domingo, 19 de febrero de 2017

Deja de querer que se repita tu pasado

Tu pasado no tiene por qué ser un anciano malhumorado que te castigue, sino un sabio que te recuerde y te advierta. Tu pasado tiene que ser tu mentor, te tiene que enseñar por dónde ir y por dónde no pasar nunca más en la vida”.
Cuando la mujer que fue encontrada cometiendo el acto de adulterio fue traída a la presencia del Señor, Él no prestó atención a los hombres que la injuriaban y que demandaban de Él una respuesta: “¿Qué hacemos con ella?” Jesús “escribía en la tierra”.
Porque nosotros somos de la tierra y la vida ha escrito cosas en nosotros, por eso El Señor dijo: “el que esté sin pecado que tire la primera piedra”. Juan 8:7
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“Dijiste e hiciste muchas cosas malas en tu vida, pero las últimas palabras del capítulo viejo las voy a escribir yo, para cerrar tu pasado”.
 ¡Porque hoy voy a escribir un capítulo nuevo en tu vida!
Deja de querer que se repita tu pasado, no hagas más de lo mismo pudiendo hacer algo diferente. Hay mujeres que necesitan tener vivencias asociadas al dolor o al sacrificio; por ejemplo, por más que tengan lavadora, siguen lavando a mano, tienen una cortadora nueva pero siguen cortando con el cuchillo y usando la tabla, les regalaron un exprimidor eléctrico pero siguen exprimiendo con la mano. Aplican siempre la misma solución, pero esa misma solución, en cuanto más pasa el tiempo no da el mejor resultado, ¡cambia la estrategia!
Cuando te va bien y haces algo inconscientemente que te va a ir mal, eso es culpa tuya. Por ejemplo juntarte con amigas que te critican, aguantar a jefes maltratadores,... todas te dirigen siempre al castigo, lo que supone la bronca contra uno mismo por no haber encontrado un ideal y te castigas. Hay otras mujeres que, conscientemente, se matan limpiando y dicen: “limpié toda la casa, ahora sí me lo merezco”, “ya sufrí, ya pagué”. Es lo mismo que la culpa dice “no merezco ser feliz”.
Por eso nos cuesta reírnos. Pero antes de nada, hay que identificar lo que nos bloquea; la comparación nos hace infelices, las presiones y las rutinas nos roban la alegría, también influye el cansancio, etc. También nuestra cultura, que cree que profundidad es igual a seriedad: ¡error! Cuando Sara era anciana dijo: “Dios me ha dado fuerzas para parir, para que pueda disfrutar de Isaac, ¡Dios me ha hecho reír!

Mentiritas y gatitos

Porque así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reinará por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro. (verso 21).
La madre vio que Elías, de cuatro años, se alejaba corriendo de los gatitos recién nacidos. Ella le había dicho que no los tocara. Entonces, le preguntó: «Elías, ¿tocaste los gatitos?».
«No», dijo él con decisión. A lo que la mamá agregó: «¿Eran suaves?».
«Sí, contestó entusiasmado, y el negro dijo “miau”».
En un niño esto nos hace sonreír, pero la desobediencia de Elías revela nuestra condición humana. Nadie debe  enseñarle a un niño de cuatro años a mentir. Como confesó David: «He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre» (Salmo 51:5). El apóstol Pablo dijo: «como el pecado entró en el mundo por un hombre [Adán], y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron» (Romanos 5:12). Esta deprimente noticia se aplica a todos por igual: reyes, niños de cuatro años,... todos.
Pero hay esperanza. Pablo agregó: «Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia» (Romanos 5:20)
Dios no está esperando que hagamos algo malo para abalanzarse sobre nosotros. Su tarea es otorgar gracia, perdón y restauración. Lo único que tenemos que hacer es reconocer que nuestro pecado es desagradable e inexcusable, y acudir a Él arrepentidos y con fe.

Dios, soy pecador, ten misericordia de mí.
«… ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús…». Romanos 8:1

Cuidado Con Los Pensamientos

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¡Recuerda que tus pensamientos definen tus sentimientos!

Hay personas que se sienten mal y viven mal porque han dejado que muchos pensamientos negativos invadan su matrimonio, su familia, su trabajo, o su vida. La mente es el área de ataque de nuestro enemigo, donde nos manda pensamientos como dardos envenenados que contaminan nuestra vida; especialmente con recuerdos negativos del pasado que vuelven y tratan de mantenernos atados a circunstancias que no edifican para nada ni nuestra vida ni nuestra familia.
No asumas de antemano, sin tener la plena certeza, que tu cónyuge no te ama, o que quiere hacerte daño. Frecuentemente se interpretan mal las acciones o palabras del cónyuge, y vienen los pensamientos negativos como una tromba demoledora para hacerte sentir que no le importas, que no te ama, que no le importa cómo te sientes. Esto por lo general es falso, pero los pensamientos negativos te lo hacen creer como si fuera verdad.
Los sentimientos son resultado de nuestros pensamientos, y por esta razón la Biblia nos enseña que debemos confrontar todo pensamiento en nuestra vida con las promesas de la palabra de Dios, para que no nos dejemos llevar por las emociones o sentimientos, sino por la palabra de vida que Dios nos ofrece.

sábado, 18 de febrero de 2017

El Perdón: Más allá de nuestras heridas

El diccionario nos dice que perdonar es “no tener en cuenta la ofensa o falta que otro ha cometido; librar a alguien de una obligación o castigo”. Es cuando decides obviar la falta que alguien cometió contra ti. Cuando se sufre una herida en nuestro corazón que es causada por personas cercanas a nosotros, se nos hace difícil perdonar. Sin embargo, el único camino correcto para poder sanar y ser liberados de ese dolor es perdonando. Este proceso no es fácil, y a veces puede tardar mucho. Mas cuando permitimos que el rencor, la amargura y el odio se aniden en el alma, entonces es mucho peor aún. Si queremos ser seres infelices y vivir la vida a medias o incompleta, lo logramos no perdonando. Pero qué triste es vivir airados, peleados, en iras y contiendas que nada bueno aportan a nuestro interior.
Perdonar a alguien que te maltrató, robó, que abusó de ti, que mató o que hizo cosas demasiado malignas, destrozando tu corazón y sentimientos, no parece justo. Pero cuando escoges perdonar lo haces más bien por tu salud emocional y física. Porque cuando no lo haces, estás permitiendo, sin querer, que esa persona siga robando, absorbiendo y destrozando tu vida.
Quizá esa persona esté arrepentida o tal vez no haya ni una pizca de arrepentimiento en él o ella. Pero si quieres liberarte de ese peso incómodo y horrible, debes perdonar. Y eso no quiere decir que te hagas super-amigo, íntimo o que confíes plenamente en esa persona de nuevo. Quiere decir que quieres paz y armonía para ti.

Que reviva lo que está seco

que revivaLa palabra nos habla a través de Ezequiel capítulo 37, sobre el valle de los huesos secos, y que Dios le dice que profetice sobre ellos. Extrapolando esa palabra a la actualidad, podemos aplicarla a nuestra vida, a la iglesia de hoy, tomando el lugar de profetizar, porque aunque no tengamos el llamado podemos hacerlo. Todo eso que esté muerto en tu vida, que esté seco, que esté sin espíritu, puede revivir en el nombre de Jesús, porque el poder de la vida y de la muerte está en Él. Así que todo puedes hacerlo con la orden de Dios, ya sea tu situación económica, tu familia, tu matrimonio, tu ministerio; sea lo que sea profetiza sobre esa sequedad, porque Cristo vino para darnos vida y en abundancia.
Porque voy a hacer que corra agua en el desierto,
arroyos en la tierra seca.
Yo daré nueva vida a tus descendientes,
les enviaré mi bendición. Isaías 44:3
No temas si estás en ese valle de lágrimas, de soledad, de sequía, porque el que cree en Jesucristo de su interior brotan ríos de agua viva. Solo tienes que confiar y tomar la autoridad para profetizar sobre tu vida, pues la bendición de Dios no añade tristeza.
Oremos para que reviva lo que está seco, porque aunque sientas debilidad y que estés atravesando el peor de los desiertos, recuerda que Dios es experto en hacer cosas nuevas, resucitar muertos y levantarnos con su mano Poderosa.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 23:4

No hay amor más grande

Posiblemente el amor más intenso y el instinto de protección más grande que pueda experimentar la humanidad, sea el de los padres hacia sus hijos.
Es poco lo que la mayoría de las madres o los padres dejarían de hacer por su bebé. Si un camión estuviera a punto de arrollarlo, no sería sorprendente que saltaran sobre el vehículo en movimiento sin pensárselo dos veces.
¿No le gustaría a usted ser amado con esa intensidad? Pues el amor del Señor hacia usted es mucho más profundo y más seguro incluso que el de los padres por sus hijos. La prueba es lo que Dios hizo por nosotros. Romanos 5.8 dice que, aunque vivíamos en desobediencia, Él envió a su único Hijo a morir en la cruz por nosotros.
Piense en un padre que da a su hijo por unas personas que decidieron rebelarse contra Él. ¡Qué sacrificio y qué coste tan asombrosos! La muerte de Cristo tomó el lugar del castigo que nosotros merecíamos. Si aceptamos este regalo y decidimos obedecer a Dios, Él ya no nos ve como culpables. Más bien, nos justifica, nos hace justos, y cambia nuestro destino final: en vez de enfrentar una separación eterna de Él, disfrutaremos de su presencia eternamente. Es más, el Dios todopoderoso nos adopta como hijos suyos para siempre. Nuestro Padre celestial nos guía, protege y aconseja a lo largo de la vida, y nos promete que estaremos seguros en Él toda la eternidad.
¡Qué increíble que el Creador del universo nos ame de esta manera! ¿Conoce usted la dulzura de su amor y experimenta la seguridad de Él? La gratitud y la alabanza deben, entonces, fluir de su corazón. Y también amar a los demás profundamente en gratitud por el amor recibido.
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que éste, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. JUAN 15.12-14

Amor revelado

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él. (1 Juan 4:9).
Resultado de imagen de amor de diosCuando una serie de carteles rosa que decían «Te amo» aparecieron misteriosamente en un pueblo de Canadá, una reportera local decidió investigar pero no obtuvo ningún resultado. Semanas después, aparecieron otros carteles con el nombre de un parque, una fecha y una hora.
Junto con una multitud de lugareños curiosos, la reportera fue al parque el día y a la hora señalada. Allí se encontró con un hombre vestido de traje y con la cabeza tapada. ¡Cuál fue su sorpresa cuando él le dio un ramo de flores y le propuso matrimonio! El misterioso hombre era su novio… y ella aceptó felizmente la propuesta.
Esta expresión de amor puede parecer un poco fuera de lugar, ¡pero, en cambio, la manifestación del amor de Dios sí que fue insólita! «En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él» (1 Juan 4:9).
Jesús no es una simple muestra de amor, como una rosa que alguien le da a otra persona. Jesucristo es el Dios-hombre que entregó voluntariamente su vida para que todo aquel que cree en Él sea salvo y viva eternamente con Dios. Nada puede separar a un creyente «del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Romanos 8:39).

Querido Dios, gracias por mostrarme tu amor por medio de Cristo. Ayúdame a mostrarte con mi vida que te amo.
Sabemos cuánto nos ama Dios porque envió a su Hijo para salvarnos.

viernes, 17 de febrero de 2017

Lo que enseña la alegría de los niños

Si hay alguien que vive los días festivos de Navidad con alegría e ilusión son los niños. Son fechas envueltas en magia e ilusión para ellos. Viven estos días (verdaderamente, casi todos los días del año) con una alegría en mayúsculas de la que, seguramente, hay mucho que aprender.
Un trocito de carta a los Reyes Magos de Olivier (8).No es una alegría al uso, de esa que podemos sentir como adultos, ésa que es en muchas ocasiones efímera, que se apaga una vez pasado el motivo. ¡Su alegría es mucho más profunda! Es la alegría de vivir, de estar abiertos a lo que venga, de confiar en la vida, de dejarse sorprender por ella, de abrirse a la curiosidad de lo inesperado… Alegría que se siente en el corazón y se transmite desde él.
Y es una alegría compartida. La comparten con nosotros, nos la regalan a través de su sonrisa, de su risa contagiosa, de su ensimismamiento cuando se juega con ellos, de sus abrazos llenos de ternura, de sus manos que buscan las tuyas. Porque la alegría solo es superlativa cuando se vive con el otro, con la generosidad de compartirla y regalarla.
“…pero quien sea alegre está activo, dispuesto, porque la alegría implica encontrarse pleno de ardor, de entusiasmo, porque se es animoso y gozoso”.
“”Recibir alegría implica reconocer que nuestra armonía podría desvanecerse sin la presencia y la palabra del otro, de la otra; nos da vida. Una alegría no lo es tanto si no hay con quien alegrarse. Por eso nos acompañamos de cuantos procuran lo mejor de y para nosotros mismos, quienes nos ofrecen algo que puede brotar espontaneo, pero que solo con él, con ella, emerge verdaderamente. Nos permiten saborear lo que la vida nos ofrece, nos dan alegría, la que no es propiedad de nadie, que solo destella cuando nos encontramos a su lado”.
En eso los niños son expertos y nosotros podemos aprender de su alegría, observándolos, acompañándolos y sobre todo ¡volviendo a ser niños! Recuperar a nuestro niño, ése que siempre está con nosotros, aunque puede que en algún rincón olvidado…¡Vuelve a él! Los días festivos de Navidad son fechas magníficas para un reencuentro con tu esencia, con la alegría inocente y juguetona que se apellida gratitud, amor, sorpresa.
Una excelente oportunidad de volver a ser niño es… ¿Recuerdas tu noche de Reyes? Tras una noche de nerviosismo, de un cosquilleo juguetón que invade todo el cuerpo, de asombro y admiración al ver llegar a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente en sus carrozas de ensueño, rodeados de fantasía, misterio, alegría…; tras una noche en la que esos paquetes envueltos en papeles de colores pasan a un indudable segundo plano, llega el gran día.

Busca y Obedece la Dulce Voz del Espíritu Santo

El Espíritu Santo te guiará con su dulce voz de vida, paz y gozo. Si procuras y deseas escucharlo, tendrás una experiencia de comunión y madurez. Obedecer a nuestra conciencia junto a la voz de Dios, es la clave de nuestras victorias.
Romanos 9:1 dice: “Digo la verdad en Cristo; no miento. Mi conciencia me lo confirma en el Espíritu Santo”.
Resultado de imagen de Busca y Obedece la Dulce Voz del Espíritu SantoLa Voz de Dios es real, y supone un desafío constante estar atentos a oírla. A veces la voz de Dios no nos va a explicar las cosas en detalle, porque nuestra fe debe estar puesta en su Palabra, y es el Espíritu Santo quien, con su dulce voz, nos confirma las verdades de la biblia haciéndolas reales y vivas en nuestro interior. Nos da una certeza plena que deshace cualquier duda o temor.
Escuchar a Dios y obedecer su voz, nos lleva a tener la vida de Jesús y su paz, una plenitud interior..., nos da una experiencia sobrenatural. Necesitamos estar llenos de los ríos de vida del Espíritu Santo. El evangelio tiene poder solamente cuando fluye ungido por el Espíritu Santo. Cuando queremos que Dios nos hable, debemos buscar su voz, su presencia, orar, obtener la respuesta en la biblia con hambre y sed.
Si buscamos con sinceridad, a su tiempo tendremos la respuesta. Dios nos dará esa convicción llena de gozo y seguridad. Todo lo que nos impulsa desde la conciencia o el Espíritu a optar por el amor y la obediencia, procede de Dios. No ignores su llamado en tu corazón y conciencia, pues todos necesitamos seguir su orientación en nuestras decisiones diarias para tener la victoria.
Padre Dios, me dispongo a escucharte en este día. Necesito que me hables con tu voz de vida, gozo y paz. No permitas que me equivoque al tomar decisiones. Recibo ahora tu palabra y tu verdad, en el nombre de Jesús. Amén”.
 Martha Lucía Granada Castro