domingo, 6 de enero de 2019

Pecados Crónicos

La mayoría de nosotros conocemos la historia de David y Goliat, ya que es muy usada en las iglesias, escuelas dominicales, e incluso se usa en lo secular como ejemplo de valentía y coraje. Aunque ciertamente, siempre tomamos este relato para motivar y animar a las personas, enseñándoles que con la ayuda de Dios no existe nada imposible, porque es esta la enseñanza que siempre obtenemos de esta historia. Sin embargo, muy pocas veces vemos las demás enseñanzas que hay detrás de esta historia, y es que todos sabemos cómo David venció a Goliat, pero vamos a ver el alcance de la fe de David en Dios, y de cómo venció al gigante que agobiaba a Israel.
Para comenzar haremos una evaluación de cómo se encontraban en ese momento David y Goliat, y para ello emplearemos 3 aspectos muy importantes.
GOLIAT
DAVID
EXPERIENCIA–          HOMBRE DE GUERRA DESDE SU JUVENTUD–          UN PASTOR DE OVEJAS
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS–          ALTO 2.95 MTS-          ROBUSTO Y FUERTE–          MUCHACHO RUBIO-          HERMOSO PARECER
ARMAMENTO–          CASCO DE BRONCE-          ARMADURA DE BRONCE
–          JABALINA
–          LANZA
–          ESPADA
–          UN ESCUDERO
–          UNA VARA DE PASTOR (CALLADO)-          UNA BOLSA (ZURRON)
–          UNA ONDA
–          CINCO PIEDRAS
Después de hacer esta comparación, vemos que David se encontraba en obvia desventaja ante su adversario; sin embargo contaba con una dosis muy alta de fe y fuerza de voluntad. Él sabía y había tenido en cuanta todas sus debilidades, pero también confiaba en que el Señor estaría y pelearía con él.
Cuando David, siendo un pequeño pastorcito, se enfrentó sin armadura alguna (1 Samuel 17:38-40) a ese guerrero gigante, a quien ninguno de los soldados de Saúl se atrevía a enfrentar, él sabía de antemano que estaba en desventaja y que en el momento de que el combate pasara a cuerpo a cuerpo, jamás tendría una oportunidad de vencer a aquel gigante. Entonces, David analizó que la única oportunidad que tenía era lanzarle una piedra en un ataque sorpresa, pues tendría desprevenido a Goliat; ésa era la única forma de ganar,... pero si fallaba el tiro, enseguida sería atravesado por la inmensa lanza del filisteo. Es en este momento cuando surge una pregunta obvia: si David sabía que solo utilizaría una piedra para ganar, o en caso contrario para morir en el intento, ¿por qué cogió 5 piedras lisas del arrollo?
La respuesta la encontramos en que la biblia nos cuenta que cuando aquel pastorcito llegó al campo de batalla, los filisteos estaban en una colina y el ejercito israelita se encontraba en otra. Había un valle en medio, y cuando Goliat retó al ejército de Dios, y David decidió ir a la batalla, pudo ver la batalla desde otra perspectiva y alcanzó a ver perfectamente que Goliat no estaba solo, porque tenía a otros 4 gigantes detrás de él listos para atacar al ingenuo que se atreviera a descender al valle a pelear con Goliat, (estos fueron asesinados años después por los valientes de David).
Entonces la fe del pastorcito radicó en confiar plenamente en Dios. Pensó que lograría matar a Goliat de una pedrada, y tenía preparadas las otras 4 piedras para matar a cada uno de los otros 4 gigantes, en caso de que se le vinieran encima. David confiaba en que tendría la fuerza y la puntería necesaria para matar no a uno, sino a 5 gigantes de una pedrada a cada uno.
La biblia dice que al ver caer a su paladín, los filisteos salieron corriendo, y entre ellos los otros 4 gigantes.

Cristo es la peña de Horeb que está brotando por mí.


Tipos y figuras de la Biblia
¿Sabías de esta analogía? Israel, el pueblo escogido por Dios fue sacado de Egipto por la mano poderosa del Señor. En su peregrinar por el desierto siempre fueron infieles a Dios; pero aún así llegaron a la tierra de Canaán, y finalmente Dios mismo tuvo que descender en forma humana a este mundo, para morir en una cruz por su pueblo y poder redimir a ellos y a nosotros, los gentiles.
Definitivamente, el pueblo de Israel no pudo con sus obras, ceremonias y cumplidos, satisfacer la santa justicia de Dios; esto solo lo pudo lograr la persona de Cristo.
Tú y yo también, somos hoy ese pueblo que Dios ha escogido, y nos ha sacado de este mundo de pecado por la mano poderosa del Señor (no por nuestros esfuerzos piadosos); pero en medio de nuestro peregrinar cristiano, siempre estamos siendo infieles a Dios.
Por lo tanto, no queda otra alternativa que abrazar y creer en el sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario, para redimir todas nuestras miserables maldades.
En medio del desierto el pueblo de Israel tuvo muchas quejas y pecados; pero Jehová Dios siempre fue paciente y amoroso con ellos, satisfaciendo sus necesidades en medio de los grandes desafíos que resultaron en su peregrinar a la tierra prometida.
Sed de DiosPorque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua. (Jeremías 2:13).

- Hoy ya sé que los hijos de Dios han tomado de la peña de Horeb, y no corren de aquí para allá buscando donde calmar su sed -

La ley y la gracia: ¿Jesús contra Pablo?

En la actualidad algunas personas piensan que la enseñanza de Pablo en cuanto a la ley y la gracia modifican lo que Cristo enseñó. ¿Acaso Pablo contradijo a Jesús? ¿Qué dice la Biblia sobre esto?

Parte de la razón por la cual algunos creen que Pablo cambió las enseñanzas de Jesús, tiene que ver con la idea de que el apóstol negó la vigencia de las leyes de Dios. Pero antes de analizar la veracidad de esta creencia tan difundida, estudiemos lo que Jesucristo instruyó acerca de la ley y la gracia.
Instrucción de Jesucristo acerca de la ley y la gracia.
Jesus vs Paul on Law and Grace?Uno de los episodios bíblicos que mejor ilustran la enseñanza de Jesús sobre estos importantes conceptos, es aquel en el cual le llevaron a una mujer adúltera para ver si la castigaría conforme a la ley —apedreándola hasta que muriera (Juan 8:1-11). Cuando esto sucedió, Cristo guardó silencio y escribió algo en el suelo con su dedo. Luego, cuando los acusadores lo presionaron exigiéndole un juicio, les dijo, “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” (verso 7).
Ante esta respuesta, nadie se movió; en cambio, cada uno de ellos uno a uno, desapareció entre la multitud. Y cuando los acusadores se habían ido sin condenar a la mujer, Jesús -el único verdaderamente libre de pecado- tampoco la condenó, sino que le dijo “vete, y no peques más” (Juan 8:11).
La mujer adúltera era indudablemente culpable, sin embargo, Jesús perdonó su vida por gracia —el amor benevolente de Dios. En otras palabras, la gracia de Dios permitió que la mujer no recibiera el castigo que merecía por su comportamiento.
Pero entonces, ¿qué enseñó Jesús acerca de la ley? El episodio de la mujer adúltera también revela esto. Cristo no dijo a la mujer que podía seguir actuando de la misma manera que antes, como si no hubiese sido perdonada; Él le dijo que debía cambiar su manera de vivir, es decir, debía arrepentirse. En esencia, le dijo “Anda y compórtate bien”.

jueves, 3 de enero de 2019

¿Cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios?

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Dentro de todos nosotros existe el deseo de ser conocidos y conocer a otros. Más importante aún es que toda la gente desea conocer a su creador, aunque no profesen creer en Dios. En la actualidad estamos siendo bombardeados con anuncios que prometen muchas formas de satisfacer nuestros deseos de saber, tener y ser más. Sin embargo, las promesas vacías que vienen del mundo nunca nos podrán satisfacer de la misma manera en que nos puede satisfacer conocer a Dios. Jesús dijo, “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” (Juan 17:3).

Entonces, “¿cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios?” Primero, es imperativo entender que el hombre, por sí mismo, es incapaz de conocer verdaderamente a Dios, debido a su pecado. Las Escrituras nos revelan que todos somos pecadores (Romanos 3:11-20) y que nadie alcanza el estándar de santidad requerido para tener comunión con Dios. También se nos dice que la consecuencia de nuestro pecado es la muerte (Romanos 6:23) y que pereceremos eternamente sin Dios, a menos que aceptemos y recibamos la promesa del sacrificio de Jesús en la cruz. Así que, a fin de conocer realmente a Dios, primero debemos recibirlo en nuestras vidas. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12). Nada es más importante que entender esta verdad cuando se trata de conocer a Dios. Jesús deja claro que solo Él es el camino al cielo y al conocimiento personal de Dios: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6).


No hay ningún otro requisito aparte de aceptarlo para recibir las promesas arriba mencionadas. Jesús vino a darnos vida al ofrecerse Él mismo como un sacrificio, para que nuestros pecados no nos priven de conocer a Dios. Una vez que hayamos recibido esta verdad, podemos comenzar a conocer a Dios de una manera personal. Uno de los ingredientes clave es entender que la Biblia es la Palabra de Dios y es la revelación de Él mismo, de Sus promesas y Su voluntad. La Biblia es esencialmente una carta de amor escrita por un Dios amoroso para nosotros, quien nos creó para conocerlo íntimamente. ¿Qué mejor manera de saber acerca de nuestro Creador que sumergirnos en Su Palabra, revelada a nosotros por esta misma razón? Y es importante continuar con este proceso. Pablo le escribe a Timoteo, “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” ( 2 Timoteo 3:14-17).

Lágrimas al amanecer

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La oscuridad se disipa, se expande la luz de un nuevo amanecer, 
gotas que mojan la tierra, frío que calladamente empieza a calentar… 
ha llegado el final de una noche más, 
el silencio parece ocultar aquello que ha sucedido, 
¿y lo que ocurrió quién lo contará?

Actos desenfrenados que pretenden ocultarse tras las sombras de la oscuridad, 
pareciera que el temor se esfumara para no volver, 
pareciera que la razón se desvaneciera en el corazón del hombre, 
pareciera que el amor transformara su sentido para convertirse en locura.

La noche se ha convertido en testigo de actos violentos, 
de sangre inocente, de gritos que estremecen el alma. 
El clamor se confunde entre el murmullo 
y el regocijo de aquellos que son llevados 
hacia un camino espacioso, que conduce a la muerte.

Y así, el transcurrir de las horas trae consigo un nuevo despertar, 
mis pasos me guían hacia un camino estrecho que conduce a la vida, 
el rocío cae sobre la tierra, la luz se confunde con un ambiente triste, 
y una voz irrumpe en mi corazón en medio de un silencio casi absoluto. 
Es la voz de Aquel que nunca duerme, sus ojos han sido testigos del engaño 
que inclina al corazón del hombre hacia la maldad.

Gotas de lluvia… en ellas tu dolor, en ellas tus lágrimas.
Lágrimas que consumaron tu sacrificio en aquella cruz, 
donde lentamente la vida se escapaba de tu cuerpo teñido de sangre inocente y santa.
Lágrimas que corrieron por tu rostro al ver el fruto de tu aflicción. 
En medio de la agonía y la eternidad, millones de rostros frente a aquella cruz, 
vidas que a través del tiempo, han sido lavadas con esa misma sangre 
y libradas de la esclavitud.

Son tus lágrimas que vienen con la lluvia cargadas de tu amor, de tu compasión. 
Lágrimas que dibujan en mi rostro, la alegría de saber que venciste a la muerte,
porque al igual que ayer, aún caminas entre nosotros; 
lágrimas que reafirman la esperanza 
al saber que el que en ti cree jamás será defraudado.

Tus ojos han sido testigos en cada noche, 
de aquello que el hombre ha tratado de ocultar en sus recuerdos, 
testigos de sus propios temores que han encadenado sus sueños, 
que le han robado la paz, que sigilosamente han endurecido su corazón; 
palabras en lo secreto que saldrán a la luz aquel día, 
actos que corrompen la inocencia, que serán juzgados… 
pasos lentos que conducen a la eternidad… mientras tus lágrimas, 
al igual que tu palabra, descienden desde tu habitáculo…; 
tu clamor sigue latente como aquel día del perdón, 
cuando al cerrar tus ojos nos diste vida… 
mas asombro y quebranto trastornaron el alma de los incrédulos, 
tinieblas cubrieron la tierra, y sobre ella las mismas lágrimas de nuestro Hacedor…; 
son tus lágrimas, lágrimas que quiebran el corazón, que traen tu voz, 
que traen tu abrazo, que traen tu eterno amor…

¿Hasta cuándo serán ajenos a tu misericordia?… 
¿cuándo levantarán sus ojos y te verán?, 
¿cuándo comprenderán que aun en la oscuridad de la noche Tú estás?, 
¿cuándo limpiarán sus manos, ¿cuándo volverán su corazón hacia ti para ver tu rostro?

Mientras tanto miraré al cielo y te veré, te veré en el resplandor del día, 
en la oscuridad de la noche, te veré cuando la lluvia anuncie una vez más ¡que me amas!

Los dones espirituales

Cristo es la cabeza de la iglesia, pero cada uno de nosotros desempeña un papel esencial.

Se ha hablado mucho acerca de los dones espirituales, habilidades dadas por Dios con las que nos equipa para servir de manera efectiva. Sin embargo, muchas personas en la iglesia no entienden exactamente, o no quieren aceptar lo que Él nos ha dado.
Los dones espirituales que tenemos han sido escogidos específicamente por Dios para cada uno de nosotros, para nuestro bien y para el bien de la Iglesia. El Señor quiere que todos sirvamos en su reino de algún modo, no solo porque hay mucho trabajo que hacer, sino además porque servir nos acerca más a Él. Para ello, Dios nos da todo lo que necesitamos; por tanto, tenemos la responsabilidad de descubrir nuestros dones espirituales, y luego cultivarlos para hacer uso de ellos con la ayuda del Espíritu Santo.

Resultado de imagen de los dones espirituales segun la bibliaDESCUBRIMIENTO DE NUESTROS DONES ESPIRITUALES
Pablo dijo a los corintios: “En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que seáis ignorantes” (1 Corintios 12.1 LBLA). Dios no trata de escondernos los dones que tenemos. Por el contrario, quiere que sepamos cuáles son y cómo utilizarlos. La Biblia contiene varias listas de los diversos dones (Romanos 12.6-8; 1 Corintios 12.4-11, 28; Efesios 4.11, 12). Aunque difieren entre ellos, todos proceden de un mismo Espíritu (1 Corintios 12.4 -Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo).
 Para descubrir nuestros dones espirituales, debemos examinar cómo reaccionamos ante ciertas situaciones o necesidades. En vez de pensar en lo que deberíamos hacer o en cómo están sirviendo otras personas, debemos enfocarnos en lo que nos motiva. Por ejemplo, si tenemos pasión por estudiar la Palabra de Dios y compartir lo que hemos aprendido, es posible que tengamos el don de la enseñanza. Si nos gusta ayudar a los demás o demostrar compasión, eso puede indicar que tenemos el don de servicio o de misericordia.

lunes, 31 de diciembre de 2018

La supremacía de Cristo

Últimamente sobresale en las personas un egocentrismo increíble. La secularización favorece un ambiente cultural en donde el hombre cree ser el dueño absoluto de su propia vida y de todo lo que le rodea. Vive convenciéndose de que no necesita a Dios para lograr sus objetivos.
El hombre se cree el centro de todo lo que le rodea y su bienestar se convierte en la norma de su comportamiento. La filosofía que rige al hombre de hoy es: Si me hace sentir bien,... nada más me importa. La idea predominante en mucha gente de hoy es que en sus vidas mandan ellos, que ni a Dios ni a la iglesia les debe importar cómo deciden vivir. Con tristeza tenemos que reconocer que vivimos en una época, en que la historia bíblica del Dios que creó el universo es sustituida por el hombre que se cree el dueño y dios del mismo.
Pero hay que resaltar una verdad bíblica incuestionable, que es “La Supremacía de Cristo”. Cristo es primero en todo. Aunque el hombre ignore a Dios y se crea dueño del universo, nadie en este mundo está por encima de Cristo. Nadie lo supera.
Vamos a simplificar lo que el apóstol Pablo les escribe a los cristianos que están en Colosas, cuando les confirma la supremacía de Cristo sobre todas las cosas. No importa el conocimiento que el hombre logre alcanzar en el orden secular, pues Cristo sigue teniendo el primer lugar en todo.
Resultado de imagen de La supremacía de Cristo1. PRIMERO EN LA CREACIÓN.
Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles” (Colosenses 1:16a).
Pablo defiende su teología de la supremacía de Cristo argumentando que Jesucristo es el origen, agente, fin y sostén de toda la creación, junto con el Padre y el Espíritu Santo. Todo lo que existe fue creado por el trino Dios.
Es importante resaltar la preexistencia de Cristo antes de toda cosa creada. Él existió antes de la creación y está exaltado por encima de todo lo creado. Él pertenece a la eternidad. (Juan 1:317:5).
Cuando Pablo utiliza el término primogénito no significa primero en el tiempo sino en importancia y rango, en el sentido de que Cristo tiene la preeminencia absoluta en todo (Colosenses 1:18). Cristo es el heredero de toda la creación y la gobierna como el Hijo eterno (Hebreos 1:2Apocalipsis 5:1-713). Todo fue creado por medio de él y para él.” (Colosenses 1:16c).
Nuestra fe está puesta en el Dios trino, creador y sustentador de todo cuanto existe visible e invisible, todopoderoso, insuperable, pero que, a pesar de su grandeza y soberanía, se dignó en bendecirnos por medio de Jesucristo. Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.” (2 Corintios 8:9).
2. PRIMERO EN LA RECONCILIACIÓN.
Por medio de Cristo, Dios hizo que todo el universo volviera a estar en paz con él. Y esto lo hizo posible por medio de la muerte de su Hijo en la cruz.” (Colosenses 1:20 TLA).
Cuando el pecado entró en el mundo, el hombre se enemistó con Dios. Adoptó una actitud de hostilidad contra Dios. Por eso necesita ser reconciliado con Dios, lo cual significa restaurar la relación o norma correctas, o hacer la paz donde antes había enemistad.
Pablo deja bien claro que ningún otro es digno o capaz de reconciliar a los hombres con Dios, sino solo Jesucristo por medio de su sacrificio en la cruz del Calvario. Haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20).
Pablo le dice a la iglesia de Corinto: Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.” (2 Corintios 5:18-19).
Precisamente el propósito fundamental de la muerte de Cristo en la cruz del Calvario fue hacer posible la reconciliación de las personas con Dios. Pero para que esto fuera posible fue necesario el pesebre. Fue preciso que el Hijo de Dios se encarnara en la persona de Jesús y llegar al mundo como el único instrumento de Dios para la reconciliación.

Yemen: el país donde el hambre y la guerra parecen no tener fin

La inseguridad alimentaria afecta a casi 18,000,000 de personas, además de poner en riesgo la vida de 400,000 infantes.
Yemen es el país en donde el hambre, la guerra, y la crisis humanitaria, son cosas del día a día.
Los hutíes, aliados de Irán, y el Gobierno yemení, respaldado por una coalición de países árabes capitaneada por el príncipe saudí Mohamed bin Salman, iniciaron el pasado 6 de diciembre una ronda de contactos de paz en Suecia, que la ONU espera que pueda conducir a una futura solución al conflicto, desatado a finales de 2014.
Mientras no se concreta una solución al conflicto, que está estancado en el frente de batalla, la situación humanitaria sigue deteriorándose rápidamente en el país, que está sumido en la hambruna más grave del mundo.
Aproximadamente 18,000,000 de personas, se encuentran padeciendo la grave crisis alimentaria, lo que supone un incremento del 24% con respecto a 2017, según cálculos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Unos 400,000 niños sufren de desnutrición aguda, y el 10% de ellos corre un gran riesgo de perder la vida, según indica la Organización Mundial de la Salud.
Sin embargo, el hambre no es el único problema que enfrenta este país. Al menos 10,000 personas han muerto desde que comenzó la guerra, pero según la Organización Mundial de la Salud, las cifras son mucho más altas si se incluye a las personas que han perdido la vida por el hambre o por alguna enfermedad.
La malnutrición es el “factor subyacente” en más del 60% de las muertes por diarrea, neumonía, y en más del 40% de las muertes por sarampión y, además, ha elevado las tasas de mortalidad en el parto, según la portavoz de la OMS en el Yemen, Christine Cool.
La gran mayoría de las instalaciones hospitalarias han sido destruidas. También es importante destacar que al menos la mitad de la población no tiene acceso al agua potable.
La ofensiva se ha frenado en dos ocasiones en el extrarradio de la ciudad, en el que viven cerca de 600.000 personas, para favorecer sendos intentos de la ONU de celebrar consultas de paz, el primero de los cuales no llegó a celebrarse porque los hutíes no asistieron a la cita, prevista en septiembre en Ginebra.

¿Qué tipo de decisiones de Año Nuevo debería tomar un cristiano?

Resultado de imagen de Fin de año para la bibliaLa práctica de tomar decisiones de Año Nuevo se remonta a más de 3,000 años con los antiguos babilonios. Hay algo en el inicio del nuevo año que nos hace pensar en un nuevo comienzo, una nueva etapa, aunque en realidad no hay diferencia entre el 31 de diciembre y el 1 de enero. Nada místico ocurre a la media noche del 31 de diciembre. La Biblia no habla a favor ni en contra del concepto de la decisión de Año Nuevo. Sin embargo, si un cristiano desea tomar una decisión de Año Nuevo, ¿qué tipo de decisión debería hacer?

Las decisiones de Año Nuevo más habituales son la determinación de dejar de fumar, dejar de beber, manejar el dinero más sabiamente y pasar más tiempo con la familia. La decisión más común de Año Nuevo es sin duda bajar de peso, juntamente con hacer más ejercicio y comer más sanamente. Todos estos son buenos objetivos. Sin embargo, 1 Timoteo 4:8 nos enseña a tener el ejercicio físico en perspectiva. “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y la venidera.” Aún así, la gran mayoría de las decisiones de Año Nuevo, incluso
 entre cristianos, tienen que ver con el aspecto físico. Esto no debería ser así.

Muchos cristianos determinan orar más, leer la Biblia todos los días e ir a la iglesia más regularmente. Estos son objetivos fantásticos. Sin embargo, estas decisiones fallan tanto como las no espirituales, porque no hay poder real en ellas. Tener determinación para comenzar o terminar cierta actividad no tiene ningún valor, a menos que se tenga una verdadera motivación para hacer o dejar de hacer esa actividad. Por ejemplo, ¿Por qué quieres leer la Biblia todos los días? ¿Es para honrar a Dios y crecer espiritualmente, o porque escuchaste que es bueno hacerlo? ¿Por qué quieres bajar de peso? ¿Es para honrar a Dios con tu cuerpo, o es por vanidad, para honrarte a ti mismo?