“Nacemos llorando, vivimos quejándonos y morimos desilusionados”.
Probablemente tu respuesta a esta frase sea NO ESTOY SATISFECHO, y tu situación puede ser muy parecida porque vives quejándote de tu matrimonio, de la vida, porque no disfrutas de tu trabajo, no tienes amigos, estás sufriendo de estrés, nada te sale bien, todo se ha vuelto una rutina y sientes que, de seguir así, morirás desilusionado y sin poder vivir la vida que anhelas.
En un momento de insatisfacción tú eliges si deseas cambiar o seguir tal como estás viviendo. Si estás insatisfecho en tu vida es porque te falta algo, y probablemente hasta hayas perdido el deseo de soñar. Se cree que de cada 4 personas en el mundo, 3 están convencidas de que no van a lograr sus sueños. Eso sucede porque las personas tienen un pobre concepto de sí mismas, se les olvida que han sido creadas a imagen y semejanza de Dios, y además, se crean barreras mentales.
Se trata de creer que se pueden cambiar las cosas, que todo puede mejorar en la vida. Y lo que tú necesitas hacer, además de centrarte en Dios, es mejorar tu autoestima.
¿Cómo mejoras tu autoestima?
1) Deja de culpar a los demás por todas tus desdichas, y quita de tu vida el sentimiento de víctima y comienza a aprender de tus errores.
2) Deja de culparte por todo. Evita, también, la compasión propia y eso te evitará más desgracias.
3) No dejes que las sombras del pasado te dañen. El pasado es historia y si estás en Cristo eres nueva criatura.
4) Establece metas, un paso y luego otro, de las cosas que quieres lograr.
5) Mejora tu rendimiento; esto no se logra en un día o en una semana, es un proceso que requiere tiempo, esfuerzo, responsabilidad y compromiso.
6) Busca la ayuda de personas que te guíen en el proceso de mejorar tu autoestima.
2) Deja de culparte por todo. Evita, también, la compasión propia y eso te evitará más desgracias.
3) No dejes que las sombras del pasado te dañen. El pasado es historia y si estás en Cristo eres nueva criatura.
4) Establece metas, un paso y luego otro, de las cosas que quieres lograr.
5) Mejora tu rendimiento; esto no se logra en un día o en una semana, es un proceso que requiere tiempo, esfuerzo, responsabilidad y compromiso.
6) Busca la ayuda de personas que te guíen en el proceso de mejorar tu autoestima.
Toda insatisfacción debe ir acompañada de un cambio de actuación para transformarse en satisfacción. Casi todas las ideas que se han desarrollado en el mundo son producto de la insatisfacción, y también cada uno de los inventos que disfrutamos hoy en día, como los teléfonos, los ordenadores, los coches…
Recuerda que Dios es un Dios creativo, y también nos ha dado la capacidad de crear; no te sientas menos que otros y comienza a replantearte preguntas que te lleven a la satisfacción que buscas. No dejes morir tus sueños. Comienza a soñar, ¿y si tus sueños se hacen realidad?
“Lo que determina tu satisfacción en la vida no es la ausencia de problemas, es la manera como los resuelves”.
Hoy es el mejor día para romper con la insatisfacción. Jesús dijo: “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.”. Mateo 5:6
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