sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Qué te hace falta?

A veces dudamos de lo que Dios puede hacer, de lo que es y de que va a volver.
La Biblia nos dice que Cristo volverá, "Por tanto, también vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir a la hora que no pensáis". Mateo 24:44
Muchos no creen en la segunda venida de Cristo y no se esfuerzan por conocerlo más, agradarlo y obedecerlo. 
Esto ya sucedía desde los tiempos de Abraham, porque ya desde esos tiempos se anunciaba el nacimiento del Mesías y nadie lo creía; y cuando llegó el momento, no creían que Jesús fuera el Cristo.
De igual manera, actualmente no llegamos a creer en todo lo que Dios nos ha prometido, en lo que hizo por otras personas y por nosotros.
Él nos prometió que estaría con nosotros y que nos dejaría su Espíritu Santo hasta su segunda venida, pero ¿qué hace falta para que podamos creerle?

El Amigo de mi hijo - Reflexiones

Era la reunión del domingo por la noche en una iglesia cristiana evangélica. Después que cantaron, el pastor se dirigió a la congregación y presentó al orador invitado. Se trataba de uno de sus amigos de la infancia ya entrado en años. Mientras todos lo seguían con la mirada, el anciano ocupó el púlpito y comenzó a contar esta historia:

"Un hombre junto con su hijo y un amigo de su hijo, estaban navegando en un velero a lo largo de la costa, cuando una tormenta les impidió volver a tierra firme. Las olas se encresparon al extremo de que el padre, a pesar de ser un marinero de experiencia, no podía mantener a flote la embarcación, y las aguas del océano arrastrarían a los tres."

Al decir esto, el anciano se detuvo un momento y miró fijamente a dos adolescentes que, por primera vez desde que comenzó la reunión, estaban mostrando interés. Y siguió narrando:
... El padre logró agarrar una soga, pero luego tuvo que tomar la decisión más terrible de su vida: escoger a cuál de los dos muchachos tirarle el otro extremo de la misma. Tuvo solo unos pocos segundos para decidirse. Sabía que su hijo era seguidor de Cristo, y también sabía que el amigo de su hijo no lo era. La agonía de su decisión era mucho mayor que los embates de las olas.
Miró en dirección a su hijo y le gritó: ¡Te quiero, hijo mío!, y le tiró la soga al amigo de su hijo. En el tiempo que le llevó halar al amigo hasta el velero volcado, su hijo desapareció bajo los fuertes oleajes en la oscuridad de la noche. Nunca lograron encontrar su cuerpo.”
Los dos adolescentes estaban escuchando con suma atención, atentos a las próximas palabras del orador invitado.
“El padre, continuó el anciano, sabía que su hijo pasaría a la eternidad con Cristo, y no podía soportar el hecho de que el amigo de su hijo no estuviera preparado para encontrarse con Dios. Por eso sacrificó a su hijo. ¡Cuán grande es el amor de Dios que le impulsó a hacer lo mismo por nosotros!”

Juntos en armonía

“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es que habiten los hermanos en armonía!” Salmo 133:1 
Disfrutando de la vista en una zona boscosa, deparé en el gran escenario que tenía delante de mis ojos. Había árboles viejos y nuevos, algunos muy altos, otros no tanto; también los había de troncos anchos y de troncos delgados y una gran variedad de hojas con sus colores. Entre los árboles revoloteaban diversas aves y mariposas; todos diferentes entre sí pero con una armonía asombrosa. 
juntosEste panorama me hizo reflexionar en la variedad de seres humanos que hay sobre la faz de la tierra; como aquel conjunto de árboles, diferentes entre sí, pero todos con un propósito perfecto. 
Si usted observa con detenimiento, es probable que se percate de la variedad de personalidades de aquellos que le rodean. Nosotros somos todos diferentes aunque seamos de la misma familia, incluso siendo gemelos siempre hay diferencias. En lo físico hay mucha diferencia; pero es escandalosamente amplia la variedad en la personalidad. Algunos son cariñosos, otros gruñones, algunos pacificadores, otros controvertidos, los hay divertidos y otros no tanto. Sin embargo, todos juntos formamos el hermoso y perfecto bosque de Dios.
Somos diferentes unos de otros, pero para Dios todos somos del mismo valor “Porque en Dios no hay acepción de personas” (Romanos 2:11). Y si Dios es nuestro hacedor y nos ama a todos, ¿cómo nosotros siendo simples hombres y mujeres mortales, nos ponemos en la posición de rechazar o descartar a los demás?

La Adversidad te Fortalece - Crecimiento personal-espiritual

“La vida es demasiada corta para permitir que las dificultades me quiten la alegría de vivir.” 
¿Cómo puedo mantenerme motivado cuando las cosas no están bien? Es cierto que cuando las cosas están saliendo bien nuestra motivación es alta; sin embargo, cuando las cosas no salen como quisiéramos nuestra tendencia es a desmotivarnos, incluso a desesperarnos.
Debemos pues, recordar las palabras de Pablo a Timoteo: “Pero tú, Timoteo, mantén la calma en todo momento, soporta los sufrimientos y anuncia siempre la buena noticia. Haz bien tu trabajo.” 2 Timoteo 4:5 ¿Qué ves aquí?
La mayoría de las personas no alcanzan a ver las dificultades como oportunidades para crecer, no creemos que todas las cosas nos ayuden a bien. Y todas las cosas incluyen momentos difíciles, momentos de dolor. La clave para mantenerse motivado en tiempos difíciles, es evitar caer en desesperanza y concentrarse en buscar el beneficio.
Las adversidades nunca te dejarán igual, y tienes dos opciones en esos momentos difíciles: te debilitan o te dan fuerzas. ¿Qué escoges? ¿Cómo te gustaría vivir la vida? ¿Motivado o desmotivado? Siempre tendrás opciones en la vida y una es la elección que debes hacer para afrontar la adversidad.¿Recuerdas el cuento de la zanahoria, el huevo y el grano de café?
Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, chef de profesión, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre el fuego. Pronto, el agua de cada uno estaba hirviendo. En uno colocó zanahorias, en otros huevos y en el último preparó café. Los dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en un plato. Finalmente, coló el café. Mirando a su hija le dijo: “Querida, ¿qué ves?”
-”Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo abriera. Después de quitarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, papá?”
Él le explicó que los tres elementos se habían enfrentado a la misma adversidad, agua hirviendo, pero habían reaccionado de forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su fina cáscara protegía su interior líquido; pero después de estar en el agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café sin embargo, era único; después de estar en agua hirviendo,... había cambiado al agua.

viernes, 26 de septiembre de 2014

No pierdas la compasión…

Una buena amiga mía llamada Cristina, tiene un don sorprendente. Mucha gente se olvida que lo tienen, el don de la compasión. ¿Cuál es la razón para catalogarla como característica de don? Porque ella todo lo da a otros.
Cristina alberga gatitos sin hogar. Sale a rescoger gatitos en el bosque. Les cuida, se asegura de que estén saludables y les halla buenos hogares.
Una gatita muy especial llegó recientemente a su vida. Su nombre es Savannah. Cuando Cristina halló a Savannah no estaba en buenas condiciones. Estaba sucia, temerosa y enferma. Como a todos los nuevos gatitos, Cristina, les lleva a su casa, les limpia y les alimenta. Una vez que alcanzan el kilo de peso, les lleva al veterinario en donde son examinados y vacunados. Recuerdo bien aquel día. Cristina había llamado con tristeza, cuando descubrió que Savannah había resultado positiva con FIV. Es una enfermedad exclusiva para los felinos, similar al SIDA.
No viéndose mejor que el día en que Cristina la halló, Savannah había dejado de comer y comenzó a perder mucho peso. Se podían ver sus huesos a través de su delgada piel. Finalmente, dejó de caminar y comer del todo. Muchos considerarían esta una batalla perdida, pero Cristina pasaba noches enteras cargando a Savannah, simplemente intentando hacerla sentir mejor. Pero Cristina se sentía cada vez peor, lloraba, preocupada por Savannah. La idea de que Savannah perdiera su vida despedazaba a Cristina.

Triunfo Interior

Un joven que iba en silla de ruedas entró en la biblioteca acompañado de su maestra. Ésta me preguntó si yo, como bibliotecario, podría recomendarle al muchacho, algún libro que tratara acerca de personas que hubieran superado un impedimento físico.
– Él sufrió un accidente automovilístico hace un año, y los médicos opinan que tal vez no vuelva a caminar. – Me explicó.
Elegí “La Historia De Mi Vida”. Ahmad, el joven de la silla de ruedas, como así se llamaba, se mostró casi indiferente cuando le expliqué que Hellen Keller, su autora, había nacido ciega y sorda, se había ingeniado para vencer esta doble discapacidad y se había convertido en abanderada de personas con graves impedimentos físicos.
Me olvidé del asunto hasta que, semanas después, Ahmad volvió.
– Leí el libro – me dijo en tono de triunfo -, y quiero darle las gracias. Si Hellen Keller pudo vencer tantos obstáculos, también yo puedo hacerlo.
Esta vez iba apoyado en muletas.

TÚ me hablas...

Puedes escuchar a Dios todos los días. Es más, deberías escucharle todos los días.
Dios espera que Sus hijos, los que lo conocen directamen
te, conocen Su voluntad y Su Palabra, se comuniquen con Él personalmente, que hagan contacto directo con Él, y no a través de la fe o las oraciones de otras personas.
Si te detienes unos momentos, dejas de pensar en otras cosas, y le prestas a Él tu atención, escucharás al Señor.
En el fresco del día paseo contigo bajo la agradecida sombra de mi jardín.
Escucho Tu voz entre los árboles y no tengo miedo.
Tu mano, que pone a dormir las flores una por una en sus pliegues de rocío… es fuerte para guardarme y competente; no me soltará.
Me hablas a través del viento, me sonríes desde todas las estrellas.
Para mí, no eres sordo ni ciego, ni estás ausente ni lejos.
La oración no es un monólogo sino un diálogo, cuya parte más esencial es la respuesta de Dios. Escuchar la voz de Dios es lo que me da la seguridad de que Él escuchará la mía.
Todo lo que hay en la Tierra está sujeto a Ti.
No puedo apartarme de Tu amor.
Tu amor me sigue por doquier.

Deseo ser una presencia amorosa y constante en tu vida.
Quiero comunicarme personal y directamente contigo.
No deseo una relación distante, fría o mental, sino profunda y sincera. De corazón a corazón.

Quiero que comulguemos íntimamente, que conversemos, que tomemos decisiones juntos y que a veces nos comuniquemos sin decir palabra.
Deseo que cultivemos un vínculo de amor más fuerte del que has entablado con persona
alguna, algo que ahora ni siquiera eres capaz de imaginar.

Aunque no lo parezca, el tiempo de Dios es perfecto

“En este mundo todo tiene su hora. Hay un momento para todo cuanto ocurre.” Eclesiastés 3:1

Sus hermanos lo vendieron como esclavo por envidia. Poco después, fue revendido como vulgar mercancía, posteriormente, se encontraba en la cárcel acusado de forma injusta. Historia muy conocida la vida de José, el hijo de Jacob. Nadie creería que él era un heredero de la promesa al verlo pasar por todas esas vicisitudes, pero así de misteriosos son los caminos del Señor.
José era un hijo amado, estaba destinado a la grandeza, y así fue. Lo que nunca imaginó fue probar el amargo sabor de tales experiencias para alcanzar finalmente, ese final grandioso.
timetowaitEn medio de aquella vida en aparente fracaso, José no perdió su fe. Él se mantuvo firme, confiado en Dios, y todo lo hacía lo mejor que podía sin importar donde estaba. Probablemente sentía nostalgia y algo de desesperación de vez en cuando; pero nada lo detuvo de ver siempre el lado positivo de sus circunstancias. Y como el tiempo de Dios es perfecto, usó ese tiempo para perfeccionar la obra que había iniciado en José. Todo el proceso de ser esclavizado, acusado injustamente, ser apresado, y olvidado por aquellos a quienes ayudó, tenía un propósito. Dios creó la necesidad específica en el momento oportuno, como siempre, de que José fuese bien recibido; pero esto ocurrió, cuando José ya estaba capacitado para tomar la posición de gobierno que Dios había preparado para él.
A ti, que has tenido que vivir una vida llena de sinsabores, humillaciones, injusticias, rechazos y desencantos, sí, este mensaje es para ti. Tienes que saber que eres hijo amado y que estás destinado a la grandeza. Debes saber que todo lo que has estado experimentando, no son más que los medios que Dios usa para capacitarte y desarrollar en ti un mejor carácter.

Contraste entre el justo y el malvado - Proverbios 10

Proverbios 10 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Contraste entre el justo y el malvado

1 Los proverbios de Salomón.

    El hijo sabio alegra al padre,
    Pero el hijo necio es tristeza de su madre.
2 Los tesoros de maldad no serán de provecho;

Mas la justicia libra de muerte.
3 Jehová no dejará padecer hambre al justo;

Mas la iniquidad lanzará a los impíos.
4 La mano negligente empobrece;

Mas la mano de los diligentes enriquece.
5 El que recoge en el verano es hombre entendido;

El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.
6 Hay bendiciones sobre la cabeza del justo;

Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
7 La memoria del justo será bendita;

Mas el nombre de los impíos se pudrirá.
8 El sabio de corazón recibirá los mandamientos;

Mas el necio de labios caerá.
9 El que camina en integridad anda confiado;

Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.
10 El que guiña el ojo acarrea tristeza;

Y el necio de labios será castigado.
11 Manantial de vida es la boca del justo;

Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.
12 El odio despierta rencillas;

Pero el amor cubrirá todas las faltas.
13 En los labios del prudente se halla sabiduría;

Mas la vara es para las espaldas del falto de cordura.
14 Los sabios guardan la sabiduría;

Mas la boca del necio es calamidad cercana.
15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada;

Y el desmayo de los pobres es su pobreza.
16 La obra del justo es para vida;

Mas el fruto del impío es para pecado.
17 Camino a la vida es guardar la instrucción;

Pero quien desecha la reprensión, yerra.
18 El que encubre el odio es de labios mentirosos;

Y el que propaga calumnia es necio.
19 En las muchas palabras no falta pecado;

Mas el que refrena sus labios es prudente.
20 Plata escogida es la lengua del justo;

Mas el corazón de los impíos es como nada.
21 Los labios del justo apacientan a muchos,

Mas los necios mueren por falta de entendimiento.
22 La bendición de Jehová es la que enriquece,

Y no añade tristeza con ella.
23 El hacer maldad es como una diversión al insensato;

Mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento.
24 Lo que el impío teme, eso le vendrá;

Pero a los justos les será dado lo que desean.
25 Como pasa el torbellino, así el malo no permanece;

Mas el justo permanece para siempre.
26 Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos,

Así es el perezoso a los que lo envían.
27 El temor de Jehová aumentará los días;

Mas los años de los impíos serán acortados.
28 La esperanza de los justos es alegría;

Mas la esperanza de los impíos perecerá.
29 El camino de Jehová es fortaleza al perfecto;

Pero es destrucción a los que hacen maldad.
30 El justo no será removido jamás;

Pero los impíos no habitarán la tierra.
31 La boca del justo producirá sabiduría;

Mas la lengua perversa será cortada.
32 Los labios del justo saben hablar lo que agrada;

Mas la boca de los impíos habla perversidades.