te darás cuenta ahora… estaba equivocada.
Así que aquí está mi regalo para ti. Estoy compartiendo tu día con todos los que escuchen. Todo el que te conoce sabrá de tu naturaleza dadora. Estoy usando tu historia para darle a otros de tu hermoso corazón, sabiendo que cuando das, recibes.
Experimentamos tu último año juntas, y aunque ya he pasado por esto dos veces antes con tus hermanos, su intensidad nunca disminuye. Fue un gran paseo para ti cuando pude ver tu gozo en todas las festividades de tu último año de secundaria.
El final fue un auténtico clímax con tu baile de graduación: uno de los momentos más emocionantes de tu vida. Tu “grupo” de amigos estaba compuesto de nuevos y viejos; pero un denominador común era que todos eran buenos muchachos. Algunos de ellos, parejas, otros, solo amigos y un chico loco fue solo… su nombre: Matt. Eso no importó, habías estado cerca de él mucho tiempo y recibió el afecto de todas las chicas que le amaban como tú.
Este espíritu libre, al que había conocido cuatro años antes, cuando lo trajiste a la cena de práctica de la boda de tu hermana, pude ver claramente por qué te agradaba. Era la imagen del buen chico, íntegro, que uno aprobaría si existiese un chico digno de estar cerca de nuestra hermosa hija, nuestra bebé. Se quedó en tu vida a lo largo de toda la secundaria, y no podría estar más contenta si todos los que llevases a casa fueran como él.

Una vestidura honrosa

Llamaremos vestidura a tu corazón ¿cómo está?, le llamaremos así porque es de donde emana la vida. Jesús dijo un día: saca del buen tesoro de tu corazón. Salomón escribió: sobre toda cosa guardada guarda tu corazón. 
Podemos llamarle también vestidura, a tu testimonio como cristiano servidor de Dios, a cómo te estas comportando, a cómo te estás cuidando de dar un buen testimonio como hijo de Dios, o a cómo estás manchando tus vestiduras con la forma carnal de este mundo. Verdaderamente, lo que casi todo ser humano quiere y busca es vivir bien, se olvida de la búsqueda de Dios, no tiene anhelo de buscar agradar a Dios, pero para otros, por contra, su anhelo es conocer más de Dios, vivir en santidad, y en intimidad con Él, querer estar siempre con Dios para poder contemplarlo toda la eternidad, y buscar la manera de adorarle y agradarle, ¿eres tú de estos hombres valientes y decididos a honrar a Dios? En la antigüedad, la orden de Dios fue:
Éxodo 28:2 Hazle a tu hermano Aarón vestiduras sagradas que le confieran honra y dignidad. Dios da la orden a Moisés de que le haga vestiduras sagradas a Aarón, su hermano, y también requiere que al recibir estas vestiduras tenga un cambio de vida, un cambio que testifique que es un verdadero siervo de Dios, que camine con dignidad representando a Dios, porque eso es lo que debe hacer todo siervo de Dios, representante del reino de Dios aquí en la tierra. Esta vestidura, interna, debería ser diferente a todas las demás para que fuera reconocido por todos. Te reconocen hoy si eres o no cristiano por tu carácter, por tu forma de hablar, tu forma de tratar a tu esposa, a tus hijos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, padres, tu forma de comportarte. Tu testimonio es la vestidura que utilizas, ¿cómo están tus vestiduras?
Éxodo 28:36 También debes hacer una placa de oro puro y grabar en ella, como si fuera un sello, las siguientes palabras: “Dedicado a Dios”. 37-38 Esa placa la atarás con un cordón morado por delante del gorro del sacerdote, de modo que siempre esté sobre la frente de Aarón. Esa placa significa que cuando Aarón me presente las ofrendas, se hace responsable de los pecados que cometan los israelitas, y que yo los perdono y acepto sus ofrendas. Dios le dice a Moisés que el sacerdote Aarón debe llevar una placa en la frente, visible, que diga santidad a Jehová; esta placa significaba el pacto de Dios con los hombres de perdonar sus pecados. Hoy en día esa placa es igual, solo que estas palabras deben estar grabadas en el corazón del hombre; sed santos porque yo soy santo, dice el señor Dios Todopoderoso, Jehová de los ejércitos. Dios dice sé siempre fiel a mí, testifica con tu vida por completo, que Jesucristo vive en tu corazón.
Apocalipsis 3:17 Pues tú dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no necesitas de nada. Pero no te das cuenta de que eres un pobre ciego, desdichado y miserable, y que estás desnudo. 18 Por eso te aconsejo que compres de mí lo que de veras te hará rico. Porque lo que yo doy es de mucho valor, como el oro que se refina en el fuego. Si no quieres pasar la vergüenza de estar desnudo, acepta la ropa blanca que yo te doy, para que te cubras con ella, y las gotas medicinales para tus ojos. Sólo así podrás ver. Cuando Dios le habla al hombre se refiere a que las verdaderas riquezas son espirituales, no terrenales, y menciona que está desnudo, porque la forma habitual del ser humano es pecaminosa, inmunda y en ninguno de estos dos estados, con riquezas terrenales y con forma pecaminosa, entrarán en el reino de Dios; por eso dice que si no quieres pasar la vergüenza de que cuando te presentes en el reino de Dios, seas echado fuera por no tener las vestiduras apropiadas, acepta la ropa con la que te debes vestir; y por eso también, le dice al hombre que mire con sus ojos espirituales, y que compre de sus vestiduras blancas con las cuales podrá entrar al reino de Dios. Pero al hombre sin Dios, Dios mismo dice: ¿Pero no te das cuenta de que eres un pobre ciego, desdichado y miserable, y que estás desnudo? Así que yo te digo: toma el consejo que hoy Dios te da, compra vestiduras blancas y esfuérzate por mantenerlas así.

Aclamad al Señor

La tierra está llena de la misericordia del Señor; 
por Su Palabra fueron hechos 
los cielos y las aguas del mar. 
Oh, aclamad al Señor con los instrumentos 
aclamad al Señor con júbilo; 
aclamad al Señor con los instrumentos, 
cantadle un cántico nuevo.

Este cántico, cuya letra y música fueron compuestas por Lori Black Mathis, está basado en el libro de los salmos (47, 150,...). 
Seguro que donde vive el lector hay un sitio no solamente bello sino que ese lugar es único, porque el Señor no se esmeró más en unos lugares que en otros. El Señor habló y se hizo; a veces nos cuesta entender esto, pero cuando vemos los milagros de Jesús, que hizo muchas veces solamente hablando, uno no solo se da cuenta que el Génesis es cierto sino que se reafirma nuestra fe. Dios habló y se hizo, así de sencillo, así de fascinante, así de inconcebible bajo nuestra razón, pero así de cierto. Cuando uno se detiene y ve esa majestuosidad de la obra de Dios, y cuando uno contempla cómo ha cambiado la vida de aquellos que lo buscamos, no tiene más remedio que aclamar con júbilo Su nombre. Y le aclamamos con instrumentos musicales, le aclamamos con nuestra vida, le aclamamos buscándolo cada amanecer no solo para que nos guíe durante la jornada, sino además, dándole gracias porque podemos comenzar la jornada con Él.


Un Vaso De Agua En La Mesa o En La Mano

Un profesor comenzó su clase sosteniendo en alto un vaso de cristal con algo de agua. Lo sostuvo para que todos lo vieran y preguntó a los estudiantes: “¿Cuánto creen que pesa este vaso?” Los estudiantes contestaron: “¡50 gramos!”, “¡100 gramos!”, “¡125 gramos”.
“Realmente no lo sé a menos que lo pese”, dijo el profesor, “pero mi pregunta en realidad es: ¿Qué pasaría si lo sostengo de esta manera unos minutos?” “Nada”, dijeron los estudiantes.
“Bien, ¿qué pasaría si lo sostengo una hora?”, preguntó el profesor. “Le comenzaría a doler su brazo”, dijo uno de los estudiantes.
“Estás en lo correcto, ahora, ¿qué pasaría si lo sostengo todo un día?” “Se le entumecería el brazo; podría tener estrés muscular severo y parálisis y, seguro que tendría que ir al hospital”, opinó otro estudiante, y los demás se rieron.
“Muy bien pero, durante todo este tiempo, ¿variaría el peso del vaso?”, preguntó el profesor. “No”, fue la respuesta.
“Entonces, ¿cuál sería la causa del dolor de brazo y el estrés muscular?” Los estudiantes quedaron perplejos. “¿Qué debería hacer para que no me doliera?”, preguntó nuevamente el profesor.
“¡Poner el vaso en la mesa!”, dijo uno de los estudiantes.  
“¡Exactamente!”, dijo el profesor.

viernes, 5 de junio de 2015

Luz Interior

En Barrow, Alaska, las montañas adquieren un nuevo significado. A unos 550 kilómetros del Círculo Polar Ártico y muy cerca del Polo Norte, Barrow es la auténtica “Tierra del sol a medianoche”. Durante ochenta y tres días, desde el 11 de mayo hasta el primero de agosto, el sol nunca se sumerge en el horizonte.
Pero también existe el lado oscuro para la vida en las latitudes altas. Cada año, el 18 de noviembre, los residentes observan cómo el astro rey se pierde en el horizonte y es esa la última puesta del sol del año, durante más de dos meses.
Aunque no hay una total oscuridad todo el tiempo, el invierno en Barrow es realmente una estación de penumbra. Las temperaturas descienden tanto, que el combustible de petróleo se congela. Las llaves se rompen como palillos de dientes en cerraduras heladas. Temperaturas por debajo de 100 grados bajo cero pueden causar la congelación en treinta segundos.
La perenne oscuridad, el frío y el viento pueden parecer agobiantes a aquellos que, por contra, tienen garantizado un diario bronceado solar. Los residentes admiten que ambicionar Hawai es muy común entre ellos.
Sin embargo, no todos quieren irse. “A muchos de aquí, realmente les gusta el invierno, disfrutan de su paz y quietud,” dice el alcalde de Barrow. “Mucho de ello, se relaciona con el punto de vista de una persona acerca de la vida. Te puedes dejar caer envuelto en la depresión, o bien te levantas y encuentras algo valioso que hacer.”
Suelen producirse estaciones sombrías en la vida de cualquiera, y la forma de pasarlas depende de nuestra perspectiva. Podemos encerrarnos en nosotros mismos y estar anhelando siempre otra vida, o confiar en la Luz de Dios para ayudarnos a encontrar una existencia plena de esperanza y serenidad. Nos corresponde a nosotros elegir.
No que hable porque tenga escasez, pues ha aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. Filipenses 4:11

Como plumas al viento

Es sorprendente como muy fácilmente algunas personas provocan daño a otras levantando severas injurias. 
Como plumas al vientoEn una ocasión, un hombre calumnió gravemente a uno de sus amigos, envidioso por la prosperidad que alcanzaba. Al cabo de un tiempo, al ver las consecuencias que había traído sobre el hombre con sus falsedades dichas, pidió consejo a un sabio varón porque estaba muy arrepentido por lo que había hecho. 
Conocida la historia, dijo el varón sensato, “toma un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas, y mientras caminas, vas soltando una a una hasta terminar”. El hombre se dispuso a cumplir el consejo, satisfecho por lo fácil que le había resultado dar por superada su mala acción. “Ya he terminado”, dijo al sabio. “Esa ha sido la parte más fácil, ahora toma otro saco y, yendo por el mismo camino que anduviste, recupera las plumas hasta llenarlo de nuevo”. El hombre se puso muy triste, porque se dio cuenta lo que significaba la enseñanza del sabio.

Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová. Zacarías 8:17
Y los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban. Porque muchos decían falso testimonio contra de él, mas sus testimonios no concordaban. Marcos 14: 55,56.

¿Cómo recibo el perdón de Dios?

Hechos 13:38 declara, “Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados.”
¿Qué es el perdón y por qué lo necesitamos?
La palabra “perdonar” significa hacer borrón y cuenta nueva, condonar, cancelar una deuda. Cuando somos injustos con alguien buscamos su perdón a fin de restituir la relación. Pero el perdón de Dios no es otorgado debido a que la persona merezca ser perdonada. Nadie merece ser perdonado por Él. El perdón es un acto de Su amor, misericordia y gracia. 
El perdón es la decisión de no guardar rencor a otra persona, pese a lo que le haya hecho.
La Biblia nos dice que todos necesitamos el perdón de Dios. Todos hemos cometido pecado. Eclesiastés 7:20 declara, “Ciertamente no hay hombre tan justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.” 1 Juan 1:8 dice, “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.” Y todo pecado es a la larga un acto de rebelión en contra de Dios (Salmos 51:4). Como resultado, necesitamos desesperadamente el perdón de Dios, y si nuestros pecados no son perdonados, pasaremos la eternidad sufriendo las consecuencias de los mismos (Mateo 25:46; Juan 3:36).

¿Una vez salvo, siempre salvo?

¿Una vez que una persona es salva, es siempre salva? Cuando alguien llega a conocer y reconocer a Cristo como su Salvador, es introducido en una relación con Dios que garantiza una salvación eternamente segura. Numerosos pasajes de la Escritura declaran este hecho.

(a) Romanos 8:30 declara, “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”. Este versículo nos dice que desde el momento en que Dios nos escogió, y lo aceptamos, es como si fuéramos glorificados, porque Dios ya lo tiene propuesto en el cielo. No hay nada que impida al creyente ser glorificado un día, porque Dios ya lo ha propuesto en el cielo. Una vez que una persona es justificada, su salvación está garantizada, está tan seguro como si ya estuviera glorificado en el cielo.


(b) En Romanos 8:33-34, Pablo hace dos preguntas cruciales, “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”. ¿Quién va a presentar cargos contra los elegidos de Dios? Nadie, porque Cristo es nuestro abogado. ¿Quién va a condenarnos? Nadie, porque Cristo, Aquel que murió por nosotros, es el que condena. Tenemos como nuestro Salvador al abogado y al juez.

(c) Los creyentes son nacidos de nuevo (regenerados) cuando creen (Juan 3:3;Tito 3:5). Un cristiano tendría que ser un empedernido en el vicio, un obstinado, para que pierda su salvación. Pero la Biblia no da evidencia de que el nuevo nacimiento pueda ser quitado.

¡Nunca Solo!

David hijo de un pastor, había llegado al hogar para gozo y alegría de sus padres, pero, a poco de nacer, empezó a manifestar síntomas de enfermedad que llevaron a sus padres a recurrir al médico.
Tiene una debilidad en el músculo del corazón, dijo el médico, y se ha roto la pared interior, de modo que la sangre no se purifica, pues se mezcla la sucia con la limpia. No sobrevivirá. Está muy débil.
Todos lloraban esta desgracia, la madre, los abuelos, los amigos....
La Iglesia oraba, pero el diagnóstico era tan adverso que la fe de muchos estaba debilitada.
De pronto, su padre se sentó al lado de la cunita de David, e hizo algo que a todos les pareció como de locos.
Cogió su guitarra y se puso a rasguear algunos acordes. Más de uno pensó: “está perdiendo el juicio a causa del dolor”.
Pero de pronto, y a pesar que su voz no estaba nada bien, sus labios empezaron a cantar:
SOLO NO ESTOY
JESÚS ESTÁ A MI LADO

AMIGO FIEL
QUE NO ME DEJARÁS

Y prosiguió. Mientras las lágrimas salían de sus ojos cerrados, él seguía cantando este himno, mezcla de oración y testimonio.
Terminó la tercera estrofa, y, empezó otra vez con la primera, y de pronto, otros empezaron a acompañarle en voz baja para no importunar al niño.

David hoy día, es un arquitecto licenciado en una prestigiosa Universidad, se ha casado, es padre de una hermosa niña y da testimonio, diciendo que él vive porque su padre nunca dudó que Dios estaba a su lado.
Querido amigo, Jesús está a tu lado, pero, Él obrará en tu necesidad en la medida que tú creas que su presencia te acompaña ayer, hoy y siempre.
II Timoteo 4:17 “Pero el Señor estuvo a mi lado… ”