lunes, 2 de diciembre de 2013

Conquistando la abundancia - Devocional

“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para la que tengan en abundancia.”
Juan 10:10
El pueblo de Dios atravesó diferentes etapas antes de la conquista de la tierra prometida. Así también, muchas veces los cristianos vivimos en distintos niveles y no logramos alcanzar aquel lugar que Dios preparó para nosotros.
Veamos cuáles fueron aquellas 3 etapas:
1) En Egipto: Israel era un pueblo esclavizado por sus opresores. Vivían en la tierra de la insuficiencia.
2) En el desierto: El pueblo de Dios se pasó 40 años por el desierto viviendo con lo necesario, con lo justo, lo suficiente. Si bien Dios estaba con ellos, ese no era el plan final que Dios tenía destinado para sus vidas.
3) Y en la tierra prometida: Josué y sus seguidores conquistaron la tierra de la abundancia.

Declarando el objetivo más importante de tu vida - Cristianismo

“EL PLAN DEL SEÑOR PERMANECERÁ PARA SIEMPRE; LOS PENSAMIENTOS DE SU CORAZÓN POR TODAS LAS GENERACIONES” (Salmo 33:11)

La mayoría de las grandes empresas viven teniendo como base su declaración de objetivo final. ¡Y tú también necesitas tener una! “¿En qué debería consistir la mía?”, preguntarás. 

En tu declaración deberías:

(a) Enfatizar el objetivo final de Dios para tu vida. Recuerda que no se trata de una lista de tus metas, ellas cambian, pero el objetivo final no.

(b) Pensar constantemente acerca de la dirección que llevas. 

Escucha: “Examina la senda que siguen tus pies y sean rectos todos tus caminos” (Proverbios 4:26). Tu declaración acerca del objetivo final que tienes en la vida, debería testificar lo que pretendes hacer con tu tiempo, con tus posesiones, oportunidades, responsabilidades, y también lo que no te propones hacer. “En el rostro del inteligente aparece la sabiduría, pero los ojos del necio vagan hasta el extremo de la Tierra” (Proverbios 17:24).

(c) Definir lo que significa el éxito para ti. Debería manifestar lo que tú crees que es importante, no lo que el mundo cree; debería reforzar tus valores.

(d) Clarificar tu posición. A lo largo de tu vida tendrás diferentes papeles, pero el propósito de Dios para tu vida nunca cambiará. ¿Pero cuál es la voluntad de Dios para mi trabajo, o mi matrimonio, o donde vivo? Estos son asuntos secundarios. Puede haber múltiples posibilidades para llevar a cabo la voluntad del Señor para ti. Lo más importante es que cumplas el propósito de Dios para tu vida, independientemente de donde vivas, trabajes, o con quien te cases. Estas decisiones deben complementar el objetivo final para tu vida.

“Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre, pero el consejo del Señor es el que permanece” (Proverbios 19:21). Concéntrate en el propósito de Dios para tu vida, porque su objetivo final durará eternamente.

“…DAVID… ( YA SERVIDO), SIRVIÓ A SU PROPIA GENERACIÓN SEGÚN LA VOLUNTAD DE DIOS…” (Hechos 13:36)

En busca de la felicidad - Devocional

A diario tomamos decisiones como, ¿qué vestir?, ¿qué comer?, ¿dónde ir?, y nuestra vida es un reflejo de ellas.
Businessman at crossroadsLa Biblia cuenta la historia de un hombre que tenía dos hijos. El más joven de ellos pidió su parte de la herencia, para disfrutarla antes de que su padre muriera. El padre estuvo de acuerdo y dividió sus riquezas entre los dos hijos. El menor tomó su mitad y se fue de casa. Rápidamente gastó todos sus bienes en una vida desenfrenada y loca; llegó al punto de quedarse sin nada y tuvo que buscar trabajo cuidando cerdos en un campo. 
Uno de esos días de trabajo, tenía tanta hambre que deseó comer de la comida que les daban a los cerdos. Fue en ese instante cuando entró en razón y pensó: “En la casa de mi padre, incluso los sirvientes tienen que comer. ¡Y aquí estoy yo, sucio y rodeado de cerdos!” En ese instante, decidió regresar a su casa con la esperanza de que su padre no le negara y le aceptara por lo menos como un sirviente.
Es cierto que nuestras malas decisiones son las que nos alejan de Dios, así como el hijo prodigo, que fue tras un espejismo de felicidad, que creyó que satisfaciendo todos sus deseos iba a encontrar la felicidad.
Pronto se dio cuenta de que este no era un buen camino, y la vida desenfrenada que llevaba finalmente le hizo reflexionar: mientras antes disfrutaba de los mejores manjares y tenía un techo donde descansar, ahora se veía en medio de animales, deseando el alimento de los cerdos y sin donde recostar su cabeza.
Este joven se dejó llevar por sus emociones, pero llegó el día en el que reconoció que se equivocó y decidió volver a su casa con una actitud de humildad y sumisión. Su padre le recibió con los brazos abiertos, se puso tan contento de su retorno, que le vistió, le puso un anillo, sandalias e hizo una gran fiesta en su honor.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Perdiendo la vida en suposiciones - Devocional

Hay personas que pasan mucho tiempo preocupándose por el futuro, por lo que desconocen. Paulo Coelho, ilustra esto en una historia que cuenta, que un sultán decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se embarcaron en un puerto de Dubai y zarparon al mar abierto. En cuanto el navío se alejó de tierra, uno de los súbditos, que jamás había visto el mar y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas, comenzó a tener un ataque de pánico.
marcvcSentado en la bodega de la nave, lloraba, gritaba y se negaba a comer o a dormir. Todos procuraban calmarle diciéndole que el viaje no era muy peligroso, pero aunque las palabras llegaban a sus oídos no lo hacían a su corazón.
El sultán no sabía qué hacer. Total que, el hermoso viaje por aguas tranquilas y cielo azul se transformó en un auténtico tormento para los pasajeros y la tripulación. Pasaron dos días sin que nadie pudiese dormir con los gritos del hombre. El sultán ya estaba a punto de mandar volver a puerto, cuando uno de sus ministros, conocido por su sabiduría, le dijo:  
-Si su alteza me da permiso, yo conseguiré calmarle.
Sin dudar un instante, el sultán le respondió que no sólo se lo permitía, sino que sería recompensado si conseguía solucionar el problema. Entonces el sabio pidió que tirasen al hombre al mar. En ese momento, contentos de que la pesadilla fuera a terminar, un grupo de tripulantes agarró al hombre que se debatía en la bodega y le tiraron al agua.
El hombre comenzó a debatirse, se hundió, tragó agua salada, volvió a la superficie, gritó aún más fuerte, se volvió a hundir y de nuevo consiguió reflotar. En ese momento, el sabio pidió que le alzasen nuevamente hasta la cubierta del barco. Después de aquel episodio, nadie volvió a escuchar ninguna queja del hombre, que pasó el resto del viaje en silencio, llegando incluso a comentar con uno de los pasajeros, que nunca había visto nada tan bello como el cielo y el mar unidos en el horizonte. El viaje, que antes era un tormento para todos los que se encontraban en el barco, se transformó en una experiencia de armonía y tranquilidad.
Poco antes de llegar al puerto, el sultán fue a buscar al sabio y le preguntó: 
-¿Cómo sabías que arrojando a aquel pobre hombre al mar se calmaría?
-Por mi matrimonio, respondió. Yo vivía aterrorizado por la idea de perder a mi mujer, y mis celos eran tan grandes que no paraba de llorar y gritar como este hombre. Un día ella no aguantó más y me abandonó, y yo pude sentir lo terrible que sería la vida sin ella. Sólo regresó después de prometerle que jamás volvería a atormentarle con mis miedos. De la misma manera, este hombre jamás había probado el agua salada y jamás se había dado cuenta de la agonía de un hombre a punto de ahogarse. Tras conocer eso, entendió perfectamente lo maravilloso que es sentir las tablas del barco bajo sus pies.

Discípulos De Jesús - Crecimiento Personal-espiritual

 “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” "La gran Comisión"
Mateo 28.19-20
Creo que hemos abusado de la primera frase de este pasaje. Somos rápidos en ir o ser enviados, sin considerar, sin apegarnos realmente al resto del pasaje, la parte que dice “enseñándoles a obedecer lo que Jesús les ha mandado”.
¿El resultado? A menudo, cuando “vamos”, definitivamente hacemos discípulos, sí, pero no discípulos de Jesús de acuerdo a lo que Él enseñó. Muchas veces hacemos discípulos de nosotros mismos, discípulos de nuestros pastores, discípulos de nuestros padres, discípulos de nuestra política y políticos. 

No existe un día más hermoso que hoy – Meditación

La suma de muchísimos ayeres forma mi pasado. Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes.., recuerdos todos. Algunos están fotografiados y ahora están en cartulinas en las que me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
 
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día... pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás. Corro el riesgo de no ver los rostros de los que actualmente marchan a mi lado.
Y posiblemente el día de mañana amanezca aún más hermoso... pero tampoco avanzo si miro sólo el horizonte. Corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre cada día a mi alrededor.

Por eso yo prefiero el día de hoy. Me gusta sentirlo fuertemente, gozar con su sol o estremecerme con su frío, sentir cómo a cada instante me dice "¡en el  presente, estás aquí!"...
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo después ni pasarlo a limpio... como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana, porque es un lugar que aún no existe.

Ayer, fui. Mañana, seré. Hoy, soy. Por eso, hoy te digo que te quiero, hoy te escucho, hoy te pido disculpas por mis errores, hoy te ayudo, hoy comparto lo que tengo, hoy no me reservo ninguna palabra para mañana. Porque hoy respiro, transpiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo..., gracias a ti.
¡Hoy!
Hoy estoy vivo... ¡como Tú!

Fdo. M.G.L.
 

5 Cosas que se necesitan para ser un mejor Líder Cristiano - Pregunta cristiana

“SOLAMENTE ESFUÉRZATE Y SÉ MUY VALIENTE…” (Josué 1:7)
El líder, Andy Stanley, nos da 5 cosas que precisan los líderes. Merecen la pena ser consideradas detenidamente:

(1) Aptitud

Discierne cuáles son tus dones predominantes. Encauza tus energías hacia donde sea más probable que tengas éxito. Reconoce humildemente tus limitaciones y ayuda a equipar a otros para que las suplan. Para hacer esto, primero debes estar seguro de tu propia identidad. ¿Lo estás?

(2) Valentía
Los buenos líderes no son necesariamente las personas más inteligentes y más creativas en el equipo, ni siquiera las primeras en identificar una oportunidad. No, ellos son simplemente los que tienen la valentía de dar un paso al frente y salir los primeros. Por eso, Dios le dijo a Josué: …esfuérzate y sé muy valiente…” (Josué 1:7).

(3) Claridad
Los momentos inciertos requieren instrucciones claras. La visión puede llegar enseguida, pero los pasos a tomar son revelados con el tiempo. No dejes que tu falta de respuestas te deje paralizado. Ten clara tu meta, aunque no estés seguro de los detalles.

¿Cuál es el punto de vista Cristiano acerca del suicidio? - Preguntas y respuestas bíblicas

De acuerdo con la Biblia, el que una persona cometa suicidio no es lo que determina verdaderamente su entrada al cielo. Una persona no salva que comete suicidio, no ha hecho más que “facilitar” su trayecto al lago de fuego. Aunque la verdad es que la persona que cometió suicidio, a la larga irá al infierno "por rechazar la salvación a través de Cristo", y no por el hecho de cometer suicidio. La Biblia menciona cuatro personas específicas que cometieron suicidio: Saúl (1ª Samuel 31:4), Ahitofel (2ª Samuel 17:23), Zimri (1ª Reyes 16:18), y Judas (Mateo 27:5). Fueron hombres crueles, malvados, pecadores. La Biblia ve al suicidio igual que al asesinato – eso es lo que es – asesinarse uno mismo. Mas Dios es quien va a decidir cuándo y cómo va a morir una persona. De acuerdo con la Biblia, tomar ese poder en sus propias manos es blasfemia contra Dios.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La regla de oro - Devocional

Traten a los demás como ustedes quieran ser tratados. Mateo 7:12 (TLA)
La historia cuenta que Isaac ya era de una edad muy avanzada y que mandó a llamar a su hijo mayor Esaú, para que este fuera a cazar; mientras, le prepararía una rica comida y recibiría su bendición antes que él muriera. Pero esto no sucedió así, porque su madre Rebeca tramó un plan para que Jacob, su hermano, recibiera esa bendición.
Cuando Isaac había terminado de bendecir a Jacob, volvió Esaú del campo. Él también le había preparado un plato de comida para su padre.
-Levántate, padre mío y ven a comer, para que me des tu bendición –dijo Esaú.
Enseguida su padre le preguntó:-¿Y quién eres tú?
-¡Pues soy Esaú, tu hijo mayor! -le respondió.
Isaac comenzó a temblar de pies a cabeza, y dijo: -Entonces, ¿quién cazó un animal y me lo trajo? Yo comí de su plato antes de que tú llegaras y ya le he bendecido. ¡Esa bendición no se la puedo quitar!
Al oír Esaú las palabras de su padre, lloró y con gran amargura le dijo: -¡Padre mío, bendíceme también a mí!
Pero Isaac le contestó: -Ya vino tu hermano y me engañó, por eso le di la bendición que era para ti.
Para que Esaú no matara a Jacob, Rebeca le aconsejó a éste que escapara a Canaán, donde vivía su hermano Labán. Allí conoció a Raquel, su hija menor y se enamoró de ella. Propuso a su tío trabajar para él siete años a cambio de ella, y él aceptó. Pero al cabo de este tiempo, Labán le entregó a Lea, su hija mayor.
-¿Por qué me engañaste? ¡Yo me comprometí a trabajar para casarme con Raquel! -dijo Jacob.
Labán respondió: No es nuestra costumbre que la hija menor se case antes que la mayor. Pero si te comprometes a trabajar para mí otros siete años, te casarás con Raquel.
Jacob aceptó el trato y se casó con Raquel después de otros siete años.