miércoles, 24 de julio de 2013

A Pesar De Todo…Sigue Adelante - Crecimiento personal-espiritual - Vídeo

El Coronel Sanders fue a más de 1.000 lugares intentando vender su receta de pollo antes de encontrar un comprador interesado. El hecho de que hoy podamos comprar “Kentucky Fried Chicken” da testimonio de su perseverancia.
Thomas Edison lo intentó casi 10.000 veces antes de tener éxito en crear la bombilla eléctrica. Si se hubiese rendido, estaríamos leyendo este pensamiento en la oscuridad.
Al plan de negocios original de lo que llegaría a ser “Federal Express”, se le dio una calificación de fracaso en la prueba universitaria de Fred Smith. Y en los primeros años, sus empleados cambiarían sus cheques en tiendas de almacenes en vez de en bancos. Esto significó que sería más el tiempo necesario para que el cheque se hiciese efectivo, dándole más tiempo a “FedEx” para cubrir su plan.
Silvestre Stallone había sido rechazado casi mil veces por agentes cinematográficos y se había quedado con sus últimos 600 dólares, antes de toparse con una compañía que produjese “Rocky”.  ¡El resto es historia!
Para triunfar de verdad, se requiere un compromiso total con nuestra meta. Demasiada gente comete el error de abandonar justo antes de alcanzar el éxito. Sigamos adelante sin importar lo que pase. Si realmente creemos en lo que estamos haciendo, entreguemos todo el esfuerzo que tengamos y no nos rindamos.
Vamos a triunfar; no existe peor cosa que el fracaso. Cada acción produce un resultado.  Tal vez no sea el resultado que estamos buscando pero, de todas maneras, es un resultado. Si evaluamos los resultados de nuestras acciones y seguimos corrigiendo lo que no funciona, ocasionalmente vamos a producir el resultado que estamos buscando.
Perseveremos; como se le atribuye al Presidente Calvin Coolidge: “Nada en este mundo puede reemplazar a la perseverancia. El talento no puede; nada es más normal que hombres sin éxito pero con gran talento. La inteligencia no puede; la inteligencia no recompensada es casi un proverbio. La educación tampoco puede; el mundo está lleno de gente educada dada al abandono. Sólo la perseverancia y la determinación pueden lograrlo”.
¡No nos rindamos antes de que ocurra el milagro!

Obrando por amor a Él - Meditaciones

Amados, hoy les digo: Dios es AMOR y no podemos ir contra la naturaleza divina de amar. AMAR primeramente a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como Él lo manda. Que todo lo que hagamos para Dios lo hagamos por amor, por agradecimiento, buscando agradar a Dios en todo lo que hagamos; sea para Él toda la honra y toda la gloria, el único digno de recibir y merecer todo honor y toda gloria.
Para lograr esto, debemos ser mansos y humildes como lo fue Moisés, que amó tanto al pueblo rebelde de Israel, que cuando Dios le dice que lo va a destruir, en vez de decir que sí, de acuerdo, intercede por ellos, solicitando el perdón y la misericordia de Dios.
volvamos a su cruz
Éxodo 2:9, y la hija del faraón le dijo: Llévate a este niño y críamelo. Yo te pagaré por hacerloFue así como la madre del niño se lo llevó y lo crió. Cuando Dios escoge a Moisés, la hija de Faraón le rescata de las aguas, pero Dios quería que Moisés creciera lleno de amor, por lo que cuando persisten para que una nodriza le aliente y le críe, llega su misma Madre; ¡qué bendición!, esta madre fue apartada de su hijo y ahora Dios se lo devuelve, y qué doble bendición para esta mujer, que hasta le iban a a pagar por criar a su propio hijo. Hijos de bendición seamos para nuestras madres que hacen un gran esfuerzo para que tengamos lo mejor; lo que Dios quiere que entendamos, es que todo lo que hagamos lo hagamos por amor y agradándole a Él.
Mateo 20:4, y a éstos les dijo: Vayan también ustedes a la viñay les daré lo que sea justoY ellos fueron. Aquí podernos ver una invitación de parte de Dios, vayan a mi viña a trabajar; vayamos al afligido, al necesitado, al hambriento, al enfermo, al de corazón desanimado, llevémosle palabras de amor y salvación de parte de Dios, busquemos en todo momento servir con amor a Dios, porque Él nos pagará a su tiempo y su pago será medida buena y rebosada, y al final la vida eterna. Nunca sirvas a Dios por condición, compromiso o interés, sírvele con todo tu corazón por amor a Él, agradecido por rescatar tu vida de la mala vida, de una vida de muerte.

Suma de milagros -Devocional - Vídeo

Qué preciosos son tus pensamientos acerca de mí, oh Dios. ¡No se pueden enumerar!
 Ni siquiera puedo contarlos; ¡suman más que los granos de la arena! Y cuando despierto, ¡todavía estás conmigo!”
Salmo 139: 17-18 (Nueva Traducción Viviente)
Para llevar una vida gozosa y en alegría, el creyente debe recordar constantemente que su vida es la suma de los milagros del SEÑOR en su vida. No obstante, si el creyente no tiene en cuenta esto, las penalidades pueden hacerle olvidar dicha verdad.
Aquel cuya vida estaba acabada pero recibió salvación en Jesús, debe recordar que por gracia de DIOS está viviendo un tiempo extra, y debería vivir sólo para alabar al SEÑOR. Aquel que antes de recibir a Jesús era atormentado por las noches sin encontrar descanso, debe agradecer por qué recibió el milagro de un sueño profundo y en paz. La persona que antes, por motivos de enfermedad, no podía realizar sus labores y fue sanada por Jesús, debe glorificar a su Salvador realizando con un corazón agradecido lo que antes no podía hacer. Aquella persona que durante mucho tiempo clamó por recibir una anhelada bendición, y la recibió de parte de DIOS, debe disfrutar lo que recibió y no mirarle como una carga.
Dice la Palabra de DIOS que las bendiciones del SEÑOR enriquecen y no añaden tristeza, por lo que el creyente debe mantenerse atento día a día a todo lo que DIOS le regala como una bendición; al hacer esto, el creyente tendrá una vida llena de alegría.
Eres la suma de todos los milagros que has recibido de DIOS, comenzando con el regalo de la salvación de Jesús. Alábale viviendo lo mejor que puedas. No permitas que tu corazón se nuble o endurezca porque no hayas recibido lo que esperas, pues seguro que en su momento el SEÑOR añadirá un milagro más a tu cuenta.

Vive disfrutando con Jesús todos los milagros que ha hecho en tu vida.

martes, 23 de julio de 2013

Creo en mis Sueños - Reflexiones - Vídeo

Sueños… Creo en mis sueños, hablo sobre mis sueños, pienso en mis sueños, hago planes para mis sueños, creo oportunidades para mis sueños y me veo ya en mis sueños.
La única manera de lograr que un sueño se haga realidad es hablar acerca de él, creer en él, verse a uno mismo en él y crear oportunidades para él.
Hay un gran poder de voluntad que debe seguir a lo que imaginamos. Este poder de la voluntad nos permite seguir adelante a pesar de todos los obstáculos, y los sueños, que deberían llevarnos de diez a veinte años en conseguirlos, se cumplen en menos tiempo.
¡Los planes diseñados en papel no son suficientes para ser interpretados como sueños! Simplemente veámonos actuando en lo que nos hemos imaginado y cuando empecemos a estar involucrados, pensaremos que todavía estamos en el proceso de imaginárnoslo.
Lo que creemos es lo que podremos lograr. Lo que imaginamos es lo que podremos llegar a ser. Y lo que pensamos es lo que experimentaremos.
Sin embargo, los verdaderos sueños no son los que nacen en la mente de un ser humano, sino los que vienen de Dios. Dios es el dador de los sueños productivos, poderosos, redentores. De nada sirve tener sueños si Dios no está en el asunto. Cuando Dios nos da el sueño, Él nos dará los recursos para que los llevemos a cabo y el final siempre será que Dios será glorificado. Deja que Dios te siembre el sueño en tu vida y entonces podrás correr hacia el mismo.


Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos. Génesis 41:15
Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Dios, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. Números 12:6
Y se le apareció Dios a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo: Pide lo que quieras que yo te dé. I Reyes 3:5

Aprendiendo a creer - Devocional, reflexión

La historia de Nancy

Nancy era una cristiana de cuna; se les llama popularmente así a aquellos que nacen en hogares cristianos y a los que desde pequeños se les enseña la Palabra de Dios, personas que crecen en ambientes llenos de enseñanzas bíblicas, lo cual no significa que realmente vivan lo que desde pequeños han aprendido.

Nancy estaba tan acostumbrada al lenguaje cristiano que para ella todo era normal, como escuchar mensajes de la Biblia, cantar en la Iglesia, servir en algún Ministerio, orar, etc, todo era normal para Nancy. Y es que a veces lo normal puede convertirse en monótono y dejar de tener la importancia que realmente debe tener.

Nancy ya era una mujer de veinticinco años cuando se le detectó una enfermedad terminal. Casi nadie podría imaginar cómo una mujer tan joven podía padecer de una enfermedad fatal. Hasta ese entonces Nancy nunca había puesto a prueba su fe, sino que viviendo su "vida religiosa”, se había conformado con llevar a cabo todas las actividades que desde niña había aprendido. Y ahora le tocaba, por primera vez, utilizar la fe que desde niña le habían enseñado.
El hecho de que Nancy jamás hubiera experimentado tener un problema tan serio, había hecho en ella que su fe no fuera “tan buena”, es decir, no sabía cómo tenía que creer o cómo tener fe. Como nosotros, que nos quejamos muchas veces de los problemas que nos acontecen, sin darnos cuenta de que cada uno de ellos nos enseña a tener fe y a confiar en Dios. Nancy no había afrontado ningún problema serio en toda su vida, y a pesar de que tenía bases cristianas desde su nacimiento, la realidad es que no tenía la fe que se necesitaba en esos momentos.
La desesperación de Nancy por la enfermedad detectada, provocó por primera vez en ella, que comenzara a ver la relación con Dios no como algo monótono o mecánico, sino como algo más íntimo.
Ahora a Nancy se le podía ver más entregada, comenzó a forjar una mejor relación con Dios, se le veía orar como nunca antes, con una postura quebrantada, rendida totalmente a Dios, se le podía ver adorándole con lo mejor que tenía, ahora leía más la Biblia, y aquellas historias que escuchaba de niña ahora cobraban un verdadero sentido al motivarla a tener fe. Aquellas historias que escuchaba y de las cuales memorizó, ahora tenían un significado para ella; escuchar acerca de la fe ya no sólo era teórico, ahora se había convertido en algo que tenía que llevar a la práctica.
A través, y como consecuencia de su enfermedad, Nancy aprendió a creer, comenzó ver a Dios no como algo común, sistemático o monótono; ahora ella entendía de primera mano lo que significaba confiar o depender totalmente de Dios, pues su vida estaba amenazada por esa enfermedad terminal, sin embargo depositó su fe renovada en Dios a esperas de un milagro.
Su salud comenzó a empeorar cada día, sin embargo podía verse, con su débil cuerpo, cómo su fe cada se fortalecía cada día más y más. Sus familiares y amigos cercanos llegaron a pensar que la perderían, pero en Nancy siempre existía una sonrisa de seguridad que consolaba a sus íntimos al decirles: “Yo sé en quien he creído”. Lejos de recibir apoyo o ánimo, ella animaba a sus allegados para que confiaran en que Dios haría un milagro.
Un día, cuando su enfermedad estaba ya en la fase terminal, estando en su habitación a esperas de la peor noticia, Nancy habló con Dios; su fe llegó al punto extremo, y Nancy le dijo a Dios que no importaría lo que aconteciera, porque a través de todo lo que había experimentado le había conocido realmente y se había enamorado de Él; de Él, y por primera vez, a través de este difícil episodio. Nancy aprendió a creer, aprendió a buscar a Dios, aprendió a tener una verdadera relación personal con Él.
Al siguiente día al amanecer, Nancy estaba totalmente transformada, poco a poco su fuerza física estaba mejorando, su sonrisa ya no era de la de una persona en sus últimas horas de vida, sino que sonreía como una persona que estaba totalmente sana y de hecho así era. Nancy había recibido aquel milagro que tanto esperaba, poco a poco comenzó a mejorar hasta llegar a su mejor estado y a estar estable al ciento por ciento. ¡Nancy había recibido un milagro de parte de Dios!, pero lo mejor de todo era que NANCY HABÍA APRENDIDO A CREER Y VIVIR PARA DIOS.

¿Cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios? - Preguntas y respuestas bíblicas - Vídeo

Respuesta: Dentro de todos nosotros existe un fuerte deseo de ser conocidos y conocer a otros. Aún más importante, es que toda la gente desea conocer a su Creador, aunque no crean en Dios. En la actualidad estamos siendo bombardeados con anuncios, que prometen muchas formas de satisfacer nuestros deseos de saber más, tener más y ser más. Sin embargo, las promesas vacías que vienen del mundo, nunca podrán satisfacer de la misma manera en que nos puede satisfacer conocer a Dios. Jesús dijo, “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” (Juan 17:3).

Así que, “¿cuál es la clave para conocer verdaderamente a Dios?” Primero, es imperativo entender que el hombre, por sí mismo, es incapaz de conocer verdaderamente a Dios debido a su pecado. Las Escrituras nos revelan que todos somos pecadores (Romanos 3:11-20) y que ninguno alcanza el estándar de santidad requerido para tener comunión con Dios. También se nos dice que la consecuencia de nuestro pecado es la muerte (Romanos 6:23) y que pereceremos eternamente sin Dios, a menos que aceptemos y recibamos la promesa del sacrificio de Jesús en la cruz. Así que, a fin de conocer realmente a Dios, primero debemos recibirlo en nuestras vidas. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12). Nada es más importante que entender esta verdad cuando se trata de conocer a Dios. Jesús deja en claro que sólo Él es el camino al cielo y al conocimiento personal de Dios: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6).

El Arte de Amar - PowerPoint

Erich Fromn, en su libro “El Arte de Amar”, habla de la diferencia entre enamoramiento y amor. 

Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos y dejamos caer, frente a él o ella, las barreras que nos separan de los demás.
Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.
Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados.
Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo.
Pero vamos a ver la diferencia entre enamoramiento y el amor.
Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados.
¿Quéeeee? Así es. El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación.
No quiere decir que enamorarse no sea bueno, al contrario, es maravilloso.
Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido a alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta de que no es tan perfecta como pensaban.
Pero el verdadero amor no es ciego. Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos, sus fallos y quieres ayudarle a superarlos.
Al mismo tiempo esa persona ve tus propios defectos y los entiende.
El amor verdadero está basado en la realidad.
No se trata del sueño de encontrar a un príncipe azul o a una princesa encantada.
Es encontrarse a una persona maravillosa, que no es perfecta y tú tampoco.
Bien, encontraste a tu alma gemela. Pero también los gemelos discuten y tienen diferencias.
Vale, amar es poner en una balanza lo bueno y lo malo de esa persona y después amarla.
El amor es una decisión consciente.
Muchas veces oímos acerca de personas que dicen que se enamoraron de alguien y que no pueden evitarlo.
Eso no es cierto.
Puedes sentir una gran admiración por alguien, puedes desear tener una relación con alguien, puedes estar muy agradecido por lo que alguien ha hecho por ti, pero… no la amas.
El amor nace de la convivencia, de compartir, de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos. Tú no puedes amar a alguien que no te ama, o que no se interesa en ti.
El amor verdadero es recíproco.
Recibes tanto como das.
Si en este momento, tú mismo tienes un “amor imposible” debes estar molesto, tal vez estás pensando:
-¿Cómo es posible que me digan esto? 
¿Acaso no ven que es amor lo que siento?
-No te culpo, algunas veces hay amores imposibles, en los que sientes la frustración de que esa otra persona no te haga caso o te abandone.
Pero te repito. No puedes amar a alguien que no te ama.

¡Que hablen mal de mí! - Devocional aliento - Vídeo

“Dios los bendecirá cuando, por causa mía, la gente los maltrate y diga mentiras contra ustedes. ¡Alégrense! ¡Pónganse contentos! Porque van a recibir un gran premio en el cielo. Así maltrataron también a los profetas que vivieron antes que ustedes”. Mateo 5:11,12
Disculpen mi pregunta, tan ingenua, pero ¿A cuántos de nosotros nos ha tocado soportar toda clase de mentiras en nuestra contra?
Mentiras que como único objetivo tienen manchar nuestra imagen y hacer que la gente nos vea mal. ¿O bien que, simplemente llevados por la envidia, quieren buscar una forma de acusarnos, a pesar de que saben muy bien que lo que están a punto de decir es una especulación o una malvada mentira?
Aunque no lo crean, yo me alegro cuando alguien habla de mí diciendo mentiras, queriendo buscar una excusa para tratar de comprobar que Dios no está conmigo. Lo repito, aunque no me lo crean me alegro; me alegro porque sé, en primer lugar que es una mentira, y en segundo lugar, que por causa de esa mentira seré bendecido.
Pero lamentablemente hay personas a las que las mentiras en su contra les afectan, hasta el punto que el enemigo logra su objetivo, que es que bajen la guardia.
Cuando tú te decides por el Señor y buscas cada día tratarle de agradar con un corazón sencillo y humilde, vendrán a tu vida uno y mil ataques de personas que querrán difamarte, que hablarán mal de ti y que inventarán toda clase de mentiras, por simple pasatiempo o por la envidia de que nunca podrán ser como tú.
A esta clase de personas que inventan toda clase de mentiras, les mueve un sentimiento de inferioridad que les hace creer que así van a  conseguir una mejor posición social o creen que de esa forma ganarán un cierto crédito o autoridad de la gente.
Pero qué equivocados están, la autoridad o el crédito social no se ganan a base de pisotear a otros, ni mucho menos a base de hablar mal de sí mismos, porque aunque no se den cuenta, lo que hacen es hablar de sí mismos, o ¿acaso no somos hijos de un mismo Padre? Pero lastimosamente no comprenden esto, cegados por la envidia de no poder alcanzar los triunfos que esa persona, de la cual inventan toda clase de mentiras, ha obtenido.

lunes, 22 de julio de 2013

Peque, ¿Será que Dios me perdona? - Devocional aliento - Vídeo

Él jamás te echará en cara los pecados que ya te perdonó. En pocas palabras, Dios te PERDONA y SE OLVIDA.

Isaías 43:25 “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”. Es increíble, pero cierto, hay personas que después de haberse rendido a Jesús y pedido por el perdón de sus pecados, aún tienen dudas de si realmente Dios les perdonó o no.
Y es entendible desde el punto de vista humano, ya que para nuestra mente humana es difícil asimilar un perdón TOTAL, ese que no tiene “peros” ni “condiciones”, ese perdón que nada más puede nacer de un ser divino como nuestro Dios.
solY el problema, más que nada, se da después de comenzar tu caminar con el Señor. Tu vida ahora es diferente porque caminas con Dios, las cosas las ves de diferente manera y ahora hay un sentido para tu vida. Pero de pronto, sin tenerlo en cuenta o en ocasiones hasta haber meditado en ello, aparece Don Pecado, ése que nos quiere hacer sentir ser la peor basura sobre la faz de la tierra, y por cosas de la vida, terminas cayendo en sus garras.
Después de saborear ese pecado, te das cuenta que ya no tiene el mismo gusto que antes, que el sabor se ha perdido, y es porque ahora el Espíritu Santo mora en ti y te redarguye; es allí en donde recurres, con lágrimas en tus ojos, a tu Padre Celestial y le pides que te perdone, pero a la vez nace la peor interrogante que puede nacer en ese momento, el tan famoso, “¿Y será que Dios me va a perdonar?”
¿Quién te ha dicho que Dios no perdona?, ¿acaso Dios es un tirano?, ¿acaso es humano como nosotros? Definitivamente, el PERDÓN de Dios va mas allá de lo que nuestra mente humana puede interpretar, y es porque su PERDÓN ES TOTAL.
El versículo que acabamos de leer nos enseña la forma en que Dios perdona, Él dice que borra nuestras rebeliones por amor a sí mismo y la sella con una frase bella y llena de amor: “y no me acordaré de tus pecados”.