viernes, 12 de abril de 2013

Sabiduría - Reflexiones - Vídeo

De todas las lecciones que he aprendido durante mis viajes, una de las más importantes es que la sabiduría no tiene nada que ver con la riqueza y muy poco con el nivel de educación ordinario. La sabiduría puede ser hallada en cada aldea, en cada pueblo, en cada ciudad, país, continente, en cada rincón de la tierra. Es más, los más sabios no son a menudo los más habladores, sino por el contrario, los más callados y reservados.
Hace unos días, mientras ojeaba rápidamente mis fotografías, me encontré con una de una tejedora de canastos de las Islas Ssesse, en Uganda, y comencé a pensar…
Tejer diseños de canastos es un arte complejo que requiere mucha habilidad y destreza. Ver a una experta trabajando, es tan fascinante que me habría quedado observando a esta dama en particular durante horas. Lo que era sorprendente, sin embargo, era que un joven africano también había quedado embelesado, mientras la tejedora realizaba su labor.
Preguntándome si el joven estaba más interesado en el tejido del canasto que en la tejedora, me acerqué sorpresivamente a la pareja. Al preguntarle sobre su interés en el tejido, el sabio joven me miró, totalmente desconcertado, y contestó que no sabía cómo hacerlo, por lo que observaba, y añadió que siempre podemos aprender algo de los demás.
El joven de las Islas Ssesse es un ejemplo perfecto. Su relevancia en la aldea era tal, que no se esperaba que estudiase la humilde tarea del tejido de canastos; sin embargo, allí estaba. Y para rematar, este joven reservado compartió su sabiduría conmigo sin nada de esfuerzo.
Al observar lo que hoy ocurre en el mundo, me encuentro anhelando que más gente tuviese la sabiduría de mi joven amigo africano. Ha pasado mucho tiempo desde que conocí al joven, pero he llevado su recuerdo y sabiduría en mi corazón desde entonces. Y creo con todo el corazón que, dejando aparte quiénes seamos, siempre..., siempre podemos aprender algo de los demás.
¡Cuánta amargura y violencia nos ahorraríamos, si tan sólo pudiésemos reconocer que no sólo podemos, sino que nos toca aprender de quienes nos rodean… sean estas, personas, comunidades o naciones!  La sabiduría no está reservada a un grupo selecto de personas según su trasfondo educativo…, sino que más bien está presta, para todos los que mantienen una actitud abierta a los propósitos más amplios de Dios para sus vidas. Tal vez haya toda una riqueza de lecciones que nos están pasando de largo, sólo porque no aceptamos aprender de las personas, que están más que dispuestas a compartir con nosotros. No dejemos pasar de largo estas oportunidades y aprovechémoslas. ¡Adelante y que el Señor les continúe bendiciendo!

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