lunes, 24 de diciembre de 2012

Mi Esperanza está en Dios - Reflexiones con vídeo

Mi esperanza está en Dios desde hoy y para siempre, hasta el final. Por más problemas y luchas sé que puedo confiar en Dios, que Él nunca me dejará.
Mi esperanza está en Dios
Desde hoy y para siempre
Mi esperanza está en Dios hasta el final
Estoy ahora en la presencia del Señor
El que sostiene todo con poder
¿El mar turbado puede detener el sacrificio?
Él dio su vida por mí
Mi esperanza está en Dios
Desde hoy y para siempre
Mi esperanza está en Dios hasta el final
Su tierno amor se muestra en cada amanecer
Que viene al quebrantado pecador
Para sanar y para perdonar
El que confía en Él encontrará la paz
Mi esperanza está en Dios
Desde hoy y para siempre
Mi esperanza está en Dios hasta el final
Señor (Oh Señor)
Confío en ti (confío en ti)
Desde hoy y para siempre
Mi esperanza está en Dios hasta el final
Mi esperanza…mi fe puesta en Jesús
Su palabra y su virtud

Hasta el final (El final).

El amor es algo más… - Reflexiones

Una maestra de Kinder trataba de explicar a los niñitos de su clase lo que es el amor; pero no podía, y para saber lo que decían sus pequeños alumnos, les preguntó qué es el amor.
Entonces una niñita de seis años de edad se levantó de la silla y fue hasta la maestra, la abrazó, la beso y le declaró: ” Esto es amor.”
En seguida la maestra dijo: “Está bien; pero el amor es algo más. ¿Qué es ese algo?”
La misma niña, después de un rato de estar pensando, se levantó y comenzó a poner en orden las sillitas que estaban fuera del lugar que les correspondía. Limpió bien el pizarrón, levantó unos papeles que estaban en el suelo, arregló los libros que estaban en desorden sobre una mesa; y en seguida, con aire de satisfacción, dijo a su maestra: “Amor es ayudar a otros”. 
La niñita tenía razón. –
Amor es sólo palabras. El genuino y verdadero amor se demuestra con hechos, acciones y gestos. Jesús demostró su amor por nosotros dando su vida en el Calvario.
El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está aún en tinieblas.
El que ama a su hermano, permanece en la luz y no hay causa de tropiezo en él.
Pero el que aborrece a su hermano, está en tinieblas y anda en tinieblas, y no sabe adonde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.
1 Juan 2:9-10

Reflexión de Navidad - Devocional - vídeo

Pensar en la Navidad, precisamente, estos días cuando todo mundo la celebra, nos debe llevar a pensar en algo en especial.
Primero, decir que la Biblia no describe el día especifico del nacimiento de Jesús, lo mas probable es que no naciera un 25 de Diciembre como todo mundo lo celebra. La Biblia dice que se había profetizado el nacimiento del Mesías y que sería en Belén (“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” Miqueas 5:2 (Reina-Valera 1960)), pero no se especificó nunca un año, un mes o un día en particular.
Cuando la época que llamamos Navidad se acerca, hay toda clase de pensamientos, como los de aquellos que celebran estos días, aquellos que no les dan tanta importancia y aquellos que se preocupan por pelear con medio mundo para dejar claro que Jesús no nació en estas fechas.
¿Importa realmente qué día o mes nació Jesús?, ¡No!, lo importante que es que NACIÓ y que por medio de Él nosotros ahora podemos alcanzar perdón para nuestros pecados.
Para Dios mismo no es importante el día o el mes del nacimiento de Jesús, porque si así hubiese sido, Él hubiese especificado el día, mes y hora, pero no lo hizo porque sabe que somos capaces de darle más importancia a esos detalles, que al hecho de valorar su nacimiento como principio de la salvación del mundo.
La Biblia dice que Jesús al nacer fue puesto en un pesebre: “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.” Lucas 2:7. La Biblia ni siquiera menciona el lugar exacto de su nacimiento, la dirección exacta; sólo especifica que nació en Belén. ¿Por qué no lo menciona? Es de imaginar que Dios considera que si lo supiéramos haríamos de ese lugar un sitio de comercio y turismo, dándole más importancia al lugar que al hecho de que Jesús nació para darnos vida y vida en abundancia.
Quizá nos preguntemos: ¿Es bueno o malo celebrar la Navidad? Más allá de discutir sobre si celebrar o no la Navidad, lo que debemos celebrar cada día es el hecho de que Jesús vino al mundo, que nació, creció, desarrolló su Ministerio y murió por nosotros. Y todo comenzó a través de su nacimiento; si Él no hubiese nacido, ahora estaríamos perdidos, pero gracias a que nació, creció y murió por nosotros, ahora disfrutamos de una vida que solo Él ofrece.
No pierdas el tiempo en pelear, en contradecir, en tratar de aclarar si es bueno o no celebrar esto o aquello. Que tu corazón esté centrado en una sóla cosa en especial y es que gracias a JESÚS HOY TENEMOS VIDA.
¿Importa cuándo nació? ¿Importa cómo fue? ¿Importa el lugar especifico? ¿Importa la fecha exacta? ¡Claro que no!, lo realmente importante es que VINO AL MUNDO para que el mundo fuera salvo por Él.
Lo importante de Jesús fue lo que hizo por nosotros y eso fue morir en la cruz por nuestros pecados en sustitución de nosotros, el Justo muriendo por los injustos.
Tú puedes celebrar lo que quieras, pero si Jesús aún no ha nacido en tu corazón, entonces su venida a este mundo fue en balde. Más allá de que celebres una fecha específica, Dios lo que quiere es que puedas abrir tu corazón para que Jesús entre y nazca en tu vida, y con ello puedas recibir la vida eterna que Él tiene preparada para los que creen en Él y confiesan su Nombre.
Te invito a que el propósito por el que Jesús vino a este mundo se cumpla en tu vida, ¿Cómo?, entregándole tu corazón a Él. Si conscientemente nunca le has entregado tu corazón a Jesús, hoy te invito a que hagas la siguiente oración:

“Señor Jesús, reconozco que soy pecador, reconozco que Tú viniste a este mundo y moriste en mi lugar. Hoy te pido perdón por todos mis pecados, me arrepiento con todo mi corazón de todo lo que hice, dije o pensé, reconozco que Tú eres Dios y por lo tanto este día te acepto como mi Señor y Salvador personal. Toma mi vida y transfórmala, ya no quiero ser el mismo; crece en mí para que yo pueda menguar, pero sobre todo ayúdame a hacer tu perfecta voluntad. Amén”

Si hoy conscientemente y con corazón sincero realizaste esta oración, debes estar seguro que Jesús te ha perdonado de cualquier pecado que hubieses cometido. Hoy el propósito por el que Jesús vino a este mundo se ha cumplido en tu vida, pues Él vino para darte vida y vida en abundancia.

¡Jesús nació, creció y murió por ti y por mí! 


domingo, 23 de diciembre de 2012

La verdad es que miento - Mensajes de ánimo

“Libra mi alma, oh Señor, del labio mentiroso,
de la lengua engañosa”.
 (Salmo 120:2)

Años atrás, cuando mis hijos eran todavía pequeños, yo también caí en la costumbre de recomendarles que dijeran: “Si tal persona me busca o pregunta por mí, díganle que no estoy”. Y también me ocurrió, alguna vez, que un hijo mío abrió la puerta de casa para decirle a quien preguntaba por mí : “Buenos días señor, dice mi papá que no está aquí”.
Anécdotas como ésas las recordamos en familia, con una sonrisa en los labios, pero también con la vergüenza de reconocer que en aquel entonces no fuimos muy íntegros que digamos.
Ahora bien… que lance la primera piedra quien alguna vez,  deliberada o inconscientemente,  no mintió,  para salir del apuro, para tapar errores o para conseguir algo.
No olvidemos, por ejemplo, que  la infancia ha sido una época o una senda sembrada de mentiras. Al comienzo eran pequeñitas, como para comernos a escondidas alguna golosina, o para justificar un retraso, o la falta de algún deber en la escuela.  Más tarde, las mentiras fueron  creciendo de tono y de talla, tanto que dejábamos de ser aficionados a la mentira para alcanzar el título de  profesionales del engaño, persiguiendo cada uno sus propios intereses: afecto, amor, fama, dinero, votos, prestigio, poder, etc. En suma, éramos el equivalente  a aquellos charlatanes de feria, hábiles para vender sus  pomadas “curalotodo”.  Nuestra verdad era parte de la mentira.
La  mentira no conoce de tiempo, ni de fronteras, ni de situación social, económica, idioma, ni  siquiera de religión.  Tanto es así que, en este último caso, se encuentran una serie de personajes, quienes se han autoproclamado enviados directos de Dios, hasta dioses mismos; modernos mesías vestidos de túnica o de traje, de sandalias o corbata, transportados a pie o en jet, buscando clientes que crean en ellos y en sus doctrinas, que les sigan, admiren, adoren, y veneren.
Queridos amigos y amigas, alejémonos de la mentira, y enseñemos a nuestros pequeños a no involucrarse en ella; hagámosles entender que por más que se la clasifique como mentira piadosa,  mentira blanca, o simple mentirijilla, el engaño está reñido con la Palabra de Dios.
Pero no se trata solamente de enseñar con un discurso, sino, y sobre todo, con el ejemplo, porque de nada serviría darles a nuestros chicos una magistral conferencia sobre lo dañino de la mentira si, en cualquier momento, y para comenzar, les enviamos a abrir la puerta, o a contestar el teléfono, con  la clásica recomendación: “si alguien me busca, dile que no estoy”.
Jesucristo manifestó: “Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.” (Mateo 24: 4,5) .

Esa es su Palabra y, por cierto, la única que no engaña.

William Brayanes

Tierra Nueva Y Súper Descubierta - Ciencia y fe - vídeo


   Tierra Nueva Descubierta
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto una nueva supertierra, potencialmente habitable, a sólo 42 años luz de distancia de nuestro planeta, según un estudio que será publicado en “Astronomy & Astrophysics”.
El exoplaneta, situado en una zona supuestamente habitable, ni demasiado fría ni demasiado caliente, en la que podría haber agua y una atmósfera estable, forma parte de un sistema de seis mundos que gira alrededor de la estrella HD 40307.
Los astrónomos creían que ese sistema estaba formado por sólo tres planetas, demasiado cercanos a su sol para albergar vida, pero descubrieron tres más, entre ellos esta supertierra, gracias a técnicas de análisis más precisas de los datos recogidos por el espectrógrafo HARPS del Observatorio Austral Europeo (ESO) en La Silla, Chile.
Según el estudio, cuyos autores principales son Guillem Anglada-Escudé de la Universidad alemana de Gotinga, y Mikko Tuomi de la Universidad británica de Hertfordshire, el más interesante de los tres nuevos planetas es el que se halla más lejos de su estrella, a una distancia similar a la existente entre la Tierra y el Sol.
Su masa es al menos siete veces la de la Tierra y lo más probable es que gire sobre su propio eje, mientras orbita alrededor de su estrella, por lo que podría tener un ciclo diurno y nocturno al igual que nuestro planeta.
Según Anglada-Escudé, “la estrella HD 40307 es una estrella enana perfectamente tranquila, por lo que no hay ninguna razón por la que este planeta no pueda tener un clima parecido al de la Tierra”.
Fuente Agencia Noticias EFE
¡Qué sorprendente es Dios!. Aún sigue dejando con la boca abierta a los científicos.
Lo interesante es que mientras la ciencia descubre una Nueva Tierra, la Biblia ya habla de una nueva tierra que Dios hará surgir. No sabemos si es que Dios se está adelantando, como siempre, a los hechos y está preparando esa nueva morada. Interesante es que la Biblia habla más de lo que será la vida humana en esa nueva tierra que del mismo cielo.
El profeta Isaías es uno de los que dedica 6 capítulos para hablar de esa nueva tierra. Hablando de Nueva Jerusalén, que estará en esa nueva tierra, el Profeta dice:
“Entonces verán las naciones tu justicia, y todos los reyes tu gloria, y te llamarán con un nombre nuevo, que la boca del SEÑOR determinará. Serás también corona de hermosura en la mano del SEÑOR, y diadema real en la palma de tu Dios.
Nunca más se dirá de ti: Abandonada, ni de tu tierra se dirá jamás: Desolada; sino que se te llamará: Mi deleite está en ella, y a tu tierra: Desposada, porque en ti se deleita el SEÑOR, y tu tierra será desposada.
Porque como el joven se desposa con la doncella, se desposarán tus hijos; y como se regocija el novio por la novia, tu Dios se regocijará por ti.
Sobre tus murallas, oh Jerusalén, he puesto centinelas; en todo el día y en toda la noche jamás callarán. Los que hacéis que el SEÑOR recuerde, no os deis descanso, ni le concedáis descanso hasta que la restablezca, hasta que haga de Jerusalén una alabanza en la tierra.
El SEÑOR ha jurado por su diestra y por su fuerte brazo: Nunca más daré tu grano por alimento a tus enemigos, ni hijos de extranjeros beberán tu mosto, por el que trabajaste; pero los que lo cosechen, lo comerán y alabarán al SEÑOR; y los que lo recolecten, lo beberán en los atrios de mi santuario.
Pasad, pasad por las puertas; abrid camino al pueblo. Construid, construid la calzada; quitad las piedras, alzad estandarte sobre los pueblos. He aquí, el SEÑOR ha proclamado hasta los confines de la tierra: Decid a la hija de Sion: “He aquí, tu salvación viene; he aquí, su galardón está con Él, y delante de Él su recompensa.” Isaías 62:2-11.

El Nuevo testamento también lo menciona con seguridad firme:
“Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia”. 2 Pedro 3:13
“Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe”. Apocalipsis 21:1
Randy Alcorn., en su libro "Promesas de Vida para La eternidad", dice: “Sobre la nueva tierra, Dios y la humanidad vivirán juntos por siempre en el mismo hogar. El matrimonio del Dios del Cielo con el pueblo de la tierra implicará el matrimonio del cielo y la tierra.
No serán dos universos como hasta ahora, un Universo hogar de Dios y los ángeles y el otro hogar de la humanidad. En la nueva Tierra y nuevo Cielo nada separará el cielo de la tierra. Una vez que Dios y la nueva humanidad estén juntos no habrá diferencia entre cielo y tierra.
Efesios 1:10 dice: “Con miras a una buena administración en el cumplimiento de los tiempos, es decir, de reunir todas las cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos, como las que están en la tierra”.

El Piloto - Reflexiones

Cuentan de un individuo que abordó un avión para viajar a Nueva York. Pero el  personaje principal fue un niño que entró buscando su asiento y se sentó justo al lado suyo. El niño era muy educado. Y pasó el tiempo coloreando en su libro de pintar.
No presentaba rasgos de ansiedad ni de nerviosismo al despegar el avión. El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia. Una sacudida fuerte, y todos se pusieron muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento.
¿Cómo lo hacía?, ¿por qué su calma? Hasta que una mujer en estado frenético le preguntó:
- Niño: ¿no tienes miedo?
- No señora”, contestó el niño y mirando a su libro de pintar le dijo:
-”Mi padre es el piloto”.
¿Sorprendido?
Hay tiempos en nuestra vida en que los sucesos nos sacuden un poco y nos encontramos en momentos turbulentos. No vemos terreno sólido y nuestros pies no pisan lugar seguro. No tenemos de dónde agarrarnos y no nos sentimos seguros. Pero recordemos que nuestro amadísimo Padre Celestial es nuestro piloto. A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el Creador del cielo y la tierra. Y la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, siéntete confiado y di para ti mismo:
¡Mi Padre es el piloto!
Nahúm 1:7
 Bueno es Dios para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían.
Hechos 18:9-10 
Entonces él Señor dijo de noche en visión á Pablo: No temas, sino habla, y no calles: Porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal.
Salmos 9:9 
Y será Dios refugio al pobre, Refugio para el tiempo de angustia.
Salmos 18:2 
Roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; Escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
Salmos 32:7
 Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás.

¡Supe que me amabas! - Reflexiones con Video

Gracias por esperarme, gracias por amarme, con todos mis defectos… ¡Estoy aquí! ¡Te Amo Dios!

Desde el principio cuando te necesité,
Desde el momento cuando la mirada alcé
Desde ese día, cuando sola me encontraba,
Cuando tu mirada en mí se fue a poner.
Supe que me amabas lo entendí,
Y supe que buscabas, mas de mí,
Que mucho tiempo me esperaste y no llegué.
Supe que me amabas, aunque huí,
Lejos de tu casa, yo me fui,
Y con un beso y con amor,
Me regalaste tu perdón, estoy aquí.
Y cuando lejos me encontraba te sentí,
Sabía que entonces me cuidabas y te oí,
Como un susurro fue tu voz en el silencio,
Cada día me atraías hacia ti.
Supe que me amabas lo entendí,
Y supe que buscabas, mas de mí,
Que mucho tiempo me esperaste y no llegué.
Supe que me amabas, aunque huí,
Lejos de tu casa, yo me fui,
Y con un beso y con amor,
Me regalaste tu perdón…
Y estoy aquí mi dulce Señor,
Estoy aquí, amado Salvador,
Estoy aquí… Y estoy aquí.
Supe que me Amabas – Marcela Gandara

Hoy… Esperaré en Su Palabra - Devocional

“Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cuál me has hecho esperar” Salmo 119:49
Cualquiera que sea la necesidad que pueda tener hoy en mi vida siempre podré encontrar una promesa en la Palabra de Dios, que fácilmente se puede adaptar a  esa necesidad. Si me siento sin fuerza y cansado, encuentro una promesa como esta:  Él da fuerza al cansado y aliento al de poco ánimo.
Cuando leo una promesa como esa siento el respaldo no solamente de la promesa, sino de aquel que dio la promesa. Si me siento solo y abandonado, Él me dice: No te dejaré, ni te desampararé, y esa promesa me hace recordar a Aquél que la dijo. Sé que Él no miente. Sé que Él jamás dice algo que luego no cumple; Dios siempre cumple todo lo que promete.
Si hoy tengo hambre de Dios, si deseo buscarle con todo mi corazón y alimentarme de su bondad, encuentro entonces esta promesa: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Con estas promesas no sólo encuentro fuerza y seguridad sino que me hacen decir como el salmista: Acuérdate de la palabra que has dado a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
Puedo llegar con seguridad, confianza y con mucho respeto ante el trono de su gracia y decirle: Señor, Tú lo has dicho, he creído en tu Palabra y en ella he esperado, y al expresarlo mi alma se llena de confianza y seguridad. Hoy puedo esperar en las promesas de Dios y estar seguro de que nunca quedaré defraudado. Su Palabra permanece para siempre y ella me hace estar confiado. 
Si hoy me siento desconsolado porque el pecado me ha llevado por camino de tristeza y mis rebeliones parecen aumentar, su promesa llega a mí para decirme:  Yo deshice como a nube tus rebeliones, como a niebla tus pecados, vuélvete a mí. Jesús ha dicho claramente, el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasaran. Sus promesas son como una fortaleza en medio de las dificultades y angustias diarias de la vida.
La vida a veces me sorprende, mas en medio de esas sorpresas la Palabra de Dios también me sorprende con una o varias promesas que se ajustan precisamente a la sorpresas de la vida. Con Dios, las sorpresas de la vida no me asustan, sino que las sorpresas de Dios me asombran.
Señor, Gracias por tus preciosas y grandísimas sorpresas. Esas sorpresas son promesas y en esas promesas yo siempre puedo estar confiado.  Una promesa tuya es como un cheque girado a mi nombre por el presidente de un banco. Tú eres el creador del universo y de mi vida.
Tus promesas las puedo hacer efectivas en la realidad de tu presencia. En ellas puedo descansar. Tus palabras llegan siempre en el momento más necesitado de mi vida y en esa promesa encuentro fe. Amén.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Titánic - Reflexiones

El naufragio del Titánic dejó una imborrable huella en la memoria humana.
El descubrimiento de los restos, hace unos años, permitió que los expertos emitieran una hipótesis que explicaba cómo este espléndido transatlántico, maravilla de la técnica de entonces, zozobró en tres horas después de chocar con un iceberg.
Muchas fueron las causas secundarias, pero una de las explicaciones de los expertos, después de haber examinado algunas muestras de los restos del buque, fue la poca resistencia de los remaches de ensamblaje del casco. Unos cuantos de ellos, aparte de los que se destrozaron por el choque contra el iceberg, parecían haberse soltado solos, abriendo otras vías de agua que, inevitablemente, junto a las del choque, condenaron al naufragio al palacio flotante, reputado como insumergible.
“Dios mismo no lo podría hundir”, repitieron algunos. Tal desafío nos impresiona. Bastaron unos remaches defectuosos para que, ese 15 de abril de 1912, la humanidad recibiera una severa y magistral lección de humildad al ver que su obra de arte se hundía en las heladas aguas del Atlántico.
¡Qué contraste con el primer “gigante de los mares”, el arca, construida por Noé y dirigida por Dios mismo! Navegó cerca de un año en medio de un diluvio sin parangón en la historia y preservó a todos los pasajeros.
A los que quieren vivir sin Dios se les dice: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban… vino el diluvio y los destruyó a todos” (Lucas 17:26-27).
Esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.
1 Pedro 3:20