La Biblia no dice que haya vida en otros planetas, simplemente dice que Dios creó los cielos y la tierra y colocó al hombre sobre ésta. Pero su silencio acerca del tema no significa que la tierra sea el único lugar habitable, aunque tampoco significa que exista vida fuera de ella.
Vayan por delante, algunas razones del por qué la creencia de que no existe vida en otros planetas. Ahora bien, tenga en cuenta que estas razones son simplemente ejercicios de teología bíblica.
Primero, la Biblia dice que existe un solo Dios Trinitario y que sólo Él puede perdonar pecados. Jesús es Dios hecho carne (Juan 1:1, 14; Colosenses 2:9; Filipenses 2:5-8), por siempre hombre (1 Timoteo 2:5; Hebreos 7:17, 21), la segunda persona de la Trinidad, quien murió por nuestros pecados en esta tierra. (Romanos 5; 1 Pedro 2:24). Si hubiera otros seres en otros planetas que hubieran pecado, entonces, ellos necesitarían a un redentor y Dios también hubiera muerto por ellos.
Por lo tanto, los únicos miembros de la Trinidad que hubieran podido morir por los pecados de otra especie serían el Padre y el Espíritu Santo. Pero esto no parece ni posible ni creíble, ya que el esfuerzo de la Trinidad para este mundo habitable, está enfocado y ha sido hecho por el Padre exclusivamente para las personas (Lucas 18:7;Romanos 8:33), el Hijo para redimirlas (Juan 6:39; 17:9, 24; Romanos 5:8; 1 Pedro 2:24), y el Espíritu Santo para guiarlas y habitar en ellas (Hechos 4:29-31; Juan 16:13; Romanos 8:9-14). El enfoque de la Trinidad ha sido hacia este mundo, hacia la redención de la raza humana, de nadie más. En segundo lugar, si hubiera vida en otros planetas, ¿sería posible que ellos nunca hubieran pecado y por esto no necesitarían de un redentor? Esta pregunta puede ser respondida por la Biblia, la cual dice que la creación al unísono está gimiendo, esperando su redención y el regreso de Cristo. (Romanos 8:22), lo que viene a decir que toda la creación fue afectada por la caída. Cuando Adán pecó, la tierra fue maldecida y la muerte entró al mundo, y si esto es así, otros seres, los cuales también fueron creados a imagen de Dios, también hubieran caído ya que serían parte de la creación divina. O sea, que no sabemos cómo ellos, si realmente hubiera “ellos”, podrían haber escapado al efecto de la caída. También serían pecadores y necesitarían a un redentor. Por lo tanto, “ellos” caerían bajo la primera objeción antes mencionada.
Tercero, existen solo dos opciones posibles para explicar nuestra existencia: la creación y la evolución. La teoría de la evolución no es una opción realmente viable para explicar cómo llegamos aquí. No es aceptable la evolución por dos razones: la Biblia dice que Dios creó la vida sobre la tierra, lo que entra en contradicción con que la vida evolucionó. Segundo, los problemas de la formación de la vida por generación espontánea son tan grandes que ésta es imposible. Además, existen muchos vacíos sin una explicación coherente, como el registro de los fósiles con todas sus imperfecciones e irregularidades, que es aún el más aceptable. Y la teoría de la mutación del ADN es insuficiente para explicar coherentemente el desarrollo de la forma de vida. Y así, se pueden mencionar más casos, pero esta no es la intención de este artículo.