jueves, 23 de agosto de 2012

El Líder y la Diligencia - liderazgo

Con diligencia el campesino labra y siembra la tierra. Él sabe que la negligencia es el peor enemigo de la productividad. Su diligencia se demuestra en la hora temprana de la mañana para comenzar la jornada de trabajo, porque él desea aprovechar bien el tiempo.
Su diligencia se demuestra en el lugar donde guarda las herramientas y las semillas. Su diligencia se ve en su pronto y rápido caminar y jamás dará en su trayectoria un paso que eche a perder la futura cosecha. Mientras camina tiene cuidado de no deslizarse porque quiere llegar a su destino y convertir todas sus fuerzas y energías en lo que es primordial para él y su familia.
Caminando por las calles de San José, Costa Rica, en tiempo de invierno, una tarde casi pierdo el equilibrio, ya que las aceras en esa ciudad son muy lisas y al humedecerse se convierten en un sendero de alto riesgo para los transeúntes. Desde ese momento cada vez que camino en invierno por el centro de San José camino con mucha atención y cuidado.
El libro de Hebreos capítulo 2, verso 1 dice: “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”.
Por qué Pablo comienza con un : ¿Por tanto? Porque:
1.- Dios ha hablado muchas veces.
2.- Dios ha hablado de muchas maneras. (Profetas y finalmente su Hijo), "por lo tanto es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído". La Palabra de Dios necesita hoy ser más escuchada por los siervos y ministros, para que no haya un desliz y al escucharla nos podamos levantar y proceder a la diligencia.
RADIOGRAFÍA DE UN SIERVO NEGLIGENTE.
En el Libro de II Reyes 5:20-27, encontramos la radiografía de un siervo que no puso diligencia y se deslizó tristemente. Giezi, siervo de Eliseo, había estado rodeado de un ambiente espiritual muy rico, pero ignoró cómo Dios había hablado de muchas y múltiples maneras..... y al no poner diligencia se deslizó. La experiencia triste de Giezi nos exhorta a tener, como siervos de Dios, mucho cuidado de las siguientes cosas que nos pueden hacer deslizar y terminar siendo descalificados.
Todos conocemos el trasfondo de esta historia, cuando Nahamán fue sanado de la lepra y quiso recompensar a Eliseo por el milagro. Eliseo rehusó recibir regalo alguno. Mientras esto acontecía, internamente en el corazón de Giezi sucedían cosas muy significativas.
1. CUIDADO CON EL MONÓLOGO INTERNO. II Reyes 5:20. “Giezi dijo entre sí” ¿Cuál es nuestro monólogo interno? Lo que estamos hablando con nosotros mismos determina lo que llena nuestro corazón. Es nuestro monólogo interno la verdad de Dios o está saturado de nuestros propios deseos y anhelos. El monólogo interno de Giezi estaba lleno de codicia: “Correré yo tras él y tomaré alguna cosa”.
El ministerio que por gracia hemos recibido de Dios puede fácilmente saturarse de codicia para lograr las cosas que fuera del ministerio nos costaría más dinero o esfuerzo. El monólogo interno nos indicará las motivaciones que tenemos para servir. ¿Por qué queremos predicar, ministrar o surgir?. Atendamos ese monólogo interno.
2. CUIDADO CON USAR EL NOMBRE DE DIOS. II Reyes 5:22a. “Mi señor me envía a decirte” . No tenemos permiso ni autoridad de hablar en nombre de Dios, si Él no nos ha enviado. Cuidemos de caer en las conocidas expresiones de : “El Señor me reveló”. “El Señor me mostró” “El Señor me ha movido”. “El Señor quiere que…”
Sé que Dios revela, habla y mueve, pero debemos cuidarnos de no usar estas expresiones cuando en realidad son nuestros propios deseos y ambiciones; que al igual que Giezi corren tras Nahamán. Es muy fácil usar el nombre de Dios para lograr nuestros propósitos, como Giezi, quien aprovechó su posición para hablar en nombre de su señor. Busquemos la diligencia cuidando de no hablar en nombre de Dios para lograr ambiciones personales.
3. CUIDADO CON LA MENTIRA. II Reyes 5:22b- “He aquí vinieron en esta hora dos jóvenes”. Hablar en nombre de Dios cuando Él no nos ha mandado es caer directamente en la mentira. La mentira es una espiral incontenible que me guía de una mentira a otra para poder mantener la reputación....es una espiral absorbente y destructiva.
Hay desliz cuando ya nuestro ministerio comienza a aceptar las mentiras en informes, falsificación de números, informes exagerados, testimonios barnizados y manchados de exageración y manejo fraudulento de fondos, para mantener nuestra reputación. Guardemos la diligencia echando definitivamente la mentira de nuestro ministerio.
4. CUIDADO CON LAS MáSCARAS. II Reyes 5:23 a. “Y le insistió” Esta expresión “le insistió”, demuestra que Giezi se puso una máscara ante Nahamán. Nahamán le decía: No, un talento no, llévale dos. Giezi decía: “No, mi Señor dijo que uno” y Nahaman seguía insistiendo. La máscara de la inocencia y del no quiero tanto”, cuando en realidad el corazón pide más y más.
El pueblo sabe cuándo nosotros, como ministros, decimos: “No por favor no me dé eso”. “No, por favor..no tanto..con poco tengo” y en nuestro corazón tenemos la mano extendida. Mantengamos la diligencia quitándonos la mascara y andando con integridad y originalidad.
5. CUIDADO CON USAR LA GENTE. II Reyes 5:23b- “y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él”… Un talento tenía más de 30 kilos. Los siervos llevaban la carga, mientras Giezi les dirigía. A Giezi no le importó ver el esfuerzo de esos dos criados llevando el peso de su codicia.
¡Oh, hermano Ministro!: Cuidado con usar a la gente para nuestro propio provecho personal. Cuántas son las ovejas que llevan el peso de la satisfacción personal de sus líderes. Podemos manipular al pueblo y conseguir de él todo lo que anhelamos, pero nuestra conciencia nos seguirá y el Señor un día nos lo demandará. Abracemos la diligencia decidiendo no usar jamás a la gente para nuestro provecho personal.
6. CUIDADO CON LOS LUGARES SECRETOS. II Reyes 5:24. “ y así que llegó a un lugar secreto”. Giezi tenía un lugar secreto donde guardar su pecado. Note los siguientes verbos: Llegó, Tomó, Guardó y Mandó. Había determinación, planificación y premeditación. Cuidado con los lugares secretos. En un siervo de Dios no puede haber sino un solo lugar secreto. El lugar secreto de la oración. “Y cerrada la puerta de tu aposento ora en secreto y tu Padre que te oye en secreto te recompensará en público”
Ningún otro lugar secreto. La oscuridad y lo oculto no pertenecen al Reino de la Luz. El Señor quiere que andemos en luz como Él está en luz. Los lugares secretos son oscuros, nauseabundos, tétricos y terriblemente peligrosos. ¿A dónde estamos yendo? ¿Qué casa estamos visitando? ¿Con qué propósito? ¿Qué ven nuestros ojos en la madrugada en la T.V.? ¿Qué cosas mantenemos secretas? Tomémonos de la mano con la diligencia, renunciando a los lugares secretos.
7. CUIDADO CON JUGAR CON LA INTEGRIDAD. II Reyes 5:25. “Tu siervo no ha ido a ninguna parte”. Cuando Giezi entró al lugar donde estaba Eliseo, éste le preguntó: ¿dónde estabas Giezi?... y él, muy cínicamente, respondió…tu siervo no ha ido a ninguna parte. 
Cuando perdemos la integridad estamos parados en la capa de hielo fino del lago de la perdición y en cualquier momento esta capa será quebrada. “No , yo no estuve allí”. “No, tengo días que no veo a esa persona”. Lo más triste de este caso es que el mismo pasaje dice: “entró y se puso delante de su señor”.
Cuántos siervos que ya tienen y visitan lugares secretos “entran y se ponen delante de su “Señor” como si nada hubiese pasado. Ministran desde los púlpitos como si no hubiesen hecho nada indebido, levantan las manos y adoran, hasta lloran en las plataformas y hablan con un manto de quebrantamiento falso.
Necesitamos cerrar esos lugares secretos para estar íntegros delante de nuestro Señor. Al pueblo lo podemos engañar, pero jamás olvidemos que al Señor no lo podremos engañar. Remendemos la Red de la Diligencia volviendo a recobrar la integridad.
8. CUIDADO CON EL PAGO JUSTO. II Reyes 5:26-27. La Biblia dice claramente: “Todo lo que el hombre sembrare eso también segará”. Tres cosas encontramos en estos dos versos que hablan de la posición de Dios ante nuestra negligencia.
· “No estaba allí mi corazón” El corazón de Dios está con sus siervos. No podremos ocultarnos de la presencia de Dios. David lo expresó cuando dijo :”A donde huiré de tu presencia?”. El corazón del Señor esta siempre con nosotros. Aún cuando estos estén en nuestros lugares secretos.
“Es tiempo de tomar plata, vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas”. Estamos viviendo los últimos tiempos. Nos ha correspondido a nosotros ser protagonistas de los últimos eventos de la historia y de la vida de la Iglesia, por lo tanto ya no hay tiempo para nuestro propio provecho personal. Hay una tarea que aún no se ha terminado y nos corresponde a nosotros terminarla.
 “Por tanto”…. Porque no respetaste mi presencia, estando allí mi corazón y porque no respetaste la urgencia de la misión encomendada, no prestando atención a lo dicho. “La lepra de Nahamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre.” Cuando me deslizo no sólo me afecto yo, mi descendencia también. Y en algunos casos es “para siempre”.
En muchos casos Dios ha retirado la unción de siervos sin retorno. Amemos la Diligencia reflexionando y volviendo a las sendas antiguas. Retornemos nuestra mirada y nuestro corazón a Hebreos 2: 1 “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”.
No olvidemos el privilegio que el Señor nos ha dado de servirle en su obra. No hay lugar más hermoso que estar en el lugar del servicio santo y no hay oficio más digno que ministrar delante del Señor y delante de su pueblo. Pero… es necesario que pongamos diligencia para servir con sinceridad y prestando atención a lo que hemos oído.
“Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección, porque haciendo estas cosas no caeréis jamás” I Pedro 1:10.
Esta promesa también es para nosotros. La promesa de no caer jamás si procuramos hacer firme nuestra vocación y elección. Esto se logra, poniendo atención a lo que hemos oido. “Levantémonos y busquemos la diligencia”.

Cuando las Cosas No son lo que Parecen-Crecimiento Personal-vídeo

Estableciendo relaciones sanas
¿Le suenan conocidas estas frases?:
“En caso de duda, no determines cosa alguna”,
“Cada uno habla de la feria según como le va en ella”,
“Del dicho al hecho hay mucho trecho”,
“No hay peor sordo que el que no quiere oír”
Son  refranes o sabiduría popular como dicen algunos. Lo cierto es que encierran un gran significado en cuanto a la capacidad de poder establecer relaciones interpersonales sanas.
En ocasiones hay quienes se han dejado llevar por algo que vieron o sintieron. Es como si una avalancha de emociones les arrastrara, nublando en cuestión de segundos su capacidad de razonar y actuar coherentemente. Dicen, reclaman, gritan, lloran y más; para luego darse cuenta de que las cosas no eran lo que parecían …..
Muchas veces, cuando hemos cometido un error por algo que dijimos o hicimos,  desearíamos darle vuelta a la vida y evitar que las cosas hubiesen tomado el rumbo que les dimos, pero lamentablemente la vida no tiene botón de “rebobinar”.
Como terapeuta, me ha tocado escuchar frases  tales como: “Es lo que yo pensé”, “Eso no era lo que yo quería decir”, “Él/Ella no me entendió”, “No sabía que era así”, “A mí nadie me lo dijo” …. Todas tienen en común algo: encierran altas dosis de culpa, frustración y tristeza… algunas porque dañaron irreparablemente una relación, crearon una imagen equivocada o se debe hacer un esfuerzo importante para reparar algo que se hubiese deseado no dañar.
PIENSA EN LA FORMA EN LA QUE VES LAS COSAS
Muchas de las situaciones conflictivas en las relaciones interpersonales se deben a la manera en la que vemos, percibimos e interpretamos las cosas.
La percepción es una habilidad del ser humano que le permite, a través de los sentidos, acercarse a una realidad física y captar información del entorno; sin embargo necesitará comprobarse a partir de la experiencia.
Las emociones son reacciones psico-fisiológicas que permiten la adaptación a  ciertos  estímulos externos e internos. Nos permiten comprender y relacionarnos con  el mundo externo a partir de lo que sentimos en nuestro interior.
Pero las emociones pueden resultar difíciles de interpretar y de dominar para algunas  personas  que son más vulnerables debido a predisposiciones y a fallos en la percepción, después de haber tenido que vivir situaciones difíciles y dolorosas en el pasado y que han dejado una huella en el corazón. Hay situaciones que pueden explicar esta predisposición:
- Cuando se han vivido intensas experiencias de rechazo, el temor de volver a sentirse rechazado puede generar el pensamiento “todas las personas me rechazan”. Entonces,  lo que los otros hagan o dejen de hacer, aún sin saberlo,  se va a interpretar como una forma de rechazo. En ocasiones, hay quienes pueden llegar a impulsar o a provocar situaciones para que otras personas les rechacen y así confirmar su tesis: “Toda la gente me rechaza”. Esta es una situación muy dolorosa, pues la persona anhela ser aceptada pero muchas veces lo que provoca es todo lo contrario.
- Existen personas que sienten que los otros les quieren dañar y necesitan estar a la defensiva. Se trata de aquellos que  pelean todas las luchas, hasta las que no existen. Tienen pensamientos  persecutorios que les evocan peligros de los cuales sienten que deben defenderse. Las personas que les rodean reaccionan desconcertadas ante eventuales respuestas agresivas que se interpretan fuera de lugar. Se trata de personas con tendencias impulsivas y/o agresivas, que pueden ser expresas como normales o que pueden quedarse guardadas, pero que de alguna manera buscan salir mediante comentarios agresivos o conductas autodestructivas.
- La fragilidad y pobreza de la autoestima en la gente. Son personas que tienen una estima muy baja de sí mismas, son inseguras, temerosas, requieren aprobación del foráneo para sentirse bien por dentro, les cuesta aceptar cuando se les hacen halagos o comentarios positivos. No se sienten merecedores de cosas buenas. A veces necesitan dar mucho pues de lo contrario sienten que les desecharán si no lo hacen.
Estas pueden ser algunas de las razones por las que en ocasiones se ven las cosas de una manera que no concuerda con la realidad, dejándose llevar por la percepción equivocada y abandonándose en sentimientos de inadecuación, falta, rechazo, peligro y otros.
No podemos dejar de lado que la persona que padece de este tipo de distorsión, sufre y  padece. Puede llegar a librar una lucha interna pues no controla lo que siente, pero tampoco desea seguir equivocándose con quienes le rodean.
Estas personas han padecido no solamente lo que relataba anteriormente; sino que, probablemente, en su dificultad de controlar sus propios impulsos ya han cometido errores con las personas que más quieren. De improviso han perdido un trabajo, una amistad, una relación de pareja….
Salir de una predisposición así no es fácil. Implica trabajar en la forma en la que se ve y se sienten las cosas, además del valiente esfuerzo de volverse para sanar heridas del pasado. Implica pedirse perdón y tratarse con misericordia. Requiere poder reconocer que se tiene un problema y aceptar esa condición para poder empezar a trabajar en ella. Necesitará la compañía y los cuidados especiales de alguien que le ayude a transitar por el arduo trabajo que le espera.
Cuando las situaciones requieren de una gran voluntad para ejercer un cambio, Dios es la fuente de la fortaleza que se necesita para sostenerse y descansar. Deja de luchar contra esto; renuncia a la posibilidad de que los otros aprendan a aceptarte y trabaja en la  persona que deseas ser.
MPs. Tatiana Carrillo Gamboa.
Psicóloga Clínica-Psicopedagoga

Dios De Cosas Nuevas

“Es evidente que la ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede, ni podrá nunca, explicarnos todo.
   Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy nos parece inexplicable; pero la raya fronteriza del saber, por muy lejos que se la lleve, tendrá siempre por delante un infinito mundo misterioso, a cuya puerta llamará angustiosamente nuestro por qué, sin que nos dé otra respuesta que una palabra de Dios”.
Gregorio Marañon
Lo infinito de Dios siempre nos sorprende.  Cada día la ciencia encuentra algo nuevo. Y no es para menos. Dios dice en su Palabra que Él hace nuevas todas las cosas.
“Las cosas pasadas se han cumplido, y ahora anuncio cosas nuevas; ¡las anuncio antes que sucedan!” Isaías 42:9
“De todo esto has tenido noticia, ¿y no vas a proclamarlo? »Desde ahora te haré conocer cosas nuevas; cosas que te son ocultas y desconocidas”.
Isaías 48:6
“Modifique las cosas que tiene que modificar. Dios le va a decir qué cosas tiene que modificar, pero no sea de las personas que pasan la vida haciendo lo mismo todo el tiempo. Simplemente nuevas estrategias, haga cambios en su matrimonio, relación con sus hijos,  su trabajo, no deje que la rutina le mate. Simplemente creatividad, simplemente mecanismos divinos y diga: ¿Señor, cómo quieres que funcione?”.
“No estamos obligados a trabajar siempre en el mismo sitio, con el mismo ministerio o grupo u organización. Pero cuando el Señor nos indica que es el momento de llevarnos a nuevas tierras, nuevas dimensiones en el servicio, es bueno y agradable agotar todos los recursos de diálogo y salir con la bendición, porque ello fortalece nuestras relaciones”.
“No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos” Génesis 13:8

Me Guiará por el Camino Correcto - Reflexiones

“ Halló a Jacob en tierra de desierto, y en desierto horrible y yermo; lo trajo alrededor, lo instruyó, lo guardó a la niña de sus ojos” Salmo 107:7.
¿Cuál y cómo será el camino que me espera en este día? ¿Pasaré por sombras y angustias?  ¿Mi pie caminará hoy por la candente arena de un desierto horrible y árido?  No lo sé. Sólo sé que necesito caminar en este día por fe y plenamente confiado en que el cuidado de Dios sobre Jacob se repetirá sobre mi vida en este día. A Jacob lo halló en el desierto. Desierto horrible y yermo, sin  embargo Dios lo atrajo hacia sí, lo instruyó y lo guardó como a la niña de su ojo.  Sus promesas me recuerdan que, como el águila que despierta a su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas, así lo hará el Señor conmigo hoy.  Él nos llevará y el nos guardará en este día.

El Señor confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Y hoy, aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque Él estará conmigo; su vara y su cayado me infundirán aliento. El Señor me pastoreará siempre y en las sequías saciará mi alma y seré como huerto de riego y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan. Porque Dios es Dios eternamente y para siempre; Él me capitaneará hasta la muerte. ¿Qué más puedo desear?.  ¿Qué más puede anhelar mi alma?. ¿De que temeré hoy, si estoy seguro que Él me guiará por el camino recto? ¿En quien más podré confiar?.
Hoy no hay razón para que mi alma se angustie, ya que tomado de la mano del Señor, el buen pastor nada podré temer. Cuando Él nos lleva, la seguridad nos invade y la fortaleza nos envuelve porque de nada podremos dudar. Él es el Señor de la eternidad. Hoy es un buen día para probar nuevamente su fidelidad y sabia dirección.
Gracias Señor. En medio de los caminos tortuosos veré tu manera prodigiosa de conducirme. Como oveja de tu prado seré sabiamente dirigido. Hoy quiero caminar detrás de tus pisadas sin angustia, ni soledad, ni duda, porque cuando te sigo, el horizonte se abre y la esperanza crece dentro de mí.  Cuántos hoy estarán abatidos porque no han aprendido a seguirte.  Permíteme Señor no solamente seguirte, sino decirles a otros la hermosura de seguir tus pisadas y dejarnos dirigir por su sabio pastoreo.
Amén

Dulce Refugio - Reflexiones con vídeo

Refúgiate en Él…
En medio de la tormenta, Él quiere ser tu refugio, quiere alimentarte, confortarte.
Ven a reposar en Él hoy.
Dulce refugio
en la tormenta
es Jesucristo
el salvador.

Él me alienta
y me alimenta
con su palabra
y su amor.

vengo a reposar en Él
Él es mi amigo fiel
una poderosa y fresca unción
llenará mi corazón.
Dulce refugio - Danilo Montero

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Realmente, creo en Dios? - Reflexiones con Vídeo

A diario pedimos la ayuda, el socorro, y el auxilio de Dios y siempre responde. El problema radica en que no creemos en lo que Dios nos dice y muestra.
Como un niño, que sólo quiere y quiere sin importar cuán peligroso puede ser obtenerlo, así nos presentamos delante de Dios.  Dios necesito esto…, ayúdame a ganar esto…, si me dieras esto…
Y Él nos manda lo que realmente necesitamos y lo echamos a un lado.
Mira este vídeo que nos muestra como pedimos la ayuda de Dios para nuestro beneficio, olvidando que como un buen Padre, Él sabe lo que nos conviene.
Job 31:14-18
Ciertamente Dios habla una vez, y otra vez, pero nadie se da cuenta de ello. En un sueño, en una visión nocturna, cuando estamos en un sueño profundo cae sobre los hombres mientras dormitan en sus lechos. Entonces Él abre el oído de los hombres, y sella su instrucción, para apartar al hombre de sus obras,y del orgullo guardarlo; libra su alma de la fosa y su vida de pasar al Seol.

Más que una mamá - Reflexiones

A una mujer de nombre Emily, al renovar su carné de conducir en la Oficina de Tráfico, se le pidió que anotase su ocupación. Ella dudó, no estando segura de cómo clasificarse. Lo que quiero decir es, explicó el oficial, ¿tiene Ud. un empleo?
Por supuesto que tengo un empleo, respondió Emily. Soy una mamá.
No tenemos en la lista mamá como una ocupación, pero ama de casa la cubre, dijo el oficial de manera enfática.
Me olvidé por completo de su anécdota hasta que un día me hallé en la misma situación, esta vez en nuestro propio municipio. La oficinista era obviamente una mujer de carrera, sobria, eficiente y poseedora de un título un tanto raro como Interrogadora Oficial o Inscriptora Municipal.
¿A qué se dedica? preguntó.
Qué me hizo decirlo, no lo sé, pero las palabras simplemente me salieron. "Soy una Asociada de Investigaciones en el área de Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas".
La oficinista hizo una pausa, con su bolígrafo congelado en el aire, y levantó la mirada como si no hubiese oído bien. Repetí el título lentamente, enfatizando las palabras más significativas. Entonces observé asombrada cómo mi afirmación era escrita en tinta negra en el formulario oficial.
¿Pudiera preguntarle, dijo la oficinista con renovado interés, exactamente qué hace Ud. en su campo?
Fríamente, sin trazas de duda en mi voz, me escuché a mí misma contestar: Tengo un programa continuo de investigación (las mamás lo tienen), en el laboratorio y en el campo (normalmente hubiera dicho en interiores y exteriores). Trabajo en mi maestría (toda la bendita familia), y ya he logrado cuatro créditos (todas hijas). Por supuesto, el empleo es uno de los más demandados en humanidades (¿es posible que alguna madre no esté de acuerdo?). Y a menudo trabajo 14 horas al día (en realidad, 24 es más real). Pero el empleo es más desafiante que la mayoría de las demás carreras y las recompensas son más satisfactorias que el dinero.
Hubo un instante de respeto creciente en la voz de la oficinista. Mientras completaba el formulario, se puso en pie y personalmente me pasó por la puerta.
Al estacionarme en mi garaje, animada por mi nueva y glamorosa carrera, fui recibida por mis tres asistentes de laboratorio –con edades de 13, 7 y 3. En la planta alta podía oír a nuestro nuevo modelo experimental (un bebé de 6 meses), en el programa de desarrollo infantil, probando nuestro nuevo patrón vocal.
¡Me sentí victoriosa! ¡Había logrado un gol contra la burocracia!  Y había ingresado en los registros oficiales como alguien muy distinguido e indispensable para la humanidad; como mamá.
¡Ser madre! ¡qué gloriosa carrera! Especialmente cuando hay un título en la puerta.
¿Convierte esto a las abuelas en Asociadas Mayores de Investigaciones en el área de Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas y a las bisabuelas en Asociadas Mayores Ejecutivas de Investigación? ¡Así lo creo! También creo que eso convierte a las tías en Asistentes de las Asociadas de Investigaciones.
Autor Desconocido
Así es…muchas veces lo que se hace en casa no se valora, mientras que los títulos afuera si son aplaudidos. Sin embargo, no importa, si eres madre tienes uno de los títulos más grandes que existen, porque estás edificando generaciones futuras.
Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas! Su esposo confía plenamente en ella y no necesita de ganancias mal habidas. Ella le es fuente de bien, no de mal, todos los días de su vida. Anda en busca de lana y de lino y gustosa trabaja con sus manos. Proverbios 31:10-13

¡Me Doy Por Vencido Contigo! - Rodeado pero no vencido

¡Me doy por vencido contigo!
Alguna vez me lo dijo mi padre o mi madre al desesperarse por no hacer las cosas como me pidieron. Y alguna vez lo he dicho a mi hija ahora.
Descubre por qué Dios dice que no quitará de ti Su misericordia.
Pero no quitaré de él Mi misericordia, ni obraré falsamente en Mi fidelidad.(Salmos 89:33)
Hace unos días estaba ayudando a mi hijita a hacer su tarea. Se trataba de números matemáticos. Tenía que escribir el número y repetirlo hasta que se lo aprendiera. Ya hacía mucho rato que estábamos repitiendo un número que no se aprendía. Finalmente me desesperé, me levanté y me di por vencido. Simplemente fracasé como maestro. Así que cedí mi lugar a otra maestra con más paciencia y ánimo de seguir con tan ardua tarea.
Es muy fácil darnos por vencido con las personas, hartarnos de repetirles una y otra vez lo que deberían hacer. Pero algo que me da mucho gusto y tranquilidad saber es que Dios no es así con nosotros. Él nunca se da por vencido. Él ofrece su perdón una y otra vez, está disponible cada día. Y aún cuando rechazamos su ofrecimiento o hacemos cosas que son frustrantes y desagradables para Él, nunca se rinde, no se da por vencido contigo o conmigo. Nos vuelve a pedir cada día que le sigamos, hasta que finalmente accedemos.
Podemos dar Gracias porque su paciencia es más firme que nuestra testarudez.

Sabremos si nuestra actitud está en la dirección apropiada cuando seamos como el modesto hombre de negocios cuya tienda de ropa estaba amenazada con desaparecer.
La tienda de una cadena nacional se había instalado allí y había adquirido todas las propiedades de su manzana. Todas menos una, porque el dueño de ésta, un hombre muy particular, se rehusó a vender. «Muy bien, entonces construiremos a su alrededor y lo sacaremos del negocio», le dijeron los competidores.
Llegó un día cuando el pequeño comerciante se encontró encerrado, con una nueva cadena de apartamentos rodeando por ambos lados a su pequeño negocio. Los cartelones de los competidores anunciaban: "Gran inauguración".
El comerciante puso un cartel a todo lo ancho de su tienda que decía: "Entrada principal".
Los grandes líderes surgen cuando ocurren las crisis. En las vidas de las personas que triunfan vemos repetidamente terribles problemas que les fuerzan a levantarse por encima del promedio común.
No sólo encuentran las respuestas sino que descubren un tremendo poder dentro de sí mismos. Como el agua subterránea produce olas muy dentro en el océano, esta fuerza interior explota en una poderosa onda cuando las circunstancias adversas parecen aumentar. Entonces transponen el límite el deportista, el autor, el estadista, el científico o el hombre de negocios.
David Sarnoff dijo: "Hay mucha seguridad en el cementerio; anhelo las oportunidades".
Tomado del libro: . Actitud de Vencedor. John C Maxwell
Siempre hay una salida frente a las crisis de la vida. La clave para encontrar la puerta de salida está siempre en nuestra actitud. ¿Cuál es la tuya hoy?
Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre. Sal 121:8
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. I Cor 10:13

Siempre en el amor de Dios - vídeo

    Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.  Romanos 8:38-39
Gustavo Adolfo Bécquer dijo: “¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!”, expresando así el sentir general de que la muerte es la conclusión de todo. Esto produce temor en muchos. Pero Pablo dijo: "la muerte no podrá separarnos del amor de Dios,". Dicho de otra forma: aunque con la muerte aparentemente se va todo, no puede arrebatarnos esta bendición que tenemos en Cristo.
Su texto afirma: estoy seguro. A esa seguridad se llega por convicción, como si dijera: estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios. Las adversidades son muchas y todos ellas fuertes, pero ninguna tiene poder suficiente para separarnos del amor de Dios, que nos rodea y sustenta. La primera adversidad, en el texto de Pablo, es la muerte. La Biblia enseña sobre ella que es un estado de separación, y que la muerte espiritual es la separación de Dios a causa del pecado. Sin embargo esto ha sido resuelto para el cristiano. El salvo descansa seguro y la muerte no tiene efectos de terror para él (He. 2:15). El que muere duerme en el Señor y tiene la firmeza de Su promesa: “Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente” (Jn. 11:25-26). La morada terrestre del creyente se deshace en la muerte física, pero tiene una eterna, provista por Dios (2 Co. 5:1). La muerte es la puerta que abre al creyente la experiencia definitiva del disfrute de la presencia plena de Jesús (Fil. 1:23). Su promesa nos llena de paz: “Os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros estéis conmigo” (Jn. 14:3). El futuro no tiene incógnitas para el creyente: “Y sabéis a donde voy, y sabéis el camino” (Jn. 14:4). Sabemos que nuestro Salvador está en los cielos, rodeado de honor y gloria. Pero, sabemos también cómo llegar a donde Él está: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Jn. 14:6).  ¡Qué enorme bendición, sabemos que vamos a su encuentro, para estar para siempre con Él!

Pero, todavía algo más: “Estoy seguro que la muerte no podrá apartarnos del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro”. El amor de Dios se ha manifestado al darnos a su Hijo, “Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados” (1 Jn. 4:10). Su amor es en Cristo, nos ama porque estamos en Aquel a quien llama su Amado, y ese amor se extiende a todos los que estamos en Él. Ciertamente la muerte no es grata, pero no puede disminuir la consistencia de nuestra fe. El amor de Dios estará rodeándonos hasta el último suspiro de nuestra vida. En ese instante brillará pujante y la fe se afirmará en la certeza de que todo está bajo el control de quien nos ama con amor eterno. Y luego, al cerrar nuestros ojos aquí, serán abiertos para siempre en Su presencia. Entonces sentiremos que Dios nos dice: Te amo. Y sabremos que la muerte no ha podido separarnos de Su amor.