jueves, 22 de enero de 2015

La señal de la cruz – ¿Cuál es su significado? ¿Deben los cristianos hacer la señal de la cruz?

La práctica de hacer la señal de la cruz es de gran relevancia en la Iglesia Católica Romana, pero también es practicada entre los ortodoxos. La historia de la señal de la cruz tiene su origen en un pasado tan lejano como Tertuliano, el padre de la iglesia primitiva que vivió entre los años 160 a 220 después de Cristo. Tertuliano escribió, “En todos nuestros viajes y movimientos, en todas nuestras salidas y llegadas, al ponernos nuestros zapatos, al tomar un baño, en la mesa, al prender nuestras velas, al acostarnos, al sentarnos, en cualquiera de las tareas en que nos ocupemos, marcamos nuestras frentes con el signo de la cruz.”
Originalmente, se trazaba una pequeña cruz en la frente con el pulgar o un dedo. Mientras que es difícil señalar exactamente, cuando se cambió el trazo de la pequeña cruz en la frente, a la moderna práctica de trazar una larga cruz desde la frente hasta el pecho y de hombro a hombro, lo que sí sabemos es que este cambio ocurrió alrededor del siglo XI d.C., cuando el Libro de Oración del Rey Enrique menciona una instrucción de “marcar con la santa cruz los cuatro lados del cuerpo.”
Los católicos encontraron la justificación para la señal de la cruz, primeramente en sus muchos años de tradición eclesiástica, y seguidamente en Éxodo 17:9-14 y Apocalipsis 7:3; 9:4; 14:1. Mientras que los pasajes hablan de una señal en la frente como protección del juicio de Dios, éstos deben ser interpretados según su contexto. A la luz de su contexto, no hay razón para creer que cualquiera de esos versos prescriba el ritual de la señal de la cruz.
En el siglo XVI, uno de los dogmas centrales de la Reforma Protestante fue la sola "scriptura", en la que se estipuló que cualquier práctica que no se ajustara a la Escritura fuera desechada. Pero luego, los reformadores ingleses creían que el hecho de usar la señal de la cruz debía de ser dejado a criterio de cada individuo, tal como fue escrito en el Libro de Oración del Rey Enrique VI “….el arrodillarse, santiguarse, juntar las manos, golpearse el pecho, y otros gestos, pueden ser usados, o dejados, según sirva a la devoción de cada hombre, sin culparle.” Aún así, los protestantes generalmente, veían esta señal como una tradición que carecía de bases en la Escritura, o inclusive podía servir como idolatría, y por esa razón fue abandonada por la mayoría.
Pero el caso es que, mientras la Biblia no nos enseña a persignarnos, la señal de la cruz tampoco carece de algún simbolismo bíblico, de hecho, la forma del signo es un recordatorio de la cruz de Cristo. Históricamente, el signo también ha sido visto como una representación de la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. A través de la fe en el Señor Jesucristo y Su muerte sustitutiva en la cruz, la salvación se extendió como un regalo de gracia a toda la humanidad. La Trinidad es la doctrina de la Divinidad: un Dios existiendo en tres distintas Personas. Ambas doctrinas son fundamentales para ambos, católicos y protestantes, y ciertamente, están bien fundamentadas en la Biblia. 
También la señal de la cruz ha sido asociada, hasta cierto punto, con poderes sobrenaturales, como repeler al mal, repeler a demonios, etc., aunque este aspecto místico de la señal de la cruz es completamente falso y de ninguna manera puede tener un soporte bíblico.
Dejando el aspecto místico a un lado, el hacer la señal de la cruz no está ni bien ni mal, y hasta puede ser positivo si sirve como recordatorio de la cruz de Cristo o de la Santa Trinidad. Desafortunadamente, este no es siempre el caso, y mucha gente hace los movimientos del ritual de persignarse sin un conocimiento del por qué lo hacen. Un análisis final de la señal de la cruz es que de ninguna manera es requerida como obligatoria para los cristianos, porque no es una instrucción que proceda de la Palabra de Dios.

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