jueves, 6 de diciembre de 2012

El poder de la Palabra - vídeo

“El Hijo irradia la gloria de Dios y expresa el carácter mismo de Dios, y sostiene todo con el gran poder de su palabra.”
Hebreos 1:3 (Nueva Traducción Viviente).
Todo cuanto existe ha sido creado por la Palabra de DIOS. Él habló y creó todo. No obstante, se requiere nacer de nuevo para entenderlo, reconociendo que Jesús es el Hijo de DIOS y pidiéndole que perdone nuestros pecados y sea el Señor de nuestra vida. El poder de la Palabra de DIOS se comprende por medio del Espíritu de DIOS. Los creyentes de Jesucristo tienen el inigualable privilegio de conocer en sus vidas la Palabra de DIOS, que salva, vivifica, transforma, edifica, sacia y provee.
La Palabra de DIOS hablada a los suyos es el vehículo con el que estos son llevados de un lugar a otro; de la muerte a la vida, de la perdición a la salvación, de la enfermedad a la salud, de la oscuridad a la luz, del pecado a la santidad, de la debilidad al poder, de la cobardía al valor, y del temor al amor.
La Palabra de DIOS es digna de ser creída y honrada. Siendo que DIOS no miente. La Palabra de DIOS es como un tesoro para aquel que entiende su valor  (Salmos 119:162). Y al creerla éste jamás será avergonzado.
El Señor muestra Su gloria por medio de lo que produce Su palabra. Por eso nuestro Señor dijo que el Padre es glorificado cuando los suyos llevan mucho fruto (Juan 15:8).
Manifiesta el poder de la Palabra que DIOS ha hablado a tu vida. Muéstrale al mundo la trascendencia del poder que llevas dentro. Cuando el exterior diga lo contrario de la Palabra que DIOS ha hablado a tu vida, ahí es el momento de creer y honrar al Padre.
Los hijos de DIOS no tienen que ver para creer, ellos creen sólo con la Palabra que han recibido sin necesidad de ver y luego se gozan con el Padre cuando ella da fruto.

Pídele al Todopoderoso que avive Su Palabra en ti y manifiesta Su gran poder.


Renuévame, Señor, Jesús,
Ya no quiero ser igual
Renuévame, Señor, Jesús
Pon en mi tu corazón
Porque todo lo que hay dentro de mí
Necesita ser cambiado Señor
Porque todo lo que hay dento de mi corazón
Necesita más de ti.
Porque todo lo que hay dentro de mí
Necesita ser cambiado Señor
Porque todo lo que hay dento de mi corazón
Necesita más de ti.
Necesita más de ti.
Necesita más de ti.


Dios te hará reír - Devocional

“Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo”
(Génesis 21:6).
El lugar estaba atestado de personas que se empujaban entre sí para ver con sus propios ojos si era cierto lo que la gente estaba diciendo. El comentario había corrido como la pólvora en la ciudad y en sus lugares cercanos. ¡Una mujer de 91 años ha dado a luz!, decían. La imagen era tierna y asombrosa a la vez. Sara acunando al bebé y a su lado, su esposo Abraham, de 100 años, con la brillante mirada de un padre orgulloso que no puede evitar suspirar de felicidad. Todos, dentro de aquella rústica tienda que le servía a la familia como casa rodante en su viaje espiritual. Entre tanto ruido se oía gorjear a un bebé cuyo nombre era Isaac y que significa: risa. La promesa encarnada, el deseo cumplido, la oración contestada hacían que todos rieran.
Este suceso en nuestros días habría tenido la atención de todos los medios de comunicación. Los Records Guinness habrían solicitado a Abraham una entrevista y harían aparecer, para siempre, a él y a Sara en los anales de la historia como los padres más ancianos del mundo. La foto del patriarca aparecería en las ampulosas portadas de las revistas más famosas. Los noticiarios se harían eco del suceso. En YouTube colgarían vídeos sobre esto. En las redes sociales proliferaría la noticia sin precedentes. Habría un revuelo enorme y seguro que muchas risas. Risas de complicidad por un milagro que la mayoría ni siquiera entendería.
Sin importar la época, el suceso es el mismo. Una pareja de la tercera edad disfrutando de un gran milagro de Dios. Un milagro que había sido prometido por Dios 27 años antes. La promesa había llegado a su cumplimiento y aquellos ancianos sólo podían sonreír ante la grandeza de Dios, manifestada en el regalo de una vida.
Veamos las palabras de Sara en esos días: “Entonces dijo Sara: Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo” (Génesis 21:6). Ella sabía lo que testificaba. Hacía casi tres décadas que se había reído también, pero su risa en aquel momento fue de incredulidad. No podía asimilar la palabra profética que le había sido dada. Una matriz seca no podía albergar un hijo, ese era su pensar. Dios trabajaría con Sara y le ayudaría a cambiar de opinión.
No tenemos toda la información en Génesis del proceso de Dios para robustecer la fe de Sara, pero sabemos que ella cambió de actitud por lo que dice Hebreos 11:11: “Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.” Cuando Sara estuvo preparada para la promesa, entonces recibió su cumplimiento.
La historia de Abraham sigue desconcertándonos hoy, y las palabras de Sara siguen teniendo vigencia, porque todo el que lee el relato tiene, indudablemente, la silueta de una sonrisa en el rostro. Ese efecto hermoso causan los milagros de Dios en las personas. También su experiencia nos deja un ejemplo aleccionador de fe y perseverancia que debemos imitar.

Dios nos ha hecho promesas cuyo cumplimiento nos parece quimérico. Sus planes parecen lejanos y sus dones nos resultan inalcanzables. No obstante, Dios nos ayudará con nuestra fe. Él robustecerá nuestra confianza y nos asistirá en ese ineludible proceso de crecimiento cristiano al que todos estamos llamados. Entonces sus promesas se cumplirán y la gente vendrá para ver lo que ha ocurrido. Ahí estaremos nosotros, acunando el milagro y sonriendo. Y nuestra risa testificará al mundo entero sobre el Dios todopoderoso al cual servimos. Entonces otros también reirán ante lo milagroso y extraordinario de Dios, y ello les servirá como señal para salvación. Mientras espero ese milagro te escribo, mientras anhelo esa promesa confecciono estas letras que me sirven de acicate para seguir confiando. Dios te hará reír, por tanto: 


“Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová” (Salmos 27.14).

Obtén tu victoria - Devocionales, Reflexión - vídeo

 “Haz que sea la gratitud tu sacrificio a Dios y cumple los votos que le has hecho al Altísimo”.
Salmos 50:14 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Acción de gracias y alabanzas son la formula del bienestar. Un corazón que no se queja y agradece mucho rebosará de alegría, en cambio el que se queja mucho y nada agradece se llenará de amargura.  Al creyente le debe ser suficiente razón para su alegría que ya tiene paz con DIOS. Posiblemente en su entorno existirán innumerables situaciones que le agobiarán, pero, ¿quién le quitará la vida eterna que ha recibido?  Nadie.
Es muy fácil agradecer cuando las cosas salen como queremos, pero sólo los corazones entendidos agradecen a DIOS en todo momento. Sin importar en qué situación se encuentre una persona, ésta siempre tendrá razones por las cuales agradecer a DIOS. La gratitud acerca a DIOS, la queja y descontento alejan de Él.
El SEÑOR habla en repetidas ocasiones en las Escrituras acerca de que en la alabanza y acción de gracias hacia Él se encuentra la victoria. David ordenó a su alma alabar a DIOS por todos los beneficios recibidos sin importar lo que estaba viviendo (Salmos 103:1-6).  El salmista dijo en Salmos 149:1-4 que cantáramos al SEÑOR un cantico nuevo, que nos regocijáramos en Él con danza y panderos porque eso le da deleite; y al hacerlo Él promete coronarnos de victoria.
Cuando un creyente deja de agradecer y alabar a DIOS está poniendo por encima de Él sus problemas, pecados, deudas o cualquier cosa que le aflija. Inconscientemente está haciendo una declaración donde dice que DIOS no tiene el poder suficiente o la disposición de librarle de lo que le oprime. Contrariamente, cuando el creyente hace el compromiso de agradecer y alabar a DIOS a pesar de las circunstancias, los problemas toman su justo e insignificante tamaño ante DIOS. No es voluntad de DIOS que su pueblo viva oprimido o triste, por el contrario Él envió a Su Hijo para liberarnos y vivir alegres (Isaías 61,1 Lucas 4:18). No escuches las mentiras del enemigo al tratar de convencerte de que DIOS te quiere tener oprimido; si has creído eso, pídele perdón a DIOS y Él te dará la victoria.

Enumera las bendiciones que hay en tu vida y agradécele a DIOS por ello. Alábale por todo el bien que Él ya te ha hecho y al hacerlo te dará la victoria.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿Qué Significa Para Ti Ser Cristiana? - Crecimiento Personal - vídeo

Recuerdo la primera vez que me preguntaron ¿Qué significa para ti ser Cristiana? Llamó poderosamente mi atención. Generalmente me habían dicho: “Cambiaste de religión” … “Renegaste del legado de tus padres”… “Cambia chaquetas”. ¿Por qué decidiste cambiar de religión?, ¿Cómo fue que te convencieron?   Por lo que esta ocasión me pareció digna de una amplia respuesta: medité unos cuantos segundos no porque me pareciera difícil responder, sino porque deseaba ser suficientemente explícita. ¿Qué significa para mí, ser cristiana? Respiré profundamente:
“Significa sentirme amada, protegida, escuchada, que soy muy importante para alguien muy especial, ¿Pero sabes que ha sido lo más interesante durante todo este tiempo?, agregué. Mientras, mi interlocutora me miraba atentamente a los ojos, como pretendiendo observar alguna chispa mitológica o mística. Lo  más importante fue “que en ningún momento se ha detenido el proceso de renovación en mi vida. Dios ha ido transformando mi ser segundo a segundo. Tengo acceso a Su sabiduría para resolver los problemas de la vida diaria. Me proporciona ideas creativas que me permiten destacar profesionalmente".
"Que en los momentos mas difíciles de mi existencia puedo recurrir a Él sin pedir cita previa. Hemos tenido encuentros maravillosos; en lo alto de una montaña, a la orilla del mar, en una cabaña, en el jardín de mi casa, en la intimidad de mi alcoba, cuando viajo y voy al volante conduciendo sola por la carretera" (este es uno de mis momentos favoritos, ya que fue donde Él me encontró por primera vez). -¿Él te encontró a ti?, ¿Cómo fue eso?, dijo.  Este capítulo merece que me invites a otro cafecito la próxima semana.
Os aseguro que es un bello pero no breve pasaje. Me gusta dejar a mi interrogadora en suspense y deseosa de conocer más de la historia. -¿Disfrutas al ser Cristiana? -En lo que respecta a la pregunta que me haces yo te diría: ¡Ah! Nunca había sido tan feliz, mi vida está llena de retos. He descubierto que ahora soy muy valiente, cuento con el privilegio del poder de la Palabra; tan sólo con expresarla a voz audible algo maravilloso sucede: mi fe (confianza) crece,  me llena de paz y, aún cuando las circunstancias no sean plausibles humanamente hablando, mi interior está rebosando de gozo, ¿parece una locura verdad?  -La verdad si, me responde boquiabierta. -Y eso no es todo, añado: Tengo un amante -¡¿Qué?! ¡¿Cómo? ¿Pero?… los colores del rostro de mi amiga subían y bajaban del rojo intenso al blanco pálido. -Sí, contesté tranquilamente.
-En Dios he encontrado el verdadero amor. Él es un amante superlativo. No critica mi peinado, ni mi vestido. No me hace comentarios sarcásticos respecto a mis kilos extras. Todo lo contrario, es un romántico incansable: “Hermosas son tus mejillas entre los adornos, tu cuello entre los collares” …  “cuán hermosa eres, amada mía, cuán hermosa eres. Tus ojos son como palomas”.  -¡!WOW!! exclama con tono de envidia (de la buena, como solemos decir las mujeres). Y… vuelve a preguntar ahora titubeante mi asombrada anfitriona. .. ¿Qué se necesita para ser Cristiana? ¿Tienes que hacer algo en especial? ¿Cómo se logra vivir como tú vives?  Su voz demandaba una rápida respuesta, no soportaba más el no contar con todos esos atractivos privilegios. ¿Qué hago?, dijo.
Nada, no necesitas hacer nada, le respondí. -¿Pero, cómo es que tú lo tienes? -Bueno, sólo necesitas desearlo, le contesté mirándola inquisitivamente a los ojos. Desearlo como el agua cuando tienes sed, el alimento cuando tienes hambre, el aire cuando te sientes sofocada. -¿Crees tú desearle así?, me preguntó. Arremetí con la respuesta. -¡!!Siiiiiii!!! 
Su grito desesperado se dejó escuchar en el interior del Café, provocando que todos los rostros se volvieran hacia nosotras.
-“Vamos todos a predicar y si es necesario…. hablamos”.
Me encanta saber que a mi Amado no le impresiona cuánto yo sepa de memoria de su Escritura, ni cuánto yo pueda impresionar a mis interlocutores por mi elocuencia expositiva.  Pero si estoy segura de cuánto se alegra su corazón cuando escucha a Su hija decir: cuán enamorada estoy de Él y qué feliz soy de estar a Su lado. ¡Ah! Cómo disfruto de que los que me escuchan casi me suplican cómo tenerle ellos también.
Psic. Patricia Villanueva 
Efesios 6.15 ..Compartan la buena noticia de la paz; ¡estén siempre listos a anunciarla!



¡Entrega todo! - Reflexiones con Vídeo


Entrega todo a Dios, y verás lo que Él puede hacer por ti.
Entrega lo bueno y lo malo, entrégale TODO!
2 de Reyes 4
Todo, aunque la vida valga nada,
Aunque mis labios valgan todo,
Aunque mi todo sea nada para vos.
Te doy todo
Mi llegar, mi despedida, mi vacío y mi llenura,
Mi dudar, y mi certeza y mi ayunar.
Todo aunque cueste renunciar
Aunque cueste lo que cueste
Ser valiente a medias,
Sea mentira o sea verdad
¿Te dejo todo?
Lo que pude haber sido ante tus pies
Mi parte de universo o casi todo
Mi pensamiento hablado y por hablar
Mi cuota de grandeza o ¿casi todo?
Ay ay ay ¡ah!
Todo y te incluí mi libertad
Te dejé para más tarde
Darte amargo y soledad pa no pecar.
Lleva todo, lo que falte te lo adeudo
Te lo pago día por medio,
Y no te olvides de llevar mi respirar.
Todo aunque cueste renunciar
Aunque cueste lo que cueste
Ser valiente a medias,
Sea mentira o sea verdad.
Te dejo todo
Lo que pude haber sido ante tus pies
Mi parte de universo o casi todo
Mi pensamiento hablado y por hablar
Mi cuota de grandeza o casi todo,
Todo, todo
Lleva todo lo que se te olvide y más
Todo, mi pensamiento hablado y por hablar,
Mi cuota de grandeza o casi todo
Todo, todo, lleva todo lo que se me olvide
Todo y mucho más

Carta Desde El Cielo - Crecimiento personal

Sally se levantó tan pronto vio al cirujano salir del quirófano.  Le preguntó: “¿Cómo está mi hijito? ¿Se pondrá bien? ¿Cuándo puedo verlo?” El cirujano le contestó: “Lo siento; hicimos todo lo que se pudo pero su hijo no sobrevivió”.
Sally dijo: “¿Por qué tienen cáncer los niños? ¿Acaso no le importan a Dios?  ¿Dónde estabas, Dios, cuando mi hijo te necesitaba?”
El cirujano preguntó: “¿Desearía pasar un tiempo a solas con su hijo?  Una de las enfermeras saldrá en unos minutos para llevarlo a la universidad”.
Sally le pidió a la enfermera quedarse con ella mientras le decía adiós a su hijo. Movió sus dedos amorosamente a través del abundante cabello rojo y enrulado de su hijo.
“¿Quiere un mechón de su cabello?” preguntó la enfermera.  Sally dijo que sí. La enfermera cortó un mechón de cabello, lo puso en un sobre de plástico y se lo entregó.  La mamá dijo: “Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la universidad para el estudio.  Dijo que tal vez ayudase a alguien más.  Aunque me negué en primera instancia, Jimmy dijo: Mamá, no lo estaré usando una vez que muera. Quizá ayude a otro niñito a pasar un día más con su mamá. Ella continuó; ‘mi Jimmy tenía un corazón de oro; siempre pensando en los demás, siempre queriendo ayudarles, a ser posible’”.
Sally salió del Hospital de Niños por última vez tras pasar muchos de los últimos seis meses allí. Puso la bolsa con las pertenencias de Jimmy en el asiento a su lado en el coche.  La travesía de vuelta a casa fue difícil; más difícil aún fue entrar a la casa vacía.  Llevó las pertenencias de Jimmy y el sobre plástico, con su mechón de cabello, a la habitación de su hijo.  Comenzó a colocar los carritos y otras cosas personales en su habitación, en el lugar exacto donde él solía tenerlas. Se tiró sobre la cama de su hijo abrazando su almohada y se durmió llorando. Fue alrededor de medianoche cuando Sally se despertó. Junto a ella en la cama había una carta doblada. La carta leía:
Querida Mamá:
Sé que me vas a extrañar; pero no creo que jamás te olvide o que deje de amarte tan sólo porque no estoy allí para decírtelo; siempre te amaré, Mamá, aún más cada día.  Algún día nos veremos de nuevo; hasta entonces, si quieres adoptar a un niñito para que no estés tan sola..., estaría bien contigo.  Él puede tener mi cuarto y mis cosas para jugar.  Pero si decides adoptar a una niña, es probable que no le gusten las mismas cosas que nos gustan a los niños. Tendrás que comprarle muñecas y cosas de niñas. No estés triste pensando en mí; este es realmente un lugar bonito. Los abuelos me recibieron tan pronto llegué y me mostraron algo del lugar, pero va tomar mucho tiempo verlo todo.  Los ángeles son "guay" y me encanta verles volar. ¿Y sabes qué?
Jesús no se ve como en ninguno de tus cuadros. Sin embargo, cuando le vi, supe que era Él. ¡Jesús mismo me llevó a ver a Dios! Y adivina qué, Mamá: me senté en las piernas de Dios y conversé con Él, como si fuese alguien importante.  Fue entonces cuando le dije que quería escribirte una carta para decirte adiós y todo eso, pero que sabía que no estaba permitido. Bueno, ¿sabes qué, Mamá? Dios me pasó papel y su bolígrafo personal para escribirte esta carta. Creo que Gabriel es el nombre del ángel que te la va a llevar. Dios me pidió que te contestase una de las preguntas que le habías hecho: "¿Dónde estaba Él cuando le necesitabas?" "Dios dijo que estaba junto a mí, como cuando Jesús estuvo en la cruz; estaba allí, como siempre, con todos Sus hijos".
¡Oh!, de paso, Mamá, nadie más pudo ver lo que te escribí, excepto tú.  Para todos los demás, este es simplemente un papel en blanco, ¿no te parece eso "guay"?  Tengo que devolverle su pluma a Dios ahora.  La necesita para escribir algunos otros nombres en el Libro de la Vida. Esta noche me sentaré con Jesús a la mesa para la cena; estoy seguro de que la comida estará excelente.
Casi me olvidaba decirte que ya no me duele nada. El cáncer se ha ido; estoy contento porque ya no podía soportar el dolor más y Dios tampoco podía soportar verme sufrir tanto.  Fue entonces cuando envió al Ángel de Misericordia para traerme. ¡El Ángel dijo que era una entrega especial!  ¿Qué te parece?
Firmado con amor de parte de Dios, Jesús y yo.
Autor Desconocido
Esta narración, aunque obviamente concebida en el corazón de alguien y, captada de la realidad de los hechos a su alrededor, no deja de tener múltiples enseñanzas y aplicaciones. Esta narración nos da un atisbo de lo que la Palabra de Dios describe claramente como nuestro destino eterno. Pero también afirma lo que Dios mismo nos dice en Su Palabra: que Él siempre está con nosotros hasta el fin… que nunca nos dejará ni nos desamparará… ¡sin importar cuán difíciles sean las circunstancias!
Tal vez no nos dé respuesta a la pregunta de por qué les da cáncer a los niños, pero nos deja entender que tal condición de ninguna manera les separa del amor de Dios, que va más allá de todo conocimiento humano. Para todos aquellos que hemos perdido a un ser querido, esta narración viene a afirmar lo que creemos en base a la Palabra.
Finalmente, el pensamiento nos anima a fortalecernos en el Señor y en el poder de Su fuerza frente a toda adversidad que afrontemos.  ¿Por qué no aprovechar este próximo fin de semana para congregarnos, adorar a Dios y permitirle que afirme Sus promesas en nuestras vidas?

El Secreto - Devocional

“También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia”.
Romanos 5:3 (Nueva Traducción Viviente)
“¿Por qué a mí? ¿Por qué todo me sucede a mí? Mi vida es un infierno. Quisiera dejar de existir. ¡Siempre tengo que fingir una sonrisa, pero detrás de esa gran sonrisa se oculta una gran tristeza!”. Es probable que estos pensamientos hayan rondado por tu mente estos días. Te lo has dicho una y otra vez, no haces más que torturarte con tanto pensamiento triste. Crees que no tienes nada por qué luchar en este mundo, te crees el ser más miserable de la tierra, incluso has llegado a pensar que nada, absolutamente nada bueno te ha pasado, incluido tu nacimiento.
Todo eso es mentira, en realidad es la mentira más grande que cualquiera haya podido crear. Tú eres un ser maravilloso, recuerda que eres la obra maestra de Dios; por lo tanto, no puedes pensar que la vida es un castigo.
El secreto para el buen fin de toda esta situación que tortura tu mente es el siguiente:

No existe circunstancia “MALA”:

La palabra mala está entre comillas porque en realidad no existe. Si prestas atención, te darás cuenta de que las circunstancias que estás atravesando tienen un propósito. Quizá no lo comprendas ahora, pero seguro que de aquí a un tiempo no muy lejano entenderás que todo sucedió por alguna razón. Cuando estamos sujetos a Dios, TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS OBRAN PARA BIEN.

Quítate la venda de los OJOS

Tienes enfrente de ti un tesoro inigualable pero lo ignoras día a día. Tienes oro alrededor tuyo y no haces más que pensar en la plata que te falta. Tienes lo mejor de lo mejor y no haces más que ignorarlo y darle toda tu atención a cosas que son superfluas.

Pero ¿cuál es ese tesoro?

¿Acaso no te has dado cuenta de que tu corazón late? ¿Acaso no ves todo lo que hay a tu alrededor? Tienes vida, querido hermano/a, en tu mesa no te falta de nada, ni siquiera un plato de comida.

Todo lo que en estos momentos estás viviendo será para hacer de ti un gran guerrero(a). Recordemos que la vasija necesitó pasar por el fuego para llegar a ser lo que es ahora. Una hermosa vasija.

Me Conservaré en el Amor de Dios - Devocional - vídeo

“Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, para vida eterna”. Judas 21.
Hoy necesito ser más sensitivo a la necesidad del amor de Dios. Sé que he sido egoísta en esto pensando sólo en la necesidad de mi amor y en como podría satisfacerlo. Lo que encuentro en la Biblia no sólo es que el amor de Dios me llega y me satisface, sino que además Dios me pide que le ame. Jesús le preguntó a Pedro: “¿Pedro, me amas?”. Tres veces lo hizo y creo que hoy la pregunta llega hasta mi corazón.
Cuando el Señor me pregunta si le amo realmente Él lo sabe, pero está pidiéndome que se lo demuestre y que le dé evidencias claras de lo que yo le estoy diciendo. El amor nunca será satisfecho con abstracciones, sino con evidencias tangibles. Normalmente estoy inclinado a no conservarme en el amor de Dios, pero… cuando la Palabra de Dios dice, "conservaos", en realidad está diciendo "manténte" dentro de ese circulo en el cual no sólo recibes, sino que también das.
Pienso en la multitud de veces que sólo he querido disfrutar del amor de Dios, pero, por contra, no me he dado de una manera clara hacia Él. Se me olvida que el amado necesita amantes, el Salvador necesita pecadores, el adorado necesita adoradores. Se me olvida que no sólo debo ser amado por Él, también debo amarle a él. Igual que cuando en oración sólo llego con mi larga lista de peticiones, las cosas que quiero recibir de él, las cosas que quiero que él haga por mí, en vez de entrar a su presencia para abrir mi corazón y dejar que suba ante su trono la ofrenda de olor grato de adoración y amor y, entonces, sentir su dulce rocío de amor y bendición. 
Gracias Señor por tu presencia y tu bondad. Quiero conservarme en tu amor, dulce y poderoso. No quiero perder de vista la gran oportunidad de recibir tu amor, también quiero expresarlo. Aunque Tú habitas en los cielos, quieres también estar cerca de mí y en mí, y que yo, a la vez, llegue a ser uno solo contigo en un compañerismo personal.
Señor ahora entiendo lo que quieres decir en Deuteronomio 32:9 “La porción del Señor es su pueblo”. Santidad es tu más grande requerimiento, pero tu pueblo es tu más grande deleite. Señor ayúdame a deleitarme en ti con cien maneras de expresarte mi amor .
Hoy entiendo que puedo amarte porque Tú primero me amaste. Si me conservo en tu amor, descubriré que la vida entonces tiene sentido y fuerza. La fuerza que al venir de ti me llena y satisface para vivir este día con la satisfacción de amarte y ser amado. Gracias Señor. Amén.

martes, 4 de diciembre de 2012

Revolución del Alma - Historia reflexiva - vídeo

Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Kyle. Iba cargando todos sus libros y pensé: “¿Por qué se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? Debe ser un “empollón”. Yo ya tenía planes para todo el fin de semana: fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.
Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él. Cuando le alcanzaron, le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que le tiró al suelo.
Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él. Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos. Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas. Vi lágrimas en sus ojos.
Le acerqué sus gafas a sus manos y le dije, “esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto”. Me miró y me dijo: “¡gracias!”. 
Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.
Le ayudé con sus libros. Vivía cerca de mi casa. Le pregunté por qué no le había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada. Yo nunca había conocido a  alguien que fuera a una escuela privada.
Caminamos hasta casa. Le ayudé con sus libros; parecía un buen chico. Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado conmigo y mis amigos, y aceptó. Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras más conocíamos a Kyle, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos. Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Kyle con aquella enorme pila de libros de nuevo. Me paré y le dije:
“Hola, vas a conseguir unos buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días”. Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.
Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos. Cuando ya estábamos  terminando la secundaria, Kyle y yo decidimos ir a la universidad de Duke. Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema. Él estudiaría medicina y yo administración con una beca de fútbol.
Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso.
Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Kyle se veía realmente bien. Era una de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas. Tenía más citas con chicas que yo y todas le adoraban. ¡Caramba! Algunas veces, incluso me sentía celoso… Hoy era uno de esos días. Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una  palmadita en la espalda y le dije:
“Vas a estar genial, amigo”. Me miró, con mirada de agradecimiento y me sonrió:
“Gracias”, me dijo.
Limpió su garganta y comenzó su discurso:
“La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han  ayudado a través de estos años difíciles: a tus padres, a tus maestros, a tus hermanos, quizá a algún entrenador… pero principalmente a tus amigos. Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este respecto, les voy a contar una historia”.
Yo miraba a mi amigo, incrédulo, cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos. Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse. Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él: para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela. Me miraba fijamente y me sonreía.
“Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable”, dijo.
Yo escuchaba con asombro cómo ese apuesto y popular chico, mi amigo, contaba a todos ese momento de debilidad. Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud. En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras:
“Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera”. 

“Los amigos son ángeles que nos llevan en sus brazos cuando nuestras alas tienen problemas para recordar como volar“
No lo olvides nunca …
Hay personas que se dedican a iluminar las vidas de otros con su alegría y su cariño, y eso a veces vale mucho.
Proverbios 17
En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.