martes, 10 de junio de 2014

Una mirada alegre…

…trae gozo al corazón, las buenas noticias contribuyen a la buena salud”, dice uno de los versículos de proverbios.
Trabajo en un Colegio en donde ocurren cientos de cosas a la vez. Se empieza a trabajar en algo y al minuto siguiente ya se debe estar enfrascado en otra tarea. Hay que trabajar rápido, hay que alcanzar a hacerlo todo. Y en medio de ese tren de alta velocidad que es, me tomo el momento de saludar y regalar un “buenos días” o una sonrisa. Muchas veces he creído que los demás o no me escuchan o no me ven, pero definitivamente no es así.

La “tía” que hace el aseo de mi oficina, pasó por allí esta mañana a retirar una cantidad enorme de papeles que había en el basurero. Cuando la vi entrar, la saludé como me es habitual, y una vez que vertió el contenido del recipiente, hizo una pausa y me miró diciéndome: “tía, me encanta cuando está usted porque me alegra el día”. Después de esa declaración no me quedó más remedio que darle muchas gracias, quedando absolutamente sorprendida por su comentario. Traté de verificar mi rostro, para ver si tenía algo peculiar en él y no… estaba igual que siempre.

... Continuó la mañana y seguí en mi avalancha de actividades. En esto que, necesitaba un documento y fui hasta la secretaría, y como no estaba la persona a su cargo, me volví a la oficina. En el momento que llegué, pasó por fuera de la puerta quien yo buscaba y sin necesidad de llamarla, entró y me dijo “esta oficina es otra cosa, es como para venir a desestresarse”. Dos personas sin ponerse de acuerdo, me habían dicho lo mismo. Algo estaba pasando. Algo tenía que aprender. Algo tenía que repetir.

Mil problemas

Así como Salomón tuvo mil mujeres, también tuvo mil problemas. No es que las mujeres le causaran problemas (bueno…, algunas sí), es que Salomón permitió que le desenfocaran totalmente del propósito de Dios en su vida. Una vez que su cabeza estuvo completamente en otro lado, comenzó a ceder a los pedidos, reclamos y caprichos de ellas. El mujeriego Salomón terminó tan sometido a sus esposas y concubinas, que terminó espiritualmente perdido, haciendo lo que ellas querían.
En fin, la persona correcta (novia/o, esposa/o) te bendecirá, edificará y complementará todos los días de tu vida. Pero con la persona incorrecta, por más bello cuerpo que tenga y por más divertida que sea, sufrirás siempre y vivirás de problema en problema.
Devocional - MIL PROBLEMAS¿Quién es la persona correcta? Es aquella que tiene su corazón totalmente entregado a Dios. Aquella que buscará tu bien en todo lo que haga. Si ama a Dios te amará a ti. Si es fiel al Señor te será fiel a ti. Si tiene bien claras las cosas en Dios, las tendrá bien claras respecto a ti. 
Primeramente tienes que mirar lo más importante de ella: mira si su corazón vive en Dios. Mira su vida en el Señor ¡y después sí, mírale todo el resto!
Con la persona equivocada en tu vida, sufrirás siempre. No te metas en problemas como hizo Salomón.
En segundo lugar, no te enamores de personas que no tienen una relación personal con Jesús, que no le han entregado su vida a él. Seréis como el día y la noche, como el agua y el aceite. ¿Cómo orará por ti? ¿Cómo y en qué ideas te aconsejará? ¿Cómo te apoyará y respaldará en tu llamado, en tus proyectos espirituales y/o ministeriales? ¿Cómo reaccionará ante las decisiones espirituales que tomes? ¿Te entenderá? ¿Respetará tu compromiso con Dios? Las diferencias espirituales terminan separando completamente a las parejas. No sufras tontamente. Enamórate de la persona correcta.

Sigamos Soñando - Crecimiento personal-espiritual

Cuando todo pase, ¿cuál será el legado que dejarás a la siguiente generación?  ¿Habrás hecho algo realmente relevante en tu vida, que trascienda más allá de lo que tu mente finita pueda imaginar?
¿Qué ocurrió con todas esas metas y sueños que una vez tuvimos pero que, por diferentes motivos, véase inexperiencia, falta de motivación o de recursos, hemos optado por olvidarlos en plena pelea?
¡Vaya! si me pudiera definir en una sola palabra yo escogería: “soñador”. Es exactamente lo que he sido toda mi vida, y me he estrellado muchas veces con la cruda realidad del fracaso, aunque también he podido ver muchos de estos sueños cumplirse, incluso aquellos que yo pensé que eran imposibles.
Seguramente no todos tus sueños se cumplirán, o quizás muchos de ellos sí, pero nunca lo sabrás si no lo intentas…  Si nunca te arriesgas a cruzar el río, nunca sabrás lo que te espera en la otra orilla.

lunes, 9 de junio de 2014

¿Es la salvación por fe solamente, o por fe más obras?

Esta es tal vez, la pregunta más importante en toda la Teología Cristiana. Esta pregunta es la razón de la Reforma – la división entre la iglesia Protestante y la iglesia Católica. Esta pregunta es una diferencia clave entre el Cristianismo Bíblico y la mayoría de las sectas que profesan ser “Cristianas”. ¿Es la salvación por fe solamente, o por fe más las obras? ¿Soy salvo solamente creyendo en Jesús, o tengo que creer en Jesús y hacer ciertas cosas?

El asunto de la fe sola o de la fe más obras, se ha hecho difícil a causa de algunos pasajes de la Biblia difíciles de conciliar. Compare Romanos 3:28, 5:1 y Gálatas 3:24 con Santiago 2:24. Algunos ven una diferencia entre Pablo (la salvación es por fe solamente) y Santiago (la salvación es por fe más obras). En realidad, Pablo y Santiago no discrepan en esencia. El único punto de disconformidad que algunas personas dicen que tienen, es sobre la relación entre la fe y las obras. Pablo, dogmáticamente dice que la justificación es por fe solamente (Efesios 2:8-9), mientras que Santiago parece estar diciendo que la justificación es por fe más obras. Este aparente problema es resuelto con exactitud, al examinar de qué estaba hablando Santiago. Santiago refutaba la creencia de que una persona pudiera tener fe sin producir ninguna buena obra (Santiago 2:17.18). Santiago enfatiza el punto de que, la fe genuina en Cristo va a producir una vida cambiada y buenas obras (Santiago 2:20-26). Santiago no está diciendo que la justificación sea por fe más obras, sino que más bien una persona verdaderamente justificada por fe va a tener buenas obras en su vida. Si una persona dice ser un creyente, pero no tiene buenas obras en su vida, es probable que no tenga una fe genuina en Cristo (Santiago 2:14,17,20,26).

El tamaño de las personas - Reflexiones

Los tamaños de las personas varían conforme el grado de su compromiso…
Una persona es enorme para uno, cuando habla de lo que leyó y vivió, cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente.
Y es pequeña cuando sólo piensa en si misma, cuando se comporta de una manera poco gentil. Fracasa en el momento preciso en que tendría que demostrar palpablemente, lo que diferencia en importancia a las personas: la amistad, el cariño, el respeto, el celo y el amor.
Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida, cuando busca alternativas para tu crecimiento, cuando sueña junto a ti.
Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se pone en el lugar del otro, cuando obra no de acuerdo con lo que se espera de ella, sino de acuerdo con lo que espera de sí misma.
Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés. 
Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez dentro de una relación, y puede crecer o disminuir en pocas semanas.
Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande. Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.

¿Cuál es la religión verdadera?

La religión puede ser definida como “la creencia en Dios o dioses que deben ser adorados habitualmente, expresada mediante conductas y rituales” o “cualquier sistema específico de creencia, adoración, etc. que, con frecuencia, incluyen un código de ética.” Más del 90% de la población mundial está adherida a alguna forma de religión. El problema es que hay demasiada diversidad de religiones. ¿Cuál es la religión correcta? ¿Cuál es la religión verdadera?

Los dos ingredientes más comunes en las religiones son reglas y rituales. Algunas religiones son esencialmente, sólo una lista de reglas de hacer o no hacer, que una persona debe observar a fin de ser considerado como un fiel partidario de esa religión, y por lo tanto, justo ante el Dios de esa religión. Dos ejemplos de religiones basadas en las reglas son el Islamismo y el Judaísmo. El Islam tiene cinco pilares que deben ser observados. El Judaísmo tiene cientos de mandamientos y tradiciones que deben ser observados. Ambas religiones, hasta cierto punto, sostienen que obedeciendo las reglas de la religión, una persona será considerada justa ante Dios. Otras religiones se enfocan más en la observancia de rituales, en lugar de la obediencia exclusiva a una lista de reglas. Mediante la ofrenda de este sacrificio, desempeñando esta tarea, participando en este servicio, consumiendo esta comida, etc., una persona es hecha justa ante Dios. El ejemplo más prominente de una religión basada en rituales es el Catolicismo Romano. El Catolicismo Romano afirma que siendo bautizado con agua en la infancia, participando en la Misa, confesando los pecados al sacerdote, ofreciendo oraciones a los santos en el Cielo, siendo ungido por un sacerdote antes de la muerte, etc., etc., Dios aceptará a tal persona en el Cielo después de su muerte. El Budismo e Hinduismo también son religiones basadas principalmente en rituales, pero también pueden ser consideradas, aunque en menor grado, basadas en reglas.

Una lección inolvidable

Cómo líder, sus lecciones más dramáticas y efectivas pueden ser dadas sin el uso de palabras.
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis. De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió. Juan 13:15-16
Una lección inolvidableImagine por un momento, que Jesús hubiera enseñado principios de la misma manera que nosotros lo hacemos. Primeramente, hubiera anunciado con bastante antelación la fecha de un "seminario sobre servicio", para que los discípulos fueran reservando la fecha e, incluso, invitando a algunos otros interesados. En privado, Cristo dedicaría largas horas a estudiar los textos bíblicos acerca del tema del servicio, creando cuidadosamente sus argumentos en favor de los diferentes aspectos de este tema.
En la fecha establecida, les hubiera reunido y habría compartido los resultados de sus estudios, presentando amplias evidencias acerca de la importancia del servicio. No hubiera terminado su lección sin una seria exhortación, a que los discípulos buscaran practicar lo que habían escuchado en "clase".
El entendimiento de cada discípulo no se escapó de lo que el Señor había querido enseñar.
Usted ya se está viendo la enorme distancia que separa a nuestros esfuerzos por capacitarnos como santos, de la manera que Cristo usó para enseñar y formar a sus discípulos. Pero observe Su estrategia. No anunció nada. No preparó a los discípulos con un discurso. No les dio ninguna explicación acerca de lo que iba a hacer. En el momento menos esperado, cuando estaban todos relajados y disfrutando de la cena, se levantó y comenzó los preparativos para lavarles los pies.

Carta a Dios: Querido Dios, "No me sueltes"


“¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Ciertamente huiría lejos; moraría en el desierto. Me apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad”.
Salmos 55:6-8

Este silencio ensordecedor que aún me envuelve, más que envolverme me causa dolor. Me duele porque aunque sé que no es cierto, las circunstancias, muchas veces, me hacen pensar que tu mirada se ha desviado de mí. Quizá sea porque aún no logro ver la luz al final de este túnel oscuro que he estado transitando.
Pero aún así, sé que tu mano no me ha dejado de sujetar ni un minuto. Incluso cuando me pregunto si estás escuchando mis oraciones y pareciera que no es así, sé que sí, que me estás escuchando atentamente. Sé que es precisamente entonces, cuando tus ojos están más fijos en mí y tus oídos más atentos al clamor de mis súplicas. Lo sé más allá de mis sentidos y de lo que veo o percibo, porque sé que eres fiel y que me amas profundamente.

Sé que, a pesar de que muchas veces, no logro ni siquiera poder definirme o hablar por el muchísimo dolor que siento, que me provoca silencio y agotamiento, que Tú interpretas cada cosa que te dice mi casi moribundo corazón. Entonces le infundes vida y él vuelve a latir, a sobreponerse, a luchar y afrontar los retos que se le presentan.

domingo, 8 de junio de 2014

Es más que un trabajo - Reflexiones

Un joven muchacho entró apresuradamente a una estación de servicio y preguntó al encargado si tenía un teléfono público.
El encargado asintió con la cabeza. -¡Claro, allí está! 
El muchacho introdujo algunas monedas, marcó un número y esperó la respuesta. Finalmente, alguien contestó. -Perdone que le moleste señor, dijo con voz profunda, ¿podría serle útil un muchacho honesto, buen trabajador, para trabajar con usted?
El encargado no pudo evitar oír la pregunta. Después de unos instantes, el muchacho continuó:  -¡Oh, vaya!, ¿usted ya tiene un muchacho joven, honesto y buen trabajador? Bueno, está bien. Gracias igualmente. Con una amplia sonrisa, de oreja a oreja, cortó la comunicación y volvió a su coche cantando eufóricamente.
-Eh, permíteme un minuto, le llamó el encargado de la estación. No pude evitar escuchar tu conversación. ¿Por qué estás tan contento? Yo pensé que el hombre te había dicho que ya tenía a alguien y no te necesitaba. El muchacho sonrió.
- Bueno, verá usted, yo soy el muchacho honesto y trabajador. ¡Solamente estaba controlando mi trabajo!
Colosenses 3:23
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.
Es seguramente, uno de los versículos de la Biblia, de los que más me identifico.    M.G.L.