sábado, 23 de mayo de 2015

Y después que muera... ¿Cómo seré recordado?

“Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad” 
Habitualmente pienso en lo que significa dejar un legado, en cómo quisiera yo ser recordado, especialmente por mi esposa, mis hijos y mis nietos que aun no llegan, pero llegarán. Cuando pienso en eso, me ayuda a elegir cómo vivir y trabajar hoy. Mi carácter, mis actitudes, mis decisiones y mis conversaciones serán recordadas no solamente por mi familia sino por muchas personas.
Todos vamos a dejar un legado, todos vamos a ser recordados de acuerdo a como vivamos. Por eso es importante que tú hagas de tu vida la mejor. Vive tu vida sabiendo que Dios te ha diseñado para grandes cosas, sabiendo que Él te dio todas las habilidades y los recursos para cumplir con la misión. Dios no te dio la vida para que consumas el oxígeno que hay en la tierra, Dios no te trajo para que vivieras quejándote de las circunstancias. Dios tampoco te trajo para que te consumieses en aquello temporal. Él todo lo hizo hermoso por y para ti y ha puesto eternidad en nuestros corazones.
“Todo lo hizo hermoso en su tiempo, y ha puesto eternidad en el corazón del hombre,..” Eclesiastés 3:11
Alguien dijo acerca del legado, que la vida es una carrera de relevos donde tú realizas la carrera con un bastón (testigo) en la mano, y al aproximarte al siguiente corredor, te preparas para darle el bastón mientras te preguntas ¿Qué significa este testigo? ¿Para qué se lo estoy dando? Sencillamente, para que te releve; sin ese testigo no se puede acabar la carrera.

 ¿Cómo quieres terminar tu carrera? ¿Qué quieres darle a tu gente? ¿Qué legado quieres dejar…en tu casa, en el trabajo, en tu comunidad, en tu iglesia, en tu país?

Una Biblia en la choza

La historia sucedió en África, más concretamente, en el interior de la selva. Un misionero se adentró en la espesura con el fin de llegar y predicar la Palabra de Dios. Había caminado un poco, cuando oyó a un niño cantar una alabanza cristiana; al llegar a él, el chico preguntó, 
-¿Es usted el hombre de Dios?
-Pues, sí, yo soy el hombre de Dios. El niño corrió hasta perderse. Luego, el misionero encontró a un anciano, y éste le preguntó, -¿es usted el hombre de Dios?, -sí, contestó, yo soy el hombre de Dios. -Entonces, sígame.
Caminaron un trecho hasta llegar a una aldea. El anciano dijo a uno de los niños, “llama a todos que vengan aquí, ahora sabrán que Dios contesta la oración”. El misionero estaba lleno de curiosidad por saber en qué terminaría el asunto. Allegados todos, el anciano preguntó una vez más al misionero, -¿de verdad que usted es el hombre de Dios?. -Pues, sí, lo soy, contestó el misionero. El anciano entró en una amplia choza y cuando salió, se acercó al misionero con un libro negro cubierto con un paño. -Como hombre de Dios, ¿usted habla de este libro? Sorprendido, el misionero observó que se trataba de una Biblia, que a duras penas resistía como tal por el tiempo que tenía en esa tribu. -¡claro que sí, yo hablo de ese libro!, contestó. -Hace catorce años, cuando aún era joven, un muchacho de nuestra tribu se hizo cristiano, y al sentir el llamado de Dios, se fue muy lejos y nos dejó el libro. Desde entonces, oramos cada día al Señor pidiendo que nos enviara a alguien para enseñarnos. Con cierto temor hemos tratado de agradarle de acuerdo a lo muy poco que sabemos, pero al fin podremos saber mucho más de Jesús, dijo alegre, el anciano jefe.
Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decíanLucas 24:27
Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Mateo 22: 29. 
Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios. Hechos 18: 26.

Entiendo tu frustación

entiendo tu frustracion
Y parece que no llegarás, que no lo lograrás, que esa meta no alcanzarás,
Te sientes infeliz, lleno de dudas, de excusas, de reproches y demás.
Quieres gritar y reclamarle a alguien lo que te pasa, lo que acontece en tu vida
Ves como algunas personas a tu alrededor lo pasan realmente bien, mientras que tú estás muriendo de incertidumbre.
Y quieres llorar pero te contienes, te relajas y quieres preguntarte ¿por qué a mí?
Es cuando lanzas grandes suspiros de incertidumbre y desesperación,
Crees que la vida es injusta, que el sistema está mal
Y que la vida es realmente una dura realidad.
Yo me sentí como tú, y si en algo te puedo apoyar es diciéndote lo siguiente:
No escogiste el camino equivocado, aunque pareciera que lo hiciste, porque todo tiene un objetivo, un plan
No eres una tonta/tonto, no estás por debajo del promedio de nada,
No tienes menos talento que nadie y no vales menos que nadie,
Un examen no define tu genialidad, y tampoco una puntuación tu estado de ánimo en esta realidad,
No tengas miedo a nada ni a nadie, tampoco mires con desprecio a aquellos que logran todo en esta vida.
Porque esas personas también, en algún momento, estuvieron como tú.
Y tampoco envidies a los malhechores de toda clase y de todo nivel, pues ellos no son felices aunque puedan cubrir las necesidades principales y superfluas de su familia. No son felices porque lo que han ganado ha sido a costa de una lágrima y no precisamente de felicidad.
No tengas miedo aunque te lo han dicho muchas veces, no lo tengas
No te afanes aunque la necesidad toque la puerta de tu hogar, y tus pequeños te pidan nuevas oportunidades.
No sientas que todo se acabó aunque todos lo digan, porque todo en realidad, empieza a tener sentido
No digas que no, no digas que estás en el límite, no pares de soñar
A diario yo sueño con “imposibles”, y sí que me esfuerzo por hacerlos posibles
Pero todo pasa por algo, me repito eso día a día. Quizás deba esforzarme más, quizás deba estudiar más, o simplemente deba dejar de conformarme con esa oportunidad que quizás, en realidad, no cubría mi talento.
Sé lo que se siente al buscar trabajo y no encontrarlo, o presenciar qué dura es la vida, ahora lo sé y sí que me duele, me da rabia ver cómo es el sistema.
Pero si en algo puedo ayudarte, es diciéndote TE ENTIENDO, y te apoyo en mis oraciones, en mis peticiones.
En el día de hoy mi petición es esta:
Señor, danos paz, tranquilidad, y convicción de que somos más que bellos talentos con manos y pies, con sentido común y demás. Señor Jesús, quítanos la ansiedad y la falta de confianza, aquí estamos para que nos recargues la esperanza y nos des un toque de alegría.
Y algo más
Gracias aunque tenga ganas de mandar a todos a volar
Aunque quiera renegar de mi vida
Gracias porque respiro, porque veo la luz del día,
Porque veo a mi familia alrededor
Porque aunque tenga mil problemas,
te tengo a ti
Y si te tengo a ti, tengo todo
Porque Tú eres la fuente de la felicidad
Seré feliz en esta circunstancia, seré feliz aunque me cueste sonreír,
Me dibujaré una sonrisa.
Ánimo, te doy un abrazo enorme, enorme
Te entiendo y oraré por ti de ahora en adelante
Aunque no te conozca y no compartamos los mismos problemas
Me comprometo a hacerlo porque la oración es la gota de agua que calma cualquier circunstancia.

La Historia de la Mujer con el Frasco de Alabastro de Perfume

Faltaban dos días para la Pascua y para la fiesta de los panes sin levadura. Por medio de engaños, los principales sacerdotes y los escribas buscaban la manera de arrestar a Jesús para matarlo. Pero decían: "No lo haremos durante la fiesta, para que no se alborote el pueblo".
Mientras Jesús estaba en Betania, sentado a la mesa en la casa de Simón el leproso, llegó una mujer. Llevaba ésta un vaso de alabastro con perfume de nardo puro, que era muy costoso. Rompió el vaso de alabastro, y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. Algunos de los que allí estaban se enojaron internamente, y dijeron: ¿Por qué se ha desperdiciado así este perfume? ¡Podría haberse vendido por más de trescientos denarios, y ese dinero habérselo dado a los pobres! Y se enojaron mucho contra ella. Pero Jesús dijo: Déjenla tranquila. ¿Por qué la molestan? Ella ha efectuado en mí una buena obra. A los pobres siempre los tendrán entre ustedes, y cuando quieran podrán hacer por ellos algo bueno. Pero a mí no siempre me tendrán. Esta mujer ha hecho lo que podía. Se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. De cierto les digo que en cualquier parte del mundo donde este evangelio sea proclamado, también se contará lo que esta mujer ha hecho, y así será recordada.
Marcos 14: 1-9
 

Los acontecimientos sucedieron en la ciudad de Betania-Betshena, una pequeña aldea de Jerusalén, y el tema central trata sobre una mujer que se dedicaba a la prostitución en aquella ciudad, cuyo nombre de Bethania tiene varios significados: como casa del arrepentimiento, del amor y de la amistad. Tiene un significado espiritual. También ciudad de los dátiles. Posiblemente era conocida con este nombre por ser una ciudad semi-costera, ubicada en la costa del mar Mediterráneo.
También Casa de la pobreza. Posiblemente otros de sus nombres fue Casa de Pobreza y era una puerta para los enemigos de Israel que la querían invadir. Las guerras e invasiones militares traían muerte y hambre por lo cual se cree que uno de sus nombres era ese.

viernes, 22 de mayo de 2015

Obediencia y Reposo

En una expedición de caza una familia de cazadores se detuvo para almorzar.
Los niños jugaban a la sombra de un árbol, distantes de sus padres y del resto de los adultos del grupo. De repente, el padre de uno de ellos dio un respingo y gritó a su hijo: “Échate al suelo” y éste lo hizo inmediatamente.
Los otros del grupo quedaron impactados al saber que una serpiente venenosa se arrastraba por el árbol, lista para atacar al niño. Si lo hubiese mordido, habría muerto. Solo el padre del infante vio la serpiente.
Causó asombro la respuesta instantánea del chico ante la orden del padre. Este último explicó el amor permanente que disfrutaban y que cada vez era mayor, tomando como base importante la verdad que había en cada uno.
El muchacho no vaciló ante la orden de su padre, confió en él y respondió en consecuencia a ello. El padre también esperaba que ese fuera el proceder de su hijo.
El reposo que ambos disfrutaron más tarde, ese mismo día, fue un paralelismo del descanso perdurable que Dios tiene para cada uno de sus hijos, a medida que aprendemos a confiar en Él.

Ni siquiera soy digno de ser su esclavo

Yo bautizo con agua a los que se arrepienten de sus pecados y vuelven a Dios, pero pronto viene alguien que es superior a mí, tan superior que ni siquiera soy digno de ser su esclavo y llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Mateo 3:11 NTV
Juan el Bautista era un hombre que se dio a conocer por predicar para que las personas se arrepintieran de sus pecados, y la gente venía de diferentes ciudades para ser bautizados por él. En su posición podía dejarse dominar por el orgullo y la altivez, ya que incluso doctos en la ley iban a ver lo que hacía; sin embargo, recordaba a cada momento que no era digno y que servía a alguien superior.
Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo; por lo que ni aun me tuve por digno de venir a ti; pero di la palabra, y mi siervo será sano. Lucas 7:6-7
Se llamaba “Centurión” a un oficial del ejército que tenía a su mando cien soldados, y por eso mismo este hombre podría ser prepotente y altivo. Sin embargo, demostró su temor a Dios al pedirle ayuda, y reconoció su indignidad de tenerlo bajo su techo, ni siquiera de estar en su presencia. Sabía quién era Él y por esto mismo recibió su milagro.
Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Romanos 5:8 NTV

El gigante vencido

De la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Colosenses 2:6-7
Inline image 1Probablemente en la región del Colorado se encuentran los árboles más grandes del planeta, pero algunos yacen en el suelo. Uno de ellos, un magnífico árbol en el pasado, fue especialmente estudiado. Los botánicos creen que ya había alcanzado el tamaño de un árbol adulto cuando Cristóbal Colón descubrió a América. Los científicos pudieron verificar que había sido azotado más de catorce veces por los rayos, y que a lo largo de los siglos había soportado múltiples tormentas. Siempre había resistido victoriosamente a los impetuosos vientos de esta región. Entonces, ¿qué lo destruyó? Simplemente, unos minúsculos insectos que, año tras año, habían carcomido sus raíces y la base de su tronco. Y un día el gigante cayó, vencido por enemigos casi invisibles.
Igual que algunos cristianos que de repente se desploman, moral y espiritualmente. Las causas reales de su caída no son grandes pruebas o dificultades especiales, sino la acción lenta y repetida de pequeñas cosas aparentemente insignificantes: búsqueda de popularidad, un mal carácter, rencores, negarse a perdonar, pequeñas faltas a la verdad, a la honestidad, negligencia en la lectura de la Biblia, en la oración…
Pero a diferencia de ese árbol que cayó definitivamente, un creyente siempre puede confesar a Dios lo que lo ha alejado de Él y así, volver a encontrar el gozo de su relación con el Señor. Recordemos que la vida cristiana está formada por detalles en los cuales somos llamados a serle fieles.

Abre tus ojos

La niña salió de casa y se sentó en una piedra en la parte alta de la estancia. Era una bella noche estrellada. Puso su cabecita entre sus rodillas mientras las rodeaba con sus brazos. Gruesos lagrimones caían de sus ojos.
Estaba sumida en la más profunda de las tristezas. No había consuelo posible para el intenso dolor que laceraba su joven corazoncito. La pérdida de su madre, además de dejar un vacío imposible de llenar, había trastocado toda su vida.
Hoy cambiaba amigos, colegios de categoría, viajes por el mundo, por su estadía con su madre en una zona rural del país. Su padre la amaba profundamente, pero su vida había dado un giro trascendental. Hace una semana disfrutaba de las luces nocturnas de una gran ciudad. Hoy estaba bajo una hermosa vía láctea vista desde la inmensidad del campo en la noche… pero su alma estaba quebrantada. Sus ojos cerrados y apretados.
“Abre tus ojos”, le susurró un ángel, mientras tiernamente tocaba su hombro. Sobresaltada, se incorporó; pero no vio a nadie. Puesta de pie y con sus ojitos muy abiertos y aún llenos de lágrimas, miró hacia el cielo.
Veía un espectáculo increíble, un cielo profusamente estrellado como nunca viera en sus jóvenes once años, que pareció infundir nueva vida a su alma quebrantada. “En esa estrella está mi mamá” pensó. “¡Y cómo brilla! ¡Me parece que me está mirando!”

Siempre

Siempre habrá momentos difíciles y días complicados en nuestra vida.
Tenemos la impresión de que ciertas cosas no estaban destinadas a pasar y que algunos proyectos, simplemente no estaban destinados a funcionar. Aunque siempre enfrentaremos decepciones también recibiremos bendiciones.
Todo lo que se nos pide es que nos elevemos por encima de nuestros infortunios. Deja que Dios te muestre nuevas maneras de encarar viejos problemas. Deja que te ofrezca nuevos descubrimientos. 
Deja que los días desplieguen ante ti nuevas posibilidades que hasta ahora desconocías, nuevos sueños que nunca tuviste, y que te regale las semillas de nuevas ideas que nunca antes sembraste.
Deja que Dios module tus convicciones y te muestre todo lo que está oculto detrás de cada escena: la profunda paz del cambio de estaciones, la majestad de lo que significa tener y ser un amigo, la alegría que se descubre al comprender que nunca es tarde para volver a empezar.
Deja que Dios brinde abundancia a tu alma y a tu corazón.
Deja que te ayude a alcanzar todo lo que deseas para ser todo lo que eres.
Se trata de una regla muy sencilla: Cuanto más das, más recibes. Y cuanto más lo hagas, más te gustará hacerlo.
Eres una persona maravillosa que merece tener una bella vida. Y si alguna vez sobreviene la dificultad, seguro que puedes elevarte por encima de ella. ¡Con Dios todo es posible!