domingo, 9 de diciembre de 2012

Grado de implicación real del cristiano evangélico bautista con su iglesia

La vida cristiana es una tremenda y dulce experiencia. Es un crecimiento continuo. Dios quiere que crezcamos, que nuestra vida cristiana no pare de crecer. Para ello debemos tener muy en cuenta que no debemos ser únicamente oidores de la dulce y maravillosa Palabra de Dios, sino hacedores de la misma.

 

Si alguno es oidor de la palabra de Dios pero no hacedor de ella, ese es semejante al hombre que considera su rostro, natural en un espejo;  él se considera a sí mismo natural y se va, y pronto olvida cómo era. Pero el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace. Santiago 1:23-25

 

La vida cristiana no es un evento sino una evolución continua, un proceso. Diremos que en ella hay tres niveles de crecimiento cristiano. Se va avanzando en ellos según el grado de implicación del cristiano mismo. Vemos, a modo de demostración, en Lucas 5 que: Inicialmente, el Señor ministró a orillas del lago de Genesaret.

 

-1º nivel: Todos comenzamos en la orilla y le conocemos a Jesús. Es en la orilla donde Dios toca nuestra vida. Pero Dios no quiere que sigamos siempre en la orilla. Cosas importantes suceden más allá de la misma. La Biblia dice que había mucha gente alrededor de Él. Jesús estaba predicando y la gente, en este 1º nivel, simplemente oía. Estaban ahí para, simplemente, entretenerse y olvidarse de todos los problemas. Por lo tanto aún no había ningún compromiso, incluso había cierta falta de interés en lo que Dios decía. El poco interés que había era por el beneficio personal en que Cristo hiciera un milagro por ellos, lo que sólo demuestra egoísmo personal de cierta gente. Pero eso no es todo en la vida cristiana.

 

-2º nivel: La Biblia dice que, después, Él entró en una barca y se retiró un poco más alejado de la orilla y comenzó a enseñar. Ya no estaba predicando, ahora estaba enseñando. En la predicación se necesitan oyentes, mas en la enseñanza se precisan discípulos, y un discípulo necesita practicar lo que se le instruye, tiene algo que hacer en la Obra de Dios.

En este nivel hacemos, o sentimos, más o menos habitualmente, la lectura de la Palabra de Dios, la oración, el tiempo devocional con Dios, y la comunión (congregación) con mis hermanos en Cristo.

Los discípulos, en este 2º nivel, estaban limpiando las redes pero se sentían frustrados. Habían estado pescando toda la noche pero no habían atrapado nada. En la vida actual, es como si trabajamos con denuedo y no vemos el fruto de nuestro trabajo. Así se sentían los discípulos. Y en medio de ese ambiente el Señor les invitó a ir al 3º nivel. Y es en este nivel donde algo grande sucede.

 

-3º nivel: El tercer nivel es el más importante. Y después le dijo a Pedro: hemos estado en el primer nivel, en la orilla. Está bien que hayamos estado también en el 2º nivel, pero ahora vamos mar adentro. Le ordenó ir mar adentro.

En este momento suceden cosas muy importantes:

1ª cosa: Acción. Dios nos pide, ahora, acción. Dios nos pide ejecutar, caminar. “Practica en profundidad lo que te di”. Acción es la clave de este nivel.

2ª: Desafío. Dios  es desafiador, retador. El Señor desafió a Pedro porque habían estado pescando toda la noche sin conseguir nada y el desafío era ir mar adentro, donde hay pesca abundante. Dios siempre nos desafía en el área en que hemos fallado, como en la familia, en los negocios, en el dinero, etc. Pero Dios sólo nos desafía en el tercer nivel. Ya fuimos preparados en los niveles anteriores.

3ª-: Mandamiento. Le dice a Pedro: “echad la red”. En este nivel Dios nos confronta con sus mandamientos. Y nos damos cuenta de que hay cosas que necesitamos hacer. No es si las quiero hacer. No es si las siento, no; las tenemos que hacer: lectura, diaria si se puede, de la Palabra de Dios, oración continua, tiempo devocional con Dios, diezmo, comunión (congregación) con mis hermanos en Cristo y, sobre todo, cumplir los mandamientos de Dios. Y después, falta cumplir “La gran comisión”, o sea, testimoniar. Y a todo esto, y para comprometernos de verdad, tenemos que añadir “Bautismo y Santa Cena”. Sin el Bautismo y la Santa Cena aún no podemos considerarnos realmente cristianos. Nos faltaría ese compromiso.

4ª Palabra específica. Pedro le dijo a Jesús: Señor, estuvimos pescando toda la noche y no hemos logrado nada, o sea, las circunstancias me dicen que no, pero, siguiendo tu instrucción, regreso otra vez. Por tu “palabra” lo hago de nuevo. Esa palabra específica nos confirma que, aunque el médico diga “no”, Dios dice “sí”. Cuando las finanzas  dicen que “no”, Dios dice que “sí”. Cuando el asesor familiar dice “no”, Dios dice “sí”. Esto es así porque recibimos “palabra específica”. No recibimos esa “palabra” en el 1º y 2º nivel, pero sí en el tercero. Es entonces cuando puedo caminar por fe. Esa palabra específica es la “Palabra de Dios”, en quien deposito toda mi confianza.

5º Obediencia. La Biblia dice que, entonces Pedro tomó la “palabra específica”, la Palabra de Dios, y obedeció. Lo más difícil en la vida cristiana es ser obediente, pero Dios espera eso de nosotros. Cuando yo obedezco, Él me respalda; Él está a mi lado y me sostiene. Porque cuando yo doy el paso de la “obediencia” las ventanas del cielo se abren y la gloria de Dios cae sobre mí y me sostiene el resto del camino. Cuando él obedeció pescó mucho (la Biblia lo dice), las redes se rompían del peso de los peces pescados. Y entonces, recogemos el “fruto abundante”. Allí, mar adentro, están los peces grandes, la gran pesca que no se halla en el 2º nivel en el que sólo hay peces pequeños que sirven de carnada para los peces grandes.

Dios siempre nos dará “fruto abundante” cuando caminamos por fe en su Palabra. Ese fruto abundante es para que lo compartamos.

6º Compartir el fruto. Es para que compartamos lo que Dios nos da. Dios nunca nos bendice para nosotros mismos, sino que nos bendice para que lo compartamos con otros. ¿Sabéis qué?: Dios nos va a dar una cosecha de almas tan grande que vamos a tener que llamar a otras iglesias para que vengan a ayudarnos. Y todas las barcas estarán llenas.

Cuando Pedro regresó a la orilla con su gran pesca, bajó de la barca; pero no lo hizo sonriente. En ese momento miró a Jesús y ya no le interesaba la pesca. Cambio de enfoque. Ya no le interesaba el milagro que Dios había hecho. Pedro estaba impresionado por Jesús, por su gran Amor, por su Poder, por su Santidad, y dijo: no me importa la pesca, Señor, ¡Tú eres lo que me importa! ¡Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador! Y entonces, vemos que ya no nos importa lo que con tanta ansia, con tanto afán, buscamos; nos importa Él. Él es grande. Si lo tengo a Él lo tengo todo; si no lo tengo a Él no tengo nada. Dios nos quiere llevar a ese nivel. Y el temor de Dios, el gran respeto hacia Él, se apodera de todos nosotros. Es cuando comenzamos a ver a Dios como nunca antes le hemos visto. Ya no queremos hacer nada de lo que antes hacíamos. Ahora queremos caminar con Él; ahora queremos estar con Dios.

Y entonces Dios cambió la dirección de la vida de Pedro. Le dijo: Pedro, ya no serás más pescador, desde hoy serás pescador de hombres. Ahora estás graduado, porque tú has entendido este principio. Y Pedro lo dejó todo y empezó a caminar con Jesús. Eso es lo que Dios quiere que hagamos. Dios toca nuestra vida. ¡Sigámosle! Todo va a cambiar en nuestra vida a mejor.

 

¿En qué nivel o grado estamos?

 

M.G.L. 

 

Viviré En Comunidad - Devocional

Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque "Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes" 1 Pedro 5:5 
El hombre fue diseñado para vivir en comunidad, no sólo para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación y de supervivencia, sino también la necesidad de identificación con el género humano.
Entre los beneficios de encontrarse con el otro, está la gran posibilidad del aprendizaje y desarrollo de las propias capacidades.
Sin duda no somos iguales después de interactuar con otras personas. La situación comunicativa  produce modificaciones en mí y en el otro, puede hacernos cambiar pensamientos y conductas.
Esto redunda en grandes beneficios si la influencia que ejercemos mutuamente es positiva y si en este intercambio de conocernos, crecemos.
Por esto para los cristianos el aislamiento no es una opción, estamos planeados para vivir en comunidad.
Efesios 3:17 nos explica que en medio del amor que practica su pueblo se comprende su voluntad, y no en relaciones aisladas, sino en manifestaciones colectivas de su gloria en nosotros.
En comunidad practicamos virtudes y depuramos defectos, pero lo más lindo es que juntos somos testigos de las maravillas que Dios hace a diario, testigos de que su amor no se agota en medio de su pueblo.
No pensemos que podemos vivir sin la comunidad de creyentes; ese pensamiento hará de nosotros cristianos vulnerables, títeres de diferentes filosofías, seremos una falsificación de lo que Dios haría en la seguridad de los hermanos.
Señor, perdón por renegar de mis hermanos, ayúdame a ser humilde para aprender a vivir junto a otros y así entender tu preciosa voluntad.

Yo Aprendo de Ti - Reflexiones en vídeo

Muchas veces no nos damos cuenta de la influencia que tenemos en nuestros hijos y de la importancia de ser ejemplo para ellos.

Y sé tú mismo un ejemplo para ellos al hacer todo tipo de buenas acciones.
Que todo lo que hagas refleje la integridad y la seriedad de tu enseñanza.
Tito 2:7
Si los niños viven con la crítica, aprenden a condenar.
Si los niños viven con hostilidad, aprenden a pelear.
Si los niños viven con miedo, aprenden a ser aprensivos.
Si los niños viven con lástima, aprenden a compadecerse a sí mismos.
Si los niños viven con ridiculez, aprender a ser tímidos.
Si los niños viven con celos, aprenden qué es la envidia.
Si los niños viven con vergüenza, aprenden a sentirse culpables.

Pero si los niños viven con tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Si los niños viven con estímulos, aprenden a ser confiados.
Si los niños viven con elogios, aprenden a apreciar.
Si los niños viven con aprobación, aprenden a quererse a sí mismos.
Si los niños viven con aceptación, aprenden a encontrar amor en el mundo.
Si los niños viven con reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.
Si los niños viven compartiendo, aprenden a ser generosos.
Si los niños viven con honestidad y equidad, aprenden qué es la verdad y la justicia.
Si los niños viven con seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes los rodean.
Si los niños viven en la amistad, aprenden que el mundo es un bello lugar para vivir.
Si los niños viven con serenidad, aprenden a tener paz espiritual.

Fe - Reflexiones

Los campos se secaron y se achicharraron por la falta de lluvia, y las cosechas se marchitaban de sed. La gente estaba ansiosa e irritable mientras buscaba en el cielo alguna señal de alivio. Los días se volvieron áridas semanas. La lluvia no llegaba.
Los ministros de las iglesias locales convocaron a una hora de oración en la plaza del pueblo para el siguiente sábado.
Ese sábado, al mediodía, la gente del pueblo respondió en masa llenando la plaza con caras ansiosas y corazones llenos de esperanza. Los ministros se conmovieron al ver la variedad de objetos que los concurrentes traían entre sus piadosas manos: libros sagrados, cruces, rosarios, Bíblias, etc.
Cuando la hora terminó, como si se tratara de un mandato mágico, una suave lluvia comenzó a caer. Las felicitaciones se extendieron entre la multitud, mientras sostenían en alto sus atesorados objetos con gratitud y alabanza.
En el centro de la manifestación, un símbolo de fe pareció ensombrecer a los demás: un niño de nueve años había llevado una sombrilla.
Hebreos 11:1
“Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
Mateo 21:22
“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”
Juan 15:16
“No me elegisteis vosotros a mí, mas yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.”

Mi Dios es Perfecto - Devocional - vídeo

“… su Padre que está en el cielo, es perfecto”.
Mateo 5:48b (Traducción en lenguaje actual)
A veces quisiéramos hacer algo más, desearíamos tener la potestad de cambiar las cosas, de que ciertas situaciones fueran de otra forma o simplemente transformar los duros en dulces momentos.
Sé lo que es eso; sé lo que es enfrentarse a noticias no muy buenas y querer hacer algo para cambiarlas, pero a la misma vez sé que no puedo hacer nada más que confiar en que Dios ha de actuar de la forma que considere perfecta, aunque eso puede que no me guste o que humanamente, hasta cierto punto, no esté de acuerdo.
Pero, ¿qué puedo hacer?, nada; yo no conozco el futuro, yo no sé lo que será mejor para mí, ni sé cuáles son específicamente los planes que Dios tiene para todo lo que hace, pero, en medio de todo eso, lo único que sí sé es QUE DIOS LO HACE TODO PERFECTO.
A veces quisiera decirle a Dios que lo que está haciendo es incorrecto, que las cosas no pueden ser así, que quizá se está equivocando en esto o aquello, pero ¿quién soy yo para corregir al Dios Perfecto, Sabio y Soberano?
Es  claro que nosotros por naturaleza vemos las cosas con ojos humanos, evaluamos con nuestra mente humana y a través de aspectos humanos, pero las cosas de Dios, su actuar, sus propósitos, sus ideas y todos sus planes se desarrollan en otro ámbito, en el ámbito espiritual y sobrenatural.
Puede que estés pasando uno de esos momentos en donde te sientes sin la capacidad de hacer algo para remediar lo que está pasando, momentos en los cuales pareciera que Dios esté actuando de la manera en que menos piensas o menos quieres, pero, aún en medio de todos tus conflictos personales e interiores, debes saber que DIOS ES PERFECTO.
La perfección de Dios es lo que me hace estar confiado, es lo que me hace aceptar aquello que a primera vista no me parece adecuado, su perfección es la que da la paz a mi corazón, es la que me hace descansar y saber que al final todo ayudará para bien y que sus propósitos perfectos en mi vida se han de cumplir.
No reproches nada, y menos aún creas que todo terminará mal, pues si eso es de Dios, todo lo que es de Dios prevalece y llega a un buen término, ten paciencia, Dios está actuando, tranquilízate porque Dios tiene el control de todo.
Te motivo a confiar en que Dios es Perfecto y que su misma perfección hará que todo salga bien; el resultado de eso que en este momento te abate o te quita la paz será lo que Dios tenía planeado, pero eso sólo será el inicio de algo maravilloso que Dios seguirá haciendo en tu vida.
Aunque nos resulte difícil de creer, DIOS está convirtiéndonos en obras maestras. Cuanto más difícil sea la prueba a la que estamos siendo sometidos, más grande será nuestra victoria.

¡Vamos!, deposita tu confianza en Él, descansa en su presencia y sobre todo ten la certeza y la convicción de que Él está actuando.

¡Mi Dios es Perfecto y su perfección me hace estar confiado!


sábado, 8 de diciembre de 2012

Sobretodo - Reflexiones con Vídeo

Sobre todo Poder y Rey
Sobre toda la humanidad y ley
Sobre todo lo creado por tu mano
Pues todo lo creaste mi Señor
Sobre todo reino y nación
Y maravillas que el mundo conoció
Sobre toda riqueza y esplendor
Nada se compara a ti, mi Dios
Fuiste a la cruz, y a la tumba por mí
Viviste para en soledad morir
Como una flor, que alguien pisoteó
Y sobre todo pensaste en mí, por amor


Un tesoro que te hará triunfar - Devocional - vídeo

La Biblia menciona a la sabiduría en distintas ocasiones, pero un ejemplo de ella, perfecto para aplicar a nuestra vida, es el momento en que el rey Salomón le pide a Dios que se la conceda en una ocasión en la que se encontraba adorando a Dios y presentándole ofrendas. Esa noche, Dios se le apareció a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. 2 Crónicas 1:7(Traducción en Lenguaje Actual).
Salomón tuvo una oportunidad que pocos o casi nadie tuvo; Dios le iba a conceder cualquier cosa que él pidiera, pero el deseo de Salomón no fueron riquezas, ni poder, ni nada material, como la mayoría de las personas elegirían; el sólo le dijo: ¡Dame sabiduría e inteligencia para que pueda gobernar a un pueblo tan grande como el tuyo! Porque sin tu ayuda, nadie es capaz de hacerlo. 2 Crónicas 1: 10 (Traducción en Lenguaje Actual). Dios se agradó de esto y se lo concedió, pero además le premió dándole riquezas y poder, convirtiéndole en un rey inigualable pues supo apreciar el valor de la sabiduría.
Lo que parecería para algunos un sinsentido, para Salomón fue lo mejor que pudo haber pedido; cualquier otro, en su lugar, pediría directamente riqueza sin tener que pasar por ninguna dificultad para conseguirla, pero él decidió que era mejor tener sabiduría que pedir riqueza o poder, y como añadidura a la sabiduría, que le fue dada, vinieron todas las demás cosas.
La mayoría de las veces, en medio de nuestras necesidades o peticiones incluimos cosas como trabajo, prosperidad, salud, bendiciones económicas, entre muchas más, pero olvidamos pedir la sabiduría para conseguirlas, pues si bien sabemos que Dios provee todo lo que necesitamos y hasta más, también está en nosotros hacernos merecedores de tales cosas.
Cuando el rey Salomón pidió la sabiduría era muy consciente de lo que estaba haciendo, él estaba pidiendo  el conocimiento y entendimiento para resolver problemas, evitar o impedir peligros, alcanzar ciertas metas y saber aconsejar a otros. La sabiduría le fue dada por Dios y eso marcó la gran diferencia en su reinado, nadie pudo igualarle, no hubo mejor rey que él porque así se lo prometió Dios.
Todo sería distinto si, en lugar de pedir que Dios prospere nuestra vida, le pidiéramos sabiduría para tomar buenas decisiones, si en vez de pedirle estabilidad económica, le pidiéramos sabiduría para administrarnos o pedirle los frutos del Espíritu para lograr las cualidades que una persona exitosa tiene, que nos capacite para conseguir un buen empleo, etc.; sea cual sea la petición, la sabiduría tiene un papel muy importante, pues hay que ser sabios para poder merecer y sabios para poder disfrutar.
Tal vez has intentado pedir de muchas maneras por su pronta respuesta, has orado para que llegue una bendición específica a tu vida y no has podido ver el resultado, pero hoy quiero invitarte a hacer una nueva oración, a reestructurar la forma en que estás pidiendo, a incluir la sabiduría en tus peticiones, pues como dice la Palabra, "Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará; pues Dios da a todos sin limitación y sin hacer reproche alguno. Santiago 1:5" (Dios Habla Hoy). Más grande que todas tus necesidades o todo lo que has estado pidiendo es el valor de la sabiduría de Dios; esta es mas efectiva que todas las posibles soluciones en que has estado pensando.
La respuesta a nuestras peticiones está detrás de una oración bien hecha, porque muchas veces ”pedimos, pero pedimos mal”; la sabiduría es la llave del éxito, tenemos un Dios infinitamente sabio que nos la brinda con tal de sólo pedírsela. Así como a un bebé no se le pueden dar muchas cosas porque no sabe cómo hacer uso de ellas, a veces no podemos recibir las bendiciones porque no sabemos cómo disfrutarlas, cómo valorarlas o cómo aplicarlas a nuestra vida.
Sobre todo lo que puedas pedir a Dios no olvides nunca pedirle sabiduría, las bendiciones son necesarias pero la sabiduría te enseña a vivir, a tomar decisiones correctas, a actuar como se debe ante las situaciones de la vida, ¿Cómo terminar con la mayoría de los problemas que tenemos? Actuando bien desde el principio, cuantos menos errores cometamos menos consecuencias negativas afrontaremos.
Dios quiere darte sabiduría. Él siempre tiene una manera amorosa y bella de enseñarte a vivir, su deseo es guiarte por el camino del bien, te deja tomar decisiones porque te da libre albedrío, pero su intención siempre ha sido que no sufras las consecuencias de alguna mala elección y si hoy, por algún motivo, estás viviendo lo que te dejó una equivocación, aún sigue teniendo la intención de mostrarte cómo salir y superar tu problema.
La Biblia es un gran cofre de tesoros y muchas veces no nos tomamos el tiempo preciso para descubrirlo; nos ahorraríamos tantos problemas y consecuencias si descubriéramos a tiempo todo lo que nos ha dado Dios... Tal vez por herencia humana no has recibido ni recibirás grandiosas cuentas bancarias, ni una vida cómodamente resuelta, ni cargos importantes en una empresa, pero te ha sido heredada sabiduría y ciencia del Dios Todopoderoso, y eso supera cualquier cosa que puedas necesitar, porque con ella siempre te será mostrada la solución a cualquier circunstancia por mas difícil que parezca.

Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.  Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.

Proverbios 3:13-15

El Papel Arrugado - Reflexiones

Mi carácter impulsivo me hacía reventar de cólera a la menor provocación.
La mayoría de las veces, después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.
Un día mi consejero, quien me vio dando excusas después de una explosión de ira, me entregó un papel liso.
Y entonces me dijo: Estrújalo. Asombrado, obedecí e hice una bola de papel con él.
Luego me dijo:
Ahora déjalo como estaba antes. Por supuesto que no pude dejarlo como estaba.
Por más que traté, el papel quedó lleno de arrugas.
Entonces mi consejero habló:
“El corazón de las personas es como ese papel".
La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel.
“Aunque intentemos enmendar el error ya estará “marcado”.
Por nuestro impulso no nos controlamos y, sin pensar, arrojamos palabras llenas de odio y rencor, y luego, cuando pensamos en ello, nos arrepentimos.
Pero no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Y lo mas triste es que dejamos “arrugas” en muchos corazones.
Desde hoy, sé más compresivo y más paciente, pero en especial aprende a dejar el orgullo a un lado y haz como haría un valiente, Pide perdón y reconoce tu error.
Cuando sientas ganas de estallar recuerda “El papel arrugado”.
Proverbios 12:18 “Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: Mas la lengua de los sabios es medicina.”
Proverbios 19:11 “La cordura del hombre detiene su furor; Y su honra es disimular la ofensa.”
Proverbios 15:1 “La blanda respuesta quita la ira: Mas la palabra áspera hace subir el furor.”
Proverbios 10:14 “Los sabios guardan la sabiduría: Mas la boca del loco es calamidad cercana.

Soberano - Devocionales, Reflexión

Todos sabemos y conocemos la soberanía de Dios. Sabemos cuántas veces nos ha sacado de más de un lío en el que nos hemos metido. Y Él siempre permanece fiel aunque nosotros no.
Pero en algunas ocasiones nos aprovechamos de la SOBERANÍA de Dios, tenemos por tardanza su venida, lo tenemos como una cajita de emergencias sólo cuando le necesitamos y estamos en escasez, enfermedad, en tribulaciones. Y cuando todo marcha bien, cuando tenemos alimento en nuestras casas, cuando estamos con salud, hacemos una oración mecánica antes de dormir y listo.
Dios es soberano y cada mañana son nuevas sus misericordias. Por cada momento que tengamos alimento, estemos sanos y todo vaya bien, deberíamos tener una alabanza de gratitud en nuestra vida, ya que Él dijo que en todo momento demos gracias.
Pero Él siempre es Soberano se lo agradezcamos o no, Él siempre está para nosotros, Él no es como nosotros, que si nos sucede algo malo primero le culpamos a Él y nos enojamos con Él. Él no hace igual con nosotros.
Misericordioso y clemente es Jehová;
Lento para la ira, y grande en misericordia.
No contenderá para siempre,
Ni para siempre guardará el enojo.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades,
Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.
Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Salmo 103:8-11
Seamos más agradecidos con el único Soberano Dios, porque soberano es Él. El único que es perfecto en bondad y amor.
Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. Apocalipsis 1:5-6