jueves, 22 de agosto de 2019

¿Cuándo se llevará a cabo la resurrección?

La palmaria Biblia dice que la resurrección es una realidad y que esta vida no lo es todo. Aunque la muerte es el final de la vida física, no es el fin de la existencia humana. 
Resultado de imagen de ¿Cuándo se llevará a cabo la resurrección?Pues bien, muchos creen erróneamente que hay una resurrección general al fin de los tiempos. Sin embargo, la Biblia enseña que no habrá un solo tipo de resurrección, sino una doble resurrección, ampliamente diferenciada en dos clases, la resurrección de los justos y la resurrección de los injustos (Daniel 12:2Juan 5:28-29). Algunos serán resucitados a la vida eterna en el cielo y otros a la condenación eterna en el infierno.

La resurrección de Jesucristo está documentada en cada uno de los cuatro evangelios (Mateo 28Marcos 16Lucas 24Juan 20), mencionada en varias ocasiones en los Hechos de los Apóstoles (Hechos 1:222:314:3326:23), y repetidamente en las epístolas (Romanos 1:4Filipenses 3:101 Pedro 1:3). Se da mucha importancia a la resurrección de Cristo en 1 Corintios 15:12-34, pues registra que más de quinientas personas vieron a Jesús en una de Sus apariciones posteriores a Su resurrección. La resurrección de Cristo es la "primicia" (1 Corintios 15:2023); es decir, es el primero de la resurrección a la vida eterna. Además, la resurrección de Cristo es la garantía de cada cristiano, de que también será resucitado. También es la base de nuestra certeza de que todas las personas que han muerto, resucitarán un día para enfrentar un juicio justo e imparcial por Cristo Jesús (Hechos 17:30-31).


La próxima resurrección a la vida eterna será la de los creyentes del Nuevo Testamento. Ocurrirá con el arrebatamiento de la iglesia. Todos aquellos que han depositado su confianza en Jesucristo durante la era de la iglesia, y murieron antes del arrebatamiento, resucitarán. El Apóstol Pablo explicó que, cuando Jesús venga a llevarse a Su iglesia, los muertos en Cristo resucitarán primero y, luego, todos los cristianos que estén vivos en ese momento serán transformados y recibirán un cuerpo con la naturaleza de la resurrección (1 Corintios 15:50-58).

Jesús, Dueño de todo el poder

Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin —dice el Señor Dios—. Yo soy el que es, que siempre era y que aún está por venir, el Todopoderoso.  
Apocalipsis 1:8 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Jesús es DIOS mismo, el Creador de todo. Por lo que todo está bajo Su autoridad. No obstante, la cultura en la que vivimos ha demeritado Su poder, al intentar hacer común el uso de Su nombre o al compararle con estatuas. Aunado a la falta de enseñanza de la verdad, que es que todo aquel que invoque el nombre del Señor Jesús será salvo (Romanos 10:13), solamente por medio de la fe personal (Efesios 2:10) y no por realizar buenas obras o sacrificios.
cruz1234Jesús es incomparable, Él es SEÑOR sobre todo, sobre la muerte, sobre cualquier pecado, sobre el diablo, enfermedades, dificultades, deudas o cualquier atadura; y está dispuesto a liberar de cualquier cosa a todo aquel que crea en Él; sin importar su pasado, nacionalidad, sexo o religión. Aun no habiéndolo buscado nunca de manera sincera, Él responde al clamor de cualquiera que lo busque para salvación. Solo hay que creerle.
Sin importar los muchos pecados que se hayan cometido y la gravedad de ellos, una vez que esa persona confiesa sus pecados a Jesús y no a otra persona, el Salvador lo dejará limpio y blanco como la nieve.
“Vengan, pongamos las cosas en claro — dice el Señor —. ¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve! ¿Son rojos como la púrpura? ¡Quedarán como la lana!” Isaías 1:18 (Nueva Versión Internacional)
De igual manera, Jesús tiene la disposición y el poder para liberar a cualquiera de sus cadenas, sin importar cuáles sean estas. Él devoró a la muerte, humilló al diablo en la Cruz, y todo ello tiembla ante el poder de Su sangre.

“DIOS, creo que Jesús es tu Hijo, y que al igual que Tú, tiene todo el poder. Creo que pagó por mis pecados y que resucitó de los muertos para darme vida eterna. Señor Jesús, hazme libre de mis cadenas, quita de mí las cargas que me oprimen y lávame con tu sangre preciosa. Recibo lo que necesito por mi fe en ti. Humilla a lo que me ha oprimido. Por favor, envía a tu Espíritu Santo a mí para que me ayude a hacer tu perfecta voluntad. Oro esto en el nombre de Jesús, amén.”

Creemos (Audio) - Julissa


En tiempos de desesperación
Cuando hay duda y temor
Sólo hay un fundamento
Creemos, creemos

En medio de esta generación
Tu luz nos alumbrará
Sólo hay una esperanza
Creemos, creemos

Creemos en el Padre
Creemos en Jesús
En el Espíritu Santo
Y nos dio vida en la cruz

Creemos en Su sacrificio
Creemos que Él venció
Que ha resucitado
Y volverá otra vez
Creemos

Que nuestra fe sea más fuerte
Más grande que una canción
Y aún en las debilidades
Creemos, creemos

Que los perdidos y muertos cobren vida hoy
Aquí y ahora nos invada Tú amor
Que la Iglesia se levante y proclame su fe
Creemos, creemos

Y las puertas del infierno no prevalecerán
El poder de Dios nos dio libertad
Sabemos que tu amor nunca fallará
Creemos, creemos

lunes, 19 de agosto de 2019

¿Cómo es el cielo?

Resultado de imagen de ¿Cómo es el cielo?El cielo es un lugar real descrito en la Biblia. La palabra cielo se encuentra 276 veces solo en el Nuevo Testamento, y la Escritura habla de tres cielos. El apóstol Pablo fue “arrebatado al tercer cielo,” pero se le prohibió revelar lo que allí experimentó (2 Corintios 12:1-9). 
Ahora bien, si decimos que existe un tercer cielo, también deberíamos referirnos a los otros dos. El primero es referido frecuentemente en el Antiguo Testamento como el “cielo o firmamento”. Este es el cielo que contiene nubes, la zona por la que vuelan las aves... El segundo cielo es el espacio interestelar/exterior, que es la morada de las estrellas, planetas y otros cuerpos celestes (Génesis 1:14-18). 


El TERCER CIELO, cuya localización no se revela, es la morada de Dios. Jesús prometió preparar un lugar para los verdaderos cristianos en el cielo (Juan 14:2). El cielo también es el destino de los santos del Antiguo Testamento, quienes murieron confiando en la promesa del Redentor de Dios (Efesios 4:8). Cualquiera que cree en Cristo, no perecerá, sino que tendrá vida eterna (Juan 3:16). 

El apóstol Juan fue un privilegiado al ver e informar sobre la ciudad celestial (Apocalipsis 21:10-27). Juan testificó que el cielo posee la “gloria de Dios” (Apocalipsis 21:11), es la presencia misma de Dios. Al no haber noche en el cielo y el Señor mismo ser la luz, el sol y la luna ya no serán necesarios (Apocalipsis 22:5). 

Juan describe, la ciudad está llena del brillo de piedras costosas y de jaspe claro como el cristal. La ciudad también tiene 12 puertas (Apocalipsis 21:12) y 12 cimientos (Apocalipsis 21:14). El paraíso del Jardín del Edén será restaurado: el río de agua de vida fluirá libremente, y el árbol de la vida estará nuevamente disponible, dando cada mes su fruto, y cuyas hojas serán para la “sanidad de las naciones” (Apocalipsis 22:1-2). Aunque Juan fue elocuente en su descripción del cielo, la realidad del mismo va más allá de la capacidad del hombre finito para describirlo (1 Corintios 2:9). 

El cielo es un lugar de “no hay más”. Y ya no habrá más lágrimas, ni dolor, ni tristeza (Apocalipsis 21:4). Ya no habrá más separación porque la muerte será vencida (Apocalipsis 20:6). Lo mejor del cielo es la presencia de nuestro Señor y Salvador (1 Juan 3:1). Estaremos cara a cara con el Cordero de Dios, quien nos amó y se sacrificó a Sí mismo, para que pudiéramos disfrutar de Su presencia en el cielo por la eternidad.

¿Hay diferentes niveles en el cielo?

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Lo más cercano a la descripción de la existencia de diferentes niveles en el cielo se encuentra en 2 Corintios 12:2, “Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo”. Algunos interpretan esto como un indicador de que hay tres diferentes niveles en el cielo, divididos en un nivel para los “cristianos super-dedicados” o cristianos que han obtenido un alto grado de espiritualidad, un nivel para cristianos “normales”, y un nivel para cristianos que no sirvieron fielmente a Dios. Pero esta opinión no tiene bases en la Escritura. 

Pablo no está diciendo que haya tres cielos o tres niveles del cielo. En muchas culturas antiguas, la gente usaba el término “cielo” para describir tres diferentes “esferas” – el cielo que vemos a simple vista, el espacio exterior, y el cielo espiritual. Mas Pablo estaba diciendo que Dios lo llevó a los cielos “celestiales”, el reino más allá del universo físico donde mora Dios. El concepto de tres diferentes niveles de cielo, en parte puede provenir de La Divina Comedia de Dante, en la cual Dante describe que tanto el cielo como el infierno tienen nueve diferentes niveles. Sin embargo, La Divina Comedia es una obra de ficción. La idea de los diferentes niveles del cielo es extraña a la Escritura. 

Sin embargo, la Escritura sí habla de diferentes recompensas en el cielo. Jesús dijo respecto a las recompensas: “He aquí Yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra” (Apocalipsis 22:12). Ya que Jesús repartirá recompensas en base a lo que hayamos hecho, podemos decir con seguridad que habrá un tiempo de recompensa para los creyentes y que las recompensas serán diferentes para cada persona. 

Solo aquellas obras que permanezcan a través del fuego refinador de Dios, tienen valor eterno y serán dignas de recompensa. Aquellas obras valiosas son descritas como “oro, plata, y piedras preciosas” (1 Corintios 3:12), y son cosas construidas sobre el fundamento de la fe en Cristo. Las obras que no obtendrán recompensa son llamadas “madera, heno y hojarasca”; no son obras malas, sino actividades vacías sin valor eterno. 


Las recompensas serán distribuidas en el “tribunal de Cristo”, lugar donde las vidas de los creyentes serán evaluadas únicamente con el propósito de dar las recompensas. El “juicio” de los creyentes nunca se refiere al castigo por los pecados. Jesucristo ya fue castigado por nuestro pecado cuando Él murió en la cruz, y Dios dijo de nosotros: “Porque seré propicio a sus injusticias y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades” (Hebreos 8:12). ¡Qué idea tan gloriosa! El cristiano nunca debe temer el castigo, sino buscar las coronas de recompensa que pueda arrojar a los pies de nuestro Salvador. En conclusión, no hay diferentes niveles de cielo, pero sí hay diferentes niveles de recompensa en el cielo. 


Lo que somos

Ve, porque instrumento escogido me es éste para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de reyes y de los hijos de Israel. Hechos 9;15
Nunca olvido el día que llevé a mi futura esposa a conocer a mi familia. Guiñando sus ojos, mis dos hermanas mayores le preguntaron: ¿Qué le viste exactamente a este tipo? Ella sonrió y les aseguró que, por la gracia de Dios, yo había llegado a ser el hombre a quien ella amaba.
Me encantó esa respuesta inteligente porque también refleja la forma en que el Señor, por su gracia, ve más allá de nuestro pasado. En Hechos 9, Él guió a Ananías para que sanara a Saulo, un perseguidor de la iglesia a quien Jesús había dejado ciego. Ananías dudó al recibir esta misión, afirmando que Saulo había estado acorralando a los creyentes para atraparlos e incluso ejecutarlos. Mas Dios le dijo a Ananías que no se centrara en lo que Saulo había sido, sino en lo que se había convertido: un evangelista que llevaría la buena nueva a todo el mundo entonces conocido, incluidos los gentiles (aquellos que no eran judíos) y los reyes (verso 15). Ananías vio al fariseo y perseguidor, pero Dios vio al apóstol y evangelista.

En ocasiones, nosotros nos vemos solo como hemos sido: con todos nuestros fracasos e imperfecciones. Pero Dios nos ve como nuevas creaciones; no lo que éramos, sino lo que somos en Cristo y en lo que nos hemos convertido por el poder del Espíritu Santo. 
Quiero Señor, que me ayudes a ver a los demás a través de tus ojos.
¿Puedes verte mejor a ti y a los demás a la luz de lo que son hoy en Cristo? ¿Te alienta saber que Dios no ha terminado de hacer que crezcas y te purifiques?

viernes, 16 de agosto de 2019

Declaración de confianza

Aquel día me sentía realmente pesaroso, afligido en grado sumo, sin confianza alguna; sentía que estaba siendo asaltado por múltiples enemigos, me sentía completamente solo, con un miedo atroz y únicamente tenía ganas de llorar, cuando hablé con mi pastor de la congregación a la que asisto asiduamente; allí me bauticé, y éste me dijo: sé cómo te sientes, te aconsejo que leas el Salmo 31 de la Biblia y verás cómo estás mejor después. 

Así lo hice, y aquel día aprendí. Aquel día comencé a aprender a depositar mi absoluta confianza en Dios. Cuando las cosas terrenales nos vienen mal dadas confiemos en Dios. Porque Él nunca abandona a sus siervos, nunca lo hace con sus hijos. En definitiva, nunca olvida o desampara a los que le quieren. 
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Aquel día comencé a comprender que no somos nosotros quienes elegimos a Dios sino que es Él quien nos elige. Nosotros le buscamos, sí, pero es Él quién nos distingue con su gracia y su Espíritu. Aún no sabía el alcance global de esto, ahora sí. 
Aquel día comencé a darme cuenta de que mi vida iba a cambiar al estar Él conmigo y yo en Él. 

Ahora considero que aquel día debía haber pensado, como lo hago en la actualidad, que yo estaba siendo elegido por Él. Gracias al Señor, muchas gracias de corazón, por eso, y gracias a mi pastor, también, por haberme enseñado el camino. ¿Y qué pasa ahora? Que me siento realmente feliz por ello. Me siento realmente afortunado al disfrutar del privilegio de tener a Dios en mi vida. Siento que lo amo y que tengo toda mi confianza depositada en Él. Siento que es mi roca y mi coraza eternas que no pueden ser nunca, de ninguna manera, asaltadas por mis enemigos. No sabemos hasta qué punto llega la grandeza de Dios.

M.G.L.

 Éste salmo 31 versa así:

Declaración de confianza
Al músico principal. Salmo de David

31 En ti, Jehová, he confiado;
no sea yo confundido jamás.
¡Líbrame en tu justicia!
Inclina a mí tu oído,
líbrame pronto.
¡Sé tú mi roca fuerte
y la fortaleza para salvarme!
Tú eres mi roca y mi castillo;
por tu nombre me guiarás y me encaminarás.
¡Sácame de la red que me han tendido,
pues tú eres mi refugio!
En tu mano encomiendo mi espíritu;
tú me has redimido, Jehová, Dios de verdad.
Aborrezco a los que esperan en ídolos vanos;
mas yo en Jehová he esperado.
Me gozaré y alegraré en tu misericordia,
porque has visto mi aflicción,
has conocido las angustias de mi alma.
No me entregaste en manos del enemigo;
pusiste mis pies en lugar espacioso.
Ten misericordia de mí, Jehová, porque estoy en angustia;
se han consumido de tristeza mis ojos,
también mi alma y mi cuerpo.
10 Mi vida se va gastando de dolor
y mis años de suspirar;
¡se agotan mis fuerzas a causa de mi maldad
y mis huesos se consumen!
11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,
y de mis vecinos mucho más;
soy el horror de mis conocidos.
¡Los que me ven afuera huyen de mí!
12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;
he llegado a ser como un vaso quebrado.
13 Oigo la calumnia de muchos;
el miedo me asalta por todas partes,
mientras conspiran juntos contra mí
e idean quitarme la vida.
14 Mas yo en ti, Jehová, confío;
digo: «¡Tú eres mi Dios.
15 En tu mano están mis tiempos!»
Líbrame de manos de mis enemigos y de mis perseguidores.
16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;
¡sálvame por tu misericordia!
17 No sea yo avergonzado, Jehová,
ya que te he invocado;
¡sean avergonzados los impíos,
estén mudos en el seol!
18 Enmudezcan los labios mentirosos,
que hablan contra el justo cosas duras
con soberbia y menosprecio.
19 ¡Cuán grande es tu bondad,
que has guardado para los que te temen,
que has mostrado a los que esperan en ti,
delante de los hijos de los hombres!
20 En lo secreto de tu presencia los esconderás
de la conspiración del hombre;
los pondrás en tu Tabernáculo a cubierto
de lenguas contenciosas.
21 Bendito sea Jehová,
porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo
en ciudad fortificada.
22 Decía yo en mi apuro:
«Excluido soy de delante de tus ojos»;
pero tú oíste la voz de mis ruegos
cuando a ti clamé.
23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;
a los fieles guarda Jehová
y retribuye con creces al que procede con soberbia.
24 Esforzaos todos vosotros, los que esperáis en Jehová,
y tome aliento vuestro corazón.

¡Jericó la inconquistable!

“Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel: nadie entraba, ni salía” (Josué 6:1)
¿Por qué Jericó era la ciudad inconquistable? Veamos las razones:
1. POR LAS PRECAUCIONES QUE ELLOS TOMARON
A. Cerraron bien, pero muy bien a Jericó (verso 1b)
  • Las “ENTRADAS” y sobre todo las “PUERTAS” de la ciudad de Jericó estaban bien fortificadas, bien aseguradas, bien cerradas a cal y canto por los residentes y los pobladores de la campiña cercana.    
También el “portón” que estaba totalmente vigilado: “El portón de la ciudad de Jericó se cerró y quedó bajo vigilancia para que no entraran los israelitas” (TLA)
  • “CAUSA” o por “TEMOR” a los hijos de Israel (verso 1b)
El “miedo” se apoderó de ellos desde el momento que habían descubierto a los dos espías israelitas que Josué había mandado para explorar la tierra (Josué 2: 1-13)
Desde ese momento, los hombres del rey de Jericó empezaron a tomar las precauciones y medidas respectivas y necesarias: “cerrar el portón” (Josué 2: 5-7) (TLA)
    jerico
  • Ellos ya sabían que Israel venía por Jericó, que ya estaban en el punto de mira.
  • También sabían que los israelitas ya habían conquistado algunos pueblos al otro lado del Jordán, y por ende derrotado a dos reyes amorreos: “Sehón y Og” (Josué 2: 9, 10; 24: 12)
  • Ellos igualmente sabían que Dios había sacado a Su pueblo de Egipto y “secado” el Mar Rojo (Josué 2: 9, 10)
  • Y también sabían cómo habían cruzado el JORDÁN al dividirlo Dios (Josué 3: 1-17; 24: 11)
B. No permitieron la entrada ni la salida de ninguna persona (verso 1b)
  • Era como una especie de toque de queda.
  • Objetivo: Obstaculizar e impedir la entrada a la tierra.
  • Hacer de la conquista algo imposible: ¡Pero para Dios no!
Era la manera de prepararse para el combate, la forma lógica y humanamente previsible ante esas circunstancias (esperando la iniciativa del que llegaba).
  • Estaban atrincherados para repeler cualquier ataque e impedir la entrada del pueblo de Israel. Nadie salió para desertar ni para entablar negociaciones de paz, y nadie fue admitido para ofrecer esas negociaciones. Sin embargo, el Pueblo de Dios entró y tomó la ciudad (Josué 6: 5, 20)
REFLEXIÓN: aun lo que está cerrado, y bien cerrado, se puede conquistar en el nombre del Señor. ¡Él es experto en abrir! En la Biblia encontramos que Dios abrió puertas, ventanas, ríos, caminos, mares (Génesis 7: 16; Éxodo14: 21, 22, 29; Salmos 77: 19;  Isaías 43: 16; 51: 10; 60: 11; Malaquías 3: 10).
¡Cuando Dios abre nadie puede cerrar! (Isaías 22: 22; Apocalipsis 3: 7). ¿Por qué no abrir lo que hoy está cerrado, si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? (Hebreos 13: 8)

Descubre el Propósito y el Llamado de Dios para tu Vida

Jehová cumplirá su propósito en mí. Tu misericordia, Jehová, es para siempre; ¡no desampares la obra de tus manos! Salmo 138:8
Estudiando La Biblia descubrimos a muchas personas que utilizaron sus talentos para bendecir a otros: carpinteros, costureras, pescadores, músicos, artistas, etc. Todos los seres humanos nacemos con habilidades que nos permiten realizar ciertas cosas muy bien.. "De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada (Romanos 12:6). 
Mac Anderson, fundador de "The founder of Simple Truths" y "Successories" dice: "He aprendido que ganarse la vida no es lo mismo que tener una vida", y seguramente tiene toda la razón. Porque l
a pasión es el combustible que necesitamos para impulsar un sueño y para disfrutar plenamente el viaje hacia él. El primer paso es descubrir cuáles son las cosas que m
ás nos gustan hacer. Todos tenemos talentos e intereses únicos y uno de los mayores desafíos es poder combinarlos entre sí. Esto será posible en gran manera a través del método de la prueba y el error, pero vale la pena intentarlo.
John James Audubon 1826.jpg
←James Audubon, ornitólogo, naturalista y pintor norteamericano, fundador de la 
"National Audubon Society", organización dedicada a la conservación de la naturaleza, en su búsqueda del éxito personal cambió varias veces de socios y de empresa, hasta que se dio cuenta de qué era lo que debía cambiar. Según su propia narración las posibilidades que tenía de triunfar eran mínimas, pero cierto día llegó a la conclusión de que él amaba la vida al aire libre y era un gran pintor, y quizá si combinaba estas dos pasiones le podría ir bien, ¡y así fue! Después de esto su vida cambió para siempre, viajó por todo el país observando y dibujando las aves, y se convirtió en una persona muy feliz viviendo de lo que amaba. Con el paso del tiempo fue ganando un lugar importante entre los artistas (de fauna) más talentosos del mundo, pero lo más sustancial para él no fue el reconocimiento ni el dinero, sino que a través de su trabajo alcanzó la paz y tranquilidad que había estado buscando durante toda su vida. Dice el salmista: "Clamo al Dios Altísimo, a Dios, quien cumplirá su propósito para mí" (Salmo 52:7). 

Amigo.. comienza a orar a Dios para que te dé
 su dirección. Toma un papel y un bolígrafo y escribe las cosas que más te gustan hacer y aquellas que mejor haces, e intenta combinarlas. Pide consejos honestos a personas de confianza, e intercambia opiniones con gente capacitada que te pueda orientar aún más. Y una vez que hayas encontrado el propósito de Dios para ti, construye tu vida a su alrededor, y recuerda.. "hazlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10,31).