El Coronel Sanders fue a más de 1.000 lugares intentando vender su receta de pollo antes de encontrar un comprador interesado. El hecho de que hoy podamos comprar “Kentucky Fried Chicken” da testimonio de su perseverancia.
Al plan de negocios original de lo que llegaría a ser “Federal Express”, se le dio una calificación de fracaso en la prueba universitaria de Fred Smith. Y en los primeros años, sus empleados cambiarían sus cheques en tiendas de almacenes en vez de en bancos. Esto significó que sería más el tiempo necesario para que el cheque se hiciese efectivo, dándole más tiempo a “FedEx” para cubrir su plan.
Silvestre Stallone había sido rechazado casi mil veces por agentes cinematográficos y se había quedado con sus últimos 600 dólares, antes de toparse con una compañía que produjese “Rocky”. ¡El resto es historia!
Para triunfar de verdad, se requiere un compromiso total con nuestra meta. Demasiada gente comete el error de abandonar justo antes de alcanzar el éxito. Sigamos adelante sin importar lo que pase. Si realmente creemos en lo que estamos haciendo, entreguemos todo el esfuerzo que tengamos y no nos rindamos.
Vamos a triunfar; no existe peor cosa que el fracaso. Cada acción produce un resultado. Tal vez no sea el resultado que estamos buscando pero, de todas maneras, es un resultado. Si evaluamos los resultados de nuestras acciones y seguimos corrigiendo lo que no funciona, ocasionalmente vamos a producir el resultado que estamos buscando.
Perseveremos; como se le atribuye al Presidente Calvin Coolidge: “Nada en este mundo puede reemplazar a la perseverancia. El talento no puede; nada es más normal que hombres sin éxito pero con gran talento. La inteligencia no puede; la inteligencia no recompensada es casi un proverbio. La educación tampoco puede; el mundo está lleno de gente educada dada al abandono. Sólo la perseverancia y la determinación pueden lograrlo”.
¡No nos rindamos antes de que ocurra el milagro!


