miércoles, 19 de marzo de 2014

Amor perfecto


Todos necesitamos recordar cómo nos ama Jesús.
Independientemente de que le hayas conocido durante toda tu vida o últimamente, la necesidad de que te hable del amor que te tiene es la misma. Con el ajetreo de la vida y el trabajo es fácil olvidar lo real que es, lo cercano que está, cuánto se interesa en todos los detalles de tu vida y el afán con que desea que conozcas Su corazón.

Tener confianza en cuánto nos ama Jesús, no solamente nos hace felices…
…sino que es una fuerza estabilizadora en nuestra vida, porque
cuando nos garantiza que nos ama, cuando lo creemos y confiamos en ello, esa paz y seguridad nos serena aunque afrontemos desilusiones, dificultades, sufrimientos o cualquier otra cosa que nos depare la vida.

Su amor es lo bastante fuerte para sacarnos adelante en toda dificultad.
Es perdurable, digno de confianza y eterno. Su amor es perfecto.
Es lo único en este mundo que es absolutamente perfecto. Hay muchas cosas que son bonitas, hermosas y maravillosas, pero nada es tan perfecto como Su amor. Vivimos en un mundo imperfecto, con humanos imperfectos y en circunstancias que dejan que desear, pero el amor de Él nos permite remontar las dificultades de la vida. Él es perfecto, igual que Su amor.

Su amor es gratuito.
No hay que esforzarse para obtenerlo ni tratar de demostrarle que lo merecemos. Eso también es bueno, porque todos pecamos y cometemos errores, pero si tuviéramos que granjearnos el amor de Jesús, ninguno lo lograríamos, ya que todos somos humanos con debilidades parecidas y metemos la pata. Él, en Su divina providencia y sabiduría, lo sabía, y decidió amarnos sin compromisos.

Su amor es incondicional.
No sólo nos ama cuando todo va bien. No sólo cuando encaramos la vida con entusiasmo, cuando somos felices en la obediencia, cuando hacemos progresos espiritualmente o dejamos huella. Nos ama cuando estamos contentos y cuando estamos tristes. Nos ama cuando estamos enfermos y cuando estamos sanos. Nos ama cuando hacemos cosas dignas de Su alabanza y cuando hacemos otras que le entristecen.
Maravilla pensar que no pone ni una sola condición para amarnos.

Su amor es eterno.
No es pan para hoy y hambre para mañana. El amor de Jesús no tiene fecha de caducidad. No nos lo pueden quitar ni robar. No se desgasta ni pasa de moda al cabo de unos años. Aunque es tradicional, histórico y permanente, al mismo tiempo es moderno y actual. Siempre está vigente. Nos amaba hasta antes de que le conociéramos. Nos amó desde el principio de la vida y seguirá haciéndolo por la eternidad.

Con amor eterno te he amado, por tanto te prolongué mi  misericordia.
Jeremías 31.31

Soy el pensamiento que albergas en la mente. El sueño más profundo de tu corazón. Tu compañero constante. Voy a donde quiera que vayas.

Jesús

 

Volver a la Juventud - Reflexiones

Cuando el duro invierno canadiense ha perdido su fuerza, el hielo que cubre las aguas del Río Nass se resquebraja, las truchas arco iris del Pacífico que se habían congregado en el fiordo de Portland, emprenden el recorrido anual río arriba, hacia el lugar donde nacieron para cumplir con el ritual del desove.

Impulsados por un instinto ancestral, los peces recorrerán más de 200 kilómetros río arriba hasta alcanzar los 3000 metros de altitud. Recorrerán todo el camino corriente en contra, sorteando obstáculos y depredadores casi sin alimentarse. Su increíble esfuerzo hará que el animal vaya envejeciendo cada día a un ritmo muy acelerado; sus mandíbulas se deforman, su espina dorsal se curva, las branquias se agrietan y la calcificación de las arterias adquiere una dimensión sobrecogedora, prácticamente mortal.
Al arribar al lugar de apareamiento, las hembras expulsarán los huevos y se requerirán dos machos para fecundarlos, ya que una sola hembra puede poner hasta 20.000 huevecillos en una sola temporada. Finalizada la puesta, las truchas arco iris no mueren, como sus parientes los salmones. Arrastrados por la corriente, sus cuerpos, prematuramente envejecidos y al borde del colapso, emprenderán el camino de regreso al mar.
El viaje de regreso es sencillo y sin esfuerzo. Liberados del estrés por llegar a tiempo a la puesta, se dejarán llevar río abajo deteniéndose sólo a descansar y alimentándose adecuadamente. En este camino de regreso se produce el maravilloso milagro. Los animales van rejuveneciendo kilómetro a kilómetro. Lo que más llama la atención de este cambio es la notable y veloz descalcificación de las arterias, que desaparece por completo. La espina dorsal pierde la curvatura y la mandíbula toma su aspecto normal. Al llegar al mar son de nuevo ejemplares jóvenes y fuertes.
Al año siguiente ocurrirá lo mismo, y al otro, y al que le sigue. La trucha arco iris podrá envejecer y volver a la juventud, al menos cuatro veces a lo largo de su vida. Los seres humanos, sometidos al estrés y al esfuerzo intensivo, suelen presentar síntomas de envejecimiento prematuro no sólo en su aspecto, sino en alteraciones de su sistema circulatorio. El descanso, una dieta equilibrada y un período sin sobresaltos, favorecen la recuperación del aspecto y la salud en general. 

¿Por qué Dios creó al hombre?

  "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó". (Génesis 1:27)
"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera". (Génesis 1:31)

¿Para qué fuimos creados?


La humanidad se ha planteado esta pregunta durante siglos, y ha sido el centro de debates de filósofos y teólogos. También los mayores exponentes de las principales ramas del arte se han expresado sobre el tema. Célebres pintores, distinguidos escultores, famosos músicos, así como escritores y poetas han plasmado en sus obras miles de respuestas sobre esta pregunta. Pero la única y verdadera respuesta se encuentra de forma clara y simple en las páginas de las escrituras del antiguo y nuevo testamento. Sólo tenemos que abrir nuestras biblias y leer estos pasajes para descubrir la razón por la cual fuimos creados.


1. Fuimos creados a imagen de Dios para reflejar su gloria en nuestras vidas.

Dedo de Dios y Adan
"Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice". (Isaías 43:7)


2. Fuimos creados por su voluntad.

"Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas".(Apocalipsis 4:11)  

3. Fuimos creados para relacionarnos con Dios y con los demás.


 "Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él". (Génesis 2:18 ). 
 "Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?." (Génesis 3:8 y 9)

4. Nos creó para gobernar y cuidar de su creación.


"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra". 
(Génesis 1:26)
"Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo, Las aves de los cielos y los peces del mar;". (Salmo 8:6-8)

Después de repasar todos estos versículos, no queda ninguna duda de que fuimos creados únicamente con un propósito, y que no vinimos al mundo por accidente o casualidad. Sabiendo esta gran verdad debemos dar todos los días nuestro mejor esfuerzo, para que se vea reflejada la gloria de Dios en nuestra vida, de esta forma Él cumplirá su propósito en nosotros. 

Señor Amado, mi corazón se regocija al saber que nos has hecho de forma intencionada. Gracias por poner tu confianza en nosotros para cuidar de las cosas que has hecho en esta tierra, y gracias por permitirnos formar parte de tus propósitos eternos junto a tu Hijo Jesucristo, nuestro Salvador. Amén.  

martes, 18 de marzo de 2014

¿Qué es lo que pasará de acuerdo a la profecía del fin del mundo? - Biblia

La Biblia tiene mucho que decir acerca del fin del mundo. Casi todos los libros de la Biblia contienen alguna profecía respecto al final de los tiempos. Hablar sobre todas estas profecías y organizarlas puede resultar difícil, pero he aquí un breve sumario de lo que la Biblia declara que pasará al final de los tiempos:

Cristo se llevará del mundo a los cielos a los creyentes habidos “nacidos de nuevo”, que son parte de la Iglesia (Los Santos del Nuevo Testamento) en un evento conocido como el Arrebatamiento (1 Tesalonicenses 4:13-18;1 Corintios 15:51) Ante el Tribunal de Cristo, todos los creyentes serán recompensados por sus buenas obras y servicio durante su tiempo en la tierra, o perderán su recompensa por su falta de servicio y obediencia, aunque no la vida eterna (1 Corintios 3:11-15;2 Corintios 5:10).


El anticristo (la bestia) vendrá con poder y firmará un tratado de paz (pacto) con Israel por siete años (Daniel 9:27). Este período de siete años es conocido como la Tribulación. Durante la Tribulación habrá guerras terribles, hambrunas, plagas y desastres naturales. Dios derramará toda Su ira contra el pecado, la vileza y la maldad. Los cuatro jinetes del Apocalipsis, los siete sellos, las siete trompetas y las copas de ira tendrán lugar durante la Tribulación.

¿Cómo demuestras tu fe?

Tienes que crecer leyendo algo en la palabra de Dios y aplicarlo. Es mejor leer poco y aplicar mucho, en vez de leer mucho y aplicar poco.


Lucas 5.17-25. La casa estaba llena porque la gente iba a escuchar a Jesús para recibir un milagro. 
También iba gente a escucharle para criticarlo, ahí estaban los fariseos para escuchar y criticar. Había gente hasta la puerta, que estaba tapada de tanta gente que había. Y había un hombre que estaba paralitico, no podía caminar, por lo que le fueron a buscar sus amigos, y desde su casa le llevaron donde estaba Jesús. Pero cuando llegaron se dieron cuenta que no podía entrar porque había muchísima gente, entonces no dijeron: "Vamos a volvernos", buscaron otra solución. Vieron una escalera que llegaba al techo, y subieron. En esa época la gente tenía escaleras en el techo para poder subir los días de mucho calor, y los cuatro muchachos subieron con el paralitico, rompieron el techo y bajaron al paralitico hasta ponerlo al lado de Jesús. Jesús oró por él, sanó y se fue contento alabando a Dios.

Cuando queremos recibir un milagro o tener algo de parte de Dios, este pasaje nos enseña que tenemos que hacer algunas cosas.
Si tengo todo cerrado, es hora de romper el techo. El techo simboliza un límite, un límite espiritual, económico, social, familiar, laboral.
Cada vez que encontremos una puerta cerrada, la Biblia nos enseña que tenemos que buscar otra alternativa, porque no siempre es Dios quien cierra las puertas, a veces es el diablo el que cierra la puerta para que no entres por tu bendición. Siempre va a haber alguien que quiera tapar tu bendición.

La Biblia dice que hay gente religiosa que no entra al reino de los cielos ni deja entrar a los demás, y aquí tenemos un claro ejemplo: un hombre paralitico en la puerta que está buscando su bendición, está buscando algo de parte de Dios, es un hombre de fe, y no puede entrar porque los fariseos, es decir, los religiosos están en la puerta.
A veces somos nosotros mismos los que nos ponemos los techos. Tienes que romper tus propios límites: si en tu vida emocional estás en un nivel raso, tienes que ir por el alto, el superior y el extra. Hay que buscar alternativas, no te vuelvas para atrás, sigue avanzando, y si hay que romper un techo, ¡rómpelo en el nombre de Jesús! No pierdas el tiempo discutiendo.

Ellos dijeron, no podemos entrar; bueno, pues busquemos otra alternativa. No pensaron en pelear con los que estaban en la puerta. No tienes que perder el tiempo discutiendo, tienes que invertir tiempo en tu crecimiento, en romper tus propios límites.

Disfruta el viaje

Cualquier ser humano tiene problemas, dificultades. Algunos no son problemas sencillos, son situaciones serias en su vida. Si no tienes problemas, tampoco le estás haciendo daño al enemigo.
¿Qué haces cuando tienes problemas? Muchos dirán: leer la biblia, orar... De acuerdo, hicieron bien, hicieron como dice la Biblia, eso son respuestas religiosas. Pero el deleite de Satanás es ver a un hijo del Eterno, alterado, cansado, quejándose, murmurando, aburrido. Santiago 1: 2–3. “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os veáis cercados de diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”.
“… Tened por sumo gozo cuando os veáis cercados de diversas pruebas…”. Es decir, que estés gozando al máximo cuando estés en diversas pruebas.
“… Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Paciencia, consistencia. Si estás en una prueba, gózate, que este gozo esté al máximo, porque la prueba en tu vida va a producir consistencia.
La consistencia te lleva a un nuevo nivel en el que, a pesar de la prueba, se mantiene el mismo gozo.
Santiago 1:4. “Y dejad que la paciencia tenga su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”.
La prueba te dio consistencia. Entraste a la prueba faltándote algo, pero si te gozas vas a salir con lo que necesitabas.
Cuando entiendes lo que es gozo, sales de la prueba sin que te falte cosa alguna. Entras con algo que te faltaba, pero sales completo. ¿Por qué sucede esto?

El cambio está en tus manos

Hay una gran diferencia entre los conceptos "lo que esperamos que suceda y lo que hacemos para que así sea". Esperar es necesario cuando las cosas están fuera de nuestro alcance, cuando, aunque queramos, no podemos hacer nada simplemente porque cierta situación no está en nuestras manos; pero esperar a que algo pase cuando nosotros mismos tenemos la solución, es caer en el error de perder el tiempo.

A veces estamos a la espera de que se solucione cierta situación, queremos que las cosas cambien, pero al mismo tiempo no hacemos nada. En esa “espera”, nos encontramos envueltos por la comodidad de dejar que “pase lo que tenga que pasar”, pero cuando vemos que nada cambia comenzamos a buscar culpables de nuestro estado.
Es difícil para el ser humano tomar la iniciativa para solucionar un problema, en especial cuando es con otra persona, porque esperamos que sea la otra parte la que pida disculpas o haga algo para que todo termine en paz, pero ¿dónde queda lo que nosotros estamos dispuestos a hacer?, ¿será que preferimos estar disgustados antes que hacer algo al respecto? Soluciones como ésta sí están en tus manos, puedes ser tú el valiente que termine con todo lo que te incomoda.

Ocasionalmente estás esperando que algo cambie tu situación, y en la espera te encuentras observando sin hacer nada al respecto, como esperando que repentinamente algo suceda y te saque de tu actual estado a otro. Sí, es cierto que Dios puede hacer todo lo que puedas imaginar, pero hay ocasiones en las que también debes actuar, no dejar que pase el tiempo y empeore tu situación, sino tomar la iniciativa y la determinación de actuar antes de que sea tarde.

O tal vez estás esperando el momento perfecto en que Dios, o la misma vida, te coloque para actuar ante tu situación, pero… ¿estás seguro que ese tiempo no ha pasado ya mientras esperabas?; seguro que si le preguntaras a Dios, si es el momento de ir y solucionar ese problema familiar o personal, ni siquiera terminarías de formular la pregunta, cuando Él ya te estaría respondiendo: SIEMPRE ES TIEMPO.

¿Por qué debo creer en la resurrección de Cristo? - Bíblia

Es reconocido y está bien establecido el hecho de que Jesucristo fue ejecutado públicamente por crucifixión en el primer siglo d.C., en Judea, bajo Poncio Pilato, a petición del Sanedrín judío. Los relatos históricos no cristianos de Flavio Josefo, Cornelio Tácito, Luciano de Samosata, Maimónides y del Sanedrín judío, corroboraron las declaraciones de los primeros cristianos, que atestiguaron estos importantes aspectos históricos de la muerte de Jesucristo.

En cuanto a Su resurrección, hay muchas líneas de evidencia que hacen este caso irrefutable. Un famoso abogado resumió el entusiasmo y confianza cristianas en la solidez del caso de la resurrección, cuando escribió “He sido abogado defensor por más de 42 años, habiendo ejercido en muchas partes del mundo, y aún estoy en servicio activo. He sido afortunado en asegurar un buen número de éxitos en diversos procesos jurídicos y puedo asegurar inequívocamente, que la evidencia de la Resurrección de Jesucristo es tan abrumadora, que obliga a aceptarla por la cantidad de pruebas que no dejan lugar a dudas.”

La respuesta de la comunidad secular a la misma evidencia, ha sido predeciblemente apática, acorde con su leal compromiso con el naturalismo metodológico. Para quienes no están familiarizados con el término, el naturalismo metodológico es el empeño de explicar todo en términos de causas naturales y por causas naturales solamente. Si algún supuesto evento histórico desafía una explicación natural (por ejemplo una resurrección milagrosa), los eruditos seculares generalmente lo tratan con un exagerado escepticismo, a pesar de las evidencias que haya, sin importar lo abrumadoras que estas sean.

Tal inflexible fidelidad a las causas naturales, a pesar de las clara evidencias de lo contrario, no conduce a una investigación imparcial (y por lo tanto adecuada) de las evidencias. Una postura científica e histórica más flexible ha dicho, “El ser forzado a creer sólo en una conclusión... violaría la propia objetividad de la ciencia misma.” Habiendo dicho esto, procedamos ahora a examinar varias líneas de evidencia a favor de la resurrección.

- La Primera Línea de Evidencia para la Resurrección de Cristo.
Para comenzar, tenemos el demostrable y sincero testimonio de testigos oculares. Los apologistas del cristianismo primitivo citaron a cientos de testigos oculares, algunos de los cuales documentaron las experiencias físicas propias con sus declaraciones. Muchos de estos testigos oculares, gustosa y resueltamente, soportaron prolongadas torturas y la muerte misma, antes que repudiar su testimonio. Este hecho certifica su sinceridad, descartando un fraude por parte de ellos. De acuerdo con el registro histórico, (por ejemplo El Libro de los Hechos 4:1-17, Cartas de Plinio a Trajano X, 96, etc.) leemos, “Muchos cristianos podrían terminar su sufrimiento simplemente con renunciar a la fe. En vez de eso, parece que la mayoría optó por soportar el sufrimiento y proclamar la resurrección de Cristo de la muerte.”

Aún cuando el martirio es algo admirable, no es totalmente demostrativo. Éste no valida suficientemente la creencia de alguien que ya cree (al demostrar su sinceridad hacia ella de una manera tangible), o sea, que no es imprescindible. Aún así, lo que hace que el martirio de los primeros cristianos fuera y sea algo extraordinario, es que ellos demostraban con ello que lo que estaban pregonando era verdad; que vieron a Jesucristo vivo después de Su muerte. Esto es lo extraordinario. Porque si todo fuera sólo una mentira, ¿por qué muchos seguían sosteniendo la creencia dadas las circunstancias? ¿Por qué conscientemente se aferrarían a una mentira sin validez alguna, hasta el punto de afrontar persecución, prisiones, tortura y muerte?

Por el contrario, el 11 de septiembre del 2001 (derribo de las Torres Gemelas, en Nueva York), los terroristas indudablemente creían lo que profesaban (evidenciado por su decisión de morir por ello), pero no pudieron saber y no supieron si el origen de sus creencias era o no verdad. Ellos pusieron su fe en tradiciones transmitidas a ellos por muchas generaciones. En contraste, los primeros mártires cristianos fueron la primera generación. O ellos vieron lo que aseguraban haber visto, o no.

Entre los más ilustres que profesaron haber sido testigos oculares, estaban los apóstoles. Ellos colectivamente sufrieron un cambio innegable, después de las declaradas apariciones de Cristo, posteriores a Su resurrección. Inmediatamente después de Su crucifixión, ellos se escondieron temiendo por sus vidas. Pero después de la resurrección, tomaron las calles y valientemente proclamaron la resurrección, a pesar de la intensa persecución que sufrían. ¿Qué explicación habría para su repentino y dramático cambio? Ciertamente no era una ganancia financiera. Los apóstoles renunciaron a todo lo que tenían por predicar la resurrección, incluyendo sus vidas.

lunes, 17 de marzo de 2014

Honor - Reflexiones

El ambiente estaba cargado de mucha tensión. Rosa Elliot llegó a la cuarta ronda del concurso nacional de ortografía en Washington. Se le había pedido a la pequeña de 11 años, de Carolina del Sur, que deletreara la palabra “admisión”. Ella lo hizo con su suave acento sureño, pero los jueces no fueron capaces de determinar si había pronunciado una “o” o una “a” como letra al lado de la última.
Debatieron entre sí varios minutos mientras escuchaban las grabaciones. Sin embargo, la letra decisiva tenía un acento demasiado marcado como para descifrarla. Finalmente el jefe de los jueces le preguntó a la única persona que conocía la respuesta.
- ¿Era una letra “a” o una “o” ?, le preguntó a Rosa. En ese momento, estando rodeada de jóvenes concursantes que murmuraban entre ellos, Rosa, que sabía el correcto deletreo de la palabra, tranquilamente, sin titubear, contestó que había pronunciado mal la palabra y se fue del escenario.
Todo el auditorio se puso de pie y aplaudió, incluyendo unos cincuenta reporteros gráficos. El momento fue emocionante y lleno de orgullo para sus padres. Aun vencida era victoriosa. En efecto, con el paso de los años, se escribió más acerca de Rosa Elliot que sobre el “desconocido” ganador del concurso.
Ser una persona que ama la verdad, aunque esta vaya en contra de uno, le reviste de gran honor…
…EL HONOR ES MEJOR QUE LOS HONORES...
I Samuel 2:30
…Porque yo honraré a los que me honran…
Salmos 25:21
…Integridad y rectitud me guarden; Porque en ti he esperado.
Salmos 84:11
…Porque sol y escudo es Dios: Gracia y gloria dará el Señor: No quitará el bien a los que en integridad andan.
Proverbios 20:7
…El justo que camina en su integridad, Bienaventurados serán sus hijos después de él…