lunes, 1 de febrero de 2016

Amistad, Exprésala..

Cierto día, una maestra pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre los nombres. Después les pidió que pensaran en la cosa más bonita que pudieran decir de cada uno de sus compañeros, y que lo escribieran debajo de su nombre.
Llevó el resto del tiempo de la clase la tarea encomendada hasta poder terminar lo pedido, y a medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la maestra la hoja de papel.
Durante el fin de semana, la maestra escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en ella, todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros habían escrito acerca de él.
Llegó el lunes, y entregó a cada alumno su lista. Casi inmediatamente, toda la clase estaba sonriendo. “¿Es verdad?”, escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro. “Yo nunca supe que podía significar algo para alguien”. “Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto”, eran los comentarios.
Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en la clase. La maestra nunca supo si ellos comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres, pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los alumnos estaban felices consigo mismos y con sus compañeros.
Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó. Años más tarde, uno de los estudiantes murió en Vietnam y la maestra asistió a su funeral. Nunca antes había visto a un soldado en su ataúd militar. Se le veía muy hermoso. La iglesia estaba llena con sus amigos, y uno a uno de aquellos que tanto lo apreciaban, caminaron silenciosamente para darle una última mirada. La maestra fue la última en acercarse al ataúd. Mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor, se acercó a ella y le preguntó: “¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos?” Ella balbuceó: “Sí”. Entonces él dijo: “Marcos hablaba mucho acerca de usted”.
Después del funeral la mayoría de los ex-compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. “Queríamos mostrarle algo”, dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. “La encontraron en la ropa de Marcos cuando murió. Pensamos que tal vez usted la reconocería”, dijo.
Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que él había arreglado con cinta. Se veía que la billetera había sido abierta y cerrada muchas veces. La maestra se dio cuenta aún sin mirar con detenimiento, que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.
“Gracias por haber hecho lo que hizo”, dijo la madre de Marcos. “Como usted ve Marcos la guardaba como un tesoro”.
Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. Carlos sonrió y dijo tímidamente: “Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón superior, de un armario que tengo en mi escritorio”. La esposa de Felipe dijo: “Felipe me pidió que pusiera la suya en el álbum de fotos de la boda”. “Yo tengo la mía también”, dijo Marilyn. “Está en mi diario”. Entonces, Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista. “Yo la llevo conmigo todo el tiempo” y sin ni siquiera pestañear, dijo: “Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas.
Fue entonces cuando la maestra se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros. No lo volverían a ver.
La densidad de la población de nuestra sociedad es tan grande que olvidamos que la vida va a terminar un día. Y no sabemos cuándo será ese día.
Así que, por favor, dile a la gente que quieres que ellos son especiales e importantes… Si no lo haces habrás perdido una magnífica oportunidad de hacer algo realmente hermoso…
Proverbios 17:17
En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia.
Proverbios 18:24
El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.
Proverbios 27:9
El aceite y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre.
Juan 15:13
Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos.

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